Noticias Internacionales

Conozca sobre el Amamantamiento Restringido en Terneros

Publicado

en

(1.420 lecturas vistas)

COMPARTIR

Como su nombre lo indica, la estrategia consiste en mantener el acceso de los becerros a sus progenitoras por un leve período de tiempo inmediatamente después de que se ordeñan, para luego separarlos por el resto del tiempo.

Expertos observaron que al restringir el periodo de amamantamiento de 30 a 60 minutos por día, se presentó una disminución del intervalo de partos de 168 a 69 días en vacas de primera cría con esta al pie.

Tradicionalmente, los terneros lactantes permanecen con las vacas hasta la una o 2 horas de la tarde, tras lo cual se apartan hacia el corral o a un potrero donde pastorean el resto del día. A la mañana siguiente, vuelven a reunirse con las madres al momento del ordeño.

Con la restricción de la lactancia, las crías consumen la leche necesaria para el desarrollo de su sistema digestivo y su crecimiento, y cuando son apartadas de sus madres, se les suministran suplementos como heno con concentrado para que se vaya acostumbrando a estos alimentos.

Por su parte, las vacas restablecen sus ciclos estrales superando los efectos negativos que ejercen la gestación y el parto en el hipotálamo, pero especialmente evitando el efecto inhibitorio que ocasiona la presencia constante del becerro.

Se ha observado que la presencia de la cría disminuye la liberación de hormonas como la gonadorelina (GnRH) y la luteinizante (LH), cuya baja secreción es la principal limitación para restablecer el ciclo.

Tipos de amamantamiento restringido

Existen 2 tipos: una vez al día o 2 veces al día. El primer método consiste en hacer el destete a los 7 meses de edad y permitir que la vaca dé leche a su ternero una sola vez al día por hora, preferiblemente en la mañana, y luego se separan en potreros distintos.

El segundo método consiste en permitir el amamantamiento 2 veces al día, de una hora cada uno en la mañana y en la tarde, alojándola a la cría en un potrero distanciado de la madre.

También se puede dejar al ternero encerrado en el corral de manejo durante la noche para que duerma allí y luego se saca a pastorear después del amamantamiento. Ambas prácticas requieren de buenos potreros y suplementos de alta calidad para compensar la menor cantidad de leche suministrada al animal.

Leer más
Click para comentar

Deja un mensaje

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Noticias Internacionales

México, Centroamérica y el IICA inician estrategia contra el gusano barrenador del ganado

Publicado

en

COMPARTIR

Leer más

Noticias Internacionales

Ecuador fortalece el control para garantizar la inocuidad de la leche en su territorio

Publicado

en

COMPARTIR

Leer más

Noticias Internacionales

Con estrategias de mitigación, aumentan un 40 % la productividad ganadera, con estrategias de mitigación

Publicado

en

COMPARTIR

En el marco del proyecto internacional GANASUR, especialistas del INTA presentaron los resultados del estudio en la Cuenca del Salado, Buenos Aires. Con estrategias de mitigación en los establecimientos se evitó la emisión de 7.400 toneladas de CO₂ y aumentó la producción por vientre un 40 %. Mejoras en la sanidad preventiva y reproductiva, descarte de animales improductivos y manejo del pastoreo, entre las estrategias implementadas.

El proyecto GANASUR se desarrolla sobre la estructura cooperativa de PROCISUR, que reúne a los institutos nacionales de investigación agropecuaria de Argentina, Brasil, Chile, Paraguay y Uruguay, junto con el IICA. La iniciativa busca identificar sistemas ganaderos representativos de cada país, evaluar opciones de mitigación y modelar los impactos productivos, económicos y ambientales asociados a su implementación.

En el caso de la Argentina, se seleccionó como caso de estudio un sistema de ciclo completo de la Pampa Deprimida. Según explicó Mauricio Álvarez, coordinador del Programa Nacional de Carnes y Fibras Animales del INTA, “se trata de una de las principales regiones ganaderas del país y porque la cría concentra una proporción muy importante de las emisiones del sistema”. Al mismo tiempo, sus brechas de eficiencia reproductiva y productiva ofrecen una oportunidad concreta para reducir emisiones sin disminuir la producción de carne.

En esta línea, puntualizó: “Para los países del CAS aumentar la productividad es una meta irrenunciable y los resultados demuestran que es posible producir más, mejorando la rentabilidad, de manera ambientalmente sostenible”.

En este sentido, subrayó: “Los resultados muestran que la mitigación puede integrarse a una estrategia de mejora productiva y económica: no se trata de producir menos, sino de producir más eficientemente, con una menor cantidad de emisiones por unidad de producto y una reducción simultánea de las emisiones absolutas”.

Las medidas de mitigación no se definieron como un paquete teórico, sino a partir de tecnologías probadas y compatibles con el funcionamiento de los establecimientos, detalló Álvarez, al tiempo que aclaró que “fueron validadas mediante consultas con productores y referentes sectoriales, que permitieron identificar aquellas que estarían dispuestos a adoptar”.

En esta línea, destacó que “uno de los principales aportes de GANASUR es haber integrado las dimensiones productiva, ambiental y económica. No alcanza con saber cuánto puede reducirse una emisión: también necesitamos conocer qué efecto tiene la tecnología sobre la productividad, cuánto cuesta implementarla y cuáles son las condiciones para que un productor decida adoptarla”.

Entre las estrategias que se aplicaron, se destacan las mejoras en la sanidad preventiva y reproductiva, el descarte de animales improductivos, el manejo del pastoreo, la recuperación de pasturas, la incorporación de leguminosas, la suplementación estratégica, la inseminación artificial a tiempo fijo y la selección genética.

“La implementación completa de esta trayectoria permitiría evitar unas 7.400 toneladas de CO₂ equivalente entre 2027 y 2040, lo que representa una reducción del 15 % de las emisiones acumuladas respecto del escenario de referencia”, confirmó el investigador. Para 2040, las emisiones anuales disminuirían hasta aproximadamente 2.645 toneladas de CO₂ equivalente y la huella de carbono por kilogramo producido se reduciría cerca de un 27 %.

“Los beneficios no serían solamente ambientales, sino también productivos”, sentenció Álvarez. Es que, según detalló, la producción por vientre aumentaría un 40 %, al pasar de 197 a 275 kg de peso vivo, mientras que el mayor volumen de carne generado y la mejora de la eficiencia permitirían alcanzar importantes beneficios económicos.

Según detalló el especialista del INTA, “la transición tecnológica se diseñó de manera gradual y acumulativa”. En una primera etapa se propuso ordenar el manejo del rodeo y mejorar su desempeño reproductivo; posteriormente, fortalecer la base forrajera y nutricional; y, finalmente, incorporar herramientas de mayor intensificación.

“Esta secuencia responde a una lógica concreta: comenzar por tecnologías de menor complejidad y avanzar hacia otras que requieren mayores capacidades e inversiones, evitando asumir que todas pueden adoptarse simultáneamente”, aclaró Álvarez.

Leer más

Tendencia