Noticias Internacionales

Cómo Venezuela se convirtió en el segundo productor de queso de América Latina

Publicado

en

(1.473 lecturas vistas)

COMPARTIR

«Venezuela ha estado en una revolución quesera desde el inicio de este siglo, produciendo en 2020 tres veces la cantidad que producía en 2000», anunciaba a inicios de marzo Latinometrics, un newsletter dedicado a hacer periodismo de datos centrado en América Latina.

El gráfico que acompañaba el texto usaba cifras de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) y afirmaba que Venezuela se había convertido en un gran productor de quesos.
Poco después, numerosos medios de Venezuela y la región se hicieron eco de esta información.

Y, ciertamente, las cifras sobre el aumento de la producción de quesos en Venezuela son notables. De acuerdo con la FAO, Venezuela pasó de producir 97.104 toneladas de queso en el año 2000 a 287.648 toneladas en 2020.

Sin embargo, las razones por las que se ha dado este incremento en Venezuela parecen tener más que ver con los esfuerzos de supervivencia de los productores de leche en el país ante las múltiples crisis que les ha tocado vivir que con cualquier otro factor.

¿Qué ha pasado?

Un aumento real, cifras cuestionadas

Roger Figueroa, presidente ejecutivo de la Cámara Venezolana de Industrias Lácteas (Cavilac), reconoce que en Venezuela ha habido un aumento en la producción de quesos, pero se muestra escéptico ante las cifras de las FAO.
Indica que para alcanzar esos números haría falta dedicar a hacer quesos toda la leche del país y destaca que no es así, pues en Venezuela también se produce leche pasteurizada, condensada, de larga duración, yogures, etc.

«Nosotros no tenemos esa cantidad de leche», apunta al ser consultado por BBC Mundo.

«Suponemos que la FAO toma los números que les da el Ejecutivo nacional y lamentablemente por años, muchos años ya, el Ejecutivo nacional no tiene cifras confiables», agrega.

Un portavoz de la FAO confirmó a BBC Mundo que las estadísticas que ellos publican son suministradas por los Estados miembros.

Andrés Kowalski, director general de la Fundación Nacional para el Desarrollo de la Biotecnología y responsable del Observatorio Lácteo para Venezuela, también afirma tener discrepancias con las cifras publicadas por la FAO.

«El valor real que se transforma en Venezuela en queso es alrededor de 215.000 toneladas. La FAO reporta 285.000 toneladas, pero indistintamente la producción venezolana está muy por encima de muchos países y eso tiene una explicación: no es que produzcamos más leche que otros, sino que el 92% de la leche producida en Venezuela se convierte en queso. Ese el detalle», dice el experto.

Indica que uno de los elementos que inciden en el aumento de las cifras radica en que en el pasado en Venezuela solamente se contabilizaba la producción formal, la que realizaba la industria láctea, porque no había manera de medir la producción que ocurría directamente en las fincas ni en las queseras informales (las que operan al margen del control de las autoridades sanitarias).

Asegura que con el Observatorio Lácteo levantaron una base de datos con más de 95.000 fincas (de 132.000 que hay en el país), a las que les tomaron más de 200 datos de información y con las que se mantienen en contacto. Eso les permite disponer de datos de producción real actualizada.

«Eso le sirve al Estado de referencia, le sirve a la industria y le sirve a los productores, porque del resto lo que hay son cifras extrapoladas a partir de algún dato del mercado que suelen estar muy desfasadas», apunta Kowalski.

Más producción de quesos, más informalidad

El aumento de la producción de quesos en Venezuela se relaciona directamente con la reducción en la cuota de la producción de leche destinada a la industria alimentaria.
En la actualidad, la industria láctea utiliza solamente el 12% de la producción de leche del país, pero antes de 2007 esa participación era de entre 58% y 62%.

«Ha habido una pérdida en el procesamiento de leche y eso fue debido al ataque sistemático del gobierno contra la industria a través de las regulaciones de precio. Eso empezó a partir de 2007, cuando la industria, ante unas regulaciones que no representaban la verdadera estructura de costos, dijo que no iba a procesar para perder dinero», señala Kowalski.

Entonces, la leche que no era adquirida por la industria se derivó hacia los productores de queso informales.
Kowalski señala que ese cambio es visible en el incremento en la producción de quesos que se produjo a partir de 2007.

