Noticias Internacionales

México prepara apertura de seis nuevos mercados de exportación de cárnicos

Publicado

en

(2.236 lecturas vistas)

COMPARTIR

Productores estarían en condiciones de vender vísceras de cerdo a China y carne de res a Japón, Singapur y Taiwán; en América, la apertura será para carne de res a Perú y de ave a Nicaragua.

  • Productores estarían en condiciones de vender vísceras de cerdo a China y carne de res a Japón, Singapur y Taiwán; en América, la apertura será para carne de res a Perú y de ave a Nicaragua.
  • Además, el Senasica trabaja con sus homólogos para reabrir, a mediano plazo, los mercados de carne de caballo a la Unión Europea, y de res, a Rusia.
  • La Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural (Sader) tiene programado abrir en breve seis nuevos mercados de exportación de productos cárnicos de res, cerdo y ave, en países de Asia y América. Asimismo, trabaja para la reactivación de exportaciones de carne de caballo a la Unión Europea (UE) y de cárnicos de res a Rusia.

En estas negociaciones el Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria (Senasica) trabaja con las autoridades sanitarias de los países importadores, a fin de acordar los protocolos que indican los requisitos zoosanitarios que deben reunir los productos mexicanos para ingresar a esos mercados.

En Asia, se busca cerrar acuerdos con China para vísceras de cerdo. En mayo pasado, México remitió a ese país la propuesta de memorándum para exportar vísceras, el cual será un anexo al protocolo firmado para la exportación de carne de cerdo, a fin de que los establecimientos actualmente autorizados por el gobierno chino puedan enviar también vísceras, una vez concluida la gestión.

Cabe recordar que durante la gira que realizó a China el titular de la Sader, Víctor Villalobos Arámbula, se acordó también que técnicos chinos visiten los establecimientos interesados en participar en este mercado.

Asimismo, se mantienen negociaciones con tres países, Japón, Singapur y Taiwán, para la exportación de carne de res. En la actualidad, México exporta carne de res con hueso a Japón, sin restricciones de edad de los bovinos, ahora se negocia el ingreso de carne con hueso de columna vertebral, lo que representa una oportunidad para este producto en el mercado japonés.

Con Singapur se trabaja para acordar el modelo de Certificado Zoosanitario de Exportación, a fin de que los establecimientos habilitados, derivado de la visita que sus técnicos realizaron en 2018 a México, puedan iniciar los envíos de cárnicos de res a la brevedad posible.

En tanto, técnicos taiwaneses visitarán México en agosto próximo para conocer los procesos que llevan a cabo las plantas Tipo Inspección Federal (TIF) interesadas en exportar.

En América, se alista un acuerdo con Perú para el envío de carne de res. En marzo, los técnicos peruanos hicieron una visita para verificar la condición sanitaria de los bovinos en México, sólo se está a la espera del dictamen.

Una vez que se cuente con el dictamen, los técnicos realizarán una segunda visita para auditar la condición de inocuidad en las plantas TIF interesadas en colocar sus productos en ese mercado.

Con la autoridad sanitaria de Nicaragua se gestiona la visita de sus técnicos al establecimiento TIF que desea exportar carne de ave, ubicado en la península de Yucatán.

Igualmente, hace unas semanas funcionarias de la Dirección de Inocuidad Agroalimentaria (DIA) de Nicaragua visitaron plantas procesadoras y empacadoras de embutidos y cárnicos ahumados  en Jalisco, Hidalgo y Guanajuato, con el objetivo de iniciar la renovación de autorizaciones de exportación.

Respecto a la reactivación de mercados de carne de caballo y de res con la Unión Europea y Rusia, respectivamente, el Senasica trabaja con los organismos sanitarios correspondientes para acordar protocolos a mediano plazo.

Con la UE se busca reactivar el mercado de exportación de carne de caballo, interrumpido en 2015, básicamente por temas de trazabilidad; en la actualidad, el gobierno mexicano ofrece a la UE implementar un esquema de segregación de caballos por 180 días para garantizar la trazabilidad durante ese periodo, sin la necesidad de un esquema de confinamiento, lo que resulta incosteable para los productores mexicanos.

En tanto, con Rusia se busca reabrir el mercado de exportación de carne de res, interrumpido en 2013, para lo cual el gobierno mexicano ofrece a Rusia un esquema de segregación de reses, a fin de cumplir con los requisitos que establece la autoridad rusa.

Cabe recordar que en México los establecimientos que desean exportar cárnicos deben contar con certificación TIF.

El país cuenta con 468 establecimientos de este tipo para todos los giros, entre ellos, sacrificios, cortes, procesadores de cárnicos y frigoríficos de bovino, cerdo, caprinos, ovinos, aves, incluso leche y miel.

México ha establecido protocolos sanitarios para la exportación de productos de origen animal a 64 países. Estados Unidos, Japón, República de Corea y China son los principales consumidores.

