Noticias Internacionales

México desarrolló metodologías para la identificación de micoplasma en la ganadería

Publicado

en

(994 lecturas vistas)

COMPARTIR

La ganadería bovina es una de las actividades económicas más importantes del sector agropecuario, puesto que representa uno de los componentes de mayor desarrollo que contribuye significativamente a la oferta de carne, leche y sus derivados

Según el Instituto Nacional de Investigaciones Forestales, Agrícolas y Pecuarias (INIFAP), de México, en los diferentes sistemas de producción bovina, una cuestión clave lo constituye la recría de becerras, siendo la base del éxito para los fines productivos, pues éstas sustituyen aquellas vacas adultas que han disminuido su rendimiento de leche o se han eliminado por enfermedad o por envejecimiento. En este sentido, la población joven es altamente susceptible de sufrir enfermedades, siendo las diarreas y los problemas respiratorios los padecimientos que con mayor frecuencia se presentan

En relación a las enfermedades respiratorias (ER), éstas resultan de los estados generalizados de inmunosupresión de los animales, favorecidas por el estrés que sufren durante el manejo o por factores medioambientales adversos que coadyuvan al establecimiento de los procesos infecciosos de origen viral y bacteriano.

Estas enfermedades son causa de alrededor del 75% de los casos clínicos y del 50% de la mortalidad que puede llegar a registrarse en las unidades de producción, ocasionando pérdidas económicas sustanciales; sin embargo, las pérdidas no solo se relacionan con la mortalidad que generan, sino también por los costos de los tratamientos y a la baja eficiencia en la conversión alimenticia que se registra en los animales afectados crónicamente; no obstante, el impacto económico mayor, recae en el decremento de la capacidad productiva de los bovinos.

Dentro de estos procesos infecciosos las bacterias del orden Mycoplasmatales tienen una participación relevante, siendo Mycoplasma bovis la especie principalmente involucrada; mayormente, y debido a su potencial invasivo y patogénico puede producir infecciones sistémicas y localizadas, que pueden incluir neumonía, otitis, artritis, meningitis y queratoconjuntivitis, en la población joven; mientras que, en vacas adultas además son causa de problemas de mastitis, infertilidad y abortos.

Metodologías diagnósticas

Mycoplasma dispar y Mycoplasma bovirhinis, son otras especies implicadas en las enfermedades respiratorias de los bovinos, de acuerdo a estudios realizados a nivel nacional. Considerando que las enfermedades producidas por los micoplasmas no tienen características clínicas únicas, excepto por su frecuente asociación con la otitis media y la artritis, y por el hecho de los animales afectados responden mal a los antibióticos contra patógenos bacterianos comunes, como los beta lactamicos, tetraciclina, neomicina y bacitracina, el diagnóstico asertivo y oportuno es indispensable a fin de establecer las medidas adecuadas de control, así como para evitar los efectos negativos en los parámetros productivos y reproductivos de las unidades de producción bovina de leche o de engorda que se muestren afectadas.

Al respecto, investigadores del CENID SAI – INIFAP han desarrollado metodologías diagnósticas para la identificación de las diferentes especies de Mycoplasma, causantes de enfermedad en los bovinos, así como, el diagnóstico molecular por PCR de M. bovis, M. dispar y M. bovirhinis. Debido al gran número de estudios que demuestran la ineficacia de los antibióticos para controlar las diversas infecciones producidas por estos microorganismos, los esfuerzos de investigación que realizan están orientados al desarrollo de vacunas para su control, puesto que hasta ahora, no existen vacunas eficaces para la prevención de las enfermedades producidas por estos microorganismos.

Desde la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural indicaron que a través del INIFAP, también se trabaja en el desarrollo de vacunas para prevenir los riesgos sanitarios generados por los Micoplasmas, para coadyuvar en el abasto suficiente de proteína animal inocua, sana y de alta calidad.

Señalaron que por este motivo es fundamental incrementar la vigilancia en los sistemas de producción bovina, pues esto contribuye a la disminución tanto de la incidencia de enfermedades infecciosas, como de su prevalencia.

