Noticias Internacionales

Once Países de América Latina y el Caribe se Reúnen para Caracterizar sus Sistemas Productivos Lecheros

Publicado

en

(2.479 lecturas vistas)

COMPARTIR

 

En el marco del Proyecto Intensificación Sostenible de la Lechería, del Fondo Regional de Tecnología Agropecuaria (FONTAGRO), investigadores de 11 países de América Latina se reunieron del 12 al 16 de marzo en un taller de trabajo, a partir del cual esperan caracterizar los sistemas productivos lecheros de cada país y así poder definir una línea de base que les permita saber en qué estado están sus sistemas, sus puntos críticos y las áreas de mejora.

El taller se lleva a cabo en la sede del CATIE (Centro Agronómico Tropical de Investigación y Enseñanza), con investigadores de diferentes institutos agropecuarios de Argentina, Chile, Costa Rica, Ecuador, Honduras, Nicaragua, Panamá, Paraguay, República Dominicana, Uruguay y Venezuela.

Santiago Fariña, coordinador del Proyecto Intensificación Sostenible de la Lechería, cuyo principal ejecutor es el Instituto Nacional de Investigación Agropecuaria (INIA) de Uruguay, explicó que este taller forma parte de la primera fase del proyecto, el cual tiene tres etapas y busca estudiar las estrategias de intensificación para que las fincas lecheras sean sostenibles en lo ambiental, lo económico y lo social.

“En esta primera etapa en la que nos encontramos estamos caracterizando los sistemas productivos lecheros, con lo cual vamos a definir y armar una línea de base para estos sistemas, que tengan las mismas métricas e indicadores para los 11 países que forman parte del proyecto”, manifestó Fariña.

“La idea es que con la línea base se puedan encontrar los puntos críticos y las áreas de mejora en las cuales con poca inversión los productores pueden tener los máximos beneficios económicos, sin afectar el medio ambiente y dando más bienestar a su familia. Sin embargo, para esto tenemos que partir de una muy buena definición del estado de situación, que es lo que estamos haciendo ahora”, indicó el coordinador.

Por su parte, Muhammad Ibrahim, director general del CATIE, institución que es coejecutora del proyecto junto con el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) de Argentina, señaló que el tema de intensificación sostenible está tomando mucha relevancia ahora que todos los países están alineando sus metas con los Objetivos del Desarrollo Sostenible.

“El sector ganadero tiene mucho que contribuir a las metas de los países y a los Objetivos del Desarrollo Sostenible y el punto de la intensificación sostenible sin duda es clave para esto”, comentó Ibrahim; quien también afirmó que en la región se ven muchas oportunidades para desarrollar sistemas de doble propósito, con una mejor producción lechera.

El sector lechero es considerado clave en la región de América y el Caribe. Posee alrededor de 44 millones de animales en producción y utiliza más de 500 millones de hectáreas de recursos forrajeros naturales e implantados

Leer más
Click para comentar

Deja un mensaje

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Noticias Internacionales

México, Centroamérica y el IICA inician estrategia contra el gusano barrenador del ganado

Publicado

en

COMPARTIR

Leer más

Noticias Internacionales

Ecuador fortalece el control para garantizar la inocuidad de la leche en su territorio

Publicado

en

COMPARTIR

Leer más

Noticias Internacionales

Con estrategias de mitigación, aumentan un 40 % la productividad ganadera, con estrategias de mitigación

Publicado

en

COMPARTIR

En el marco del proyecto internacional GANASUR, especialistas del INTA presentaron los resultados del estudio en la Cuenca del Salado, Buenos Aires. Con estrategias de mitigación en los establecimientos se evitó la emisión de 7.400 toneladas de CO₂ y aumentó la producción por vientre un 40 %. Mejoras en la sanidad preventiva y reproductiva, descarte de animales improductivos y manejo del pastoreo, entre las estrategias implementadas.

El proyecto GANASUR se desarrolla sobre la estructura cooperativa de PROCISUR, que reúne a los institutos nacionales de investigación agropecuaria de Argentina, Brasil, Chile, Paraguay y Uruguay, junto con el IICA. La iniciativa busca identificar sistemas ganaderos representativos de cada país, evaluar opciones de mitigación y modelar los impactos productivos, económicos y ambientales asociados a su implementación.

En el caso de la Argentina, se seleccionó como caso de estudio un sistema de ciclo completo de la Pampa Deprimida. Según explicó Mauricio Álvarez, coordinador del Programa Nacional de Carnes y Fibras Animales del INTA, “se trata de una de las principales regiones ganaderas del país y porque la cría concentra una proporción muy importante de las emisiones del sistema”. Al mismo tiempo, sus brechas de eficiencia reproductiva y productiva ofrecen una oportunidad concreta para reducir emisiones sin disminuir la producción de carne.

En esta línea, puntualizó: “Para los países del CAS aumentar la productividad es una meta irrenunciable y los resultados demuestran que es posible producir más, mejorando la rentabilidad, de manera ambientalmente sostenible”.

En este sentido, subrayó: “Los resultados muestran que la mitigación puede integrarse a una estrategia de mejora productiva y económica: no se trata de producir menos, sino de producir más eficientemente, con una menor cantidad de emisiones por unidad de producto y una reducción simultánea de las emisiones absolutas”.

Las medidas de mitigación no se definieron como un paquete teórico, sino a partir de tecnologías probadas y compatibles con el funcionamiento de los establecimientos, detalló Álvarez, al tiempo que aclaró que “fueron validadas mediante consultas con productores y referentes sectoriales, que permitieron identificar aquellas que estarían dispuestos a adoptar”.

En esta línea, destacó que “uno de los principales aportes de GANASUR es haber integrado las dimensiones productiva, ambiental y económica. No alcanza con saber cuánto puede reducirse una emisión: también necesitamos conocer qué efecto tiene la tecnología sobre la productividad, cuánto cuesta implementarla y cuáles son las condiciones para que un productor decida adoptarla”.

Entre las estrategias que se aplicaron, se destacan las mejoras en la sanidad preventiva y reproductiva, el descarte de animales improductivos, el manejo del pastoreo, la recuperación de pasturas, la incorporación de leguminosas, la suplementación estratégica, la inseminación artificial a tiempo fijo y la selección genética.

“La implementación completa de esta trayectoria permitiría evitar unas 7.400 toneladas de CO₂ equivalente entre 2027 y 2040, lo que representa una reducción del 15 % de las emisiones acumuladas respecto del escenario de referencia”, confirmó el investigador. Para 2040, las emisiones anuales disminuirían hasta aproximadamente 2.645 toneladas de CO₂ equivalente y la huella de carbono por kilogramo producido se reduciría cerca de un 27 %.

“Los beneficios no serían solamente ambientales, sino también productivos”, sentenció Álvarez. Es que, según detalló, la producción por vientre aumentaría un 40 %, al pasar de 197 a 275 kg de peso vivo, mientras que el mayor volumen de carne generado y la mejora de la eficiencia permitirían alcanzar importantes beneficios económicos.

Según detalló el especialista del INTA, “la transición tecnológica se diseñó de manera gradual y acumulativa”. En una primera etapa se propuso ordenar el manejo del rodeo y mejorar su desempeño reproductivo; posteriormente, fortalecer la base forrajera y nutricional; y, finalmente, incorporar herramientas de mayor intensificación.

“Esta secuencia responde a una lógica concreta: comenzar por tecnologías de menor complejidad y avanzar hacia otras que requieren mayores capacidades e inversiones, evitando asumir que todas pueden adoptarse simultáneamente”, aclaró Álvarez.

Leer más

Tendencia