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Establo más Moderno de Paraguay Enfocado en Confort de Vacas

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Vacas lecheras en aire acondicionado, controladas virtualmente, con camas para su descanso y ordeñadas por un robot. El señor Glenio Eckert encargado de este establo habla sobre la tecnología y sus ventajas para las vacas lecheras.

En este material nos enfocaremos en aquellas tecnologías que ayudan a que las vacas tengan el mayor confort para poder producir más, en la Cabaña Paraíso ubicada en Corpus Christi, Canindeyú – Paraguay.

“Hace 3 años empezamos el proyecto con un total de 60 vacas, y como ya teníamos el tinglado en donde las vacas descansaban antes de cada ordeño, decidimos instalar el compost barn (cama), pues no tenemos espacio suficiente para que vayan al campo y queríamos que estén cómodas”.

Del ventilador al aire acondicionado

El señor Eckert sigue comentando: “Como ya teníamos el tinglado y el compost barn, nos decidimos a instalar los ventiladores para evitar problemas de estrés calórico; sin embargo, cuando hicimos la comparación de precios, no era mucha la diferencia entre instalar los ventiladores o un sistema cooling o tipo aire acondicionado. Nosotros viajamos a Brasil antes de instalar el túnel, y para ellos todo era muy nuevo, entonces conocimos a un profesional de
Israel que nos asesoró para la instalación”.

Cómo funciona el túnel

El sistema es parecido a un radiador, chupa el aire de fuera que pasa a través de unos paneles que enfrían el aire que ingresa al galpón o túnel bajando la temperatura del ambiente por dentro, recorre todo el lugar y luego sale por medio de ventiladores que extraen el aire; es el mismo sistema cooling que se utiliza para cerdos o pollos, pero transformado para las vacas lecheras, explicó el productor. Cuando realizamos la nota, el calor fuera del galpón era
de 30 grados, mientras que dentro estaba en 22 grados.

Aumento de producción

Gracias a las tecnologías implementadas y al confort que tienen las vacas, hemos llegado a producir hasta 6.000 litros por día con un promedio de 37 litros por vaca (160 animales), y que confiamos vamos a aumentar con la implementación del robot ordeñador. Pero con la tecnología que ya teníamos de túnel de aire, compost, manejo de luces y temperatura ideal, ya logramos buenos rendimientos, explico el señor Glenio.

Control virtual

Otra de las tecnologías con que cuentan en la Cabaña Primavera, es el denominado Software de Gestión; las vacas cuentan con collares que realizan mediciones de las actividades de los animales, y envían los datos a un software que se encarga de procesar la información. El rebaño es controlado en su ordeño, reproducción, alimentación y salud animal, además el sistema realiza las evaluaciones precisas de los distintos animales, grupos y rebaños fomentando las medidas anticipadas, dijo el productor.

El robot ordeñador

Entre los factores por lo cual este establo utiliza robots de ordeño se encuentran: “El primer factor que nos empujó a adquirir el robot ordeñador fue la falta de personales para ordeño; además las ventajas que brinda este equipo, como la seguridad en el ordeño, la tranquilidad de los animales, una medición exacta de la producción. Pero tal vez un  de las principales ventajas está en algo que hemos copiado de otro productor, y es la mayor cantidad de ordeños que recibe la vaca, que a su vez hace que produzca más leche. Por ejemplo, actualmente en casi todos los establos una vaca es ordeñada como máximo 3 veces al día; hoy las vacas entran al robot solas para ser ordeñadas hasta 6 a 7 veces, produciendo más leche por día”.

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Con estrategias de mitigación, aumentan un 40 % la productividad ganadera, con estrategias de mitigación

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En el marco del proyecto internacional GANASUR, especialistas del INTA presentaron los resultados del estudio en la Cuenca del Salado, Buenos Aires. Con estrategias de mitigación en los establecimientos se evitó la emisión de 7.400 toneladas de CO₂ y aumentó la producción por vientre un 40 %. Mejoras en la sanidad preventiva y reproductiva, descarte de animales improductivos y manejo del pastoreo, entre las estrategias implementadas.

