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Brote de Fiebre aftosa en Alemania

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La OMSA (Organización Mundial de Sanidad Animal) ha querido manifestar su compromiso con apoyar a sus miembros para prevenir y responder rápidamente al riesgo asociado con la fiebre aftosa junto con sus socios y su red de laboratorios de referencia.

Recientemente, las autoridades alemanas han confirmado la detección de un foco de fiebre aftosa en tres búfalos de agua en cautividad, de los catorce existentes en la explotación, ubicada en el distrito de Märkisch Oderland, en Brandeburgo (vecina de Berlín).

Se trata del primer foco en el país en casi 40 años, ya que el último, hasta ese momento, se notificó en el año 1988 en Baja Sajonia. Las consecuencias del brote, según han explicado desde el Ministerio de Agricultura alemán, es que el país perderá su reconocimiento como “libre de fiebre aftosa sin vacunación” por parte de la Organización Mundial de Sanidad Animal.

Las reacciones tras el foco no se han hecho esperar y desde el Ministerio de Agricultura germano han convocado ya a su Equipo Central de Crisis de Enfermedades Animales para debatir sobre el brote de fiebre aftosa y sus posibles consecuencias.

Asimismo, desde la Organización Mundial de Sanidad Animal (OMSA) se han manifestado. En primer lugar, han destacado que “si bien el virus de la fiebre aftosa no se considera un problema de salud pública, es crucial para la salud animal debido a su fácil transmisión y al importante impacto económico que puede tener”.

“La OMSA está totalmente comprometida a apoyar a sus miembros para prevenir y responder rápidamente al riesgo asociado con la fiebre aftosa junto con sus socios y su red de laboratorios de referencia”, han destacado desde la Organización Mundial.

Alemania empezó la cría de búfalos de agua en la década de 1990, según las autoridades de Berlín. Estos animales son apreciados por su leche y carne y además se utilizan para controlar el crecimiento de la hierba en los campos.

Identifican el serotipo

El laboratorio nacional de referencia del Instituto Friedrich Loeffler (FLI) ha confirmado que el brote de fiebre aftosa detectado en búfalos en Brandeburgo pertenece al serotipo O. Aunque este serotipo es habitual en regiones como Oriente Medio y Asia, aún se desconocen el origen y la vía de entrada del virus en el ganado alemán.

Las autoridades han destacado que existen vacunas efectivas contra este serotipo almacenadas en el banco de antígenos de fiebre aftosa de Alemania, una herramienta diseñada específicamente para responder a este tipo de brotes. Los Länder, encargados de activar este banco, pueden garantizar la producción de vacunas específicas en pocos días.

Por el momento, se ha iniciado un plan de emergencia que incluye la realización de pruebas en todos los animales biungulados en las proximidades de la granja afectada. Esto permitirá determinar el alcance del brote y evaluar si será necesario el uso de la vacuna, así como planificar otras medidas de contención.

Es crucial que las vacunas se adapten al serotipo específico, ya que no protegen contra otros tipos de fiebre aftosa. A nivel global, se reconocen siete serotipos principales del virus: O, A, C, Asia 1, SAT1, SAT2 y SAT3, cada uno con numerosas cepas y subtipos.

Las autoridades instan a los ganaderos a extremar las medidas de bioseguridad y a colaborar con las inspecciones para minimizar el impacto del brote.

Por otro lado, tras la confirmación de la enfermedad, y con el fin de evitar una mayor propagación, se ha prohibido el transporte de ganado vacuno, porcino, ovino, caprino y camélido durante 72 horas. Asimismo, se ha prohibido la presencia de ganado vivo durante la «Semana Verde», que comienza en Berlín el próximo viernes 17 de enero.

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Con estrategias de mitigación, aumentan un 40 % la productividad ganadera, con estrategias de mitigación

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En el marco del proyecto internacional GANASUR, especialistas del INTA presentaron los resultados del estudio en la Cuenca del Salado, Buenos Aires. Con estrategias de mitigación en los establecimientos se evitó la emisión de 7.400 toneladas de CO₂ y aumentó la producción por vientre un 40 %. Mejoras en la sanidad preventiva y reproductiva, descarte de animales improductivos y manejo del pastoreo, entre las estrategias implementadas.

