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Controlar la Tuberculosis Bovina para Exportar a EE.UU

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En el Estado de Guerrero (México) se entregó el Dictamen de la “USDA” que certifica la zona de Costas de Guerrero como de Baja Prevalencia en Tuberculosis Bovina, lo que beneficia a más de 15 mil 400 ganaderos, quienes ahora podrán exportar ganado a EE.UU. 

Este reconocimiento abarca una región de 15 municipios con cuatro mil 82 hatos y 350 mil 197 cabezas de ganado; en 2011, el estado produjo 125 mil 320 becerros, de los cuales el 52.1 por ciento es originario de zona ya acreditada.

Con el reconocimiento del Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA) a la región Costas del estado de Guerrero como una zona de Baja Prevalencia de Tuberculosis Bovina, sumado a la de Costa Chica, que tiene la denominación de Preparatoria Acreditada, más del 50 por ciento del hato ganadero de la entidad tiene la posibilidad de ser exportado al país del Norte.

Esta certificación, otorgada por las autoridades de Norteamérica, abarca en la región de Costas (A1) 15 municipios con cuatro mil 82 hatos y 350 mil 197 cabezas de ganado, cuyo beneficio será para 15 mil 400 pequeños y medianos productores; en 2011, el estado produjo 125 mil 320 becerros, de los cuales el 52.1 por ciento es originario de zona ya acreditada.

Los municipios reconocidos son: Acapulco de Juárez, Atoyac de Álvarez, Ayutla de los Libres, Benito Juárez, Coahuayutla, Coyuca de Benítez, Cuatepec, Florencio Villarreal, José Azueta, Juan R. Escudero, La Unión, Petatlán, San Marcos, Tecoanapa y Tecpan de Galeana.

Con este dictamen, que el USDA notificó al Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria (SENASICA), suman ya 25 los municipios de la zona Costa Chica y Costas que tienen el reconocimiento, lo que representa un beneficio inmediato para los ganaderos al poder elevar sus ingresos en alrededor del 22 por ciento (de 405.4 millones de pesos a los cerca de 500 MDP en valor del mercado interno).

En la ceremonia de Entrega del Dictamen “USDA” a la solicitud del Reconocimiento Internacional de Baja Prevalencia en Tuberculosis Bovina para las Costas de Guerrero, el Secretario de Agricultura, Ganadería, Desarrollo Rural, Pesca y Alimentación (SAGARPA), Francisco Mayorga Castañeda, afirmó que el resultado es uno más de los legados de esta administración, inscrito en el concepto de bienes públicos al servicio de productores y consumidores.

Destacó que “como nunca hemos hecho inversión importante en el rubro sanitario para obtener logros como el que hoy se anuncia, al pasar de los dos mil millones de pesos al inicio de este Gobierno a casi cinco mil millones en tareas de sanidad, lo que ha hecho posible abrir más mercados internacionales a nuestros ganaderos”.

Con el trabajo integral y coordinado de autoridades y productores, a la fecha se ha logrado elevar las exportaciones y casi duplicarlas, toda vez que al inicio del sexenio se registraban 13 mil millones de dólares y al cierre de este año se espera rebasar los 22 mil millones, dijo el Secretario Mayorga, al tiempo que resaltó que uno de los productos que más ha crecido en ventas internacionales es justamente el becerro en pie.

Precisó que la ganadería en la entidad es de gran importancia y de acuerdo a los registros cuenta con un inventario de 41 mil 359 hatos y un millón 204 mil 930 cabezas; además, ocupa el doceavo lugar a nivel nacional en bovinos, séptima en porcinos y caprinos, catorceava en aves y sexta en colmenas.

El Gobernador de Guerrero, Ángel Aguirre Rivero, señaló que la ganadería ocupa alrededor del 39 por ciento del territorio estatal con una creciente introducción de razas mejoradas, aplicación de nuevas tecnologías de producción y establecimiento de praderas inducidas que favorecen la consolidación del sector en el estado.

Reconoció que esta actividad productiva es una vía para diversificar y fortalecer la economía de la entidad, por lo que se trabajan esquemas entre la SAGARPA y el Gobierno Estatal para acompañar a los pequeños y medianos productores ganaderos en la organización y logística para ampliar sus ventas tanto en el mercado interno como en el de otros países.

Este nuevo estatus sanitario en el estado, aseguró, le da un vuelco favorable a la ganadería estatal y del país, pues de entrada con este veredicto, acotó, el precio por kilo del becerro creció entre cinco y diez pesos, cantidad que a su vez se puede duplicar si se exporta ganado en pie a Estados Unidos, lo que traerá un beneficio directo a las familias del sector.

Detalló que en coordinación con las autoridades federales se refuerzan acciones para darle mayor sustentabilidad a esta actividad productiva, con el mejoramiento genético, actualización de padrón ganadero y la construcción de rastros.

