Noticias Internacionales

Sector lácteo de Colombia en jaque: Importaciones y bajos precios golpean a los productores locales

Publicado

en

(560 lecturas vistas)

COMPARTIR

La crisis del sector lácteo de Colombia no da tregua. La caída de los precios, la importación de lácteos y la tercerización del mercado ha dificultado el panorama para los campesinos colombianos. Le contamos qué hay detrás de esta problemática.

El sector lácteo de Colombia atraviesa una de sus peores crisis. La situación, marcada por la caída de los precios, una disminución en el acopio de leche, la reducción del consumo nacional y el incremento de las importaciones amparadas por los Tratados de Libre Comercio (TLC) tiene a los productores nacionales en vilo.

Estos y otros factores han creado un escenario desalentador para los productores nacionales, quienes se enfrentan a un panorama que podría acabar comprometiendo la soberanía alimentaria del país. Le contamos qué está pasando con el sector lácteo y qué dicen los números de esta crisis.

El sector lácteo de Colombia está en crisis

El mercado lácteo colombiano, con un valor estimado de 12 billones de pesos y representando el 12% del PIB agropecuario, se encuentra en un punto crítico.

Según datos del DANE y la Unidad de Seguimiento al Precio del Ministerio de Agricultura, en 2023 se produjeron 7.097 millones de litros de leche, de los cuales solo 3.326 millones fueron acopiados por la industria formal. Esto significa que menos de la mitad de la producción nacional llega a la industria, mientras que el resto se destina a autoconsumo o es comercializado por pequeños productores, como quesilleros y empresas artesanales del sector lácteo de Colombia.

Uno de los problemas más graves que enfrenta el sector lácteo de Colombia es la caída en los precios que reciben los productores. En el mercado formal, regulado por la Resolución 017 de 2012, que establece un precio mínimo basado en la calidad de la leche y otras variables, los precios han disminuido un 14,9% entre junio de 2023 y junio de 2024.

En paralelo, los consumidores han visto un incremento del 4,3% en los precios de los productos lácteos durante el mismo periodo, lo que significa que los bajos precios al productor no se traducen en beneficios para el consumidor.

El sector lácteo de Colombia también cuenta con un mercado informal que no está cobijado por la Resolución 017.  Este mercado de pequeños productores, que representa el 46% de la leche producida anualmente, es altamente volátil y sus precios dependen de la oferta y la demanda, lo que desde luego deriva en fuertes fluctuaciones.

En algunas zonas, el precio por litro de leche ha caído a menos de 800 pesos, lo que representa una pérdida considerable para los productores que dependen de este ingreso para subsistir.

El consumo de lácteos en Colombia va en picada

Otro factor que afecta al sector lácteo de Colombia es la disminución del consumo nacional de leche y productos derivados. Las bebidas vegetales y otros sustitutos, como los quesos que contienen añadiduras de grasas y harinas, han ganado terreno en el mercado, afectando aún más a la industria láctea. El consumo per cápita de leche en Colombia ha caído a 153 litros por persona al año, una cifra muy por debajo de los 172 litros recomendados por la FAO.

Pese al mermado consumo de derivados de la leche, el sector lácteo de Colombia ha visto un aumento significativo en las importaciones de productos lácteos en los últimos diez años, una dinámica amparada por los tratados de libre comercio que sostiene el país.

Las cifras no mienten: en 2010, Colombia compraba aproximadamente 5.000 toneladas de productos lácteos procesados. Para el año 2023, esa cantidad aumentó a 72.223 toneladas, representando el 18,3% de la producción oficial de leche en el país. Estas importaciones, en su mayoría con origen norteamericano, son un duro golpe para la producción nacional, que lucha por mantenerse a flote.

Lo cierto es que el sector lácteo de Colombia clama por una intervención del Gobierno que proteja al productor y promueva el consumo de lácteos colombianos. Una crisis en este sector puede fácilmente derivar en una profunda problemática de seguridad alimentaria, por lo que es clave pensar en una solución real.

Dignidad Agropecuaria convoca un plantón

La crítica situación del sector lácteo, especialmente luego del paro camionero que tuvo lugar días atrás, ha llevado a los productores nacionales a organizar un plantón ganadero convocado por Dignidad Agropecuaria. El gremio insiste en la intervención del gobierno ante la caída de los precios del mercado y varios otros factores que han complicado el panorama para los productores nacionales.

