Noticias Internacionales

El Consumo de Yogur Reduce el Riesgo de Diabetes Tipo 2

Publicado

en

(2.705 lecturas vistas)

COMPARTIR

El consumo de yogur, queso y leche se había relacionado con un menor riesgo de desarrollar diabetes tipo 2. Un nuevo estudio demuestra que únicamente el yogur permite disminuir la probabilidad de padecer la enfermedad gracias, en parte, a las bacterias probióticas que se encuentran en su interior. 

Hasta ahora, numerosas investigaciones habían demostrado que consumir yogur ayudaba a reducir el riesgo de padecer diabetes tipo 2. Sin embargo, se desconocía la relación que guardaba el consumo de este y otros tipos de lácteos con el riesgo de padecer esta enfermedad.

Un nuevo estudio ha analizado la influencia que ejercen los lácteos –como la leche, el queso y los yogures– en la reducción del riesgo de padecer diabetes tipo 2. Según los investigadores, consumir frecuentemente yogur puede ayudar a conseguirlo, al contrario de los otros lácteos.

Con el trabajo que se publica esta semana en la revista BioMed Journal “se desmiente la idea de que otros productos lácteos, como leche y el queso, estén relacionados con el riesgo de diabetes”, afirma a Sinc Mu Chen, investigador de la Escuela de Salud Pública de Harvard (EE UU).

Consumir frecuentemente yogur puede ayudar a reducir la diabetes tipo 2, al contrario que otros lácteos
Para llegar a estar conclusiones, los científicos analizaron los resultados de tres estudios de cohortes que siguieron la historia y el estilo de vida de profesionales de la salud (dentistas, farmacéuticos, veterinarios, médicos, podólogos y enfermeras) con edades de entre 25 y 75 años.

En total, se analizaron 194.500 personas, por lo que se considera el estudio más completo realizado hasta la fecha. “No solo analizamos los datos de nuestras cohortes, sino que también se realizó un metanálisis con la integración de resultados previos”, indica el líder del estudio.

Durante la investigación, el equipo de científicos registró 15.156 nuevos casos de diabetes tipo 2 entre las personas de la muestra que tomaron leche, queso y yogur por separado. A pesar de haber consumido los diferentes lácteos, el estudio revela que el riesgo de desarrollar la diabetes persiste.

Sin embargo, al relacionar los resultados con la edad y el índice de masa corporal (factores de riesgo de enfermedades crónicas), se encontró que solo con el consumo de 28 gramos de yogur al día se reduce un 18% el riesgo de padecerla.

La Causa es Aún un Enigma

Investigaciones previas habían atribuido al calcio, al magnesio o a los ácidos grasos esta reducción. Pero el nuevo estudio demuestra que son las bacterias probióticas que se encuentran en el yogur las que mejoran los perfiles de grasa y el estado antioxidante en las personas con diabetes tipo 2.

Sin embargo, el misterio no está del todo resuelto: “Un mayor consumo de yogur es beneficioso para reducir el riesgo de diabetes, pero se necesitan ensayos clínicos aleatorios para confirmarlo”, explica Chen.

La diabetes tipo 2 es una enfermedad crónica que aparece cuando el cuerpo no produce suficiente insulina o cuando las células del cuerpo desarrollan resistencia a esta hormona. Cerca de 366 millones de personas padecen la enfermedad y se estima que en 2030 la cifra será de 552 millones de personas, algo a lo que los sistemas de salud en el mundo deberán hacer frente.

Leer más
Click para comentar

Deja un mensaje

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Noticias Internacionales

México, Centroamérica y el IICA inician estrategia contra el gusano barrenador del ganado

Publicado

en

COMPARTIR

Leer más

Noticias Internacionales

Ecuador fortalece el control para garantizar la inocuidad de la leche en su territorio

Publicado

en

COMPARTIR

Leer más

Noticias Internacionales

Con estrategias de mitigación, aumentan un 40 % la productividad ganadera, con estrategias de mitigación

Publicado

en

COMPARTIR

En el marco del proyecto internacional GANASUR, especialistas del INTA presentaron los resultados del estudio en la Cuenca del Salado, Buenos Aires. Con estrategias de mitigación en los establecimientos se evitó la emisión de 7.400 toneladas de CO₂ y aumentó la producción por vientre un 40 %. Mejoras en la sanidad preventiva y reproductiva, descarte de animales improductivos y manejo del pastoreo, entre las estrategias implementadas.

