Noticias Internacionales

Argentina: INTA Presenta una Aplicación para Calcular los Costos de Producción de Litro de leche

Publicado

en

(1.885 lecturas vistas)

COMPARTIR

Desarrollada por el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) Argentina, el Ministerio de Agroindustria de la Nación y la Universidad del Litoral, es una herramienta que permite realizar una estimación rápida del precio de producción de la leche y la rentabilidad del negocio.

Creada por especialistas del INTA Rafaela –Santa Fe– y Paraná –Entre Ríos–, de la Dirección Nacional de Lechería del Ministerio de Agroindustria de la Nación y de la Facultad de Ciencias Agrarias de la Universidad Nacional del Litoral, la aplicación “Costos” permite realizar una estimación rápida del costo de producción del litro de leche, de la rentabilidad del negocio y de la capacidad de retiro anual de los productores.

De acuerdo con uno de sus obtentores, Javier Baudracco, “la aplicación funciona a partir de 30 datos de entrada, que se cargan en, aproximadamente, 10 minutos”. Para aquellos usuarios que deseen ingresar información adicional sobre su tambo podrán en la sección de “Opciones avanzadas”.

Se trata de una aplicación que permite realizar una estimación rápida del costo de producción del litro de leche, de la rentabilidad del negocio y de la capacidad de retiro anual de los productores tamberos.

En referencia al motivo que impulsó el desarrollo, Laura Gastaldi –técnica del INTA Rafaela, Santa Fe– argumentó que “existe un bajo grado de adopción de estrategias de gestión en los tambos argentinos, caracterizado por la escasez de registros productivos y económicos, lo que dificulta la medición del nivel de eficiencia y competitividad de la producción de leche y, consecuentemente, la definición de metas y objetivos de mejora en muchos tambos”.

“Para empezar a corregir esta situación y, a la vez promover y alentar la gestión formal en los tambos argentinos, se diseñó la aplicación Costos, especificó Patricia Engler –especialista del INTA Paraná, Entre Ríos–.

Y, en este sentido, las técnicas del INTA a cargo del desarrollo de la metodología de la herramienta destacaron las ventajas de la herramienta: “Se trata de una herramienta sencilla, que estima las principales medidas de desempeño económico de establecimientos de producción de leche, a partir de una cantidad relativamente baja de datos de entrada”.

A su vez, Gastaldi aclaró que “no es un sistema formal de gestión, sino una aplicación que permite obtener resultados aproximados de, por ejemplo, un ejercicio anual o bien comparar de manera rápida el desempeño económico de distintos establecimientos de producción de leche, para un mismo ejercicio anual”.

También se puede obtener información aproximada del impacto que tendrían los cambios de precios y de manejo sobre los resultados económicos.

Por su parte, Cecilia Carsen –gerente de Gestión de la Información del INTA– consideró que “con estos desarrollos nuestra Institución logra poner al alcance del productor herramientas digitales que buscan responder a sus demandas”.

Se trata de una herramienta sencilla que estima las principales medidas de desempeño económico de establecimientos de producción de leche.

 

La aplicación, al detalle

La aplicación Costos se estructura en cuatro módulos: mis datos, mi tambo, valores de mi tambo y resultados. En la primera sección, el usuario ingresa sus datos personales, correo electrónico y contraseña, en el segundo módulo se carga el nombre y la localización del establecimiento tambero para el cual estimará los costos de producción de leche.

En el tercer módulo será necesario describir el establecimiento tambero mediante variables estructurales, de organización y de manejo.  En esta sección también se solicitan precios actuales de los principales insumos y productos asociados con la actividad lechera.

Los datos de carga obligatoria son 30 y están agrupados en 7 grupos: superficie trabajada, rodeo, alimentación, manejo, mano de obra, precios y endeudamiento.

A fin de entender la lógica de cálculo de la aplicación, Baudracco explicó que “se basa en que existen cuatro rubros de gastos que tienen alto impacto en el costo de producción de leche; éstos son: i) alimentación, ii) mano de obra, iii) reposición y iv) arrendamiento. Los 30 datos de entrada solicitados se utilizan para describir estos rubros importantes”.

“Además –agregó Engler– de las variables de carga obligatoria, la App COSTOS se alimenta de otros valores físicos y monetarios que pueden ser modificados por el usuario en la solapa “opciones avanzadas”: duración y costo de pasturas, costo de cultivos anuales, atención del rodeo, precio unitario de alimentos, precio de la hacienda y capital trabajado.

Algunos gastos asociados con el ordeño y el mantenimiento de equipamientos están precargados para permitir que la App funcione en forma sencilla y se actualizan cuando el usuario modifica el valor del dólar, que es uno de los datos de entrada de la aplicación.

El capital relativo a las instalaciones, mejoras, maquinaria y equipamiento se estima en función de la cantidad de vacas, pero el usuario puede modificar el valor de dichos capitales en “Opciones Avanzadas”.

