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El Búfalo de Agua en Panamá: desafíos para la producción sostenible

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Araúz,E.E.1; Coronel Sicairos, I.2;Patiño, E.M.3-4; Crudeli, G.A.3-4; Rodríguez, J.C 5

1 Depto. de Ganadería, Fac.de Cs. Agropecuarias. Universidad de Panamá, Panamá. Email: edilenriquea@gmail.com / edil.arauz@up.ac.pa

2 Asociación de Criadores de Búfalos de México (AMEXBU). Ciudad de México, México.

3 Asociación para la Producción y Desarrollo del Búfalo en Argentina (ABUAR). Corrientes, Argentina.

4 Universidad Nacional del Chaco Austral (UNCAUS), Chaco Argentina.

5 Escuela de Producción Pecuaria, Fac. de Cs. Agrícolas, Universidad de Panamá, Panamá.


RESUMEN

El búfalo de agua (Bubalus bubalis) fue introducido en Panamá en los años 70 a través de importaciones provenientes de Trinidad y Tobago a partir de la gestión del General Omar Torrijos Herrera y su equipo agropecuario, quienes vieron en esta especie una alternativa para ciertas regiones geográficas y bioclimáticas con limitaciones para el desarrollo de la ganadería convencional. Para el año 2011 existían 2401 búfalos distribuidos en 90 productores en Panamá; los cuales estaban distribuidos mayoritariamente en las Provincias de Bocas del Toro (1584), Colon (260), Panamá (142), Darién (112), Coclé (108), Los Santos (56) y Chiriquí (53). Las menores cifras correspondieron a las provincias de Herrera y la Comarca Gnobe Bugle. Actualmente, la población de búfalos se estima en 12.000 animales distribuidos en el entorno nacional hasta el 2022; evidenciando un incremento de cinco veces en los últimos 11 años. Si se proyectara la población actual según el crecimiento orgánico anual del 13,1%, la población de búfalos crecería a unas 36,329 animales en 10 años. Sin considerar futuras importaciones de búfalos en pie de cría provenientes de otros países vecinos. Se han logrado avances en la gestión estatal para los procesos de la capacitación técnica inicial y se tiene la coordinación académica con expertos en producción bubalina de Argentina, Venezuela, México y Nicaragua para continuar desarrollando seminarios, cursos y diplomados superiores en conjunto con la coordinación académica a través del Departamento de Zootecnia de la Facultad de Ciencias Agropecuarias de la Universidad de Panamá. La investigación ha emergido como una alternativa para observar y evaluar el crecimiento y desarrollo del búfalo en Panamá; determinando que los sistemas de producción bubalina en el Atlántico requieren mejoras para el manejo de la alimentación y el control de la salud en los primeros 36 meses de vida; ya que una alta proporción de animales presentó un desarrollo corporal subnormal acompañado de un perfil hematimétrico hemoglobínico y eritrocítico subnormal en comparación con el patrón biológico del búfalo. En el marco perspectivo, existen retos y desafíos que deberán ser considerados para el desarrollo y mejoramiento de la producción bubalina sostenible en Panamá. Varias regiones y entornos microclimáticos de Panamá ofrecen las condiciones apropiadas para la inserción del Búfalo de agua; como son en la Provincia de Bocas del Toro, Chiriquí, Veraguas, Colon, Panamá, Darién, Coclé y en áreas comarcales. El futuro de la producción bubalina sostenible en Panamá dependerá del esfuerzo conjunto entre los productores, el estado, la industria y el comercio al margen de brindar productos derivados atractivos para el consumo nacional. Es inminente la prioridad de brindar el apoyo económico para la gestión y el desarrollo de un programa de Fomento y Producción Bufalina Nacional Eficiente y Sostenible tal como se realiza en muchos otros países del continente Americano y en otros continentes. Los futuros logros serán dependientes de nuestra participación conjunta e integral desde el productor hasta el consumidor, bajo la directriz y el apoyo del estado en pro de la seguridad alimentaria sustentable en Panamá. Palabras clave: búfalo, población, productores, Panamá.


HISTORIA DEL BUFALO EN PANAMA

El búfalo de agua (Bubalus bubalis), fue introducido a Panamá por el General Omar Torrijos Herrera, en la década de los años 70. Los primeros 21 animales procedentes de Trinidad y Tobago, arribaron al país por el corregimiento de San José del General, distrito de Donoso, en la Región de Coclesito, provincia de Colon, en calidad de donación al gobierno panameño. Este proyecto diseñado por el General Torrijos, fue denominado “Bufalino, Agropecuario y Agroindustrial para la Habitabilidad del Área Atlántica”. Este proyecto fue encaminado a desarrollar la Región del Caribe panameño; fue proyectado como el “eje ordenador de la actividad económica”. El búfalo garantizaba el suministro de productos como la leche y la carne a una población de bajos recursos que estaba sometida a la marginalidad social y económica con un acceso muy limitado a los principales centros urbanos y comerciales de la región (Colmenares, 2016). Además, esas personas vivían lejos de los lugares urbanos; y por lo tanto, no podían visitar con frecuencia los establecimientos comerciales de la región.

