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Medicamentos en vacas lecheras, como usarlos correctamente

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Las empresas ganaderas deben tener claro sus objetivos y responsabilidad social en la producción de leche y carne de buena calidad y que se pueda consumir de forma segura.

Lo que se busca es que todos los animales estén sanos, sin embargo  en algunas ocasiones las vacas lecheras se pueden enfermar siendo necesario tratarlas con medicamentos y procesos de manejo

En estas ocasiones los ganaderos usan fármacos veterinarios para recuperar a sus animales.

Problemas de los antibióticos en la ganadería

Los antibióticos y otros fármacos con los que se tratan a los animales se distribuyen en todo el cuerpo del animal independientemente de donde se apliquen pudiendo llegar a la leche o la carne del ganado.

Estos residuos de fármacos pueden permanecer un tiempo en la carne o en la leche tiempo en el cual estos productos se llegan a comercializar, y aunque no haya sido intencional puede causar graves problemas en la salud pública.

Muchos de estos medicamentos están contraindicados (significa que no se deben utilizar) en animales que tiene productos para el mercado y se debe a la persistencia de estos químicos en leche por un tiempo determinado.

Los residuos de fármacos en la leche o en carne, tienen efectos nocivos para el consumidor (Cotrino, 2001), siendo los más problemáticos los que se derivan de medicamentos antibacterianos, las hormonas promotoras del crecimiento, y los residuos de pesticidas, metales pesados y otros productos químicos.

Cómo evitar residuos de medicamento en leche y carne

Los medicamentos traen indicaciones en sus etiquetas donde se especifica el tiempo de retiro, es decir el tiempo que dura ele medicamento en el cuerpo del animal

A pesar de esto algunos productores utilizan medicamentos sin leer estas etiquetas que dan información tan importante.

Algunos ejemplos de productos de alto tiempo de retiro son: La penicilina benzatínica, que es un antibiótico muy popular; la ivermectina, la doramectina (Dectomax®) y la abamectina (Duotin® o sus genéricos), que son antiparasitarios.

las avermectinas tiene altos tiempos de retiros por sus elevadas concentraciones y por ser absorción lenta.

En este sentido se recomienda que los lecheros tengan una lista selecta de medicamentos veterinarios aprobados entre los cuales puedan seleccionar los más adecuados. Hacer esta lista es una responsabilidad compartida entre el productor y su asesor veterinario.

Asegúrese de leer toda la información de las etiquetas   antes de usar los medicamentos
Cuales son esos medicamentos y que tiempo de retiro tienen?

Los siguientes medicamentos están prohibidos por el FDA en el uso de vacas en producción de leche :

Cloranfenicol, Clenbuterol, Dietilestilbestrol (DES), Dimetridazole, Ipronidazole Glicopéptidos, Otros nitroimidazoles, Furazolidona, Nitrofurazona, Fluoroquinolonas (Ejs: Enrofloxacina –danofloxacina), Sulfadimetoxina, Sulfadimetoxina (de liberación sostenida).

La etiqueta le suministra información básica sobre uso adecuado del medicamento como puede ser la dosis que se puede usar, la vía de aplicación, el intervalo de uso entre tratamientos y el número de días que se puede.

La etiqueta además contiene la composición del fármaco o su principio activos además de su concentración, con esta información usted puede analizar y tomar decisiones sobre el laboratorio que lo fabrica, su efectividad y su uso.

Todos productor debería tener la orientación de un veterinario en el uso de los antibióticos a utilizar.

Otro problema es que los productores sobreponen sus intereses y por esta razón no dejan el tiempo adecuado entre el último suministro del medicamento y su la total eliminación del cuerpo animal.

Que es el tiempo de retiro

Como se puede observar la clave está en el tiempo de retiro de los medicamentos, pero que es el tiempo de retiro?

El tiempo retiro de los medicamentos, está relacionado con el tiempo que permanece los residuos de un medicamento en el cuerpo del animal, de este modo corresponde al tiempo que se debe esperar para destinar la leche al consumo humano.

