Noticias Internacionales

Venezuela: FAO Alerta que Precios de Alimentos Registran Aumentos Inéditos

Publicado

en

(989 lecturas vistas)

COMPARTIR

El documento de la FAO precisa que los precios de los alimentos subieron a niveles que no se registraban desde el año 2011.

La Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) informó este jueves que los precios de los alimentos han alcanzado dígitos inéditos, con un aumento de más del 30 por ciento con respecto al año anterior.

Según el informe, “el índice de precios de los alimentos de la FAO se situó en octubre de 2021 en un promedio de 133.2 puntos”, esto lo ubicaría 31.8 puntos y un 31.3 por ciento por encima con respecto al mismo mes de 2020.

El documento precisa que los precios de los alimentos subieron a niveles que no se registraban desde el año 2011, cuando hubo un ascenso en el precio de los cereales y aceites vegetales.

“El índice de precios de los cereales de la FAO registró en octubre un promedio de 137,1 puntos, esto es, 4.3 puntos (un 3,2 por ciento) más que en septiembre y 25,1 puntos (un 22,4 por ciento) por encima del nivel de hace un año”, revela el informe.

Respecto a los aceites vegetales, el índice se ubicó en 184,8 puntos, lo que representa un aumento de más del 9 por ciento respecto al mes anterior, y se convirtió en la cifra más alta de todos los tiempos.

Otra alza fue en el precio de los productos lácteos, cuya media en octubre fue de 120,7 puntos, lo que equivale a un 2,2 por ciento por encima del valor de septiembre, y el 15,5 por ciento respecto al mismo mes el pasado año.

En este aspecto, solo dos productos mostraron un descenso en sus estadísticas respecto al pasado mes, la carne (112,1 puntos; 0,7 por ciento menos que en septiembre) y el azúcar (119,1 puntos; 1,8 por ciento por debajo del mes previo).

Sin embargo, tanto los productos lácteos como el azúcar mostraron un aumento respecto al año pasado con un 22,1 por ciento y más de un 40 por ciento, respectivamente.

Este aumento de los precios afecta la situación de los más de 690 millones de personas que padecen hambre en la actualidad, refiere el ente, sobre todo en países que presentan más dificultades para acceder a los alimentos básicos.

Leer más
Click para comentar

Deja un mensaje

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Noticias Internacionales

México, Centroamérica y el IICA inician estrategia contra el gusano barrenador del ganado

Publicado

en

COMPARTIR

Leer más

Noticias Internacionales

Ecuador fortalece el control para garantizar la inocuidad de la leche en su territorio

Publicado

en

COMPARTIR

Leer más

Noticias Internacionales

Con estrategias de mitigación, aumentan un 40 % la productividad ganadera, con estrategias de mitigación

Publicado

en

COMPARTIR

En el marco del proyecto internacional GANASUR, especialistas del INTA presentaron los resultados del estudio en la Cuenca del Salado, Buenos Aires. Con estrategias de mitigación en los establecimientos se evitó la emisión de 7.400 toneladas de CO₂ y aumentó la producción por vientre un 40 %. Mejoras en la sanidad preventiva y reproductiva, descarte de animales improductivos y manejo del pastoreo, entre las estrategias implementadas.

El proyecto GANASUR se desarrolla sobre la estructura cooperativa de PROCISUR, que reúne a los institutos nacionales de investigación agropecuaria de Argentina, Brasil, Chile, Paraguay y Uruguay, junto con el IICA. La iniciativa busca identificar sistemas ganaderos representativos de cada país, evaluar opciones de mitigación y modelar los impactos productivos, económicos y ambientales asociados a su implementación.

En el caso de la Argentina, se seleccionó como caso de estudio un sistema de ciclo completo de la Pampa Deprimida. Según explicó Mauricio Álvarez, coordinador del Programa Nacional de Carnes y Fibras Animales del INTA, “se trata de una de las principales regiones ganaderas del país y porque la cría concentra una proporción muy importante de las emisiones del sistema”. Al mismo tiempo, sus brechas de eficiencia reproductiva y productiva ofrecen una oportunidad concreta para reducir emisiones sin disminuir la producción de carne.

En esta línea, puntualizó: “Para los países del CAS aumentar la productividad es una meta irrenunciable y los resultados demuestran que es posible producir más, mejorando la rentabilidad, de manera ambientalmente sostenible”.

En este sentido, subrayó: “Los resultados muestran que la mitigación puede integrarse a una estrategia de mejora productiva y económica: no se trata de producir menos, sino de producir más eficientemente, con una menor cantidad de emisiones por unidad de producto y una reducción simultánea de las emisiones absolutas”.

Las medidas de mitigación no se definieron como un paquete teórico, sino a partir de tecnologías probadas y compatibles con el funcionamiento de los establecimientos, detalló Álvarez, al tiempo que aclaró que “fueron validadas mediante consultas con productores y referentes sectoriales, que permitieron identificar aquellas que estarían dispuestos a adoptar”.

En esta línea, destacó que “uno de los principales aportes de GANASUR es haber integrado las dimensiones productiva, ambiental y económica. No alcanza con saber cuánto puede reducirse una emisión: también necesitamos conocer qué efecto tiene la tecnología sobre la productividad, cuánto cuesta implementarla y cuáles son las condiciones para que un productor decida adoptarla”.

Entre las estrategias que se aplicaron, se destacan las mejoras en la sanidad preventiva y reproductiva, el descarte de animales improductivos, el manejo del pastoreo, la recuperación de pasturas, la incorporación de leguminosas, la suplementación estratégica, la inseminación artificial a tiempo fijo y la selección genética.

“La implementación completa de esta trayectoria permitiría evitar unas 7.400 toneladas de CO₂ equivalente entre 2027 y 2040, lo que representa una reducción del 15 % de las emisiones acumuladas respecto del escenario de referencia”, confirmó el investigador. Para 2040, las emisiones anuales disminuirían hasta aproximadamente 2.645 toneladas de CO₂ equivalente y la huella de carbono por kilogramo producido se reduciría cerca de un 27 %.

“Los beneficios no serían solamente ambientales, sino también productivos”, sentenció Álvarez. Es que, según detalló, la producción por vientre aumentaría un 40 %, al pasar de 197 a 275 kg de peso vivo, mientras que el mayor volumen de carne generado y la mejora de la eficiencia permitirían alcanzar importantes beneficios económicos.

Según detalló el especialista del INTA, “la transición tecnológica se diseñó de manera gradual y acumulativa”. En una primera etapa se propuso ordenar el manejo del rodeo y mejorar su desempeño reproductivo; posteriormente, fortalecer la base forrajera y nutricional; y, finalmente, incorporar herramientas de mayor intensificación.

“Esta secuencia responde a una lógica concreta: comenzar por tecnologías de menor complejidad y avanzar hacia otras que requieren mayores capacidades e inversiones, evitando asumir que todas pueden adoptarse simultáneamente”, aclaró Álvarez.

Leer más

Tendencia