Noticias Internacionales

Perú Importará de Panamá Primer Lote de Ganado Brahman

Publicado

en

(6.715 lecturas vistas)

COMPARTIR

Una primera importación de ganado vacuno de alta genética procedente de Panamá, con destino a la región San Martín (zona tropical en el norte del Perú), será financiada por el Banco Agropecuario del país incaico, en un proceso empresarial orientado a la promoción de la crianza de ganado fino de reproducción y de engorde en la zona tropical del país.

Se trata de la primera operación financiera de este tipo, que se realiza después de 30 años, con apoyo del Ministerio de Agricultura y Riego y de la Embajada peruana en Panamá, al amparo de los acuerdos de libre comercio vigente entre Perú y Panamá y a las óptimas condiciones sanitarias que ofrece la ganadería panameña, de reconocido prestigio internacional.

La transacción de comercio exterior es realizada por la hacienda “La Herradura SAC”, del empresario peruano Dicson Quijano, ubicada en el centro poblado de Caspizapa, en la provincia de Picota, departamento de San Martín y los ejemplares, de la raza Brahman, proceden del fundo “Agua Dulce” del empresario ganadero panameño Carlos Lee.

Son 73 ejemplares (63 vacas y 10 toros), que llegaron procedentes del aeropuerto de Túcume, hasta el terminal internacional ‘Jorge Chávez’, desde donde, luego de superar los trámites de protocolo sanitario, son trasladados vía terrestre, hasta la ciudad de Tarapoto, para de allí ubicarlos en un espacio de obligada cuarentena antes de ser lanzados a los campos de crianza y engorde.

Crédito para Mejoramiento Pecuario

El financiamiento otorgado por Agrobanco, se destina a la adquisición de los ejemplares de raza, para la crianza y engorde, para la implementación de infraestructura, así como para mejoramiento genético, destinados a potenciar la ganadería en la amazonía peruana.

En el fundo ‘La Herradura’, se desarrollará una ganadería de alta genética, con la aplicación de modernas técnicas de crianza, así como la producción de embriones de animales de alto valor genético, para ofrecer a los ganaderos de la región y del país.

El proyecto ganadero considera la instalación de 700 hectáreas de pastos asociados, implementación de centros de procesamiento de alimentos balanceados, almacenes y centros de engorde, así como laboratorios de transferencia de embriones y postas de inseminación artificial.

Este primer programa de importación tendrá un impacto social y económico en la zona, pues además de crear trabajo no calificado para pobladores de las inmediaciones, generará un mercado de vientres y crías de alto valor genético, disponible para la región y el país.

Agrobanco tiene una línea crediticia dedicada a la actividad pecuaria, la misma que incorpora la importación de razas de alto linaje, mejoramiento genético, instalación de pastos e infraestructura, así como procesamiento de los derivados, en pequeñas plantas industriales.

Leer más
Click para comentar

Deja un mensaje

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Noticias Internacionales

México, Centroamérica y el IICA inician estrategia contra el gusano barrenador del ganado

Publicado

en

COMPARTIR

Leer más

Noticias Internacionales

Ecuador fortalece el control para garantizar la inocuidad de la leche en su territorio

Publicado

en

COMPARTIR

Leer más

Noticias Internacionales

Con estrategias de mitigación, aumentan un 40 % la productividad ganadera, con estrategias de mitigación

Publicado

en

COMPARTIR

En el marco del proyecto internacional GANASUR, especialistas del INTA presentaron los resultados del estudio en la Cuenca del Salado, Buenos Aires. Con estrategias de mitigación en los establecimientos se evitó la emisión de 7.400 toneladas de CO₂ y aumentó la producción por vientre un 40 %. Mejoras en la sanidad preventiva y reproductiva, descarte de animales improductivos y manejo del pastoreo, entre las estrategias implementadas.

El proyecto GANASUR se desarrolla sobre la estructura cooperativa de PROCISUR, que reúne a los institutos nacionales de investigación agropecuaria de Argentina, Brasil, Chile, Paraguay y Uruguay, junto con el IICA. La iniciativa busca identificar sistemas ganaderos representativos de cada país, evaluar opciones de mitigación y modelar los impactos productivos, económicos y ambientales asociados a su implementación.

En el caso de la Argentina, se seleccionó como caso de estudio un sistema de ciclo completo de la Pampa Deprimida. Según explicó Mauricio Álvarez, coordinador del Programa Nacional de Carnes y Fibras Animales del INTA, “se trata de una de las principales regiones ganaderas del país y porque la cría concentra una proporción muy importante de las emisiones del sistema”. Al mismo tiempo, sus brechas de eficiencia reproductiva y productiva ofrecen una oportunidad concreta para reducir emisiones sin disminuir la producción de carne.

En esta línea, puntualizó: “Para los países del CAS aumentar la productividad es una meta irrenunciable y los resultados demuestran que es posible producir más, mejorando la rentabilidad, de manera ambientalmente sostenible”.

En este sentido, subrayó: “Los resultados muestran que la mitigación puede integrarse a una estrategia de mejora productiva y económica: no se trata de producir menos, sino de producir más eficientemente, con una menor cantidad de emisiones por unidad de producto y una reducción simultánea de las emisiones absolutas”.

Las medidas de mitigación no se definieron como un paquete teórico, sino a partir de tecnologías probadas y compatibles con el funcionamiento de los establecimientos, detalló Álvarez, al tiempo que aclaró que “fueron validadas mediante consultas con productores y referentes sectoriales, que permitieron identificar aquellas que estarían dispuestos a adoptar”.

En esta línea, destacó que “uno de los principales aportes de GANASUR es haber integrado las dimensiones productiva, ambiental y económica. No alcanza con saber cuánto puede reducirse una emisión: también necesitamos conocer qué efecto tiene la tecnología sobre la productividad, cuánto cuesta implementarla y cuáles son las condiciones para que un productor decida adoptarla”.

Entre las estrategias que se aplicaron, se destacan las mejoras en la sanidad preventiva y reproductiva, el descarte de animales improductivos, el manejo del pastoreo, la recuperación de pasturas, la incorporación de leguminosas, la suplementación estratégica, la inseminación artificial a tiempo fijo y la selección genética.

“La implementación completa de esta trayectoria permitiría evitar unas 7.400 toneladas de CO₂ equivalente entre 2027 y 2040, lo que representa una reducción del 15 % de las emisiones acumuladas respecto del escenario de referencia”, confirmó el investigador. Para 2040, las emisiones anuales disminuirían hasta aproximadamente 2.645 toneladas de CO₂ equivalente y la huella de carbono por kilogramo producido se reduciría cerca de un 27 %.

“Los beneficios no serían solamente ambientales, sino también productivos”, sentenció Álvarez. Es que, según detalló, la producción por vientre aumentaría un 40 %, al pasar de 197 a 275 kg de peso vivo, mientras que el mayor volumen de carne generado y la mejora de la eficiencia permitirían alcanzar importantes beneficios económicos.

Según detalló el especialista del INTA, “la transición tecnológica se diseñó de manera gradual y acumulativa”. En una primera etapa se propuso ordenar el manejo del rodeo y mejorar su desempeño reproductivo; posteriormente, fortalecer la base forrajera y nutricional; y, finalmente, incorporar herramientas de mayor intensificación.

“Esta secuencia responde a una lógica concreta: comenzar por tecnologías de menor complejidad y avanzar hacia otras que requieren mayores capacidades e inversiones, evitando asumir que todas pueden adoptarse simultáneamente”, aclaró Álvarez.

Leer más

Tendencia