El proyecto GANASUR se desarrolla sobre la estructura cooperativa de PROCISUR, que reúne a los institutos nacionales de investigación agropecuaria de Argentina, Brasil, Chile, Paraguay y Uruguay, junto con el IICA. La iniciativa busca identificar sistemas ganaderos representativos de cada país, evaluar opciones de mitigación y modelar los impactos productivos, económicos y ambientales asociados a su implementación.

En el caso de la Argentina, se seleccionó como caso de estudio un sistema de ciclo completo de la Pampa Deprimida. Según explicó Mauricio Álvarez, coordinador del Programa Nacional de Carnes y Fibras Animales del INTA, “se trata de una de las principales regiones ganaderas del país y porque la cría concentra una proporción muy importante de las emisiones del sistema”. Al mismo tiempo, sus brechas de eficiencia reproductiva y productiva ofrecen una oportunidad concreta para reducir emisiones sin disminuir la producción de carne.

En esta línea, puntualizó: “Para los países del CAS aumentar la productividad es una meta irrenunciable y los resultados demuestran que es posible producir más, mejorando la rentabilidad, de manera ambientalmente sostenible”.

En este sentido, subrayó: “Los resultados muestran que la mitigación puede integrarse a una estrategia de mejora productiva y económica: no se trata de producir menos, sino de producir más eficientemente, con una menor cantidad de emisiones por unidad de producto y una reducción simultánea de las emisiones absolutas”.

Las medidas de mitigación no se definieron como un paquete teórico, sino a partir de tecnologías probadas y compatibles con el funcionamiento de los establecimientos, detalló Álvarez, al tiempo que aclaró que “fueron validadas mediante consultas con productores y referentes sectoriales, que permitieron identificar aquellas que estarían dispuestos a adoptar”.

En esta línea, destacó que “uno de los principales aportes de GANASUR es haber integrado las dimensiones productiva, ambiental y económica. No alcanza con saber cuánto puede reducirse una emisión: también necesitamos conocer qué efecto tiene la tecnología sobre la productividad, cuánto cuesta implementarla y cuáles son las condiciones para que un productor decida adoptarla”.

Entre las estrategias que se aplicaron, se destacan las mejoras en la sanidad preventiva y reproductiva, el descarte de animales improductivos, el manejo del pastoreo, la recuperación de pasturas, la incorporación de leguminosas, la suplementación estratégica, la inseminación artificial a tiempo fijo y la selección genética.

“La implementación completa de esta trayectoria permitiría evitar unas 7.400 toneladas de CO₂ equivalente entre 2027 y 2040, lo que representa una reducción del 15 % de las emisiones acumuladas respecto del escenario de referencia”, confirmó el investigador. Para 2040, las emisiones anuales disminuirían hasta aproximadamente 2.645 toneladas de CO₂ equivalente y la huella de carbono por kilogramo producido se reduciría cerca de un 27 %.

“Los beneficios no serían solamente ambientales, sino también productivos”, sentenció Álvarez. Es que, según detalló, la producción por vientre aumentaría un 40 %, al pasar de 197 a 275 kg de peso vivo, mientras que el mayor volumen de carne generado y la mejora de la eficiencia permitirían alcanzar importantes beneficios económicos.

Según detalló el especialista del INTA, “la transición tecnológica se diseñó de manera gradual y acumulativa”. En una primera etapa se propuso ordenar el manejo del rodeo y mejorar su desempeño reproductivo; posteriormente, fortalecer la base forrajera y nutricional; y, finalmente, incorporar herramientas de mayor intensificación.

“Esta secuencia responde a una lógica concreta: comenzar por tecnologías de menor complejidad y avanzar hacia otras que requieren mayores capacidades e inversiones, evitando asumir que todas pueden adoptarse simultáneamente”, aclaró Álvarez.

Leer más

Tendencia