Noticias Internacionales

Mejoramiento Genético en Bovinos Mediante Transferencia de Embriones

Publicado

en

(9.919 lecturas vistas)

COMPARTIR

La transferencia de embriones es una técnica para el mejoramiento genético del ganado que actualmente está siendo muy difundida en muchos países debido a los buenos resultados obtenidos tanto en el ganado lechero como en el de carne. Pese a que es conocida sus buenos resultados, debemos saber utilizarla adecuadamente para obtener el impacto necesario en un programa de desarrollo ganadero.

En condiciones normales, cada vaca produce una sola cría al año, lo cual significa que cuando mucho producirá de 6 a 8 terneros en su vida. A través de la inseminación artificial, se pueden obtener innumerables crías de un toro. Con la transferencia de embriones, se ha llegado a obtener más de cien crías de una vaca durante su vida productiva, lo cual facilita el mejoramiento genético, con el consecuente incremento de la producción de carne y/o leche.

¿QUÉ ES?

La transferencia de embriones está dentro de un marco de mejoramiento genético y se puede hacer tanto en fresco como también en forma congelada. El trabajo consiste en superovular vacas élite de alta producción, para poder multiplicar esa genética.

La superovulación de la vaca permite que ésta, en vez de ovular una sola vez y producir un embrión por año, con la estimulación produzca mayor cantidad de óvulos, que puede así llegar a los 10 ó 12. Posteriormente, se insemina a las vacas, y 7 a 8 días después, los profesionales encargados del protocolo de trabajo se encargan de realizar la colecta de embriones.

EQUIPOS NECESARIOS

Los equipos utilizados para la transferencia de embriones son sencillos y la mayoría son descartables. Básicamente son: sueros enriquecidos, catéter, vía, estilete, filtros, guantes de hule y de goma, micropipeta de manipulación de embriones. En tanto que para realizar los trabajos de laboratorio, se utilizan lupas estereoscópicas, congeladora de embriones y algunos medios.

HEMBRAS DONANTES

Tenemos que definir que hay dos tipos de vaca que se necesitan para desarrollar el trabajo de transferencia de embriones. Por un lado están las donantes, que son vacas élite y que son las dadoras de genética. El proceso de selección de donantes es uno de los procesos más importantes, porque aunque se pueda tener la vaca más productora de leche, o la mejor en un juzgamiento, puede ser que a la hora del trabajo ella no responda a un proceso de superovulación hormonal que permita colectar la mayor cantidad de óvulos. Una vez seleccionadas, a las hembras se les efectúa un chequeo reproductivo, ginecológico; también ecografía a los ovarios y del útero para ver si está en condiciones de ser tratada.

HEMBRAS RECEPTORAS

Por otro lado, están las hembras receptoras, que son vacas que no aportan nada genéticamente dentro del proceso de la transferencia, sino que sirven como recipientes. Sin embargo, las mismas tienen que estar libres de enfermedades reproductivas, y ser candidatas a buenas madres porque van a tener que amamantar y destetar después a los terneros.

LAVADO

Para realizar el lavado o colecta de embriones, se utilizan sueros enriquecidos con proteínas y nutrientes junto con medios de colecta, los cuales deben dar un confort al embrión que es colectado. Para realizar el trabajo, se utiliza una vía que es de circuito cerrado, que actúa de la siguiente forma: por uno de los catéteres hay que introducir el medio dentro del útero, y por el otro catéter, se debe extraer el medio que fue preparado para colectar el líquido, que a su vez es pasado por un filtro. Este catéter tiene un cinto que deja pasar el medio que viene del útero, dejando aprisionados a los embriones que luego van a ser evaluados en el laboratorio.

EN EL LABORATORIO

Una vez colectados los embriones, éstos son llevados al laboratorio, ubicados y preparados en un lugar limpio dentro del establecimiento. Los filtros que fueron utilizados para el lavado son llevados al laboratorio para luego trasladar los embriones atrapados a las placas de petri.