A inicios de la década de los 80, la población bubalina en Coclesito, provincia de Colon fue de 206 animales. La Empresa Ganadera Bocas, en la Provincia de Bocas del Toro contaba con 37 animales y algunos núcleos pequeños de animales no cuantificados. Otros lugares con existencia bubalina, fueron la región de Chepo en la Provincia de Panamá y en el Instituto Nacional de Agricultura (INA) localizado en Divisa, Provincia de Herrera.

En el proyecto hidroeléctrico de El Bayano en la Provincia de Panamá se desarrollaron otros núcleos de producción bubalina por productores privados mediante la Corporación Bayano y de allí fueron trasladados algunos grupos de animales, que fueron conformando hatos en las Provincias de Coclé, Veraguas, Chiriquí y Bocas del Toro.

En 1981, el inventario bufalino alcanzaba la cifra de 300 animales, los cuales demostraban su capacidad de adaptación a las zonas bajas e inundables con una alta precipitación. Es de considerar que las áreas inundables, no eran viables para el desarrollo de la ganadería de carne y/o leches convencionales (Colmenares, 2016). En tal sentido, la inserción del Búfalo mostró su capacidad de adaptación ecofisiológica, por la rudeza del trópico húmedo con altas temperaturas, una baja calidad de las pasturas y donde la rentabilidad bovina era minimizada por las condiciones ambientales extremas para el desarrollo de la ganadería.

En el año 1993, se crea la empresa Agropecuaria Sheré Punjab, S.A, del Sr. Narirderjit Singh Dhaliwal, de origen Indú, ubicada en el corregimiento de El Llano, Distrito de Chepo, Provincia de Panamá. Esta empresa inicia un pequeño núcleo de producción bubalina con animales provenientes de la Corporación Bayano. El objetivo principal fue la producción de leche en conjunto con un hato bovino, para la industria láctea.

A partir de 1998, se inició el desarrollo de la actividad bubalina comercial en la Provincia de Chiriquí, a través de la adquisición de un hato de 300 hembras bufalinas que compro Don Guillermo Cárdenas Peláez, a la familia Araúz de Penonomé, Provincia de Coclé. El Sr Cárdenas, procedente de Colombia, era un conocedor de las potencialidades del búfalo, como productor de carne y leche. Un año más tarde este hato fue trasladado a la Provincia de Bocas del Toro y cuarentenado junto al hato bufalino de la empresa Ganadera Bocas y otros cinco mil bovinos más de otras propiedades por problemas de la Tuberculosis bovina; lo cual condujo a una eliminación del hato en el año 2007. Este proceso se llevó a cabo por acuerdo mutuo entre los productores y las autoridades de Salud Animal, con la finalidad de erradicar la tuberculosis bovina de la región y del país. Con este vacío sanitario, se tuvieron que sacrificar 1300 búfalos, el esfuerzo privado de muchos años de trabajo, pero fue necesario por la salud de las ganaderías restantes en la Provincia de Bocas del Toro y de las demás provincias; lo cual se demandó para preservar el estatus zoosanitario del país mantenido hasta ese momento. (Colmenares, 2016).

En 1999, se importa hacia la Provincia de Chiriquí por la Empresa Palm Oil Overseas, Inc., la cantidad de 22 animales (13 hembras y 9 machos) procedentes de la Escuela Agrícola El Zamorano, de Honduras. A partir del 2001 y bajo la razón social de la Empresa Palm Oil Overseas, Inc. de Don Guillermo Cárdenas, se inicia nuevamente la adquisición de vientres bubalinos procedentes de las Provincias de Panamá y Colon; así como de los pequeños núcleos dispersos en la Provincia de Chiriquí para conformar el hato bubalino de 250 vientres. La mayor parte de este hato fue formando otro núcleo productor en el Distrito de Chiriquí Grande, Provincia de Bocas del Toro (Colmenares, 2016). Más tarde, en el 2003, el Grupo Athanasiadis a través de su empresa Ganadera Atlántico adquiere un lote de 33 vientres como reproductoras, en la hermana República de Costa Rica y se inician las actividades bufaleras en el corregimiento de Punta Robalo, Distrito de Chiriquí Grande en la Provincia Bocas del Toro.

