Noticias Internacionales

Nicaragua Culmina Proyecto de Trazabilidad Bovina

Publicado

en

(2.746 lecturas vistas)

COMPARTIR

El proyecto de trazabilidad bovina realizado en la zona de Nueva Guinea dio buenos resultados para los ganaderos nicaraguenses.

Las familias del triángulo lechero en el centro de Nicaragua, son las principales beneficiarias del proyecto piloto de trazabilidad que fue realizado por el Ministerio Agropecuario y Forestas, Magfor, con el apoyo del Banco Interamericano de Desarrollo, BID para ayudar al país a modernizar su ganadería.

Se entiende como trazabilidad todos los procedimientos preestablecidos y autosuficientes que permiten conocer el registro histórico, la ubicación y la trayectoria de un producto o lote de productos a lo largo de la cadena de suministros en un momento dado, a través de unas herramientas determinadas.

En el caso de la ganadería, lo que se pretendía con este proyecto piloto era tener un verdadero control o registro de las reses, desde el nacimiento, su desarrollo hasta llegar a los consumidores en forma de carne.

Según los resultados del proyecto piloto, en los cuatro años de ejecución de este programa se han logrado duplicar las metas esperadas de reses registradas, incluso, sobrepasaron la meta en 166%, al identificarse 67 mil 931 bovinos frente a los 40 mil originalmente programados.

Esta operación financiada por el BID desde el año 2006, alcanzó a beneficiar a seis mil 575 familias de productores e igual número de fincas de el triángulo lechero, integrado por los municipios Nueva Guinea, El Almendro y el Coral, representa aproximadamente el nueve por ciento del hato nacional.

La representante del BID en Nicaragua, Mirna Liévano de Marques, expresó que “este proyecto está orientado a aumentar la capacidad de ingresos de una gran parte de la población rural y de forma sostenible, porque así estos productos pueden tener acceso a mercados internacionales y venderse mejor”.

Redujo Abigeato

El éxito de este proyecto, dependió del control que ejercieron los ganaderos sobre sus reses, lo cual facilitó el trabajo de la Policía Nacional para reducir el índice de abigeato en los tres municipios. El BID facilitó para este proyecto unos 500 mil dólares y fue ejecutado por el Magfor, las alcaldías municipales, la Policía Nacional y los gremios ganaderos, comerciantes agropecuarios y mataderos.

Los mercados internacionales, particularmente los Estados Unidos y Europa, exigen a los mataderos la inocuidad dentro del proceso de matanza y manipulación de las carnes en mataderos industriales y rastros municipales, lo cual se obtiene gracias al proceso de trazabilidad.

El BID también aprobó un Programa de Apoyo al Comercio Exterior, con fondo superior a los 10 millones de dólares. Esta operación contempla un componente de trazabilidad a nivel nacional, cuyo monto supera los tres millones de dólares.

Dicho programa iniciará a finales de este año. Con este nuevo sistema de trazabilidad bovina, se espera dar continuidad a este requerimiento y aumentar el registro con 900 mil cabezas de ganado en 40 mil fincas en 105 municipios.

 

Fuente: El Nuevo Diario

Leer más
Click para comentar

Deja un mensaje

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Noticias Internacionales

México, Centroamérica y el IICA inician estrategia contra el gusano barrenador del ganado

Publicado

en

COMPARTIR

Leer más

Noticias Internacionales

Ecuador fortalece el control para garantizar la inocuidad de la leche en su territorio

Publicado

en

COMPARTIR

Leer más

Noticias Internacionales

Con estrategias de mitigación, aumentan un 40 % la productividad ganadera, con estrategias de mitigación

Publicado

en

COMPARTIR

En el marco del proyecto internacional GANASUR, especialistas del INTA presentaron los resultados del estudio en la Cuenca del Salado, Buenos Aires. Con estrategias de mitigación en los establecimientos se evitó la emisión de 7.400 toneladas de CO₂ y aumentó la producción por vientre un 40 %. Mejoras en la sanidad preventiva y reproductiva, descarte de animales improductivos y manejo del pastoreo, entre las estrategias implementadas.