De acuerdo con los datos de la FAO, la producción de quesos en Venezuela aumentó de 95.600 toneladas en 2006 a 155.000 toneladas en 2007.

Otro evento concreto que contribuyó a disminuir la participación de la cuota de leche usada por la industria láctea venezolana fue la crisis eléctrica que comenzó a vivir ese país en 2019.

«El colapso del sistema eléctrico en marzo de 2019 descompuso todas las cadenas productivas y el sector lácteo no escapó. Posiblemente es el elemento más importante, pues la industria dejó de procesar el 66% de su leche y eso se convirtió netamente en queso. De los 50 millones de litros de leche que procesaba la industria mensualmente, 28 millones se destinaban a leche pasteurizada. Hoy no llegamos a dos millones y medio de litros de productos pasteurizados», señala Kowalski.

Explica que hasta 2019, la industria todavía procesaba 26% de la leche de Venezuela, pero que tuvo que dejar de elaborar muchos productos porque los comercios no querían adquirir pasteurizados por miedo a que se les dañaran por algún corte de electricidad. «Esa leche también la absorbió la producción de quesos informal», apunta.

De acuerdo con los datos de la FAO, la producción de quesos en Venezuela se incrementó de 224.000 toneladas en 2019 hasta 287.000 toneladas en 2020.

Otro factor que ha favorecido este fenómeno reside, según Kowalski, en que mientras muchos agricultores han enfrentado dificultades en la producción de sus rubros, la ganadería -que en Venezuela se dedica tanto a la leche como a la carne- ha seguido siendo un buen negocio.

Explica que muchos agricultores que antes sembraban cítricos, caña o maíz se han volcado hacia la ganadería ante las dificultades que enfrentaban con esos cultivos.

«En Venezuela, nunca tuviste una pérdida de ganaderos, todo el tiempo hubo un incremento debido a la gente del sector rural que se convirtió en ganaderos porque la parte agrícola ya no era rentable. Lo que significa que ahora hay más actores», apunta Kowalski.

Un mercado receptivo, un negocio en auge

En la actualidad, la industria absorbe 12% de la producción de leche del país, de la cual destina 4% a la elaboración de quesos pasteurizados.

El resto de la leche es convertida en queso directamente en las fincas que la producen (42%) y en queseras informales que compran la leche tanto directamente a los ganaderos (29%) como a centros de acopio formales (14%) que les venden la leche que la industria no adquiere, según datos del Observatorio Lácteo.

Pero, ¿cómo es posible que Venezuela destine una porción tan elevada de su leche a la fabricación de quesos?
Las respuesta tiene que ver con elementos económicos, pero también con la historia y la cultura del país.

«La razón primordial por la que el 92% de la leche se convierte en queso obedece a que solamente el 4% de los productores tienen tanques de enfriamiento para la leche, que es un producto perecedero. La fabricación de queso es una manera de preservarla en el campo sin que se dañe. Si no se hiciera ese queso en finca y si no hubiese ese sistema, más de la mitad de la producción de leche en Venezuela se dañaría porque no puede llegar a la industria», señala Kowalski.

Otro factor que favorece es que el grueso del queso producido en Venezuela es fresco, hecho con leche cruda no pasteurizada, al que los venezolanos están culturalmente habituados.

«Estos quesos venezolanos, que son de excelente sabor, que tienen alto contenido de sal, bajo contenido de grasa y alto contenido de agua, algunos son blandos, otros más duros, son ciertamente un plato apetecido en Venezuela. Sin embargo, las condiciones higiénicas bajo las que se manufacturan estos productos no son las más adecuadas», advierte Roger Figueroa, de Cavilac.

El hecho de que se hagan con leche no pasteurizada y que los venezolanos sean tan aficionados a su consumo significa una ventaja para los productores, que cuentan con un mercado cautivo que no enfrenta la competencia de quesos similares foráneos que por razones sanitarias no se pueden importar.

Esa elaboración con leche cruda y sal también explica parte del secreto del gusto de los quesos venezolanos.

«Lo que hace especiales a los quesos venezolanos es que son hechos con leche cruda porque tienen todas las características nativas de la leche, como la proteína, el calcio y las sales minerales», explica Dietrich Truchsess, conocido en las redes como @doctorquesero, un ingeniero venezolano que se especializó en la producción de quesos en Nueva Zelanda y que se dedica a enseñar a producir quesos artesanales.

