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Científicos Descubren el Primer Sitio de Infección de la Fiebre Aftosa en el Bovino

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Investigadores del ARS han identificado las células epiteliales en la garganta del ganado bovino como el principal sitio donde el virus de la fiebre aftosa inicia infección en el ganado bovino. La fiebre aftosa se considera la enfermedad más económicamente desastrosa del ganado en el mundo.

Científicos del Servicio de Investigación Agrícola (ARS) han identificado el primer sitio donde el virus de la fiebre aftosa comienza infección en el ganado bovino. Este descubrimiento podría llevar al desarrollo de nuevas vacunas para controlar y posiblemente erradicar la fiebre aftosa, la cual es la enfermedad más desastrosa económicamente en el ganado en todo el mundo.

Los estudios fueron realizados por científicos en la Unidad de Investigación de Enfermedades Extranjeras de Animales mantenido por el ARS en el Centro Plum Island de Enfermedades Animales en Orient Point, Nueva York. ARS es la agencia principal de investigaciones científicas del Departamento de Agricultura de EE.UU. (USDA), and esta investigación apoya la prioridad del USDA de promover la seguridad alimentaria internacional.

El médico veterinario oficial Jonathan Arzt, líder de investigación Luis Rodriguez y microbiólogo Juan Pacheco descubrieron que dentro de seis horas después de exposición del bovino al virus de la fiebre aftosa por los pasillos nasales, el virus selectivamente infecta las células epiteliales en la nasofaringe, la cual es una región específica en el fondo de la garganta del bovino.

«Ya que hemos determinado la ruta usada por el virus de la fiebre aftosa para infectar el ganado bovino, podemos comenzar a concentrarse en estudiar la interacción entre el virus y el huésped en un intento de desarrollar mejores vacunas y medidas bioterapéuticas contra la enfermedad», dijo Arzt.

Aunque EE.UU. no ha tenido un brote de la fiebre aftosa desde el 1929, la enfermedad todavía se considera una amenaza grave. Epidemias en otras países han llevado a la matanza de millones de animales infectados y no infectados para prevenir la propagación de la enfermedad. Brotes de esta enfermedad en países no previamente infectadas podrían causar pérdidas de miles de millones de dolares debido a intentos de erradicación e interdicciones de comercio.

Hay vacunas que ofrecen una inmunidad temporal para el ganado, pero no hay una vacuna universal contra la fiebre aftosa. Ya que hay siete diferentes tipos del virus y más de 60 subtipos, las vacunas deben ser altamente específicas y deben concordar con el tipo y subtipo del virus presente en el área de un brote para proteger los animales contra desarrollar síntomas clínicos de la enfermedad. Bloquear el sitio físico del comienzo de la infección en el cuerpo del ganado podría ser la manera más eficaz de conseguir la protección completa.

Los hallazgos de este estudio fueron publicados en la revista ‘Veterinary Pathology’ (Patología Veterinaria) de noviembre del 2010 y destacados en la portada de ese número.

Estos hallazgos les han permitido a los investigadores a resolver algunos misterios básicos sobre cómo el virus de la fiebre aftosa invade y se propaga en los bovinos propensos a la enfermedad. Los investigadores ahora están realizando más estudios para responder a preguntas sobre por qué las células epiteliales tienen más susceptibilidad, y cómo se puede bloquear el sitio del comienzo de infección.

«Las respuestas podrían llevar a una nueva época de prevención de la fiebre aftosa en la cual las vacunas altamente eficaces pueden proveer inmunidad rápida y duradera contra las cepas más virulentas de este virus», dijo Artz.

 

 

Fuente: ARS

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Con estrategias de mitigación, aumentan un 40 % la productividad ganadera, con estrategias de mitigación

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En el marco del proyecto internacional GANASUR, especialistas del INTA presentaron los resultados del estudio en la Cuenca del Salado, Buenos Aires. Con estrategias de mitigación en los establecimientos se evitó la emisión de 7.400 toneladas de CO₂ y aumentó la producción por vientre un 40 %. Mejoras en la sanidad preventiva y reproductiva, descarte de animales improductivos y manejo del pastoreo, entre las estrategias implementadas.