Leer más
Click para comentar

Deja un mensaje

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Noticias Internacionales

México, Centroamérica y el IICA inician estrategia contra el gusano barrenador del ganado

Publicado

en

COMPARTIR

Leer más

Noticias Internacionales

Ecuador fortalece el control para garantizar la inocuidad de la leche en su territorio

Publicado

en

COMPARTIR

Leer más

Noticias Internacionales

Con estrategias de mitigación, aumentan un 40 % la productividad ganadera, con estrategias de mitigación

Publicado

en

COMPARTIR

En el marco del proyecto internacional GANASUR, especialistas del INTA presentaron los resultados del estudio en la Cuenca del Salado, Buenos Aires. Con estrategias de mitigación en los establecimientos se evitó la emisión de 7.400 toneladas de CO₂ y aumentó la producción por vientre un 40 %. Mejoras en la sanidad preventiva y reproductiva, descarte de animales improductivos y manejo del pastoreo, entre las estrategias implementadas.

El proyecto GANASUR se desarrolla sobre la estructura cooperativa de PROCISUR, que reúne a los institutos nacionales de investigación agropecuaria de Argentina, Brasil, Chile, Paraguay y Uruguay, junto con el IICA. La iniciativa busca identificar sistemas ganaderos representativos de cada país, evaluar opciones de mitigación y modelar los impactos productivos, económicos y ambientales asociados a su implementación.

En el caso de la Argentina, se seleccionó como caso de estudio un sistema de ciclo completo de la Pampa Deprimida. Según explicó Mauricio Álvarez, coordinador del Programa Nacional de Carnes y Fibras Animales del INTA, “se trata de una de las principales regiones ganaderas del país y porque la cría concentra una proporción muy importante de las emisiones del sistema”. Al mismo tiempo, sus brechas de eficiencia reproductiva y productiva ofrecen una oportunidad concreta para reducir emisiones sin disminuir la producción de carne.

En esta línea, puntualizó: “Para los países del CAS aumentar la productividad es una meta irrenunciable y los resultados demuestran que es posible producir más, mejorando la rentabilidad, de manera ambientalmente sostenible”.

En este sentido, subrayó: “Los resultados muestran que la mitigación puede integrarse a una estrategia de mejora productiva y económica: no se trata de producir menos, sino de producir más eficientemente, con una menor cantidad de emisiones por unidad de producto y una reducción simultánea de las emisiones absolutas”.

Las medidas de mitigación no se definieron como un paquete teórico, sino a partir de tecnologías probadas y compatibles con el funcionamiento de los establecimientos, detalló Álvarez, al tiempo que aclaró que “fueron validadas mediante consultas con productores y referentes sectoriales, que permitieron identificar aquellas que estarían dispuestos a adoptar”.

En esta línea, destacó que “uno de los principales aportes de GANASUR es haber integrado las dimensiones productiva, ambiental y económica. No alcanza con saber cuánto puede reducirse una emisión: también necesitamos conocer qué efecto tiene la tecnología sobre la productividad, cuánto cuesta implementarla y cuáles son las condiciones para que un productor decida adoptarla”.

Entre las estrategias que se aplicaron, se destacan las mejoras en la sanidad preventiva y reproductiva, el descarte de animales improductivos, el manejo del pastoreo, la recuperación de pasturas, la incorporación de leguminosas, la suplementación estratégica, la inseminación artificial a tiempo fijo y la selección genética.

“La implementación completa de esta trayectoria permitiría evitar unas 7.400 toneladas de CO₂ equivalente entre 2027 y 2040, lo que representa una reducción del 15 % de las emisiones acumuladas respecto del escenario de referencia”, confirmó el investigador. Para 2040, las emisiones anuales disminuirían hasta aproximadamente 2.645 toneladas de CO₂ equivalente y la huella de carbono por kilogramo producido se reduciría cerca de un 27 %.

“Los beneficios no serían solamente ambientales, sino también productivos”, sentenció Álvarez. Es que, según detalló, la producción por vientre aumentaría un 40 %, al pasar de 197 a 275 kg de peso vivo, mientras que el mayor volumen de carne generado y la mejora de la eficiencia permitirían alcanzar importantes beneficios económicos.

Según detalló el especialista del INTA, “la transición tecnológica se diseñó de manera gradual y acumulativa”. En una primera etapa se propuso ordenar el manejo del rodeo y mejorar su desempeño reproductivo; posteriormente, fortalecer la base forrajera y nutricional; y, finalmente, incorporar herramientas de mayor intensificación.

“Esta secuencia responde a una lógica concreta: comenzar por tecnologías de menor complejidad y avanzar hacia otras que requieren mayores capacidades e inversiones, evitando asumir que todas pueden adoptarse simultáneamente”, aclaró Álvarez.

Leer más

Tendencia