«Un queso hecho con leche cruda es muchísimo más rico, desarrolla mejor los sabores porque tiene todas las enzimas, tienen todos los cultivos completos, toda la flora bacteriana».

«Cuando la leche es pasteurizada se mueren las bacterias patógenas, pero también se mueren todas las bacterias lácticas. Estas últimas se vuelven a sembrar, pero no se siembran en la cantidad original, sino que se siembran entre 2 y 3 bacterias como máximo. Por eso es que los quesos a veces tienden todos a saber a lo mismo, porque son los mismos cultivos que están allí», agrega.

Truchsess destaca que para que estos quesos frescos venezolanos puedan ser exportados tienen que cumplir con los estándares internacionales.

«Los quesos hechos con leche cruda, frescos, no son permitidos por las normas porque tienen niveles altos de escherichia coli, además de otros patógenos. Entonces no pasan las pruebas de laboratorio exigidas», señala.

«Si queremos ser competitivos a nivel internacional, tenemos que emigrar necesariamente a la leche pasteurizada», añade.

Kowalski, por su parte, asegura que Venezuela ya cuenta con un buen mercado al que exporta sus quesos, aunque por vías informales: Colombia, país que, según asegura, absorbe entre 35% y 42% de la leche venezolana convertida en quesos frescos.

El experto indica que el peso del mercado colombiano se hace evidente en las fluctuaciones que ha sufrido el precio del queso venezolano cada vez que la frontera binacional se cierra.

Pero, al final, ¿es Venezuela el segundo productor de quesos de América Latina?

La respuesta parece ser positiva, pues incluso si se toman los datos del Observatorio Lácteo -que ubica la producción de 2020 venezolana en 215.000 toneladas-, esa cifra supera holgadamente la producción de México que, según la FAO, alcanzó 177.644 toneladas.

Leer más
Click para comentar

Deja un mensaje

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Noticias Internacionales

Inocuidad alimentaria: la importancia de la detección de metales en alimentos para la exportación

Publicado

en

COMPARTIR

 

Del 6 al 10 de julio, el Laboratorio Nacional de Insumos Agropecuarios (LANIA) del Instituto Colombiano Agropecuario (ICA) fue escenario del Taller Regional para la Armonización de Métodos de Análisis de Metales Pesados, un encuentro que reunió a especialistas de Colombia, Ecuador, Perú y Bolivia, con el propósito de fortalecer las capacidades analíticas de los laboratorios oficiales de la Comunidad Andina (CAN) y avanzar hacia protocolos estandarizados que garanticen la inocuidad de los alimentos destinados al comercio internacional.

Esta iniciativa representa un paso importante para consolidar sistemas de control más confiables, proteger la salud de los consumidores y fortalecer la competitividad de los productos agropecuarios de la región, promoviendo una producción agroalimentaria más segura, sostenible y con mayores oportunidades para los productores.

La confiabilidad de los alimentos de exportación no depende únicamente de su calidad sanitaria, sino también de la aplicación de metodologías estandarizadas que permitan identificar y cuantificar la presencia de metales pesados en productos agrícolas de origen primario. La determinación de estos contaminantes constituye uno de los principales requisitos para acceder a mercados internacionales, especialmente aquellos con altos estándares de inocuidad.

Durante las jornadas de trabajo, los participantes fortalecieron sus conocimientos técnicos para la implementación de metodologías analíticas armonizadas que permitan identificar la presencia y el tipo de metales pesados en frutas, hortalizas, vegetales y tubérculos, garantizando resultados confiables, comparables y acordes con los estándares internacionales.

La capacitación fue orientada por el doctor Fernando Lafont, director del Laboratorio de Espectrometría de Masas y Cromatografía de la Universidad de Córdoba (España), quien lideró sesiones teóricas y prácticas basadas en metodologías utilizadas por laboratorios de referencia de la Unión Europea. A través de ejercicios interlaboratorios y ensayos compartidos, los profesionales fortalecieron sus competencias para obtener resultados con altos niveles de precisión, trazabilidad y confiabilidad.