Es importante mencionar que México es uno de los cinco países, junto con Estados Unidos, Australia, Portugal y Suiza, que cuentan con reconocimiento de la Organización Mundial de Salud Animal (OIE) como país libre de las seis enfermedades más devastadoras de los animales: fiebre aftosa, fiebre porcina clásica, encefalopatía espongiforme bovina, perineumonía contagiosa bovina, peste equina y peste de los pequeños rumiantes, lo que privilegia el intercambio comercial.

Leer más
Click para comentar

Deja un mensaje

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Noticias Internacionales

México, Centroamérica y el IICA inician estrategia contra el gusano barrenador del ganado

Publicado

en

COMPARTIR

Leer más

Noticias Internacionales

Ecuador fortalece el control para garantizar la inocuidad de la leche en su territorio

Publicado

en

COMPARTIR

Leer más

Noticias Internacionales

Con estrategias de mitigación, aumentan un 40 % la productividad ganadera, con estrategias de mitigación

Publicado

en

COMPARTIR

En el marco del proyecto internacional GANASUR, especialistas del INTA presentaron los resultados del estudio en la Cuenca del Salado, Buenos Aires. Con estrategias de mitigación en los establecimientos se evitó la emisión de 7.400 toneladas de CO₂ y aumentó la producción por vientre un 40 %. Mejoras en la sanidad preventiva y reproductiva, descarte de animales improductivos y manejo del pastoreo, entre las estrategias implementadas.

El proyecto GANASUR se desarrolla sobre la estructura cooperativa de PROCISUR, que reúne a los institutos nacionales de investigación agropecuaria de Argentina, Brasil, Chile, Paraguay y Uruguay, junto con el IICA. La iniciativa busca identificar sistemas ganaderos representativos de cada país, evaluar opciones de mitigación y modelar los impactos productivos, económicos y ambientales asociados a su implementación.

En el caso de la Argentina, se seleccionó como caso de estudio un sistema de ciclo completo de la Pampa Deprimida. Según explicó Mauricio Álvarez, coordinador del Programa Nacional de Carnes y Fibras Animales del INTA, “se trata de una de las principales regiones ganaderas del país y porque la cría concentra una proporción muy importante de las emisiones del sistema”. Al mismo tiempo, sus brechas de eficiencia reproductiva y productiva ofrecen una oportunidad concreta para reducir emisiones sin disminuir la producción de carne.

En esta línea, puntualizó: “Para los países del CAS aumentar la productividad es una meta irrenunciable y los resultados demuestran que es posible producir más, mejorando la rentabilidad, de manera ambientalmente sostenible”.

En este sentido, subrayó: “Los resultados muestran que la mitigación puede integrarse a una estrategia de mejora productiva y económica: no se trata de producir menos, sino de producir más eficientemente, con una menor cantidad de emisiones por unidad de producto y una reducción simultánea de las emisiones absolutas”.

Las medidas de mitigación no se definieron como un paquete teórico, sino a partir de tecnologías probadas y compatibles con el funcionamiento de los establecimientos, detalló Álvarez, al tiempo que aclaró que “fueron validadas mediante consultas con productores y referentes sectoriales, que permitieron identificar aquellas que estarían dispuestos a adoptar”.

En esta línea, destacó que “uno de los principales aportes de GANASUR es haber integrado las dimensiones productiva, ambiental y económica. No alcanza con saber cuánto puede reducirse una emisión: también necesitamos conocer qué efecto tiene la tecnología sobre la productividad, cuánto cuesta implementarla y cuáles son las condiciones para que un productor decida adoptarla”.

Entre las estrategias que se aplicaron, se destacan las mejoras en la sanidad preventiva y reproductiva, el descarte de animales improductivos, el manejo del pastoreo, la recuperación de pasturas, la incorporación de leguminosas, la suplementación estratégica, la inseminación artificial a tiempo fijo y la selección genética.

“La implementación completa de esta trayectoria permitiría evitar unas 7.400 toneladas de CO₂ equivalente entre 2027 y 2040, lo que representa una reducción del 15 % de las emisiones acumuladas respecto del escenario de referencia”, confirmó el investigador. Para 2040, las emisiones anuales disminuirían hasta aproximadamente 2.645 toneladas de CO₂ equivalente y la huella de carbono por kilogramo producido se reduciría cerca de un 27 %.

“Los beneficios no serían solamente ambientales, sino también productivos”, sentenció Álvarez. Es que, según detalló, la producción por vientre aumentaría un 40 %, al pasar de 197 a 275 kg de peso vivo, mientras que el mayor volumen de carne generado y la mejora de la eficiencia permitirían alcanzar importantes beneficios económicos.

Según detalló el especialista del INTA, “la transición tecnológica se diseñó de manera gradual y acumulativa”. En una primera etapa se propuso ordenar el manejo del rodeo y mejorar su desempeño reproductivo; posteriormente, fortalecer la base forrajera y nutricional; y, finalmente, incorporar herramientas de mayor intensificación.

“Esta secuencia responde a una lógica concreta: comenzar por tecnologías de menor complejidad y avanzar hacia otras que requieren mayores capacidades e inversiones, evitando asumir que todas pueden adoptarse simultáneamente”, aclaró Álvarez.

Leer más

Tendencia