El Director General de Salud Animal del SENASICA-SAGARPA, Hugo Fragoso, explicó que en la Campaña de Tuberculosis Bovina se han invertido más de 65 millones de pesos, resultado de lo cual se tienen 18 reconocimientos en tareas erradicación a nivel nacional.

Por su parte, el Secretario de Desarrollo Rural de Guerrero, Humberto Zapata Añorve, indicó que en la entidad el tema ganadero es una prioridad, por lo que se trabaja de la mano con productores y autoridades federales para el despoblamiento de ganado enfermo de tuberculosis, para lo que este año se destinaron 16 millones de pesos de la SAGARPA para reforzar estas medidas.

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Con estrategias de mitigación, aumentan un 40 % la productividad ganadera, con estrategias de mitigación

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En el marco del proyecto internacional GANASUR, especialistas del INTA presentaron los resultados del estudio en la Cuenca del Salado, Buenos Aires. Con estrategias de mitigación en los establecimientos se evitó la emisión de 7.400 toneladas de CO₂ y aumentó la producción por vientre un 40 %. Mejoras en la sanidad preventiva y reproductiva, descarte de animales improductivos y manejo del pastoreo, entre las estrategias implementadas.

El proyecto GANASUR se desarrolla sobre la estructura cooperativa de PROCISUR, que reúne a los institutos nacionales de investigación agropecuaria de Argentina, Brasil, Chile, Paraguay y Uruguay, junto con el IICA. La iniciativa busca identificar sistemas ganaderos representativos de cada país, evaluar opciones de mitigación y modelar los impactos productivos, económicos y ambientales asociados a su implementación.

En el caso de la Argentina, se seleccionó como caso de estudio un sistema de ciclo completo de la Pampa Deprimida. Según explicó Mauricio Álvarez, coordinador del Programa Nacional de Carnes y Fibras Animales del INTA, “se trata de una de las principales regiones ganaderas del país y porque la cría concentra una proporción muy importante de las emisiones del sistema”. Al mismo tiempo, sus brechas de eficiencia reproductiva y productiva ofrecen una oportunidad concreta para reducir emisiones sin disminuir la producción de carne.

En esta línea, puntualizó: “Para los países del CAS aumentar la productividad es una meta irrenunciable y los resultados demuestran que es posible producir más, mejorando la rentabilidad, de manera ambientalmente sostenible”.

En este sentido, subrayó: “Los resultados muestran que la mitigación puede integrarse a una estrategia de mejora productiva y económica: no se trata de producir menos, sino de producir más eficientemente, con una menor cantidad de emisiones por unidad de producto y una reducción simultánea de las emisiones absolutas”.

Las medidas de mitigación no se definieron como un paquete teórico, sino a partir de tecnologías probadas y compatibles con el funcionamiento de los establecimientos, detalló Álvarez, al tiempo que aclaró que “fueron validadas mediante consultas con productores y referentes sectoriales, que permitieron identificar aquellas que estarían dispuestos a adoptar”.

En esta línea, destacó que “uno de los principales aportes de GANASUR es haber integrado las dimensiones productiva, ambiental y económica. No alcanza con saber cuánto puede reducirse una emisión: también necesitamos conocer qué efecto tiene la tecnología sobre la productividad, cuánto cuesta implementarla y cuáles son las condiciones para que un productor decida adoptarla”.

Entre las estrategias que se aplicaron, se destacan las mejoras en la sanidad preventiva y reproductiva, el descarte de animales improductivos, el manejo del pastoreo, la recuperación de pasturas, la incorporación de leguminosas, la suplementación estratégica, la inseminación artificial a tiempo fijo y la selección genética.

“La implementación completa de esta trayectoria permitiría evitar unas 7.400 toneladas de CO₂ equivalente entre 2027 y 2040, lo que representa una reducción del 15 % de las emisiones acumuladas respecto del escenario de referencia”, confirmó el investigador. Para 2040, las emisiones anuales disminuirían hasta aproximadamente 2.645 toneladas de CO₂ equivalente y la huella de carbono por kilogramo producido se reduciría cerca de un 27 %.

“Los beneficios no serían solamente ambientales, sino también productivos”, sentenció Álvarez. Es que, según detalló, la producción por vientre aumentaría un 40 %, al pasar de 197 a 275 kg de peso vivo, mientras que el mayor volumen de carne generado y la mejora de la eficiencia permitirían alcanzar importantes beneficios económicos.

Según detalló el especialista del INTA, “la transición tecnológica se diseñó de manera gradual y acumulativa”. En una primera etapa se propuso ordenar el manejo del rodeo y mejorar su desempeño reproductivo; posteriormente, fortalecer la base forrajera y nutricional; y, finalmente, incorporar herramientas de mayor intensificación.

“Esta secuencia responde a una lógica concreta: comenzar por tecnologías de menor complejidad y avanzar hacia otras que requieren mayores capacidades e inversiones, evitando asumir que todas pueden adoptarse simultáneamente”, aclaró Álvarez.

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