El proyecto GANASUR se desarrolla sobre la estructura cooperativa de PROCISUR, que reúne a los institutos nacionales de investigación agropecuaria de Argentina, Brasil, Chile, Paraguay y Uruguay, junto con el IICA. La iniciativa busca identificar sistemas ganaderos representativos de cada país, evaluar opciones de mitigación y modelar los impactos productivos, económicos y ambientales asociados a su implementación.

En el caso de la Argentina, se seleccionó como caso de estudio un sistema de ciclo completo de la Pampa Deprimida. Según explicó Mauricio Álvarez, coordinador del Programa Nacional de Carnes y Fibras Animales del INTA, “se trata de una de las principales regiones ganaderas del país y porque la cría concentra una proporción muy importante de las emisiones del sistema”. Al mismo tiempo, sus brechas de eficiencia reproductiva y productiva ofrecen una oportunidad concreta para reducir emisiones sin disminuir la producción de carne.

En esta línea, puntualizó: “Para los países del CAS aumentar la productividad es una meta irrenunciable y los resultados demuestran que es posible producir más, mejorando la rentabilidad, de manera ambientalmente sostenible”.

En este sentido, subrayó: “Los resultados muestran que la mitigación puede integrarse a una estrategia de mejora productiva y económica: no se trata de producir menos, sino de producir más eficientemente, con una menor cantidad de emisiones por unidad de producto y una reducción simultánea de las emisiones absolutas”.

Las medidas de mitigación no se definieron como un paquete teórico, sino a partir de tecnologías probadas y compatibles con el funcionamiento de los establecimientos, detalló Álvarez, al tiempo que aclaró que “fueron validadas mediante consultas con productores y referentes sectoriales, que permitieron identificar aquellas que estarían dispuestos a adoptar”.

En esta línea, destacó que “uno de los principales aportes de GANASUR es haber integrado las dimensiones productiva, ambiental y económica. No alcanza con saber cuánto puede reducirse una emisión: también necesitamos conocer qué efecto tiene la tecnología sobre la productividad, cuánto cuesta implementarla y cuáles son las condiciones para que un productor decida adoptarla”.

Entre las estrategias que se aplicaron, se destacan las mejoras en la sanidad preventiva y reproductiva, el descarte de animales improductivos, el manejo del pastoreo, la recuperación de pasturas, la incorporación de leguminosas, la suplementación estratégica, la inseminación artificial a tiempo fijo y la selección genética.

“La implementación completa de esta trayectoria permitiría evitar unas 7.400 toneladas de CO₂ equivalente entre 2027 y 2040, lo que representa una reducción del 15 % de las emisiones acumuladas respecto del escenario de referencia”, confirmó el investigador. Para 2040, las emisiones anuales disminuirían hasta aproximadamente 2.645 toneladas de CO₂ equivalente y la huella de carbono por kilogramo producido se reduciría cerca de un 27 %.

“Los beneficios no serían solamente ambientales, sino también productivos”, sentenció Álvarez. Es que, según detalló, la producción por vientre aumentaría un 40 %, al pasar de 197 a 275 kg de peso vivo, mientras que el mayor volumen de carne generado y la mejora de la eficiencia permitirían alcanzar importantes beneficios económicos.

Según detalló el especialista del INTA, “la transición tecnológica se diseñó de manera gradual y acumulativa”. En una primera etapa se propuso ordenar el manejo del rodeo y mejorar su desempeño reproductivo; posteriormente, fortalecer la base forrajera y nutricional; y, finalmente, incorporar herramientas de mayor intensificación.

“Esta secuencia responde a una lógica concreta: comenzar por tecnologías de menor complejidad y avanzar hacia otras que requieren mayores capacidades e inversiones, evitando asumir que todas pueden adoptarse simultáneamente”, aclaró Álvarez.

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