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Avanzan las Medidas Sanitarias para la Erradicación de la Fiebre Aftosa en Colombia

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Más de 2.000 animales susceptibles a la fiebre aftosa se han sacrificado para disminuir el riesgo de transmisión de la enfermedad.

El ministro de Agricultura y Desarrollo Rural, Andrés Valencia, y el Instituto Colombiano Agropecuario (ICA) recomendaron a los productores pecuarios que continúen acatando las medidas sanitarias para evitar la dispersión de la enfermedad.

Como una medida sanitaria para eliminar las fuentes de diseminación de la fiebre aftosa y disminuir el riesgo de transmisión, el ministro de Agricultura y Desarrollo Rural, Andrés Valencia Pinzón, y el Instituto Colombiano Agropecuario, (ICA), informó que se sacrificaron y eliminaron los animales afectados por la enfermedad y sus contactos en el municipio de Sogamoso (Boyacá), Maicao (La Guajira) y en los municipios de San Diego y Valledupar (Cesar).

Según explicó el ministro de Agricultura y Desarrollo Rural, Andrés Valencia Pinzón, el ICA ha tomado la directriz de la Organización Mundial de Sanidad Animal (OIE) de ejecutar el sacrificio de estos animales y realizar la vacunación de emergencia, como el camino más corto para recuperar la condición de país libre de fiebre aftosa con vacunación.

Finalizado el sacrificio de la totalidad de los animales en los predios definidos por el ICA, la entidad continúa con el proceso de desinfección y vacío sanitario, es decir, periodo de descanso del predio en el cual no se permite la permanencia de animales y los prepara para el proceso de centinelización, que consistente en ingresar, mantener y monitorear un grupo de animales susceptibles al virus de fiebre aftosa.

El ICA mantiene las medidas especiales establecidas para las zonas de cuarentena en el Cesar y La Guajira, departamentos en los cuales se avanza en la vacunación del segundo ciclo de 2018, incluyendo la especie porcina.

Así mismo, la entidad continua la investigación epidemiológica y fortalece el control a la movilización de los animales desde el Sistema de Expedición de Guías para la Movilización Animal SIGMA, así como a través de los puestos de control, estos últimos articulados entre el ICA, INVIMA y Fuerzas Militares.Por otro lado, basado en los resultados de la investigación epidemióloga desarrollada en el área perifocal y de vigilancia, en la cual no se encontró presencia del virus de la fiebre aftosa, el ICA decidió levantar la cuarentena en el municipio de Sogamoso, Boyacá, el pasado jueves 08 de noviembre de 2018. Sin embargo, se adelantan actividades sanitarias de preparación para la centinelización en la zona focal.

El ministro Valencia aseguró que: “si todo sale bien y luego de sacrificar el último animal afectado con fiebre aftosa, en un mínimo de seis meses recuperaremos el estatus sanitario en el país”.

De esta manera, una vez sea otorgado el estatus sanitario por parte de la OIE, y como diplomacia sanitaria, se enviarán informes técnicos a los países con los que establece relaciones comerciales, para informarles sobre las medidas aplicadas, con el fin de gestionar el levantamiento de las restricciones impuestas a las exportaciones.

Por su parte, la gerente general del ICA, Deyanira Barrero León, hizo un llamado a los ganaderos del país para que acaten las medidas implementadas por el ICA y con su apoyo, se pueda restituir el estatus de país libre de fiebre aftosa con vacunación lo antes posible.

 Es importante resaltar la importancia de vacunar a todos los bovinos y bufalinos contra la fiebre aftosa, en el marco del segundo ciclo de vacunación, que inició el pasado 29 de octubre y tendrá vigencia hasta el 12 de diciembre de 2018 en el país.

 

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Con estrategias de mitigación, aumentan un 40 % la productividad ganadera, con estrategias de mitigación

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En el marco del proyecto internacional GANASUR, especialistas del INTA presentaron los resultados del estudio en la Cuenca del Salado, Buenos Aires. Con estrategias de mitigación en los establecimientos se evitó la emisión de 7.400 toneladas de CO₂ y aumentó la producción por vientre un 40 %. Mejoras en la sanidad preventiva y reproductiva, descarte de animales improductivos y manejo del pastoreo, entre las estrategias implementadas.

