Noticias Internacionales

Conozca el Síndrome de Brachyspina, Enfermedad que Afecta al Ganado Holstein

Publicado

en

(1.807 lecturas vistas)

COMPARTIR

También denominada braquiespina, es un trastorno hereditario letal en la raza bovina Holstein que se reportó por primera vez en Dinamarca hace 15 años y desde entonces varios más se han diagnosticado en diferentes países, como en Países Bajos, Italia y Canadá.

De acuerdo con un artículo de la revista Frisona (núm. 186), la enfermedad es causante de muerte embrionaria prematura y abortos dentro de los 40 primeros días de gestación.

Según sus autores, en las muy raras ocasiones en que la gestación llega a término, el ternero nace muerto, con una drástica reducción del peso corporal, retraso en el crecimiento y acortamiento de la espina dorsal con malformaciones vertebrales asociados.

Además, estas crías presentan extremidades largas y delgadas, malformación de órganos internos, en particular del corazón y de los testículos, así como displasia renal y gonadal.

Aunque se parece a la CVM o Malformación Vertebral Compleja, el diagnóstico clínico diferencial se basa en que los animales con síndrome de brachyspina muestran un peso corporal cercano a los 10 kg, con reducción longitudinal de la columna y displasia renal.

En cambio, los terneros CVM tienen una peso corporal superior, alrededor de 25 kg de media, presentan también reducción de la longitud de la columna, afectando principalmente a la parte cervical y torácica, y no presentan displasia renal.

En un principio se desconocía la causa de la enfermedad y a los animales detectados se les realizaban análisis para diagnosticar una posible afección por diarrea viral bovina (BVD), obteniendo resultados negativos.

Ante la sospecha de estar ante una nueva enfermedad genética, se realizaron pruebas de ADN para determinación de filiación, lo que permitió comprobar que en todos los terneros afectados sus progenitores estaban emparentados entre sí por un ascendiente común.

El conocimiento de la relación parental ratificó, por lo tanto, la sospecha de que el síndrome de la Brachyspina bovina podría tratarse de una enfermedad genética heredable y, hoy en día, se sabe que es una enfermedad autosómica recesiva.

Aunque la raza holstein tiene menos índice de consanguinidad que otras razas lecheras, los datos obtenidos en Europa sugieren que en una selección aleatoria de apareamientos, 2 de cada 1000 animales de esta raza podrían sufrir el síndrome.

Para conocer su incidencia en Uruguay, un grupo de investigadores realizó la identificación de animales portadores en el núcleo de selección genética de este país.

El estudio publicado en 2020 analizó 2598 registros de toros holstein del catálogo de padres del sistema de evaluación genética lechera, los registros de toros de catálogos disponibles para Uruguay entre 2014 y 2018, así como 71 vacas.

Los autores hallaron 28 portadores de braquiespina de un total de 377 toros y cuatro vacas portadoras. Ante la frecuencia de animales portadores, señalaron la necesidad de implementar estrategias que permitan eliminar gradualmente el defecto de la población.

Leer más
Click para comentar

Deja un mensaje

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Noticias Internacionales

Abriendo mercados: Chile concreta primer envío de lana ovina a India, un enorme mercado textil

Publicado

en

COMPARTIR

Leer más

Noticias Internacionales

Desarrollan una molécula que podría disminuir la carga de Escherichia coli en bovinos

Publicado

en

COMPARTIR

Investigadores del Instituto de Agrobiotecnología y Biología Molecular (IABIMO) y el Instituto de Patobiología Veterinaria (IPVET) desarrollaron una molécula innovadora que podría ayudar a disminuir la presencia de Escherichia coli en el ganado y reducir el riesgo de contaminación de alimentos y agua. El avance apunta a prevenir casos de Síndrome Urémico Hemolítico, una enfermedad que afecta especialmente a niños.

Con aproximadamente 500 casos por año en la Argentina, el Síndrome Urémico Hemolítico (SUH) es la primera causa de insuficiencia renal aguda pediátrica en el país y la segunda de insuficiencia renal crónica. El principal agente causante es Escherichia coli enterohemorrágica (EHEC) con serotipo O157:H7, una bacteria cuyo principal reservorio son los bovinos. El ganado generalmente no se enferma, pero excreta la bacteria de forma intermitente a través de sus heces, contaminando pasturas, fuentes de agua y, eventualmente, algunos alimentos. Los terneros jóvenes y los animales en etapa de destete son los mayores excretores.

“El principal objetivo era generar anticuerpos que bloqueen el mecanismo de virulencia de esta bacteria para evitar que colonice el intestino de la vaca y que los bovinos dejen de contaminar el ambiente y alimentos”, explicó Mariano Larzábal, investigador del IABIMO (INTA-CONICET).

Después de más de una década de investigación, el equipo identificó dos proteínas clave del sistema de secreción de tipo III (SST3) de EHEC — denominadas EspB e Intimina como los blancos más eficaces para bloquear la colonización intestinal del ganado. Los experimentos iniciales, tanto in vitro como en animales demostraron que anticuerpos dirigidos contra estas proteínas eran capaces de neutralizar uno de los mecanismos de virulencia de la bacteria y reducir significativamente su excreción fecal.

La forma que aplicaron fue fusionar ambas proteínas en una única molécula artificial: Quimera. “La llamamos Quimera porque es la combinación de dos proteínas distintas en una sola molécula que, como tal, no existe en la naturaleza”, comentó Ángel Cataldi, investigador del IABIMO y uno de los impulsores del proyecto.

En ensayos preliminares de respuesta inmune se comprobó que la Quimera proteica es capaz de generar respuesta a nivel de anticuerpos en bovinos y que estos anticuerpos, además de reconocerla, también son capaces de reconocer a las proteínas originales por separado y mantienen la capacidad de disminuir la acción de EHEC O157:H7 en cultivos celulares.

Uno de los desafíos históricos de las vacunas anti-EHEC ha sido convencer al sector ganadero de su utilidad: el bovino no es usualmente afectado por esta bacteria, por lo que vacunar implica un costo sin beneficio directo visible para el productor.

Teniendo en cuenta estos planteos, se ha pensado una alternativa de vacuna que podría mejorar su receptividad y hacerla más económica que una constituida únicamente por subunidades recombinantes. Esto implicaría la expresión de la molécula quimérica en la membrana externa de una bacteria que ya forma parte de una formulación vacunal de interés pecuario, para que de ese modo quede disponible en el exterior del microorganismo y pueda ser detectada por el sistema inmune del animal y no genere un gasto extra para el productor.

El desarrollo ya superó las etapas de laboratorio y modelos animales pequeños. Se está trabajando en la fase de bacterias recombinantes que expresen la quimera. Los resultados preliminares son alentadores y se espera que en la siguiente etapa se pueda probar en animales a campo.

Leer más

Noticias Internacionales

Las vacas son capaces de reconocer el rostro y la voz de seres humanos familiares para ellas

Publicado

en

COMPARTIR

Leer más

Tendencia