Noticias Internacionales

Chile suspende ingreso de productos cárnicos procedentes desde Alemania por fiebre aftosa

Publicado

en

(581 lecturas vistas)

COMPARTIR

El Servicio Agrícola y Ganadero, SAG, informa que, tras el brote de fiebre aftosa registrado en Brandeburgo, Alemania, el cual fue notificado la semana pasada por la Organización Mundial de Sanidad Animal (OMSA), no se han certificado productos de especies susceptibles a esta enfermedad provenientes de ese país; conforme a los acuerdos vigentes entre Chile y la Unión Europea, Alemania suspendió de manera inmediata las certificaciones sanitarias que respaldan la condición zoosanitaria de riesgo, lo que se mantendrá hasta que recupere su estatus de país libre de fiebre aftosa sin vacunación.

De este modo, Chile ha dejado de recibir productos de riesgo como carne porcina, carne bovina, leche, productos lácteos, productos cárnicos procesados, frescos y crudos; semen bovino, ovino y caprino; óvulos y embriones bovinos obtenidos in vitro, procedentes de Alemania.

Junto con ello, el SAG se encuentra reforzando la inspección en puertos para que se analicen en profundidad los embarques que provengan de Alemania y que hayan sido exportados previos a la fecha de la autosuspensión; así como también se ha fortalecido la revisión de equipaje acompañado de pasajeros/as provenientes de Europa y de sus conexiones aéreas, para evitar el ingreso de productos de riesgo que pudiesen poner en peligro la condición sanitaria de nuestro país.

Chile, país libre de fiebre aftosa

La fiebre aftosa es una enfermedad viral altamente contagiosa que afecta a animales con pezuñas, como vacas, cerdos, ovejas y cabras. Su impacto económico es significativo, ya que no solo reduce drásticamente la productividad ganadera, sino que también representa una seria barrera para el comercio internacional de animales y productos pecuarios, al restringir las exportaciones hacia mercados que exigen estrictos estándares sanitarios.

Chile desde 1981 es considerado País Libre de Fiebre Aftosa, condición que lo distingue como uno de los pocos en el Cono Sur con este nivel de excelencia zoosanitaria, posicionándolo en el comercio internacional como un socio confiable para los mercados más exigentes, que demandan altos estándares sanitarios.

Noticias Internacionales

México, Centroamérica y el IICA inician estrategia contra el gusano barrenador del ganado

Publicado

en

COMPARTIR

Leer más

Noticias Internacionales

Ecuador fortalece el control para garantizar la inocuidad de la leche en su territorio

Publicado

en

COMPARTIR

Leer más

Noticias Internacionales

Con estrategias de mitigación, aumentan un 40 % la productividad ganadera, con estrategias de mitigación

Publicado

en

COMPARTIR

En el marco del proyecto internacional GANASUR, especialistas del INTA presentaron los resultados del estudio en la Cuenca del Salado, Buenos Aires. Con estrategias de mitigación en los establecimientos se evitó la emisión de 7.400 toneladas de CO₂ y aumentó la producción por vientre un 40 %. Mejoras en la sanidad preventiva y reproductiva, descarte de animales improductivos y manejo del pastoreo, entre las estrategias implementadas.

El proyecto GANASUR se desarrolla sobre la estructura cooperativa de PROCISUR, que reúne a los institutos nacionales de investigación agropecuaria de Argentina, Brasil, Chile, Paraguay y Uruguay, junto con el IICA. La iniciativa busca identificar sistemas ganaderos representativos de cada país, evaluar opciones de mitigación y modelar los impactos productivos, económicos y ambientales asociados a su implementación.

En el caso de la Argentina, se seleccionó como caso de estudio un sistema de ciclo completo de la Pampa Deprimida. Según explicó Mauricio Álvarez, coordinador del Programa Nacional de Carnes y Fibras Animales del INTA, “se trata de una de las principales regiones ganaderas del país y porque la cría concentra una proporción muy importante de las emisiones del sistema”. Al mismo tiempo, sus brechas de eficiencia reproductiva y productiva ofrecen una oportunidad concreta para reducir emisiones sin disminuir la producción de carne.

En esta línea, puntualizó: “Para los países del CAS aumentar la productividad es una meta irrenunciable y los resultados demuestran que es posible producir más, mejorando la rentabilidad, de manera ambientalmente sostenible”.

En este sentido, subrayó: “Los resultados muestran que la mitigación puede integrarse a una estrategia de mejora productiva y económica: no se trata de producir menos, sino de producir más eficientemente, con una menor cantidad de emisiones por unidad de producto y una reducción simultánea de las emisiones absolutas”.

Las medidas de mitigación no se definieron como un paquete teórico, sino a partir de tecnologías probadas y compatibles con el funcionamiento de los establecimientos, detalló Álvarez, al tiempo que aclaró que “fueron validadas mediante consultas con productores y referentes sectoriales, que permitieron identificar aquellas que estarían dispuestos a adoptar”.

En esta línea, destacó que “uno de los principales aportes de GANASUR es haber integrado las dimensiones productiva, ambiental y económica. No alcanza con saber cuánto puede reducirse una emisión: también necesitamos conocer qué efecto tiene la tecnología sobre la productividad, cuánto cuesta implementarla y cuáles son las condiciones para que un productor decida adoptarla”.

Entre las estrategias que se aplicaron, se destacan las mejoras en la sanidad preventiva y reproductiva, el descarte de animales improductivos, el manejo del pastoreo, la recuperación de pasturas, la incorporación de leguminosas, la suplementación estratégica, la inseminación artificial a tiempo fijo y la selección genética.

“La implementación completa de esta trayectoria permitiría evitar unas 7.400 toneladas de CO₂ equivalente entre 2027 y 2040, lo que representa una reducción del 15 % de las emisiones acumuladas respecto del escenario de referencia”, confirmó el investigador. Para 2040, las emisiones anuales disminuirían hasta aproximadamente 2.645 toneladas de CO₂ equivalente y la huella de carbono por kilogramo producido se reduciría cerca de un 27 %.

“Los beneficios no serían solamente ambientales, sino también productivos”, sentenció Álvarez. Es que, según detalló, la producción por vientre aumentaría un 40 %, al pasar de 197 a 275 kg de peso vivo, mientras que el mayor volumen de carne generado y la mejora de la eficiencia permitirían alcanzar importantes beneficios económicos.

Según detalló el especialista del INTA, “la transición tecnológica se diseñó de manera gradual y acumulativa”. En una primera etapa se propuso ordenar el manejo del rodeo y mejorar su desempeño reproductivo; posteriormente, fortalecer la base forrajera y nutricional; y, finalmente, incorporar herramientas de mayor intensificación.

“Esta secuencia responde a una lógica concreta: comenzar por tecnologías de menor complejidad y avanzar hacia otras que requieren mayores capacidades e inversiones, evitando asumir que todas pueden adoptarse simultáneamente”, aclaró Álvarez.

Leer más

Tendencia