En el 2014, otra empresa que se sumó a la cría de búfalos fue la Finca Milla 21, ubicada en el Distrito de Changuinola, Provincia de Bocas del Toro propiedad del Prof. Juan Rodríguez, quien adquirió 30 hembras y un macho en la Provincia de Chiriquí. En el 2015, esta misma empresa siguió incorporando hembras bubalinas provenientes de la Empresa Sheré Punjab, S.A., del Distrito de Chepo, Provincia de Panamá, hasta conformar un hato de 137 vientres de cría y 2 reproductores. En la actualidad, las provincias que manejan el mayor inventario de búfalos en Panamá, son las
Provincias de Bocas del Toro con la mayor cantidad de animales y la Provincia de Chiriquí (Colmenares 2016).


SITUACION ACTUAL Y PERSPECTIVA REFERENTE Y FUTURA

En el año 2022 se fundó en la Provincia de Bocas del Toro, la Asociación Nacional de Bufaleros de Panamá (ANABUPA); la cual está presidida por el profesor Juan Rodríguez. En cuanto al inventario actual de búfalos en Panamá, se estima una población de 15.000 animales (Panamá América, 2023) sintiéndose el efecto causado por el Vacío Sanitario decretado por la dirección de Salud Animal en el 2007; donde fueron sacrificados más de 1.300 búfalos.

Las razas predominantes en el hato Bufalino nacional es la Buffalypso, que originalmente provino de Trinidad y Tobago; la cual se generó a través del programa de mejoramiento genético para la producción bufalina de leche y carne por el Dr. Steve Bennett (Fonseca, 2016). Actualmente, las principales explotaciones están adquiriendo sementales cruzados con la raza Mediterránea a través de importaciones de reproductores de Costa Rica y Guatemala; países que desarrollan programas de mejoramiento genético a través de la Inseminación artificial.

Los productos y subproductos del búfalo; como la carne está siendo comercializada como carne bovina, sin ningún valor agregado. La razón, radica en arraigos culturales, dado que el consumidor panameño esta acostumbrado al consumo de carnes de otras especies; como: pollo, cerdo, carne bovina, pero no al consumo de carne bubalina. En el caso de la leche, algunas empresas venden su producto a las plantas procesadoras; mientras que algunos productores procesan la leche bubalina en forma artesanal para la elaboración de queso fresco, yogurt, conservas y dulces de leche
en menor escala.

Las principales explotaciones están adquiriendo sementales cruzados con la raza Mediterránea a través de importaciones de reproductores de Costa Rica, Guatemala y México donde se desarrollan programas de mejoramiento genético a través de la inseminación artificial. El Ministro del Ministerio de Desarrollo Agropecuario de Panamá (MIDA), Don Augusto Valderrama, destacó el trabajo que viene realizándose para rescatar la producción del Búfalo en Panamá; lo cual, se manifestó en la inauguración del Primer Seminario Taller sobre La crianza y cuidados del Búfalo en Panamá. Dicho evento se llevó a cabo en el Salón Compa MIDA, en la Ciudad de Santiago, Provincia de Veraguas. Es importante destacar que la Dirección de Ganadería, del MIDA, creó el Programa Nacional del Búfalo y fue el encargado de organizar este seminarioTaller, que contó con la participación de más de 80 personas entre técnicos, pequeños y medianos productores. En dicho evento se contó con la los facilitadores Señor Ismael Coronel Sicairos, Presidente de la Asociación Mejicana de Criadores de Búfalos (AMEXBU), quien dictó una charla sobre la historia de Búfalo en América. Otra facilitadora fue la productora Angélica Plucino Arias, por Costa Rica, quien ofreció datos estadísticos de la producción en su país. El Dr. Gustavo Crudeli, experto en Búfalos de la Universidad Nacional del Chaco Austral (UNCAUS), ofreció una charla sobre las generalidades, manejo, reproducción y nutrición del Búfalo y finalmente tuvimos la participación del Dr José Dimas Espinoza, en representación del MIDA, quien expuso la comercialización de la carne de Búfalo en Panamá.

En materia de la investigación se puede destacar que el primer trabajo nacional para evaluar el crecimiento y el desarrollo corporal; así como el perfil hematimétrico según el sexo en los primeros tres años de vida, fue realizado según las condiciones bioclimáticas y de manejo zootécnico en la región Atlántica en la Provincia de Bocas del Toro (Vanegas et al., 2018). En dicho estudio se encontró que los machos alcanzan el 85.78% del peso corporal reportado por Echeverri et al., (2014) y el 55.9% del peso reportado por Fundora (2006, 2015), a los tres años. En tanto que las hembras también presentaron un subdesarrollo corporal a los 36 meses; evidenciando la necesidad de implementar mejoras en el programa de crianza y manejo nutricional, alimentario y en el control de la salud del hato bubalino, para lograr el desarrollo óptimo en el trópico húmedo de la región Atlántica de Bocas del Toro en Panamá (Araúz et al., 2023).