Leer más
Click para comentar

Deja un mensaje

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Noticias Internacionales

México, Centroamérica y el IICA inician estrategia contra el gusano barrenador del ganado

Publicado

en

COMPARTIR

Leer más

Noticias Internacionales

Ecuador fortalece el control para garantizar la inocuidad de la leche en su territorio

Publicado

en

COMPARTIR

Leer más

Noticias Internacionales

Con estrategias de mitigación, aumentan un 40 % la productividad ganadera, con estrategias de mitigación

Publicado

en

COMPARTIR

En el marco del proyecto internacional GANASUR, especialistas del INTA presentaron los resultados del estudio en la Cuenca del Salado, Buenos Aires. Con estrategias de mitigación en los establecimientos se evitó la emisión de 7.400 toneladas de CO₂ y aumentó la producción por vientre un 40 %. Mejoras en la sanidad preventiva y reproductiva, descarte de animales improductivos y manejo del pastoreo, entre las estrategias implementadas.

El proyecto GANASUR se desarrolla sobre la estructura cooperativa de PROCISUR, que reúne a los institutos nacionales de investigación agropecuaria de Argentina, Brasil, Chile, Paraguay y Uruguay, junto con el IICA. La iniciativa busca identificar sistemas ganaderos representativos de cada país, evaluar opciones de mitigación y modelar los impactos productivos, económicos y ambientales asociados a su implementación.

En el caso de la Argentina, se seleccionó como caso de estudio un sistema de ciclo completo de la Pampa Deprimida. Según explicó Mauricio Álvarez, coordinador del Programa Nacional de Carnes y Fibras Animales del INTA, “se trata de una de las principales regiones ganaderas del país y porque la cría concentra una proporción muy importante de las emisiones del sistema”. Al mismo tiempo, sus brechas de eficiencia reproductiva y productiva ofrecen una oportunidad concreta para reducir emisiones sin disminuir la producción de carne.

En esta línea, puntualizó: “Para los países del CAS aumentar la productividad es una meta irrenunciable y los resultados demuestran que es posible producir más, mejorando la rentabilidad, de manera ambientalmente sostenible”.

En este sentido, subrayó: “Los resultados muestran que la mitigación puede integrarse a una estrategia de mejora productiva y económica: no se trata de producir menos, sino de producir más eficientemente, con una menor cantidad de emisiones por unidad de producto y una reducción simultánea de las emisiones absolutas”.

Las medidas de mitigación no se definieron como un paquete teórico, sino a partir de tecnologías probadas y compatibles con el funcionamiento de los establecimientos, detalló Álvarez, al tiempo que aclaró que “fueron validadas mediante consultas con productores y referentes sectoriales, que permitieron identificar aquellas que estarían dispuestos a adoptar”.

En esta línea, destacó que “uno de los principales aportes de GANASUR es haber integrado las dimensiones productiva, ambiental y económica. No alcanza con saber cuánto puede reducirse una emisión: también necesitamos conocer qué efecto tiene la tecnología sobre la productividad, cuánto cuesta implementarla y cuáles son las condiciones para que un productor decida adoptarla”.

Entre las estrategias que se aplicaron, se destacan las mejoras en la sanidad preventiva y reproductiva, el descarte de animales improductivos, el manejo del pastoreo, la recuperación de pasturas, la incorporación de leguminosas, la suplementación estratégica, la inseminación artificial a tiempo fijo y la selección genética.

“La implementación completa de esta trayectoria permitiría evitar unas 7.400 toneladas de CO₂ equivalente entre 2027 y 2040, lo que representa una reducción del 15 % de las emisiones acumuladas respecto del escenario de referencia”, confirmó el investigador. Para 2040, las emisiones anuales disminuirían hasta aproximadamente 2.645 toneladas de CO₂ equivalente y la huella de carbono por kilogramo producido se reduciría cerca de un 27 %.

“Los beneficios no serían solamente ambientales, sino también productivos”, sentenció Álvarez. Es que, según detalló, la producción por vientre aumentaría un 40 %, al pasar de 197 a 275 kg de peso vivo, mientras que el mayor volumen de carne generado y la mejora de la eficiencia permitirían alcanzar importantes beneficios económicos.

Según detalló el especialista del INTA, “la transición tecnológica se diseñó de manera gradual y acumulativa”. En una primera etapa se propuso ordenar el manejo del rodeo y mejorar su desempeño reproductivo; posteriormente, fortalecer la base forrajera y nutricional; y, finalmente, incorporar herramientas de mayor intensificación.

“Esta secuencia responde a una lógica concreta: comenzar por tecnologías de menor complejidad y avanzar hacia otras que requieren mayores capacidades e inversiones, evitando asumir que todas pueden adoptarse simultáneamente”, aclaró Álvarez.

Leer más

Tendencia