El proyecto GANASUR se desarrolla sobre la estructura cooperativa de PROCISUR, que reúne a los institutos nacionales de investigación agropecuaria de Argentina, Brasil, Chile, Paraguay y Uruguay, junto con el IICA. La iniciativa busca identificar sistemas ganaderos representativos de cada país, evaluar opciones de mitigación y modelar los impactos productivos, económicos y ambientales asociados a su implementación.

En el caso de la Argentina, se seleccionó como caso de estudio un sistema de ciclo completo de la Pampa Deprimida. Según explicó Mauricio Álvarez, coordinador del Programa Nacional de Carnes y Fibras Animales del INTA, “se trata de una de las principales regiones ganaderas del país y porque la cría concentra una proporción muy importante de las emisiones del sistema”. Al mismo tiempo, sus brechas de eficiencia reproductiva y productiva ofrecen una oportunidad concreta para reducir emisiones sin disminuir la producción de carne.

En esta línea, puntualizó: “Para los países del CAS aumentar la productividad es una meta irrenunciable y los resultados demuestran que es posible producir más, mejorando la rentabilidad, de manera ambientalmente sostenible”.

En este sentido, subrayó: “Los resultados muestran que la mitigación puede integrarse a una estrategia de mejora productiva y económica: no se trata de producir menos, sino de producir más eficientemente, con una menor cantidad de emisiones por unidad de producto y una reducción simultánea de las emisiones absolutas”.

Las medidas de mitigación no se definieron como un paquete teórico, sino a partir de tecnologías probadas y compatibles con el funcionamiento de los establecimientos, detalló Álvarez, al tiempo que aclaró que “fueron validadas mediante consultas con productores y referentes sectoriales, que permitieron identificar aquellas que estarían dispuestos a adoptar”.

En esta línea, destacó que “uno de los principales aportes de GANASUR es haber integrado las dimensiones productiva, ambiental y económica. No alcanza con saber cuánto puede reducirse una emisión: también necesitamos conocer qué efecto tiene la tecnología sobre la productividad, cuánto cuesta implementarla y cuáles son las condiciones para que un productor decida adoptarla”.

Entre las estrategias que se aplicaron, se destacan las mejoras en la sanidad preventiva y reproductiva, el descarte de animales improductivos, el manejo del pastoreo, la recuperación de pasturas, la incorporación de leguminosas, la suplementación estratégica, la inseminación artificial a tiempo fijo y la selección genética.

“La implementación completa de esta trayectoria permitiría evitar unas 7.400 toneladas de CO₂ equivalente entre 2027 y 2040, lo que representa una reducción del 15 % de las emisiones acumuladas respecto del escenario de referencia”, confirmó el investigador. Para 2040, las emisiones anuales disminuirían hasta aproximadamente 2.645 toneladas de CO₂ equivalente y la huella de carbono por kilogramo producido se reduciría cerca de un 27 %.

“Los beneficios no serían solamente ambientales, sino también productivos”, sentenció Álvarez. Es que, según detalló, la producción por vientre aumentaría un 40 %, al pasar de 197 a 275 kg de peso vivo, mientras que el mayor volumen de carne generado y la mejora de la eficiencia permitirían alcanzar importantes beneficios económicos.

Según detalló el especialista del INTA, “la transición tecnológica se diseñó de manera gradual y acumulativa”. En una primera etapa se propuso ordenar el manejo del rodeo y mejorar su desempeño reproductivo; posteriormente, fortalecer la base forrajera y nutricional; y, finalmente, incorporar herramientas de mayor intensificación.

“Esta secuencia responde a una lógica concreta: comenzar por tecnologías de menor complejidad y avanzar hacia otras que requieren mayores capacidades e inversiones, evitando asumir que todas pueden adoptarse simultáneamente”, aclaró Álvarez.

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