En los avances académicos en la educación superior agropecuaria, se ha logrado recientemente incorporar la asignatura PRODUCCION BUFALINA en los nuevos planes de estudio de la carrera de Ingeniero Agrónomo Zootecnista que desarrolla la Facultad de Ciencias Agropecuarias de la Universidad de Panamá, como parte del proceso de la restructuración académica de las carreras a nivel de licenciatura, como parte del compromiso con los procesos de la acreditación y re acreditación en la Universidad de Panamá. Estos ajustes representan acciones como respuesta a las demandas y tendencias profesionales de Panamá frente a los retos y desafíos de la Educación Agropecuaria Superior para satisfacer el desarrollo del sector agropecuario para satisfacer
la formación integral y competente de los profesionales que estarán dando el soporte tecnológico y productivo en las próximas décadas en Panamá.

Recientemente, se ha coordinado académicamente con expertos en la Producción Bubalina procedentes de Argentina (Dr Gustavo Crudeli, Dr Exequiel Patino, Dra Gladis Rebak, M.Sc Hugo Altamirano), Venezuela (Dr Néstor Montiel), México (Sr Coronel Sicairos), Nicaragua (Dr Bryan Mendieta) y Panamá (Dr Reinaldo De Armas y Mgter Edil E Araúz) a través de la coordinación académica por panamá por el profesor Mgter Edil E Araúz en representación del Departamento de Zootecnia de la Facultad de Ciencias Agropecuarias de la Universidad de Panamá. Esta gestión académica ha culminado, con la estructura del Primer Diplomado en Producción Bubalina en Panamá; el cual es fundamental para capacitar técnicos, profesionales y productores sobre la producción bubalina en Panamá. Está pendiente garantizar los recursos económicos requeridos para desarrollar dicho evento, el cual beneficiará el desarrollo y mejoramiento del sector bufalero de Panamá para brindar conocimientos en bubalinocultura, enfermedades infecciosas y parasitarias, economía, producción de carne, nutrición y alimentación, reproducción y biotecnologías reproductivas, bioclimatología, bienestar y fisiología del búfalo, lechería y procesamiento de derivados en la producción bufalina.

En esencia, el futuro de la población bubalina en panamá se evidencia un crecimiento apreciable en los siguientes 10 años. Si tomamos la referencia de la población bubalina en Panamá, estimada en 12.000 animales en el año 2023 y aplicamos el 13,1 % de crecimiento poblacional anual de los búfalos en Argentina por década (Crudeli, 2011); en 10 años Panamá contaría con una población de búfalos de 46,480 animales; lo cual representa un crecimiento del hato nacional en 3.87 por sobre el hato bubalino actual. Esto no incluiría la posible importación de animales procedentes de
países vecinos o de otros países, autorizados para la exportación de material genético bubalino.

En general, existen las razones y la motivación por parte de los productores, del estado y de la universidad de Panamá a través de la Facultad de Ciencias Agropecuarias para apoyar en el proceso de la planificación y el crecimiento en la Producción Bubalina lo suficientemente fuerte, para continuar sumando acciones que conduzcan al crecimiento, mejoramiento y amplificación de la producción bubalina con miras a la eficiencia, productividad y sostenibilidad como alternativa de múltiples conveniencias para la producción de leche y carne a partir del búfalo en Panamá. Los logros en la siguiente década dependerán de las acciones concretadas en términos del desarrollo y mejoramiento progresivo estarán acondicionados y dependientes del apoyo efectivo con el liderazgo del estado panameño y aporte de los productores y las entidades vinculadas trasversalmente en pro del Mejoramiento Bufalero en Panamá. Finalmente, no hay logro efectivo sostenible sin la dedicación de los recursos económicos, humanos y tecnológicos como elementos contribuyentes de la productividad pecuaria sostenible.