El tiempo de retiro inicia desde suministró la última dosis puesta a la vaca en producción,

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Con estrategias de mitigación, aumentan un 40 % la productividad ganadera, con estrategias de mitigación

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En el marco del proyecto internacional GANASUR, especialistas del INTA presentaron los resultados del estudio en la Cuenca del Salado, Buenos Aires. Con estrategias de mitigación en los establecimientos se evitó la emisión de 7.400 toneladas de CO₂ y aumentó la producción por vientre un 40 %. Mejoras en la sanidad preventiva y reproductiva, descarte de animales improductivos y manejo del pastoreo, entre las estrategias implementadas.

El proyecto GANASUR se desarrolla sobre la estructura cooperativa de PROCISUR, que reúne a los institutos nacionales de investigación agropecuaria de Argentina, Brasil, Chile, Paraguay y Uruguay, junto con el IICA. La iniciativa busca identificar sistemas ganaderos representativos de cada país, evaluar opciones de mitigación y modelar los impactos productivos, económicos y ambientales asociados a su implementación.

En el caso de la Argentina, se seleccionó como caso de estudio un sistema de ciclo completo de la Pampa Deprimida. Según explicó Mauricio Álvarez, coordinador del Programa Nacional de Carnes y Fibras Animales del INTA, “se trata de una de las principales regiones ganaderas del país y porque la cría concentra una proporción muy importante de las emisiones del sistema”. Al mismo tiempo, sus brechas de eficiencia reproductiva y productiva ofrecen una oportunidad concreta para reducir emisiones sin disminuir la producción de carne.

En esta línea, puntualizó: “Para los países del CAS aumentar la productividad es una meta irrenunciable y los resultados demuestran que es posible producir más, mejorando la rentabilidad, de manera ambientalmente sostenible”.

En este sentido, subrayó: “Los resultados muestran que la mitigación puede integrarse a una estrategia de mejora productiva y económica: no se trata de producir menos, sino de producir más eficientemente, con una menor cantidad de emisiones por unidad de producto y una reducción simultánea de las emisiones absolutas”.

Las medidas de mitigación no se definieron como un paquete teórico, sino a partir de tecnologías probadas y compatibles con el funcionamiento de los establecimientos, detalló Álvarez, al tiempo que aclaró que “fueron validadas mediante consultas con productores y referentes sectoriales, que permitieron identificar aquellas que estarían dispuestos a adoptar”.

En esta línea, destacó que “uno de los principales aportes de GANASUR es haber integrado las dimensiones productiva, ambiental y económica. No alcanza con saber cuánto puede reducirse una emisión: también necesitamos conocer qué efecto tiene la tecnología sobre la productividad, cuánto cuesta implementarla y cuáles son las condiciones para que un productor decida adoptarla”.

Entre las estrategias que se aplicaron, se destacan las mejoras en la sanidad preventiva y reproductiva, el descarte de animales improductivos, el manejo del pastoreo, la recuperación de pasturas, la incorporación de leguminosas, la suplementación estratégica, la inseminación artificial a tiempo fijo y la selección genética.

“La implementación completa de esta trayectoria permitiría evitar unas 7.400 toneladas de CO₂ equivalente entre 2027 y 2040, lo que representa una reducción del 15 % de las emisiones acumuladas respecto del escenario de referencia”, confirmó el investigador. Para 2040, las emisiones anuales disminuirían hasta aproximadamente 2.645 toneladas de CO₂ equivalente y la huella de carbono por kilogramo producido se reduciría cerca de un 27 %.

“Los beneficios no serían solamente ambientales, sino también productivos”, sentenció Álvarez. Es que, según detalló, la producción por vientre aumentaría un 40 %, al pasar de 197 a 275 kg de peso vivo, mientras que el mayor volumen de carne generado y la mejora de la eficiencia permitirían alcanzar importantes beneficios económicos.

Según detalló el especialista del INTA, “la transición tecnológica se diseñó de manera gradual y acumulativa”. En una primera etapa se propuso ordenar el manejo del rodeo y mejorar su desempeño reproductivo; posteriormente, fortalecer la base forrajera y nutricional; y, finalmente, incorporar herramientas de mayor intensificación.

“Esta secuencia responde a una lógica concreta: comenzar por tecnologías de menor complejidad y avanzar hacia otras que requieren mayores capacidades e inversiones, evitando asumir que todas pueden adoptarse simultáneamente”, aclaró Álvarez.

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