El proyecto GANASUR se desarrolla sobre la estructura cooperativa de PROCISUR, que reúne a los institutos nacionales de investigación agropecuaria de Argentina, Brasil, Chile, Paraguay y Uruguay, junto con el IICA. La iniciativa busca identificar sistemas ganaderos representativos de cada país, evaluar opciones de mitigación y modelar los impactos productivos, económicos y ambientales asociados a su implementación.

En el caso de la Argentina, se seleccionó como caso de estudio un sistema de ciclo completo de la Pampa Deprimida. Según explicó Mauricio Álvarez, coordinador del Programa Nacional de Carnes y Fibras Animales del INTA, “se trata de una de las principales regiones ganaderas del país y porque la cría concentra una proporción muy importante de las emisiones del sistema”. Al mismo tiempo, sus brechas de eficiencia reproductiva y productiva ofrecen una oportunidad concreta para reducir emisiones sin disminuir la producción de carne.

En esta línea, puntualizó: “Para los países del CAS aumentar la productividad es una meta irrenunciable y los resultados demuestran que es posible producir más, mejorando la rentabilidad, de manera ambientalmente sostenible”.

En este sentido, subrayó: “Los resultados muestran que la mitigación puede integrarse a una estrategia de mejora productiva y económica: no se trata de producir menos, sino de producir más eficientemente, con una menor cantidad de emisiones por unidad de producto y una reducción simultánea de las emisiones absolutas”.

Las medidas de mitigación no se definieron como un paquete teórico, sino a partir de tecnologías probadas y compatibles con el funcionamiento de los establecimientos, detalló Álvarez, al tiempo que aclaró que “fueron validadas mediante consultas con productores y referentes sectoriales, que permitieron identificar aquellas que estarían dispuestos a adoptar”.

En esta línea, destacó que “uno de los principales aportes de GANASUR es haber integrado las dimensiones productiva, ambiental y económica. No alcanza con saber cuánto puede reducirse una emisión: también necesitamos conocer qué efecto tiene la tecnología sobre la productividad, cuánto cuesta implementarla y cuáles son las condiciones para que un productor decida adoptarla”.

Entre las estrategias que se aplicaron, se destacan las mejoras en la sanidad preventiva y reproductiva, el descarte de animales improductivos, el manejo del pastoreo, la recuperación de pasturas, la incorporación de leguminosas, la suplementación estratégica, la inseminación artificial a tiempo fijo y la selección genética.

“La implementación completa de esta trayectoria permitiría evitar unas 7.400 toneladas de CO₂ equivalente entre 2027 y 2040, lo que representa una reducción del 15 % de las emisiones acumuladas respecto del escenario de referencia”, confirmó el investigador. Para 2040, las emisiones anuales disminuirían hasta aproximadamente 2.645 toneladas de CO₂ equivalente y la huella de carbono por kilogramo producido se reduciría cerca de un 27 %.

“Los beneficios no serían solamente ambientales, sino también productivos”, sentenció Álvarez. Es que, según detalló, la producción por vientre aumentaría un 40 %, al pasar de 197 a 275 kg de peso vivo, mientras que el mayor volumen de carne generado y la mejora de la eficiencia permitirían alcanzar importantes beneficios económicos.

Según detalló el especialista del INTA, “la transición tecnológica se diseñó de manera gradual y acumulativa”. En una primera etapa se propuso ordenar el manejo del rodeo y mejorar su desempeño reproductivo; posteriormente, fortalecer la base forrajera y nutricional; y, finalmente, incorporar herramientas de mayor intensificación.

“Esta secuencia responde a una lógica concreta: comenzar por tecnologías de menor complejidad y avanzar hacia otras que requieren mayores capacidades e inversiones, evitando asumir que todas pueden adoptarse simultáneamente”, aclaró Álvarez.

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