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Argentina: INTA Presenta una Aplicación para Calcular los Costos de Producción de Litro de leche

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Desarrollada por el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) Argentina, el Ministerio de Agroindustria de la Nación y la Universidad del Litoral, es una herramienta que permite realizar una estimación rápida del precio de producción de la leche y la rentabilidad del negocio.

Creada por especialistas del INTA Rafaela –Santa Fe– y Paraná –Entre Ríos–, de la Dirección Nacional de Lechería del Ministerio de Agroindustria de la Nación y de la Facultad de Ciencias Agrarias de la Universidad Nacional del Litoral, la aplicación “Costos” permite realizar una estimación rápida del costo de producción del litro de leche, de la rentabilidad del negocio y de la capacidad de retiro anual de los productores.

De acuerdo con uno de sus obtentores, Javier Baudracco, “la aplicación funciona a partir de 30 datos de entrada, que se cargan en, aproximadamente, 10 minutos”. Para aquellos usuarios que deseen ingresar información adicional sobre su tambo podrán en la sección de “Opciones avanzadas”.

Se trata de una aplicación que permite realizar una estimación rápida del costo de producción del litro de leche, de la rentabilidad del negocio y de la capacidad de retiro anual de los productores tamberos.

En referencia al motivo que impulsó el desarrollo, Laura Gastaldi –técnica del INTA Rafaela, Santa Fe– argumentó que “existe un bajo grado de adopción de estrategias de gestión en los tambos argentinos, caracterizado por la escasez de registros productivos y económicos, lo que dificulta la medición del nivel de eficiencia y competitividad de la producción de leche y, consecuentemente, la definición de metas y objetivos de mejora en muchos tambos”.

“Para empezar a corregir esta situación y, a la vez promover y alentar la gestión formal en los tambos argentinos, se diseñó la aplicación Costos, especificó Patricia Engler –especialista del INTA Paraná, Entre Ríos–.

Y, en este sentido, las técnicas del INTA a cargo del desarrollo de la metodología de la herramienta destacaron las ventajas de la herramienta: “Se trata de una herramienta sencilla, que estima las principales medidas de desempeño económico de establecimientos de producción de leche, a partir de una cantidad relativamente baja de datos de entrada”.

A su vez, Gastaldi aclaró que “no es un sistema formal de gestión, sino una aplicación que permite obtener resultados aproximados de, por ejemplo, un ejercicio anual o bien comparar de manera rápida el desempeño económico de distintos establecimientos de producción de leche, para un mismo ejercicio anual”.

También se puede obtener información aproximada del impacto que tendrían los cambios de precios y de manejo sobre los resultados económicos.

Por su parte, Cecilia Carsen –gerente de Gestión de la Información del INTA– consideró que “con estos desarrollos nuestra Institución logra poner al alcance del productor herramientas digitales que buscan responder a sus demandas”.

Se trata de una herramienta sencilla que estima las principales medidas de desempeño económico de establecimientos de producción de leche.

 

La aplicación, al detalle

La aplicación Costos se estructura en cuatro módulos: mis datos, mi tambo, valores de mi tambo y resultados. En la primera sección, el usuario ingresa sus datos personales, correo electrónico y contraseña, en el segundo módulo se carga el nombre y la localización del establecimiento tambero para el cual estimará los costos de producción de leche.

En el tercer módulo será necesario describir el establecimiento tambero mediante variables estructurales, de organización y de manejo.  En esta sección también se solicitan precios actuales de los principales insumos y productos asociados con la actividad lechera.

Los datos de carga obligatoria son 30 y están agrupados en 7 grupos: superficie trabajada, rodeo, alimentación, manejo, mano de obra, precios y endeudamiento.

A fin de entender la lógica de cálculo de la aplicación, Baudracco explicó que “se basa en que existen cuatro rubros de gastos que tienen alto impacto en el costo de producción de leche; éstos son: i) alimentación, ii) mano de obra, iii) reposición y iv) arrendamiento. Los 30 datos de entrada solicitados se utilizan para describir estos rubros importantes”.

“Además –agregó Engler– de las variables de carga obligatoria, la App COSTOS se alimenta de otros valores físicos y monetarios que pueden ser modificados por el usuario en la solapa “opciones avanzadas”: duración y costo de pasturas, costo de cultivos anuales, atención del rodeo, precio unitario de alimentos, precio de la hacienda y capital trabajado.

