Noticias Internacionales

Nueva Técnica para Obtener Pastos más Ricos en Antioxidantes

Publicado

en

(2.487 lecturas vistas)

COMPARTIR

 

plantas_forrajeras

Investigadores del Instituto de Biología Molecular y Celular de Plantas, centro mixto de la Universitat Politècnica de València y el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC – España), han desarrollado una nueva técnica de ingeniería metabólica que activa la producción de proantocianidinas, un potente antioxidante que elimina los radicales libres de las células, en plantas de especies de Nicotiana. Los resultados del trabajo, que podría servir para producir plantas forrajeras que no hinchen el estómago de los animales, han sido publicados en la revista

Las proantocianidinas son compuestos bioactivos con efectos importantes tanto para la salud de los humanos como para la agricultura. Su producción en plantas de cultivo mediante ingeniería metabólica permitiría el diseño de alimentos con propiedades farmacéuticas.

El profesor de investigación del CSIC José Pío Beltrán explica que “sería muy útil para los ganaderos introducir proantocianidinas en plantas como la alfalfa, ya que así se podría combatir una enfermedad conocida como hinchamiento de los pastizales’, que produce, con frecuencia, un exceso de gases de efecto invernadero en el estómago de los rumiantes debido a la fermentación de las proteínas que se hallan en el forraje. Una alfalfa con esta mejora podría aumentar la eficiencia de la conversión de proteína vegetal en proteína animal y, por tanto, el rendimiento de las explotaciones ganaderas”.

Luis Cañas, también investigador del CSIC en el Instituto de Biología Molecular y Celular de Plantas, señala que “la principal novedad de nuestro trabajo es que, en lugar de emplear las técnicas tradicionales de transferencia de genes, que son laboriosas y poco eficaces, hemos desarrollado una herramienta multigénica que permite transferir simultáneamente a la planta varias unidades genéticas ensambladas en la misma cadena de ADN. Hemos utilizado el sistema denominado ‘GoldenBraid 2.0’, y lo hemos empleado en experimentos con las plantas Nicotiana tabacum y Nicotiana benthamiana, pudiendo comprobar que activan la producción de antocianinas provocando un color púrpura en las hojas infiltradas y también la producción efectiva de proantocianidinas”.

“Nuestra técnica, ha permitido incorporar en un sólo paso cuatro genes, mejorando la capacidad de integración de los nuevos genes en la planta, sus niveles de expresión y la heredabilidad de sus propiedades en posteriores generaciones”, concluye Beltrán.

Actualmente, la dieta del ganado debe complementarse con sustancias especiales o mezclarse con forraje que contenga niveles moderados de proantocianidinas, para favorecer su digestibilidad, lo que supone un coste elevado. Una alfalfa rica en proantocianidinas mejoraría la eficacia del sector pecuario y reduciría el porcentaje de gases de efecto invernadero de producción animal, que constituyen una fuente importante de emisión en todo el mundo.

Leer más
Click para comentar

Deja un mensaje

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Noticias Internacionales

México, Centroamérica y el IICA inician estrategia contra el gusano barrenador del ganado

Publicado

en

COMPARTIR

Leer más

Noticias Internacionales

Ecuador fortalece el control para garantizar la inocuidad de la leche en su territorio

Publicado

en

COMPARTIR

Leer más

Noticias Internacionales

Con estrategias de mitigación, aumentan un 40 % la productividad ganadera, con estrategias de mitigación

Publicado

en

COMPARTIR

En el marco del proyecto internacional GANASUR, especialistas del INTA presentaron los resultados del estudio en la Cuenca del Salado, Buenos Aires. Con estrategias de mitigación en los establecimientos se evitó la emisión de 7.400 toneladas de CO₂ y aumentó la producción por vientre un 40 %. Mejoras en la sanidad preventiva y reproductiva, descarte de animales improductivos y manejo del pastoreo, entre las estrategias implementadas.

El proyecto GANASUR se desarrolla sobre la estructura cooperativa de PROCISUR, que reúne a los institutos nacionales de investigación agropecuaria de Argentina, Brasil, Chile, Paraguay y Uruguay, junto con el IICA. La iniciativa busca identificar sistemas ganaderos representativos de cada país, evaluar opciones de mitigación y modelar los impactos productivos, económicos y ambientales asociados a su implementación.

En el caso de la Argentina, se seleccionó como caso de estudio un sistema de ciclo completo de la Pampa Deprimida. Según explicó Mauricio Álvarez, coordinador del Programa Nacional de Carnes y Fibras Animales del INTA, “se trata de una de las principales regiones ganaderas del país y porque la cría concentra una proporción muy importante de las emisiones del sistema”. Al mismo tiempo, sus brechas de eficiencia reproductiva y productiva ofrecen una oportunidad concreta para reducir emisiones sin disminuir la producción de carne.

En esta línea, puntualizó: “Para los países del CAS aumentar la productividad es una meta irrenunciable y los resultados demuestran que es posible producir más, mejorando la rentabilidad, de manera ambientalmente sostenible”.

En este sentido, subrayó: “Los resultados muestran que la mitigación puede integrarse a una estrategia de mejora productiva y económica: no se trata de producir menos, sino de producir más eficientemente, con una menor cantidad de emisiones por unidad de producto y una reducción simultánea de las emisiones absolutas”.

Las medidas de mitigación no se definieron como un paquete teórico, sino a partir de tecnologías probadas y compatibles con el funcionamiento de los establecimientos, detalló Álvarez, al tiempo que aclaró que “fueron validadas mediante consultas con productores y referentes sectoriales, que permitieron identificar aquellas que estarían dispuestos a adoptar”.

En esta línea, destacó que “uno de los principales aportes de GANASUR es haber integrado las dimensiones productiva, ambiental y económica. No alcanza con saber cuánto puede reducirse una emisión: también necesitamos conocer qué efecto tiene la tecnología sobre la productividad, cuánto cuesta implementarla y cuáles son las condiciones para que un productor decida adoptarla”.

Entre las estrategias que se aplicaron, se destacan las mejoras en la sanidad preventiva y reproductiva, el descarte de animales improductivos, el manejo del pastoreo, la recuperación de pasturas, la incorporación de leguminosas, la suplementación estratégica, la inseminación artificial a tiempo fijo y la selección genética.

“La implementación completa de esta trayectoria permitiría evitar unas 7.400 toneladas de CO₂ equivalente entre 2027 y 2040, lo que representa una reducción del 15 % de las emisiones acumuladas respecto del escenario de referencia”, confirmó el investigador. Para 2040, las emisiones anuales disminuirían hasta aproximadamente 2.645 toneladas de CO₂ equivalente y la huella de carbono por kilogramo producido se reduciría cerca de un 27 %.

“Los beneficios no serían solamente ambientales, sino también productivos”, sentenció Álvarez. Es que, según detalló, la producción por vientre aumentaría un 40 %, al pasar de 197 a 275 kg de peso vivo, mientras que el mayor volumen de carne generado y la mejora de la eficiencia permitirían alcanzar importantes beneficios económicos.

Según detalló el especialista del INTA, “la transición tecnológica se diseñó de manera gradual y acumulativa”. En una primera etapa se propuso ordenar el manejo del rodeo y mejorar su desempeño reproductivo; posteriormente, fortalecer la base forrajera y nutricional; y, finalmente, incorporar herramientas de mayor intensificación.

“Esta secuencia responde a una lógica concreta: comenzar por tecnologías de menor complejidad y avanzar hacia otras que requieren mayores capacidades e inversiones, evitando asumir que todas pueden adoptarse simultáneamente”, aclaró Álvarez.

Leer más

Tendencia