Noticias Internacionales

Diferentes Tipos de Salas de Ordeño en Bovinos

Publicado

en

(9.406 lecturas vistas)

COMPARTIR

 

Para obtener un máximo rendimiento en esta actividad, se han ideado diversos métodos: rotativo, paralelo, tándem, espina de pescado y automático. Además de determinar la forma como se disponen las vacas, varían de acuerdo a las necesidades del establo y del productor.

Una sala de ordeño constituye el sitio central de una lechería, del cual se desarrollan las demás actividades. Debe estar en un punto equidistante, para evitar que las vacas recorran largas distancias, así como procurar accesos adecuados.

En la búsqueda de un sistema ideal para obtener el mayor rendimiento, los fabricantes de equipos han ideado distintos tipos de salas que se adecúan a los requerimientos de la explotación ganadera.

Espina de pescado

Las salas tipo espina de pescado son las más comunes y tradicionales. Como su nombre lo indica, las vacas se colocan en una hilera como una espina de pescado, con lo cual se permite un ordeño más rápido y más continuo.

En esta configuración, las vacas ingresan al mismo tiempo a los puestos y son ordeñadas al mismo tiempo. Es una instalación donde las vacas se disponen en forma inclinada (incluso perpendicular) a lo largo de la fosa o la plataforma.

El médico veterinario Juan Carlos Mayor Rayo señaló que este sistema es más económico y caben más animales por ordeño. De hecho, el rendimiento es de 8 a 10 vacas por bajada cada hora, aunque otros portales garantizan hasta 100 animales por hora.

“El ganadero debe organizarse (con este sistema). No se puede meter una vaca de 20 litros con otra de 3, porque esta se va a ordeñar mucho más rápido y va a quedar ocupando el sitio. Hay que crear grupos homogéneos para manejarlos bien”, explicó Mayor.

En cambio, tiene el inconveniente de ser más costosa que el resto de sistemas, es más difícil de adaptar, y la velocidad del ordeño se limita a la vaca más lenta, por lo que se hace necesario homogenizar la velocidad de ingreso del grupo.

Tándem

Otro de los modelos más conocidos es el tándem. Se trata de un sistema de reducida difusión donde las vacas están una detrás de otra en jaulas individuales. Cada res tiene entrada y salida independiente, y cuando una termina, sale y es reemplazada por la siguiente.

De esta forma, el ordeño está totalmente individualizado y los productores tienen la oportunidad de observar de forma minuciosa cada animal, para intervenir cuando sea necesario. También permite el ordeño con la cría junto a la vaca, para estimular la bajada de la leche, según explicó Mayor.

Ofrece varias ventajas como comodidad para el ordeñador, facilidad para acceder a la ubre, tratamiento individual y poco riesgo de accidente por patadas de las vacas. En cambio, la desventaja es que ocupa mucho espacio por cada punto de ordeño y tiene un costo elevado.

Paralelo

También conocido como lado a lado, en este sistema tanto el ingreso como la salida de las vacas es individual. Las vacas se disponen una junto a la otra y son colocadas en barras que les impide sacar la cabeza mientras son ordeñadas.

Su diseño ahorra espacio y ofrece gran confort para los animales, pues en muchos casos se les suministra el alimento al momento del ordeño. El operario se coloca detrás de ella para iniciar la extracción de la leche.

Rotativo

Las reses se disponen en una estructura circular y son ordeñadas al mismo tiempo. Este sistema permite un tráfico continuo de vacas, en el cual no es necesario que el operador controle el ingreso de los animales sino que se concentre en el ordeño.

Es muy parecido al sistema en paralelo, en donde cada vaca está en un cubículo que hace parte del círculo que va rotando. Así, una vez el animal ingresa a su puesto en el círculo, la estructura gira para dar paso a otro, y así sucesivamente.

Sus ventajas son la corta distancia para llegar a la sala de ordeño y la facilidad para el ingreso de los animales. Sin embargo, su costo es elevado por el diseño del círculo.

Hay varias empresas que ofrecen 2 tipos de sistemas rotativos: en paralelo y en espina de pescado. En el primero, las vacas miran hacia adentro y los ordeñadores están afuera del círculo, mientras que en el otro, las vacas miran hacia afuera y los operarios se quedan dentro.

Automático o robotizado

Esta es una sala altamente novedosa, diseñada por la empresa DeLaval para un solo animal. La vaca ingresa a un sistema totalmente automatizado, que cierra las compuertas y ordeña la vaca con un brazo robótico, controlando todo el procedimiento desde una pantalla.