Algunos gastos asociados con el ordeño y el mantenimiento de equipamientos están precargados para permitir que la App funcione en forma sencilla y se actualizan cuando el usuario modifica el valor del dólar, que es uno de los datos de entrada de la aplicación.

El capital relativo a las instalaciones, mejoras, maquinaria y equipamiento se estima en función de la cantidad de vacas, pero el usuario puede modificar el valor de dichos capitales en “Opciones Avanzadas”.

Finalmente, en la sección de “Resultados” se muestran los indicadores productivos y económicos estimados a partir de los datos ingresados por el usuario: indicadores de eficiencia productiva, descripción de los gastos efectivos, rentabilidad, costo de producción de leche, capacidad anual de retiro o para inversión y pérdidas por recuento de células somáticas.

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Expertos de las Américas avanzan en la definición de las reservas estratégicas del Banco Regional de antígenos de Fiebre Aftosa

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La sanidad animal recibe apenas el 0,6 % del gasto mundial en salud pese al aumento de las crisis sanitarias

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El informe advierte que los recortes de la ayuda dejan al mundo peligrosamente expuesto a las enfermedades transfronterizas, la inseguridad alimentaria y la próxima pandemia.

El mundo no está invirtiendo lo suficiente en sanidad animal, pese a la creciente evidencia de que el costo de la inacción supera con creces el costo de la prevención.

El informe, publicado por la Organización Mundial de Sanidad Animal (OMSA, WOAH por sus siglas en inglés) en el marco de su 93.ª Sesión General, es la única evaluación mundial anual de las tendencias, riesgos y desafíos en materia de sanidad animal.

El informe destaca que las enfermedades animales destruyen más del 20 % de la producción animal mundial cada año. Estos impactos se sienten con mayor intensidad en los países de ingresos bajos y medios, donde la sanidad animal desempeña un papel fundamental para sostener los medios de vida, la seguridad alimentaria y la resiliencia económica. Al mismo tiempo, los sistemas con recursos insuficientes tienen dificultades para detectar y responder a las enfermedades de forma temprana, y también enfrentan retos para mantener los estándares de bienestar animal.

Las recientes reducciones de los presupuestos de ayuda internacional están agravando la presión. La asistencia para el desarrollo en salud ha caído a aproximadamente 39.100 millones de dólares estadounidenses en 2025, y la sanidad animal representa menos del 2,5 % de ese total. En el mismo periodo, el gasto mundial en defensa alcanzó un récord de 2,9 billones de dólares estadounidenses. En este contexto, el fortalecimiento de los sistemas de sanidad animal la infraestructura compartida que protege frente a enfermedades de origen natural, liberaciones accidentales y amenazas biológicas deliberadas sigue estando insuficientemente financiado, pese a su papel esencial en la gestión de riesgos transfronterizos, incluidas las enfermedades emergentes y las amenazas biológicas.

El informe subraya que llevar los Servicios Veterinarios de todos los países a los estándares internacionales costaría aproximadamente 2.300 millones de dólares estadounidenses al año, menos del 0,05 % de los 3,6 billones de dólares en pérdidas económicas atribuidas a la COVID-19 en 2020, una enfermedad que con gran probabilidad tuvo un origen animal, aunque su origen preciso y la vía de transmisión al ser humano aún no se han establecido de forma definitiva.

«Los sistemas de sanidad animal se sitúan en el centro mismo de la seguridad alimentaria, la estabilidad económica, el bienestar y la salud humana, y sin embargo están crónicamente infradotados», declaró la Dra. Emmanuelle Soubeyran, Directora General de la OMSA. «La pandemia de COVID-19 puso de manifiesto la importancia de invertir más en la prevención y en el enfoque de Una sola salud. Una sola salud seguirá siendo una aspiración hasta que la sanidad animal se integre de manera genuina en la forma en que planificamos e invertimos, mucho antes de que llegue la próxima crisis».

Entre 2025 y 2026, 64 países y territorios notificaron más de 2.000 brotes de influenza aviar de alta patogenicidad, lo que provocó el sacrificio o la pérdida de más de 140 millones de aves de corral.