La persona encargada de realizar la selección o búsqueda de los embriones utiliza un microscopio y una placa de petri grande cuadriculada, para poder hacer campo y buscar los embriones. Una vez que encuentra un embrión, la persona pasa el cuerpo encontrado de la placa de petri grande a otra placa que tiene un medio que almacena y mantiene el embrión y evita su contaminación.

Luego, los embriones son clasificados en buenos o malos. Los embriones buenos son lavados nuevamente y son cargados en unas pajuelitas parecidas a las utilizadas para semen, que se utilizan para la transferencia en fresco.

FRESCO Y CONGELADO

Es importante recordar que el trabajo de transferencia de embriones se puede realizar en fresco, como también mediante embriones congelados. En este caso, el procedimiento descripto corresponde al que se realiza en fresco y, como siempre decimos, el mejor lugar donde puede estar un embrión es el útero de la vaca. Desde que obtenemos el embrión hasta el momento de la aplicación a la vaca receptora, no deben transcurrir más de dos horas, ya que el embrión sigue viviendo, pero va disminuyendo su supervivencia.

Lo mismo sucede cuando se va a congelar. En este caso, el embrión no puede pasar más de una hora fuera de su ambiente, y rápidamente debe ser llevado a otro medio de preservación que es para mantener a los embriones latentes.

PORCENTAJE DE PREÑEZ

De cada 100 vacas transferidas en fresco, los porcentajes de preñez oscilan normalmente entre el 50% y 60%, y cuando son embriones congelados, estamos hablando de 40% a 50%.

Durante el proceso de congelado, los embriones van perdiendo células germinales y sufren daños durante dicho proceso; por eso los porcentajes son más bajos.

Normalmente se dice que la transferencia de embriones es el mejor método para avanzar en genética, porque a diferencia de la inseminación artificial, se avanza a través del toro padre que se utiliza a través de la pajuela y se avanza en un 100%, ya que la vaca es buena y el toro es superior.

TERMINADA LA TRANSFERENCIA

Una vez realizado el trabajo de transferencia de embrión a la vaca receptora, ésta es enviada a un buen potrero en donde se le suministra buena alimentación, cuidando de que sufra el menor estrés posible, porque se encuentra en el primer período de preñez, en el cual se da la mortalidad embrionaria.

Después, a los 30 días, se hace una primera ecografía, para detectar las preñeces, pero más importante que esto es detectar las vacías, que son aquellas que no quedaron preñadas, ya que a causa de ellas podría retrasarse todo el esquema de producción existente en el tambo. Entonces se busca preñar nuevamente a la vaquilla o utilizarla como donante.

Posteriormente, a los 90 días, se vuelve a chequear las preñeces para ya dar un diagnóstico final de preñez. En ese momento, se aprovecha para aplicar al animal una vacuna viral reproductiva, para evitar tener pérdidas.

RESULTADO FINAL

En este trabajo hay muchos factores que pueden influir en el éxito del trabajo, como por ejemplo el protocolo, la calidad de las donantes, las receptoras; y la calidad del semen, pues se debe utilizar semen de altísima fertilidad.

Tal vez los resultados finales de una transferencia de embrión se vean recién una vez que nazcan los terneros, y luego cuando les llegue la edad de expresar su potencial productivo, como por ejemplo al quedar preñadas, empezar a parir y obtener buenos ejemplares.

 

Fuente: Perulactea

Leer más
10 comentarios

1 comentario

Deja un mensaje

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Noticias Internacionales

México, Centroamérica y el IICA inician estrategia contra el gusano barrenador del ganado

Publicado

en

COMPARTIR

Leer más

Noticias Internacionales

Ecuador fortalece el control para garantizar la inocuidad de la leche en su territorio

Publicado

en

COMPARTIR

Leer más

Noticias Internacionales

Con estrategias de mitigación, aumentan un 40 % la productividad ganadera, con estrategias de mitigación

Publicado

en

COMPARTIR

En el marco del proyecto internacional GANASUR, especialistas del INTA presentaron los resultados del estudio en la Cuenca del Salado, Buenos Aires. Con estrategias de mitigación en los establecimientos se evitó la emisión de 7.400 toneladas de CO₂ y aumentó la producción por vientre un 40 %. Mejoras en la sanidad preventiva y reproductiva, descarte de animales improductivos y manejo del pastoreo, entre las estrategias implementadas.