Leer más
Click para comentar

Deja un mensaje

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Noticias Internacionales

México, Centroamérica y el IICA inician estrategia contra el gusano barrenador del ganado

Publicado

en

COMPARTIR

Leer más

Noticias Internacionales

Ecuador fortalece el control para garantizar la inocuidad de la leche en su territorio

Publicado

en

COMPARTIR

Leer más

Noticias Internacionales

Con estrategias de mitigación, aumentan un 40 % la productividad ganadera, con estrategias de mitigación

Publicado

en

COMPARTIR

En el marco del proyecto internacional GANASUR, especialistas del INTA presentaron los resultados del estudio en la Cuenca del Salado, Buenos Aires. Con estrategias de mitigación en los establecimientos se evitó la emisión de 7.400 toneladas de CO₂ y aumentó la producción por vientre un 40 %. Mejoras en la sanidad preventiva y reproductiva, descarte de animales improductivos y manejo del pastoreo, entre las estrategias implementadas.

El proyecto GANASUR se desarrolla sobre la estructura cooperativa de PROCISUR, que reúne a los institutos nacionales de investigación agropecuaria de Argentina, Brasil, Chile, Paraguay y Uruguay, junto con el IICA. La iniciativa busca identificar sistemas ganaderos representativos de cada país, evaluar opciones de mitigación y modelar los impactos productivos, económicos y ambientales asociados a su implementación.

En el caso de la Argentina, se seleccionó como caso de estudio un sistema de ciclo completo de la Pampa Deprimida. Según explicó Mauricio Álvarez, coordinador del Programa Nacional de Carnes y Fibras Animales del INTA, “se trata de una de las principales regiones ganaderas del país y porque la cría concentra una proporción muy importante de las emisiones del sistema”. Al mismo tiempo, sus brechas de eficiencia reproductiva y productiva ofrecen una oportunidad concreta para reducir emisiones sin disminuir la producción de carne.

En esta línea, puntualizó: “Para los países del CAS aumentar la productividad es una meta irrenunciable y los resultados demuestran que es posible producir más, mejorando la rentabilidad, de manera ambientalmente sostenible”.

En este sentido, subrayó: “Los resultados muestran que la mitigación puede integrarse a una estrategia de mejora productiva y económica: no se trata de producir menos, sino de producir más eficientemente, con una menor cantidad de emisiones por unidad de producto y una reducción simultánea de las emisiones absolutas”.

Las medidas de mitigación no se definieron como un paquete teórico, sino a partir de tecnologías probadas y compatibles con el funcionamiento de los establecimientos, detalló Álvarez, al tiempo que aclaró que “fueron validadas mediante consultas con productores y referentes sectoriales, que permitieron identificar aquellas que estarían dispuestos a adoptar”.

En esta línea, destacó que “uno de los principales aportes de GANASUR es haber integrado las dimensiones productiva, ambiental y económica. No alcanza con saber cuánto puede reducirse una emisión: también necesitamos conocer qué efecto tiene la tecnología sobre la productividad, cuánto cuesta implementarla y cuáles son las condiciones para que un productor decida adoptarla”.

Entre las estrategias que se aplicaron, se destacan las mejoras en la sanidad preventiva y reproductiva, el descarte de animales improductivos, el manejo del pastoreo, la recuperación de pasturas, la incorporación de leguminosas, la suplementación estratégica, la inseminación artificial a tiempo fijo y la selección genética.

“La implementación completa de esta trayectoria permitiría evitar unas 7.400 toneladas de CO₂ equivalente entre 2027 y 2040, lo que representa una reducción del 15 % de las emisiones acumuladas respecto del escenario de referencia”, confirmó el investigador. Para 2040, las emisiones anuales disminuirían hasta aproximadamente 2.645 toneladas de CO₂ equivalente y la huella de carbono por kilogramo producido se reduciría cerca de un 27 %.

“Los beneficios no serían solamente ambientales, sino también productivos”, sentenció Álvarez. Es que, según detalló, la producción por vientre aumentaría un 40 %, al pasar de 197 a 275 kg de peso vivo, mientras que el mayor volumen de carne generado y la mejora de la eficiencia permitirían alcanzar importantes beneficios económicos.

Según detalló el especialista del INTA, “la transición tecnológica se diseñó de manera gradual y acumulativa”. En una primera etapa se propuso ordenar el manejo del rodeo y mejorar su desempeño reproductivo; posteriormente, fortalecer la base forrajera y nutricional; y, finalmente, incorporar herramientas de mayor intensificación.

“Esta secuencia responde a una lógica concreta: comenzar por tecnologías de menor complejidad y avanzar hacia otras que requieren mayores capacidades e inversiones, evitando asumir que todas pueden adoptarse simultáneamente”, aclaró Álvarez.

Leer más

Tendencia