La fiebre aftosa ha causado brotes sin precedentes en el África meridional y ha reaparecido en Europa. La peste porcina africana continúa propagándose, incluso mediante notables saltos a larga distancia.

Asimismo, el gusano barrenador del Nuevo Mundo una mosca parásita que se alimenta de carne está generando gran preocupación, con decenas de miles de casos registrados en América Central y una expansión hacia el norte que supone una amenaza para la sanidad animal más allá de los países actualmente afectados.

El 75 % de las enfermedades infecciosas emergentes en humanos se originan en animales, lo que convierte a los sistemas de sanidad animal en la primera línea de defensa del mundo frente a los brotes, incluida una posible próxima pandemia.

Sin embargo, el informe indica que estos sistemas están bajo presión: el 18 % de los países evaluados recientemente presenta una disminución de la capacidad veterinaria, y el 22 % una disminución de la capacidad del personal paraprofesional.

«Lo que estamos observando va más allá de la propagación de las enfermedades y refleja también una presión creciente sobre las redes de vigilancia y las capacidades de respuesta de emergencia, especialmente en las regiones más expuestas a los riesgos para la sanidad animal», afirmó el Dr. Paolo Tizzani, epidemiólogo veterinario senior de la OMSA.

«Cuando los Servicios Veterinarios carecen de recursos, las enfermedades se detectan tarde, se propagan más y resultan más costosas de controlar, independientemente de cómo se hayan iniciado. Fortalecer estos sistemas es, por tanto, una forma importante y eficaz de que los gobiernos y sus socios reduzcan los riesgos y mejoren la preparación».

Con base en 54 países y territorios evaluados por la OMSA, se estima que sería necesario un aumento presupuestario medio del 52 % para cubrir el coste anual real de unos Servicios Veterinarios eficaces. El Programa de Prestación de Servicios Veterinarios (PVS) de la OMSA ofrece a los países una evaluación independiente de sus sistemas de sanidad animal y una hoja de ruta adaptada para su mejora. Como avance positivo, tras actividades recientes del PVS, más de la mitad de los países participantes informaron de un aumento de los recursos financieros.

El informe insta a los gobiernos a aumentar la financiación de los sistemas de sanidad animal e integrarlos en estrategias más amplias de salud, economía y seguridad; a los socios para el desarrollo a alinear la financiación con la prevención a largo plazo en lugar de la respuesta a las crisis; y a las instituciones financieras y al sector privado a reconocer la sanidad animal como una inversión de alto impacto.

«Los sistemas de sanidad animal son un bien público mundial, y el mundo no los financia como tal», concluyó la Dra. Susana Pombo, Presidenta de la Asamblea Mundial de Delegados de la OMSA.

«En un momento en que los gobiernos están aumentando los presupuestos de defensa, conviene preguntarse qué significa realmente la sanidad animal en este contexto. Las enfermedades no reconocen fronteras. Una brecha en la vigilancia de la sanidad animal en un país es una vulnerabilidad para todos los países, por lo que es fundamental cambiar nuestra forma de pensar sobre la solidaridad y la inversión en los sistemas de sanidad animal».

Las conclusiones del informe servirán de base para los debates de la próxima 93.ª Sesión General de la Asamblea Mundial de Delegados (18–22 de mayo), en particular en el Foro Técnico de la OMSA dedicado este año al tema «Invertir en sanidad animal para asegurar el futuro de todos».

También se celebrará una reunión ministerial al margen de la Ceremonia de Apertura, que incluirá la publicación de una declaración ministerial que reflejará una visión compartida sobre los sistemas de sanidad animal.

Acerca de la Organización Mundial de Sanidad Animal (OMSA)

La OMSA es la autoridad mundial en sanidad y bienestar animal. Fundada en 1924 en respuesta al devastador brote de peste bovina en Bélgica que formó parte de una epidemia más amplia que afectó a varios países europeos y tuvo repercusiones mundiales, la OMSA se ha dedicado desde entonces a vigilar, controlar y difundir información sobre las enfermedades animales en todo el mundo.

La OMSA se centra en la difusión transparente de información sobre las enfermedades animales, en la mejora de la sanidad animal a nivel mundial y, con ello, en la construcción de un mundo más seguro, saludable y sostenible. https://www.woah.org/es/inicio/

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La producción de alimentos de origen animal deberá aumentar 70 % para 2050, incluida la leche: FAO

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