El proyecto GANASUR se desarrolla sobre la estructura cooperativa de PROCISUR, que reúne a los institutos nacionales de investigación agropecuaria de Argentina, Brasil, Chile, Paraguay y Uruguay, junto con el IICA. La iniciativa busca identificar sistemas ganaderos representativos de cada país, evaluar opciones de mitigación y modelar los impactos productivos, económicos y ambientales asociados a su implementación.

En el caso de la Argentina, se seleccionó como caso de estudio un sistema de ciclo completo de la Pampa Deprimida. Según explicó Mauricio Álvarez, coordinador del Programa Nacional de Carnes y Fibras Animales del INTA, “se trata de una de las principales regiones ganaderas del país y porque la cría concentra una proporción muy importante de las emisiones del sistema”. Al mismo tiempo, sus brechas de eficiencia reproductiva y productiva ofrecen una oportunidad concreta para reducir emisiones sin disminuir la producción de carne.

En esta línea, puntualizó: “Para los países del CAS aumentar la productividad es una meta irrenunciable y los resultados demuestran que es posible producir más, mejorando la rentabilidad, de manera ambientalmente sostenible”.

En este sentido, subrayó: “Los resultados muestran que la mitigación puede integrarse a una estrategia de mejora productiva y económica: no se trata de producir menos, sino de producir más eficientemente, con una menor cantidad de emisiones por unidad de producto y una reducción simultánea de las emisiones absolutas”.

Las medidas de mitigación no se definieron como un paquete teórico, sino a partir de tecnologías probadas y compatibles con el funcionamiento de los establecimientos, detalló Álvarez, al tiempo que aclaró que “fueron validadas mediante consultas con productores y referentes sectoriales, que permitieron identificar aquellas que estarían dispuestos a adoptar”.

En esta línea, destacó que “uno de los principales aportes de GANASUR es haber integrado las dimensiones productiva, ambiental y económica. No alcanza con saber cuánto puede reducirse una emisión: también necesitamos conocer qué efecto tiene la tecnología sobre la productividad, cuánto cuesta implementarla y cuáles son las condiciones para que un productor decida adoptarla”.

Entre las estrategias que se aplicaron, se destacan las mejoras en la sanidad preventiva y reproductiva, el descarte de animales improductivos, el manejo del pastoreo, la recuperación de pasturas, la incorporación de leguminosas, la suplementación estratégica, la inseminación artificial a tiempo fijo y la selección genética.

“La implementación completa de esta trayectoria permitiría evitar unas 7.400 toneladas de CO₂ equivalente entre 2027 y 2040, lo que representa una reducción del 15 % de las emisiones acumuladas respecto del escenario de referencia”, confirmó el investigador. Para 2040, las emisiones anuales disminuirían hasta aproximadamente 2.645 toneladas de CO₂ equivalente y la huella de carbono por kilogramo producido se reduciría cerca de un 27 %.

“Los beneficios no serían solamente ambientales, sino también productivos”, sentenció Álvarez. Es que, según detalló, la producción por vientre aumentaría un 40 %, al pasar de 197 a 275 kg de peso vivo, mientras que el mayor volumen de carne generado y la mejora de la eficiencia permitirían alcanzar importantes beneficios económicos.

Según detalló el especialista del INTA, “la transición tecnológica se diseñó de manera gradual y acumulativa”. En una primera etapa se propuso ordenar el manejo del rodeo y mejorar su desempeño reproductivo; posteriormente, fortalecer la base forrajera y nutricional; y, finalmente, incorporar herramientas de mayor intensificación.

“Esta secuencia responde a una lógica concreta: comenzar por tecnologías de menor complejidad y avanzar hacia otras que requieren mayores capacidades e inversiones, evitando asumir que todas pueden adoptarse simultáneamente”, aclaró Álvarez.

Leer más

Tendencia