Noticias Internacionales

Importaciones de Lácteos en 2020 ya son las mas Caras de Toda la Historia

Publicado

en

(1.238 lecturas vistas)

COMPARTIR

En apenas ocho meses de este año se superó el récord precedente de 2019 respecto al total de recursos destinados por empresas colombianas para comprar leche en polvo y otros derivados. En cuanto al número de toneladas, la cifra seguramente ya se sobrepasó en septiembre.

Las importaciones de lácteos en agosto de 2020 alcanzaron los USD 168 283 000, cerca de 57 millones de dólares más que en el mismo periodo del año pasado y 11 millones de dólares por encima del total de 2019.

Como lo registró la Oficina de Investigaciones Económicas de Fedegán-FNG, con cifras del DANE, estos recursos se utilizaron para adquirir 60 792 toneladas, 851 menos que las que se compraron hasta diciembre pasado.

En cambio, en comparación con el mismo periodo del año anterior, la industria importó cerca de 15 000 t más, frente a las 45 822 t que se habían adquirido hasta agosto de 2019.

El producto más importado sigue siendo la leche en polvo, específicamente la descremada, con 28 719 t por un valor CIF de USD 74 173 000, que equivalen al 44 % del total de las compras. Le sigue la entera con 18 803 t por USD 62 347 000 (37 %).

En los últimos dos años, la industria se ha inclinado por adquirir leche en polvo descremada debido a su menor costo. En promedio, una tonelada de este producto le ha costado en promedio USD 2583, en tanto que la entera ha estado en USD 3316.

También se han adquirido más de 9600 t de lactosueros por USD 10 215 000, en tanto que el resto de las 3616 t lo componen quesos, mantequilla, yogur, entre otros.

La mayor parte de estos derivados provienen de Estados Unidos, que ocupa el primer lugar de la lista con 33 669 t equivalentes a USD 92 700 000 (55 %). Le sigue México (6034 t por USD 18 916 000, el 11 %) y Bolivia (3369 t de leche entera por USD 11 455 000, el 7 %).

Las empresas que figuran en el top 5 de importadores son Indulácteos de Colombia, Rocsa Colombia, Nestlé, Rincón Cash y Gestión Cargo Zona Franca.

Estas cinco empresas han adquirido el 47 % del total de toneladas de lácteos que han ingresado a Colombia, mientras que el top 10, en el que están Alpina o Lácteos La Esmeralda, suman el 63 % con más de 38 000 toneladas.

Leer más
Click para comentar

Deja un mensaje

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Noticias Internacionales

México, Centroamérica y el IICA inician estrategia contra el gusano barrenador del ganado

Publicado

en

COMPARTIR

Leer más

Noticias Internacionales

Ecuador fortalece el control para garantizar la inocuidad de la leche en su territorio

Publicado

en

COMPARTIR

Leer más

Noticias Internacionales

Con estrategias de mitigación, aumentan un 40 % la productividad ganadera, con estrategias de mitigación

Publicado

en

COMPARTIR

En el marco del proyecto internacional GANASUR, especialistas del INTA presentaron los resultados del estudio en la Cuenca del Salado, Buenos Aires. Con estrategias de mitigación en los establecimientos se evitó la emisión de 7.400 toneladas de CO₂ y aumentó la producción por vientre un 40 %. Mejoras en la sanidad preventiva y reproductiva, descarte de animales improductivos y manejo del pastoreo, entre las estrategias implementadas.

El proyecto GANASUR se desarrolla sobre la estructura cooperativa de PROCISUR, que reúne a los institutos nacionales de investigación agropecuaria de Argentina, Brasil, Chile, Paraguay y Uruguay, junto con el IICA. La iniciativa busca identificar sistemas ganaderos representativos de cada país, evaluar opciones de mitigación y modelar los impactos productivos, económicos y ambientales asociados a su implementación.

En el caso de la Argentina, se seleccionó como caso de estudio un sistema de ciclo completo de la Pampa Deprimida. Según explicó Mauricio Álvarez, coordinador del Programa Nacional de Carnes y Fibras Animales del INTA, “se trata de una de las principales regiones ganaderas del país y porque la cría concentra una proporción muy importante de las emisiones del sistema”. Al mismo tiempo, sus brechas de eficiencia reproductiva y productiva ofrecen una oportunidad concreta para reducir emisiones sin disminuir la producción de carne.

En esta línea, puntualizó: “Para los países del CAS aumentar la productividad es una meta irrenunciable y los resultados demuestran que es posible producir más, mejorando la rentabilidad, de manera ambientalmente sostenible”.

En este sentido, subrayó: “Los resultados muestran que la mitigación puede integrarse a una estrategia de mejora productiva y económica: no se trata de producir menos, sino de producir más eficientemente, con una menor cantidad de emisiones por unidad de producto y una reducción simultánea de las emisiones absolutas”.

Las medidas de mitigación no se definieron como un paquete teórico, sino a partir de tecnologías probadas y compatibles con el funcionamiento de los establecimientos, detalló Álvarez, al tiempo que aclaró que “fueron validadas mediante consultas con productores y referentes sectoriales, que permitieron identificar aquellas que estarían dispuestos a adoptar”.

En esta línea, destacó que “uno de los principales aportes de GANASUR es haber integrado las dimensiones productiva, ambiental y económica. No alcanza con saber cuánto puede reducirse una emisión: también necesitamos conocer qué efecto tiene la tecnología sobre la productividad, cuánto cuesta implementarla y cuáles son las condiciones para que un productor decida adoptarla”.

Entre las estrategias que se aplicaron, se destacan las mejoras en la sanidad preventiva y reproductiva, el descarte de animales improductivos, el manejo del pastoreo, la recuperación de pasturas, la incorporación de leguminosas, la suplementación estratégica, la inseminación artificial a tiempo fijo y la selección genética.

“La implementación completa de esta trayectoria permitiría evitar unas 7.400 toneladas de CO₂ equivalente entre 2027 y 2040, lo que representa una reducción del 15 % de las emisiones acumuladas respecto del escenario de referencia”, confirmó el investigador. Para 2040, las emisiones anuales disminuirían hasta aproximadamente 2.645 toneladas de CO₂ equivalente y la huella de carbono por kilogramo producido se reduciría cerca de un 27 %.

“Los beneficios no serían solamente ambientales, sino también productivos”, sentenció Álvarez. Es que, según detalló, la producción por vientre aumentaría un 40 %, al pasar de 197 a 275 kg de peso vivo, mientras que el mayor volumen de carne generado y la mejora de la eficiencia permitirían alcanzar importantes beneficios económicos.

Según detalló el especialista del INTA, “la transición tecnológica se diseñó de manera gradual y acumulativa”. En una primera etapa se propuso ordenar el manejo del rodeo y mejorar su desempeño reproductivo; posteriormente, fortalecer la base forrajera y nutricional; y, finalmente, incorporar herramientas de mayor intensificación.

“Esta secuencia responde a una lógica concreta: comenzar por tecnologías de menor complejidad y avanzar hacia otras que requieren mayores capacidades e inversiones, evitando asumir que todas pueden adoptarse simultáneamente”, aclaró Álvarez.

Leer más

Tendencia