Finalmente, en la sección de “Resultados” se muestran los indicadores productivos y económicos estimados a partir de los datos ingresados por el usuario: indicadores de eficiencia productiva, descripción de los gastos efectivos, rentabilidad, costo de producción de leche, capacidad anual de retiro o para inversión y pérdidas por recuento de células somáticas.

pi

Leer más
Click para comentar

Deja un mensaje

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Noticias Internacionales

México, Centroamérica y el IICA inician estrategia contra el gusano barrenador del ganado

Publicado

en

COMPARTIR

Leer más

Noticias Internacionales

Ecuador fortalece el control para garantizar la inocuidad de la leche en su territorio

Publicado

en

COMPARTIR

Leer más

Noticias Internacionales

Con estrategias de mitigación, aumentan un 40 % la productividad ganadera, con estrategias de mitigación

Publicado

en

COMPARTIR

En el marco del proyecto internacional GANASUR, especialistas del INTA presentaron los resultados del estudio en la Cuenca del Salado, Buenos Aires. Con estrategias de mitigación en los establecimientos se evitó la emisión de 7.400 toneladas de CO₂ y aumentó la producción por vientre un 40 %. Mejoras en la sanidad preventiva y reproductiva, descarte de animales improductivos y manejo del pastoreo, entre las estrategias implementadas.

El proyecto GANASUR se desarrolla sobre la estructura cooperativa de PROCISUR, que reúne a los institutos nacionales de investigación agropecuaria de Argentina, Brasil, Chile, Paraguay y Uruguay, junto con el IICA. La iniciativa busca identificar sistemas ganaderos representativos de cada país, evaluar opciones de mitigación y modelar los impactos productivos, económicos y ambientales asociados a su implementación.

En el caso de la Argentina, se seleccionó como caso de estudio un sistema de ciclo completo de la Pampa Deprimida. Según explicó Mauricio Álvarez, coordinador del Programa Nacional de Carnes y Fibras Animales del INTA, “se trata de una de las principales regiones ganaderas del país y porque la cría concentra una proporción muy importante de las emisiones del sistema”. Al mismo tiempo, sus brechas de eficiencia reproductiva y productiva ofrecen una oportunidad concreta para reducir emisiones sin disminuir la producción de carne.

En esta línea, puntualizó: “Para los países del CAS aumentar la productividad es una meta irrenunciable y los resultados demuestran que es posible producir más, mejorando la rentabilidad, de manera ambientalmente sostenible”.

En este sentido, subrayó: “Los resultados muestran que la mitigación puede integrarse a una estrategia de mejora productiva y económica: no se trata de producir menos, sino de producir más eficientemente, con una menor cantidad de emisiones por unidad de producto y una reducción simultánea de las emisiones absolutas”.

Las medidas de mitigación no se definieron como un paquete teórico, sino a partir de tecnologías probadas y compatibles con el funcionamiento de los establecimientos, detalló Álvarez, al tiempo que aclaró que “fueron validadas mediante consultas con productores y referentes sectoriales, que permitieron identificar aquellas que estarían dispuestos a adoptar”.

En esta línea, destacó que “uno de los principales aportes de GANASUR es haber integrado las dimensiones productiva, ambiental y económica. No alcanza con saber cuánto puede reducirse una emisión: también necesitamos conocer qué efecto tiene la tecnología sobre la productividad, cuánto cuesta implementarla y cuáles son las condiciones para que un productor decida adoptarla”.

Entre las estrategias que se aplicaron, se destacan las mejoras en la sanidad preventiva y reproductiva, el descarte de animales improductivos, el manejo del pastoreo, la recuperación de pasturas, la incorporación de leguminosas, la suplementación estratégica, la inseminación artificial a tiempo fijo y la selección genética.

“La implementación completa de esta trayectoria permitiría evitar unas 7.400 toneladas de CO₂ equivalente entre 2027 y 2040, lo que representa una reducción del 15 % de las emisiones acumuladas respecto del escenario de referencia”, confirmó el investigador. Para 2040, las emisiones anuales disminuirían hasta aproximadamente 2.645 toneladas de CO₂ equivalente y la huella de carbono por kilogramo producido se reduciría cerca de un 27 %.

“Los beneficios no serían solamente ambientales, sino también productivos”, sentenció Álvarez. Es que, según detalló, la producción por vientre aumentaría un 40 %, al pasar de 197 a 275 kg de peso vivo, mientras que el mayor volumen de carne generado y la mejora de la eficiencia permitirían alcanzar importantes beneficios económicos.

Según detalló el especialista del INTA, “la transición tecnológica se diseñó de manera gradual y acumulativa”. En una primera etapa se propuso ordenar el manejo del rodeo y mejorar su desempeño reproductivo; posteriormente, fortalecer la base forrajera y nutricional; y, finalmente, incorporar herramientas de mayor intensificación.

“Esta secuencia responde a una lógica concreta: comenzar por tecnologías de menor complejidad y avanzar hacia otras que requieren mayores capacidades e inversiones, evitando asumir que todas pueden adoptarse simultáneamente”, aclaró Álvarez.

Leer más

Tendencia