Contar con un protocolo armonizado para los países de la Comunidad Andina, reconocido internacionalmente, permitirá establecer criterios técnicos comunes, optimizar los procesos de vigilancia y reducir el riesgo de rechazos de productos en los mercados de exportación. Esto se traduce en mayores oportunidades para los productores, mayor confianza y un aporte al desarrollo económico de los países de la región.

Para el ICA y el Laboratorio Nacional de Insumos Agropecuarios (LANIA), este encuentro fortalece el trabajo articulado que se lleva a cabo con la Comunidad Andina para consolidar capacidades técnicas en materia de inspección, vigilancia y control de alimentos.

Estas acciones contribuyen a garantizar una producción más segura para los consumidores, respaldar el acceso a los mercados internacionales y avanzar en la construcción de un campo más competitivo, incluyente y sostenible, aportando a la seguridad alimentaria y a la transformación del sector agropecuario.

Leer más

Noticias Internacionales

México exporta carne de calidad a Filipinas

Publicado

en

COMPARTIR

 

Con el fin de fortalecer la exportación de cárnicos provenientes de plantas Tipo Inspección Federal (TIF), en beneficio de los productores y la industria mexicana certificada, el Senasica acompañó a la agencia sanitaria de Filipinas durante la verificación que realizaron a plantas mexicanas de procesamiento de cárnicos de res y cerdo.

Técnicos del organismo de Agricultura y del Servicio Nacional de Inspección de Cárnicos (NMIS, en inglés) de la República de Filipinas, visitaron más de 25 centros mexicanos de producción y transformación de cárnicos de cerdo y res, con miras a iniciar el intercambio comercial.

Las delegaciones estuvieron en 16 establecimientos TIF, nueve unidades de producción pecuaria, cuatro unidades de exportación en pie, así como laboratorios oficiales y autorizados del Senasica, en los cuales evaluaron las medidas sanitarias y de inocuidad que se llevan a cabo durante los procesos productivos.

En la reunión de cierre, el director general de Inocuidad Agroalimentaria, Acuícola y Pesquera (DGIAAP), David Soriano García, destacó que este tipo de visitas revelan la madurez de los mecanismos de sanidad e inocuidad con que cuentan los establecimientos TIF para ofrecer cárnicos seguros a la población mexicana y a consumidores de más de 60 países.

Además de la inspección en sitio, ambas delegaciones revisaron los programas de emergencia y control que opera el Senasica, los cuales son el pilar para proteger a México de plagas y enfermedades de importancia cuarentenaria.

Leer más

Noticias Internacionales

Alltech publica su Informe de Sostenibilidad anual, en el que destaca su compromiso con la industria agroalimentaria global

Publicado

en

COMPARTIR

 

Alltech, líder global en salud y nutrición animal, ha publicado su Informe de Sostenibilidad 2025. El informe destaca el compromiso de Alltech de promover el bienestar de las personas, los animales y nuestro planeta trabajando en estrecha colaboración con clientes y socios de toda la cadena agroalimentaria mundial en más de 140 países.

“La industria agropecuaria siempre ha tenido la profunda responsabilidad de nutrir a las personas, cuidar la tierra y apoyar a las comunidades que dependen de ella”, afirmó el Dr. Mark Lyons, presidente y CEO de Alltech. “Hoy, esa responsabilidad es mayor que nunca. Se nos pide producir más, utilizando menos recursos, y hacerlo de una manera que sea transparente y confiable. En Alltech, vemos esto como una oportunidad para que el sector agropecuario lidere”.

Las expectativas de sostenibilidad siguen evolucionando a medida que los inversores, clientes y consumidores exigen una mayor transparencia y un impacto medible. Para Alltech, cumplir con estas expectativas significa reducir el impacto ambiental, pero también significa invertir en los miembros de su equipo, contribuir a comunidades fuertes y resilientes en los más de 140 países en los que opera, y actuar con integridad en todos los niveles del negocio.

“Como guardianes de la tierra, los productores siguen siendo fundamentales en este esfuerzo, combinando la tradición con la innovación”, dijo Tara McCarthy, vicepresidenta global de ASG en Alltech. “Alltech se enorgullece de asociarse con los productores para optimizar la productividad, la rentabilidad y la resiliencia mientras promueve la sostenibilidad. Este equilibrio es fundamental si queremos lograr un impacto a gran escala, y el Informe de Sostenibilidad de Alltech 2025 comparte ejemplos de cómo Alltech está trabajando con los productores y otros actores de la cadena agroalimentaria para lograrlo”.

