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Paraguay Autorizó la Introducción a su Territorio de Semillas de Maíz y Soya Transgénicos

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El Ministerio de Agricultura y Ganadería (MAG) de Paraguay autorizó a las empresas Bayer SA y Dow Agrosciences la implementación de procedimientos legales para la introducción al país de semillas de maíz y soja genéticamente modificadas. La cartera también liberó el maíz transgénico de Monsanto. 

La importación de este tipo de semillas demora en promedio unos 40 días, según la Coordinadora de Comisión de Bioseguridad Agropecuaria y Forestal (Conbio), que solicitó la utilización de ellas «como soja en el evento A5547-127, maíz correspondiente al evento MON – 89034-3 xDAS-01507-1 x MON-00603 – 6 x DAS – 40278-3, entre otros», según expresa un comunicado publicado este viernes.

A través de una resolución, el Ministerio de Agricultura y Ganadería autorizó a las empresas Bayer SA Paraguay y Dow Agrosciences Paraguay SA la implementación de procedimientos legales y administrativos para la introducción a nuestro país de las semillas genéticamente modificadas bajo custodia.

Dicha nota señala además que la importación de las semillas «no es vinculante con la autorización de los ensayos», cuyos expedientes están siendo evaluados por la Conbio.

Miembros de esta organización dejaron constancia de su conformidad en el acta Nº 38/13, previo dictamen a la introducción, ensayo de campo y liberación comercial.

En caso de que el ensayo regulado no se permita, se procederá a la destrucción de las semillas bajo condiciones de bioseguridad, informó el MAG.

La cartera de Agricultura autorizó también a la empresa Monsanto Paraguay SA, «a la liberación al medio de organismos genéticamente modificados del Maíz que contienen el evento de transformación NK603».

«La misma confiere tolerancia al herbicida glifosato además de la inexistencia de efectos adversos en los humanos y animales y de no presentar efectos tóxicos para los mismos». «El transgen cuenta con liberación comercial en países como Estados Unidos, Japón, Argentina y la Unión Europea», según informaron a través de un comunicado.

Amigo lector, ¿que opina de la medida que ha adoptado Paraguay, frente a los transgénicos?

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Con estrategias de mitigación, aumentan un 40 % la productividad ganadera, con estrategias de mitigación

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En el marco del proyecto internacional GANASUR, especialistas del INTA presentaron los resultados del estudio en la Cuenca del Salado, Buenos Aires. Con estrategias de mitigación en los establecimientos se evitó la emisión de 7.400 toneladas de CO₂ y aumentó la producción por vientre un 40 %. Mejoras en la sanidad preventiva y reproductiva, descarte de animales improductivos y manejo del pastoreo, entre las estrategias implementadas.

El proyecto GANASUR se desarrolla sobre la estructura cooperativa de PROCISUR, que reúne a los institutos nacionales de investigación agropecuaria de Argentina, Brasil, Chile, Paraguay y Uruguay, junto con el IICA. La iniciativa busca identificar sistemas ganaderos representativos de cada país, evaluar opciones de mitigación y modelar los impactos productivos, económicos y ambientales asociados a su implementación.

En el caso de la Argentina, se seleccionó como caso de estudio un sistema de ciclo completo de la Pampa Deprimida. Según explicó Mauricio Álvarez, coordinador del Programa Nacional de Carnes y Fibras Animales del INTA, “se trata de una de las principales regiones ganaderas del país y porque la cría concentra una proporción muy importante de las emisiones del sistema”. Al mismo tiempo, sus brechas de eficiencia reproductiva y productiva ofrecen una oportunidad concreta para reducir emisiones sin disminuir la producción de carne.

En esta línea, puntualizó: “Para los países del CAS aumentar la productividad es una meta irrenunciable y los resultados demuestran que es posible producir más, mejorando la rentabilidad, de manera ambientalmente sostenible”.

En este sentido, subrayó: “Los resultados muestran que la mitigación puede integrarse a una estrategia de mejora productiva y económica: no se trata de producir menos, sino de producir más eficientemente, con una menor cantidad de emisiones por unidad de producto y una reducción simultánea de las emisiones absolutas”.

Las medidas de mitigación no se definieron como un paquete teórico, sino a partir de tecnologías probadas y compatibles con el funcionamiento de los establecimientos, detalló Álvarez, al tiempo que aclaró que “fueron validadas mediante consultas con productores y referentes sectoriales, que permitieron identificar aquellas que estarían dispuestos a adoptar”.

En esta línea, destacó que “uno de los principales aportes de GANASUR es haber integrado las dimensiones productiva, ambiental y económica. No alcanza con saber cuánto puede reducirse una emisión: también necesitamos conocer qué efecto tiene la tecnología sobre la productividad, cuánto cuesta implementarla y cuáles son las condiciones para que un productor decida adoptarla”.

Entre las estrategias que se aplicaron, se destacan las mejoras en la sanidad preventiva y reproductiva, el descarte de animales improductivos, el manejo del pastoreo, la recuperación de pasturas, la incorporación de leguminosas, la suplementación estratégica, la inseminación artificial a tiempo fijo y la selección genética.

“La implementación completa de esta trayectoria permitiría evitar unas 7.400 toneladas de CO₂ equivalente entre 2027 y 2040, lo que representa una reducción del 15 % de las emisiones acumuladas respecto del escenario de referencia”, confirmó el investigador. Para 2040, las emisiones anuales disminuirían hasta aproximadamente 2.645 toneladas de CO₂ equivalente y la huella de carbono por kilogramo producido se reduciría cerca de un 27 %.

“Los beneficios no serían solamente ambientales, sino también productivos”, sentenció Álvarez. Es que, según detalló, la producción por vientre aumentaría un 40 %, al pasar de 197 a 275 kg de peso vivo, mientras que el mayor volumen de carne generado y la mejora de la eficiencia permitirían alcanzar importantes beneficios económicos.

Según detalló el especialista del INTA, “la transición tecnológica se diseñó de manera gradual y acumulativa”. En una primera etapa se propuso ordenar el manejo del rodeo y mejorar su desempeño reproductivo; posteriormente, fortalecer la base forrajera y nutricional; y, finalmente, incorporar herramientas de mayor intensificación.

“Esta secuencia responde a una lógica concreta: comenzar por tecnologías de menor complejidad y avanzar hacia otras que requieren mayores capacidades e inversiones, evitando asumir que todas pueden adoptarse simultáneamente”, aclaró Álvarez.

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