RETOS Y DESAFÍOS PARA LA PRODUCCIÓN BUBALINA FUTURA EN PANAMÁ

El logro del mejoramiento de la producción bufalera en Panamá dependerá de los retos y desafíos planteados con acciones integrales consistentes en el presente y futuro; donde se demanda un soporte financiero para la oxigenación tecnológica, la adecuación del entorno comercial y el desarrollo del mercadeo, para la comercialización de los productos y derivados de la producción bubalina de manera razonable. La capacidad biológica y productiva del Búfalo de agua, ha sido ratificada con alta sostenibilidad en diversos ecosistemas y variadas condiciones geográficas y climáticas; demostrando la alta capacidad de adaptación, tolerancia, rusticidad, eficiencia de conversión de alimentos a carne y leche, mansedumbre, habilidad materna, fertilidad, resistencia a parásitos y enfermedades y las ventajas de la leche y la carne que favorecen la producción de derivados con alto valor biológico y nutricional para la alimentación humana. Estas ventajas biológicas y filogenéticas presentes en el Búfalo de agua, son una alternativa viable para la producción animal de leche, carne, derivados de la taxidermia y otros; cuyos costos son inferiores en comparación con la producción bovina convencional. Desde luego, que la inserción del sistema de producción bubalina tiene un lugar asegurado en aquellas áreas geográficas nacionales; donde las características microecológicas y microclimaticas no son viables para la producción bovina tradicional en el marco del clima tropical.

No obstante, el desarrollo de un sistema de producción animal fundamentado en el búfalo de agua en Panamá, presenta múltiples retos y desafíos para escalar de manera sostenible las metas y logros en función de la participación de los productores, del estado, de la industria, del comercio y sobre todo del consumidor quien al final dará la sustentabilidad en los sistemas productivos. En consecuencia, es oportuno destacar los retos y desafíos que tendrían los panameños, alrededor del presente para un futuro atractivo y próspero para la Producción Bubalina como actividad pecuaria capaz de fortalecer la seguridad alimentaria de la carne, leche y en sus derivados en Panamá. A continuación destacamos aquellos puntos que deberían afrontar de manera integral:

1º. Desarrollar procesos de capacitación técnica a través de días de campo técnicos, seminarios, diplomados y postgrados en Producción Bubalina ya que no tenemos una cultura bufalera tradicional para incrementar nuestras competencias sobre el perfil tecnológico en los sistemas de la producción bufalera.

2º. Formalizar en los planes de estudios universitarios en las carreras de agronomía y veterinaria la asignatura Producción Bubalina para que los profesionales de la producción agropecuaria tengan competencias académico formativas en el sistema de producción bubalina.

3º. Implementar programas de producción bubalina en los colegios agropecuarios y en las facultades de agronomía y veterinaria para contribuir en la formación académica a partir del aprender haciendo para lograr una conciencia profesional efectiva sobre el búfalo y su importancia pecuaria.

4º. Asignar un fondo nacional para el apoyo y asistencia económica a los productores de búfalos con limitaciones en su capacidad de inversión y desarrollo empresarial; con lo cual estaríamos impulsando al pequeño y mediano productor para contribuir en su subsistencia y mejoramiento de su calidad de vida, y a su vez contribuyendo con el mejoramiento productivo nacional.

5º. Tipificar las áreas y regiones geográficas en Panamá, con la mayor viabilidad para el desarrollo del Búfalo de agua, de acuerdo con las exigencias bioclimáticas y microecológicas que garanticen el mayor aprovechamiento de los recursos naturales y la mayor esperanza bioproductiva para la producción bubalina de leche y carne.

6º. Revisar e incluir las normativas de la carne y la leche procedentes de la especie bubalina como parte de los elementos regulatorios, clasificatorios y de valoración para el establecimiento de los
precios referentes para el productor, la industria, el comercio y para el consumidor.

7º. Desarrollar un grupo técnico en el Ministerio de Desarrollo Agropecuario a nivel de Postgrado y/o diplomado en producción bubalina, quienes serían el cuerpo técnico que daría el seguimiento y apoyo tecnológico a los Bufaleros de Panamá.

8º. Desarrollar y estructurar el Programa de Fomento y Producción Bubalina Sostenible en Panamá.

9º. Procurar la divulgación de los productos cárnicos y lácteos derivados del Búfalo, sobre sus características y conveniencias nutricionales para el humano como parte de la alimentación.

10º. Definir la clasificación de la carne y la leche de búfalo y plantear el precio referencial en los diversos puntos de la cadena de producción y comercialización en Panamá.

11º. Estructurar el programa de mejoramiento fenotípico y genético nacional partiendo del sistema de registro de hatos y seguimiento del ciclo de vida del búfalo, con énfasis en los conceptos de
genealogía, crecimiento, reproducción, producción, salud y valor productivo.

12º. Consensuar entre el estado, los productores, la industria y el mercado las estrategias de producción, el seguimiento y apoyo productivo al productor para impulsar la producción bubalina en
Panamá.

13º. Interactuar con los organismos internacionales relacionados con la Producción Bubalina para potenciar y ampliar las estrategias en la trasferencias de tecnología y educación sobre la Producción y Productividad Bufalera en Panamá.

14º. Establecer un programa de importación de material genético de alta calidad, para apoyar al pequeño y mediano productor en la adquisición del material genético que culminará con el mejoramiento genómico en su hato bubalino proyectado a ser productivo y sustentable.