Los logros clave en sostenibilidad descritos en el informe incluyen:

Impacto ambiental y sostenibilidad operativa

• Eficiencia energética y reducción de emisiones: Desde que estableció sus ambiciosos objetivos de reducción de GEI, Alltech ha completado 47 proyectos de eficiencia energética y energía renovable, reduciendo las emisiones en 15 837 toneladas métricas de CO2e al año. Solo en 2025, la empresa invirtió $2,72 millones, completando 13 proyectos de energía renovable que redujeron más de 3000 toneladas métricas de CO2e por año.

• Hitos de cero residuos: Alltech amplió sus prácticas de cero residuos enviados a vertederos, alcanzando un total de siete instalaciones en 2025.

• Gestión del agua: El agua reciclada o reutilizada aumentó en más del 55%, impulsada por cambios operativos específicos y una mejor identificación de los flujos de reutilización.

Liderazgo científico y en la industria agropecuaria

• Ciencia e impacto: En 2025, 43 estudios revisados por pares vinculados a las plataformas de Alltech demostraron que la mejora en la utilización de nutrientes, la resiliencia biológica y la gestión de alimento balanceado y de cultivos pueden generar importantes ganancias en productividad y sostenibilidad.

• Ampliación de los ACV: Alltech procesó 73 solicitudes de análisis de ciclo de vida (ACV) en toda la cadena de suministro agroalimentaria, aportando información clave sobre sostenibilidad en todas las especies y etapas de producción.

• Facilitando conversaciones importantes en la industria: A lo largo de 2025, World Without Cows (Un mundo sin vacas), un documental escrito, dirigido y filmado por miembros del equipo de Alltech junto con los periodistas galardonados Michelle Michael y Brandon Whitworth se proyectó más de 250 veces en 36 países. La película destaca el papel del ganado en un planeta próspero y promueve conversaciones importantes sobre cómo ejercer ese rol de manera más sostenible. En la COP30, Alltech también presentó Un mundo sin vacas: el equilibrio a prueba. Esta película complementaria de Un mundo sin vacas eleva las perspectivas de los ganaderos de una región que es central para las discusiones globales sobre la ganadería, el uso de la tierra y la deforestación.

Reconocimiento y certificaciones globales

• Reconocimiento: En 2025, Alltech obtuvo medallas de platino de EcoVadis en Alltech Coppens (Países Bajos), en Alltech Woolfox (Reino Unido) y en Dunboyne (Irlanda), la sede europea y centro de biociencia de Alltech, así como medallas de plata en Alltech Global y Alltech PDMM (Vietnam). Entre otros hitos, destacan la acreditación FAMI-QS
en México y las certificaciones Feed Standard del Aquaculture Stewardship Council (ASC) para Alltech Coppens y Alltech Fennoaqua.

Compromiso con la comunidad

• Donaciones a causas nobles: En 2025, la Fundación Pearse Lyons ACE proporcionó US$396 199 en fondos para causas nobles en todo el mundo.

Nuestro equipo

• Diversidad y compromiso de la fuerza laboral: Alltech emplea a más de 5300 personas de 72 nacionalidades y 59 idiomas nativos, lo que refleja un equipo global altamente diverso.

• Un equipo con una experiencia única: el 31% de los miembros del equipo lleva más de 10 años en Alltech, y el 10% más de 20 años.

“Creemos que nuestra industria tiene la capacidad no solo de enfrentar los desafíos de hoy, sino de ayudar a dar forma a un futuro más saludable y abundante para el planeta que todos compartimos”, dijo Lyons. “Esa convicción está expresada en nuestro propósito Trabajando Juntos por un Planeta de Abundancia®. Este propósito refleja cómo entendemos el progreso: no como un resultado único, sino como un equilibrio de tres prioridades interconectadas:
proporcionar nutrición para todos, proteger los recursos naturales de nuestro planeta y revitalizar las economías locales. El progreso en una depende del progreso en todas”.

El Informe de Sostenibilidad de Alltech 2025 completo ya está disponible.

Ver Informe de Sostenibilidad 2025 – CLICK AQUI

Leer más

Tendencia