El proyecto GANASUR se desarrolla sobre la estructura cooperativa de PROCISUR, que reúne a los institutos nacionales de investigación agropecuaria de Argentina, Brasil, Chile, Paraguay y Uruguay, junto con el IICA. La iniciativa busca identificar sistemas ganaderos representativos de cada país, evaluar opciones de mitigación y modelar los impactos productivos, económicos y ambientales asociados a su implementación.

En el caso de la Argentina, se seleccionó como caso de estudio un sistema de ciclo completo de la Pampa Deprimida. Según explicó Mauricio Álvarez, coordinador del Programa Nacional de Carnes y Fibras Animales del INTA, “se trata de una de las principales regiones ganaderas del país y porque la cría concentra una proporción muy importante de las emisiones del sistema”. Al mismo tiempo, sus brechas de eficiencia reproductiva y productiva ofrecen una oportunidad concreta para reducir emisiones sin disminuir la producción de carne.

En esta línea, puntualizó: “Para los países del CAS aumentar la productividad es una meta irrenunciable y los resultados demuestran que es posible producir más, mejorando la rentabilidad, de manera ambientalmente sostenible”.

En este sentido, subrayó: “Los resultados muestran que la mitigación puede integrarse a una estrategia de mejora productiva y económica: no se trata de producir menos, sino de producir más eficientemente, con una menor cantidad de emisiones por unidad de producto y una reducción simultánea de las emisiones absolutas”.

Las medidas de mitigación no se definieron como un paquete teórico, sino a partir de tecnologías probadas y compatibles con el funcionamiento de los establecimientos, detalló Álvarez, al tiempo que aclaró que “fueron validadas mediante consultas con productores y referentes sectoriales, que permitieron identificar aquellas que estarían dispuestos a adoptar”.

En esta línea, destacó que “uno de los principales aportes de GANASUR es haber integrado las dimensiones productiva, ambiental y económica. No alcanza con saber cuánto puede reducirse una emisión: también necesitamos conocer qué efecto tiene la tecnología sobre la productividad, cuánto cuesta implementarla y cuáles son las condiciones para que un productor decida adoptarla”.

Entre las estrategias que se aplicaron, se destacan las mejoras en la sanidad preventiva y reproductiva, el descarte de animales improductivos, el manejo del pastoreo, la recuperación de pasturas, la incorporación de leguminosas, la suplementación estratégica, la inseminación artificial a tiempo fijo y la selección genética.

“La implementación completa de esta trayectoria permitiría evitar unas 7.400 toneladas de CO₂ equivalente entre 2027 y 2040, lo que representa una reducción del 15 % de las emisiones acumuladas respecto del escenario de referencia”, confirmó el investigador. Para 2040, las emisiones anuales disminuirían hasta aproximadamente 2.645 toneladas de CO₂ equivalente y la huella de carbono por kilogramo producido se reduciría cerca de un 27 %.

“Los beneficios no serían solamente ambientales, sino también productivos”, sentenció Álvarez. Es que, según detalló, la producción por vientre aumentaría un 40 %, al pasar de 197 a 275 kg de peso vivo, mientras que el mayor volumen de carne generado y la mejora de la eficiencia permitirían alcanzar importantes beneficios económicos.

Según detalló el especialista del INTA, “la transición tecnológica se diseñó de manera gradual y acumulativa”. En una primera etapa se propuso ordenar el manejo del rodeo y mejorar su desempeño reproductivo; posteriormente, fortalecer la base forrajera y nutricional; y, finalmente, incorporar herramientas de mayor intensificación.

“Esta secuencia responde a una lógica concreta: comenzar por tecnologías de menor complejidad y avanzar hacia otras que requieren mayores capacidades e inversiones, evitando asumir que todas pueden adoptarse simultáneamente”, aclaró Álvarez.

Leer más

Tendencia