15º. Definir un programa de investigación nacional sobre la Producción Bubalina en Panamá, con soporte económico estatal y contribución del sector empresarial para tipificar los referentesbioclimáticos, geográficos y limitantes técnicas y financieras para la producción bubalina sostenible. Como puede verificarse, los retos y desafíos que tenemos en Panamá para lograr una
producción bubalina productible y sostenible, están fuertemente correlacionadas con una actividad incipiente en nuestro país, que si bien es cierto se inició hace 50 años; la misma ha tenido una trayectoria muy irregular a pesar de que fue vislumbrada como una idea de gran potencial para la producción pecuaria nacional.

La trayectoria mundial de la producción bubalina ha trazado un camino donde hemos observado como en la actualidad, existe una población mundial de más de 200 millones de búfalos, dedicados a la producción de carne y leche, con énfasis en áreas de bajo valor productivo para otras especies de rumiantes. Por otro lado, observamos como la búfala de agua, paso de ser la quinta
especie mundial en producción lechera, a ser la segunda especie en producción lechera; alcanzando el 15.7% de la producción mundial que es de 931,068 millones de litros de leche en el 2021 (WDR, 2022) y continuará aumentando su contribución en la producción lechera mundial (FAO, 2023).


BIBLIOGRAFÍA

– Araúz, E. E., J. Y. Vanegas, J. R. Binns., A. Solís. A, De J. Colmenares C., J. N. A. y M. L. Vergara. (2023). Evolución del crecimiento y la simetría corporal en búfalos de la raza Buffalypso (Bubalus bubalis) en bocas del toro, República de Panamá. Revista investigaciones AgropecuariasVol.5(2): pp.68-85 ISSNL2644-3856 https://revistas.up.ac.pa/index.php/investigaciones_agropecuarias

– Colmenares Contreras, A. de J. (2016) Anexo Situación de la Bubalinocultura en países Americanos (Pags. 254-255). En Reproducción en Búfalas. (Crudeli, G.A.; Konrad, J.L.; Patiño, E.M.) Moglia Ediciones, Corrientes, Argentina (ISBN 978-987-619-264-4) (2016). 290 p.

– Crudeli, G. A. (2011) Fisiología reproductiva del búfalo. Producción en Argentina Tecnología en Marcha, Vol. 24, N.° 5, Revista Especial P. 74-81.

– Echeverry, J. (2006.). Bufalometría de butoretes, en la Hacienda la Suiza, de propiedad el Fondo Ganadero del Centro, localizado en el Magdalena medio antioqueño. . Facultad de Ciencias Veterinarias, UNNE, Corrientes.pe. https://catalogosiidca.csuca.org/Record/UP.217912/Details

– FAO. (2023). Milk and Milk Products. https://www.fao.org/3/cc3020en/cc3020en_milk.pdf

– Fonseca, P., (2016). Conozca las razas de Búfalos que existen en Colombia. https://www.contextoganadero.com/ganaderia-sostenible/conozca-las-razas-debufalos-que-existen-en-colombia

– Fundora, O. (2015). Comportamiento de búfalos de agua (Bubalus bubalis) de la raza Buffalypso en sistemas de alimentación basados en pastoreo: quince años de investigaciones en el Instituto de Ciencia Animal O. Revista Cubana de Ciencia Agrícola, Tomo 49, Número 2, 2015. 161

– Instituto Nacional de Estadística y Censo (INEC), Panamá. (2011). Volumen IV. Características de la actividad Pecuaria en Panamá. https://www.inec.gob.pa/publicaciones/Default3.aspx?
ID_PUBLICACION=480&ID_CATEGORIA=15&ID_SUBCATEGORIA=60

– Panamá América (2023). En Panamá hay 12 mil cabezas de búfalos. https://www.panamaamerica.com.pa/economia/en-panama-hay-12-mil-cabezas-de-bufalos1220640

– WDR, (2022). The IDF World Dairy Situation Report. En: Word Dairy Situation Report. https://fil-idf.org/world-dairy-situation-report-2021-2/

– Vanegas Ortega, J. Y., Araúz S., E. E., Binns H., J. R., & Soils, A. (2018). Caracterización somatométrica, crecimiento, desarrollo y perfil hematológico en un hato de búfalos Murrah en la Provincia de Bocas del Toro, República de Panamá. https://catalogosiidca.csuca.org/Record/UP.217912/Details


FUENTE

Araúz, E.E.; Coronel Sicairos,;Patiño, E.M. Crudeli, G.A.3Rodríguez, J.C . The water buffalo in Panama: history, trends, perspectives, challenges, and tasks for the future sustainable production. In Number 41 (4-11) Buffalo Newsletter January 2024


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Optimizando el uso del semen sexado

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El semen bovino se debe descongelar a 35°C durante 45 segundos. Si esta temperatura no es exacta, una descongelación inadecuada puede afectar la calidad y viabilidad del semen.