El proyecto GANASUR se desarrolla sobre la estructura cooperativa de PROCISUR, que reúne a los institutos nacionales de investigación agropecuaria de Argentina, Brasil, Chile, Paraguay y Uruguay, junto con el IICA. La iniciativa busca identificar sistemas ganaderos representativos de cada país, evaluar opciones de mitigación y modelar los impactos productivos, económicos y ambientales asociados a su implementación.

En el caso de la Argentina, se seleccionó como caso de estudio un sistema de ciclo completo de la Pampa Deprimida. Según explicó Mauricio Álvarez, coordinador del Programa Nacional de Carnes y Fibras Animales del INTA, “se trata de una de las principales regiones ganaderas del país y porque la cría concentra una proporción muy importante de las emisiones del sistema”. Al mismo tiempo, sus brechas de eficiencia reproductiva y productiva ofrecen una oportunidad concreta para reducir emisiones sin disminuir la producción de carne.

En esta línea, puntualizó: “Para los países del CAS aumentar la productividad es una meta irrenunciable y los resultados demuestran que es posible producir más, mejorando la rentabilidad, de manera ambientalmente sostenible”.

En este sentido, subrayó: “Los resultados muestran que la mitigación puede integrarse a una estrategia de mejora productiva y económica: no se trata de producir menos, sino de producir más eficientemente, con una menor cantidad de emisiones por unidad de producto y una reducción simultánea de las emisiones absolutas”.

Las medidas de mitigación no se definieron como un paquete teórico, sino a partir de tecnologías probadas y compatibles con el funcionamiento de los establecimientos, detalló Álvarez, al tiempo que aclaró que “fueron validadas mediante consultas con productores y referentes sectoriales, que permitieron identificar aquellas que estarían dispuestos a adoptar”.

En esta línea, destacó que “uno de los principales aportes de GANASUR es haber integrado las dimensiones productiva, ambiental y económica. No alcanza con saber cuánto puede reducirse una emisión: también necesitamos conocer qué efecto tiene la tecnología sobre la productividad, cuánto cuesta implementarla y cuáles son las condiciones para que un productor decida adoptarla”.

Entre las estrategias que se aplicaron, se destacan las mejoras en la sanidad preventiva y reproductiva, el descarte de animales improductivos, el manejo del pastoreo, la recuperación de pasturas, la incorporación de leguminosas, la suplementación estratégica, la inseminación artificial a tiempo fijo y la selección genética.

“La implementación completa de esta trayectoria permitiría evitar unas 7.400 toneladas de CO₂ equivalente entre 2027 y 2040, lo que representa una reducción del 15 % de las emisiones acumuladas respecto del escenario de referencia”, confirmó el investigador. Para 2040, las emisiones anuales disminuirían hasta aproximadamente 2.645 toneladas de CO₂ equivalente y la huella de carbono por kilogramo producido se reduciría cerca de un 27 %.

“Los beneficios no serían solamente ambientales, sino también productivos”, sentenció Álvarez. Es que, según detalló, la producción por vientre aumentaría un 40 %, al pasar de 197 a 275 kg de peso vivo, mientras que el mayor volumen de carne generado y la mejora de la eficiencia permitirían alcanzar importantes beneficios económicos.

Según detalló el especialista del INTA, “la transición tecnológica se diseñó de manera gradual y acumulativa”. En una primera etapa se propuso ordenar el manejo del rodeo y mejorar su desempeño reproductivo; posteriormente, fortalecer la base forrajera y nutricional; y, finalmente, incorporar herramientas de mayor intensificación.

“Esta secuencia responde a una lógica concreta: comenzar por tecnologías de menor complejidad y avanzar hacia otras que requieren mayores capacidades e inversiones, evitando asumir que todas pueden adoptarse simultáneamente”, aclaró Álvarez.

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