Por: JODEE SATTLER (Estados Unidos)

Durante la segunda mitad del siglo XX (aproximadamente de 1955 a 2005), el rendimiento reproductivo del ganado lechero disminuyó considerablemente. Una variedad de factores –desde una mayor producción de leche, hasta una mayor endogamia y una nutrición inferior a la óptima– pueden haber contribuido a este retroceso.

Fisiólogos reproductivos, genetistas y otros expertos colaboradores de la industria láctea, algunos de ellos fueron convocados por el Consejo de Reproducción del Ganado Lechero de los Estados Unidos (DCRC, por sus siglas en inglés) para revertir esta tendencia negativa de la reproducción.

Durante la Reunión Anual del DCRC de 2022, el Dr. Paul Fricke, profesor de reproducción de ganado lechero de la Universidad de Wisconsin y especialista en Extensión, describió la “reversión”, es decir este gran cambio que comenzó en 2002, como una «revolución en la reproducción».

«El espectacular aumento de la reproducción se ha producido durante la última década (más o menos)», decía Fricke.

Si bien la mejora de la genética, la nutrición y los protocolos de manejo ayudaron a mejorar la reproducción del ganado lechero, la adopción de programas de fertilidad, como la inseminación artificial programada (IAT) y la resincronización de la ovulación (resincronización) después de un diagnóstico de falta de preñez, jugó un papel importante en el aumento del rendimiento reproductivo. Además, combinar los programas de fertilidad con nuevas tecnologías para la detección del estro, basadas en sistemas de seguimiento de la actividad, ayudó eficazmente a lograr mejores tasas de preñez.

Estrategias que conducen al progreso reproductivo

Durante esta revolución, el rendimiento y la economía del semen sexado mejoraron. Sin embargo, el rendimiento del semen sexado todavía está por detrás del rendimiento del semen convencional. El uso de semen sexado aumenta el progreso genético en los rebaños lecheros a través de una mayor intensidad de selección de madres (Khalajzadeh et al., 2012).

Otras estrategias incluyen pruebas genómicas o de pedigrí para identificar novillas y vacas genéticamente superiores, el uso de semen sexado para inseminar novillas lecheras genéticamente superiores y vacas lactantes equilibradas para las necesidades de reemplazo (Weigel et al., 2012) y el uso de semen de bovino de carne para inseminar novillas con méritos genéticos bajos y vacas para producir terneros cruzados con mayor valor en el mercado de la carne (Ettema et al., 2017).

«Esto ha llevado a una tendencia en rápida evolución a utilizar semen Holstein sexado, semen Holstein convencional y semen de bovino de carne convencional para inseminar hembras Holstein en los Estados Unidos», decía Fricke.

Mejorar la fertilidad con semen sexado

Dado el importante papel del semen sexado para ayudar a los productores lecheros a “dimensionar correctamente” sus hatos y capitalizar la mejor genética del rebaño, Fricke centró su presentación en estrategias de manejo para mejorar la fertilidad del semen sexado en novillas no lactantes y vacas lecheras lactantes.

Fricke explicó que las novillas no responden favorablemente a los protocolos de sincronización basados ​​únicamente en GnRH y PGF2α, como Ovsynch. La “clave” es incluir un inserto de progesterona intravaginal controlado (CIDR) durante el protocolo. Esta práctica evita que las novillas muestren estro hasta que se retira el inserto CIDR, lo que aumenta la sincronía con el protocolo.

La DCRC recomienda el protocolo CIDR-Synch de 5 días (https://www.dcrcouncil.org/protocols) para novillas lecheras. Fricke observó que del 27% al 33% de las novillas presentan estro >24 horas antes de la IAT programada con el protocolo CIDR-Synch de 5 días. «Esto hace que la detección del estro durante el protocolo CIDR-Synch de 5 días sea un requisito para lograr tasas de concepción aceptables», comentó.

Lauber et al. (2021) condujeron una prueba de campo para comparar programas de manejo reproductivo para el envío de novillas Holstein a su primera inseminación con semen sexado. Los investigadores evaluaron:

  • CIDR5 (sincronización CIDR de 5 días)
  • CIDR6 (sincronización CIDR de 6 días)
  • EDAI (la PGF2α en el día 0 fue seguida por una detección de estro una vez al día [detección visual de la eliminación de tiza de la cola y otros signos] e IA)

El equipo de investigación concluyó que, aunque retrasar el retiro del dispositivo CIDR 24 horas en un protocolo CIDR-Synch de cinco días suprimió la expresión temprana del estro antes de la IAT, retrasar la eliminación del CIDR 24 horas tendía a disminuir la preñez por inseminación artificial (P/IA) en novillas inseminadas con semen sexado.

Además, el sometimiento de las novillas a un protocolo CIDR-Synch de cinco días para la primera IA tendió a aumentar el P/IA y a disminuir el costo por preñez en comparación con las novillas EDAI. Fricke explicó que la disminución del costo por embarazo se debió a la disminución de los días de alimentación. Además, esta disminución del costo cubrió con creces el costo del protocolo CIDR-Synch de 5 días y resultó en una disminución general de $17 en el costo por preñez, en comparación con las novillas inseminadas al estro, después del tratamiento con prostaglandinas.

Momento de la IA: semen sexado versus semen convencional

¿El momento óptimo de IA es diferente para el semen sexado en comparación con el semen convencional? Parece que la respuesta es «sí».

Bombardelli et al. (2016) evaluaron el uso de semen sexado en vacas lactantes con un sistema de monitoreo de actividad en vacas Jersey a IAT en función del aumento de actividad. En general, la P/IA usando semen sexado fue mayor para las vacas Jersey inseminadas entre 23 y 41 horas después del inicio de la actividad, lo cual es más tarde que el momento óptimo para el semen convencional de cuatro a 12 horas (sistema radiotelemétrico) después del inicio de la actividad de pie. (Dransfield et al., 1998) u ocho a 16 horas (sistema de monitoreo de actividad) después del inicio de la actividad (Stevenson et al., 2014).

«La inseminación posterior de vacas de alta producción utilizando semen sexado puede ser óptima para las vacas inseminadas en celo», dijo Fricke. Esto se debe a que la ovulación ocurre más tarde en relación con el inicio del estro en vacas de alta producción a medida que aumenta la producción de leche cerca del momento del estro.

Programa de fertilidad: sincronización óptima de la IA con semen sexado

¿Cuál es el momento óptimo de la IA utilizando semen sexado cuando el intervalo entre el momento de la IA y la ovulación se controla mediante un programa de fertilidad en el primer servicio? Para abordar esta cuestión, Lauber et al. (2020) sometieron a vacas primíparas a un protocolo Doble-Ovsynch para el primer servicio que incluía un segundo tratamiento con PGF2α 24 horas después del primero en la parte del protocolo de reproducción-Ovsynch como lo describen Brusveen et al. (2009).

El último tratamiento con GnRH (G2) varió entre tratamientos y IAT. Para variar el intervalo entre G2 y TAI, las vacas fueron asignadas al azar a dos tratamientos para recibir G2 16 (G2-16) o 24 (G2-24) horas antes de TAI, que se fijó en 48 horas después del segundo tratamiento con PGF2α del programa de reproducción. -Porción Ovsynch del protocolo Double-Ovsynch.

El equipo de investigación encontró que las vacas G2-24 tenían menos P/AI que las vacas G2-16 a los 34 ± 3 días (44% vs. 50%) y 80 ± 17 días (41% vs. 48%) después de la IAT. La pérdida de preñeces y la proporción de sexos fetales no difirieron entre los tratamientos. La inducción de la ovulación más temprana en relación con el IAT después de un protocolo Doble-Ovsynch disminuyó la P/AI en vacas Holstein primíparas, mientras que la pérdida de preñez y la proporción de fetos femeninos no difirieron entre los tratamientos.

Estrategia de inseminación de primer servicio

En un estudio de campo, Lauber et al. (2022) incluyeron 742 vacas Jersey en lactancia, que fueron asignadas al azar según el número de etiqueta auricular y dentro del paridad para su presentación, ya sea al primer servicio después de un protocolo Double-Ovsynch (DO) o a un protocolo para la sincronización del estro con detección del estro dos veces al día (EDAI) utilizando semen Jersey sexado.

¿Los resultados? La media de días desde PGF2α (día 24) hasta IA fue mayor para las vacas EDAI que para las DO, mientras que la proporción de vacas inseminadas fue mayor para las vacas DO que para las EDAI (100% vs. 75%). “Así, el 75% de las vacas en el tratamiento EDAI fueron detectadas en estro e inseminadas, mientras que el 25% de las vacas no fueron detectadas en estro y fueron sometidas a IAT después de un protocolo Ovsynch para el primer servicio”, informó Fricke.

En pocas palabras: este estudio encontró que las vacas Jersey lactantes sometidas a un protocolo DO para IAT en el primer servicio tenían más P/AI para semen sexado y de carne que las vacas inseminadas después de la sincronización del estro.

 

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