Noticias Internacionales

Aplicarán Buenas Prácticas Sanitarias para Engorde de Bovinos a Corral en Uruguay

Publicado

en

(2.350 lecturas vistas)

COMPARTIR

 

El Ministro de Ganadería del Uruguay, Tabaré Aguerre, dijo que es fundamental generar conocimiento y normativas para un desarrollo sostenible, en oportunidad de la firma del convenio que permitirá controlar aspectos sanitarios y de emisión de efluentes y residuos en establecimientos que engorden bovinos a corral. La titular de Vivienda, Graciela Muslera, afirmó que la integración de la producción y la mirada ambiental disminuirán la contaminación.

Los ministerios de Vivienda, Ordenamiento Territorial y Medio Ambiente y de Ganadería, Agricultura y Pesca, el Instituto Nacional de Investigación Agropecuaria y la Asociación Uruguaya de Producción Intensiva de Carne Natural firmaron un convenio de cooperación técnica. El objetivo es elaborar y difundir una guía de buenas prácticas ambientales y sanitarias sobre el engorde de bovinos de corral.

El proceso de elaboración de esta guía servirá para identificar criterios para evaluar potenciales impactos ambientales, identificar alternativas tecnológicas y establecer condiciones para el uso responsable de productos químicos.

El ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca (MGAP) y la Asociación Uruguaya de Producción Intensiva de Carne Natural (AUPCIN), se comprometieron a participar activamente en el grupo técnico. Mientras que el Instituto Nacional de Investigaciones Agropecuarias (INIA), coordinará el grupo de consultores. Por su parte, el ministerio de Vivienda, Ordenamiento, Territorial y Medio Ambiente (MVOTMA) coordinará el grupo técnico y financiará la contratación de consultores.

En la oportunidad, la ministra de Vivienda, Graciela Muslera, estableció que la cría de ganado en corral es una faceta nueva de producción que se debe analizar en «un marco país modelo» y de integración entre la mirada ambiental y el desarrollo económico. Muslera explicó que el convenio es un paso más en un trabajo conjunto que partió de un relevamiento que se realizó en el sector, con la finalidad de obtener un mejor manejo ambiental y sostenible de la producción. Se debe realizar un tratamiento tecnológico adecuado de los efluentes y de los residuos que se generan, como forma de cuidar los recursos existentes, aseguró.

Por su parte, el ministro Tabaré Aguerre, afirmó que la ganadería transita un antes y un después del ajuste de la tecnología de engorde a corral. Indicó que la misma acción se aplica con respecto al hecho de que Uruguay accede en la actualidad a los mejores mercados y precios cárnicos a nivel mundial.

La firma es una oportunidad de crecimiento y explotación de sinergias, así como una instancia de diferenciación «de nuestros productos incorporando el valor agregado ambiental». El Uruguay no debe vender cantidad, sino calidad, dijo Aguerre.

Agregó que millones de consumidores, que tienen un gran poder de compra están dispuestos a diferenciar productos, en función del impacto ambiental que posean. Es una obligación pensar en un desarrollo sustentable que considere y disminuya los impactos ambientales, situación que es parte del crecimiento económico y requiere del trabajo multidisciplinario, dijo.

Entre los antecedentes pautados en el convenio se afirma que la práctica de engorde de bovinos a corral en Uruguay abarca a establecimientos de amplias dimensiones, en los que la elevada concentración de animales puede implicar un mayor riesgo sanitario, que facilita la difusión de enfermedades diversas. En función de ello, se identificó la necesidad de contar con criterios técnicos desde el punto de vista sanitario y ambiental.

En ese contexto, el MGAP controlará las condiciones higiénico-sanitarias de los animales y de los productos de ese origen; mientras que el MVOTMA vigilará la calidad ambiental y el control de las emisiones al ambiente. Por su parte, el INIA desarrolló proyectos de producción y sustentabilidad ambiental, que incluyen la transferencia de tecnología agropecuaria a los productores.

 

 

Fuente: MGAP

 

Leer más
Click para comentar

Deja un mensaje

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Noticias Internacionales

México, Centroamérica y el IICA inician estrategia contra el gusano barrenador del ganado

Publicado

en

COMPARTIR

Leer más

Noticias Internacionales

Ecuador fortalece el control para garantizar la inocuidad de la leche en su territorio

Publicado

en

COMPARTIR

Leer más

Noticias Internacionales

Con estrategias de mitigación, aumentan un 40 % la productividad ganadera, con estrategias de mitigación

Publicado

en

COMPARTIR

En el marco del proyecto internacional GANASUR, especialistas del INTA presentaron los resultados del estudio en la Cuenca del Salado, Buenos Aires. Con estrategias de mitigación en los establecimientos se evitó la emisión de 7.400 toneladas de CO₂ y aumentó la producción por vientre un 40 %. Mejoras en la sanidad preventiva y reproductiva, descarte de animales improductivos y manejo del pastoreo, entre las estrategias implementadas.

El proyecto GANASUR se desarrolla sobre la estructura cooperativa de PROCISUR, que reúne a los institutos nacionales de investigación agropecuaria de Argentina, Brasil, Chile, Paraguay y Uruguay, junto con el IICA. La iniciativa busca identificar sistemas ganaderos representativos de cada país, evaluar opciones de mitigación y modelar los impactos productivos, económicos y ambientales asociados a su implementación.

En el caso de la Argentina, se seleccionó como caso de estudio un sistema de ciclo completo de la Pampa Deprimida. Según explicó Mauricio Álvarez, coordinador del Programa Nacional de Carnes y Fibras Animales del INTA, “se trata de una de las principales regiones ganaderas del país y porque la cría concentra una proporción muy importante de las emisiones del sistema”. Al mismo tiempo, sus brechas de eficiencia reproductiva y productiva ofrecen una oportunidad concreta para reducir emisiones sin disminuir la producción de carne.

En esta línea, puntualizó: “Para los países del CAS aumentar la productividad es una meta irrenunciable y los resultados demuestran que es posible producir más, mejorando la rentabilidad, de manera ambientalmente sostenible”.

En este sentido, subrayó: “Los resultados muestran que la mitigación puede integrarse a una estrategia de mejora productiva y económica: no se trata de producir menos, sino de producir más eficientemente, con una menor cantidad de emisiones por unidad de producto y una reducción simultánea de las emisiones absolutas”.

Las medidas de mitigación no se definieron como un paquete teórico, sino a partir de tecnologías probadas y compatibles con el funcionamiento de los establecimientos, detalló Álvarez, al tiempo que aclaró que “fueron validadas mediante consultas con productores y referentes sectoriales, que permitieron identificar aquellas que estarían dispuestos a adoptar”.

En esta línea, destacó que “uno de los principales aportes de GANASUR es haber integrado las dimensiones productiva, ambiental y económica. No alcanza con saber cuánto puede reducirse una emisión: también necesitamos conocer qué efecto tiene la tecnología sobre la productividad, cuánto cuesta implementarla y cuáles son las condiciones para que un productor decida adoptarla”.

Entre las estrategias que se aplicaron, se destacan las mejoras en la sanidad preventiva y reproductiva, el descarte de animales improductivos, el manejo del pastoreo, la recuperación de pasturas, la incorporación de leguminosas, la suplementación estratégica, la inseminación artificial a tiempo fijo y la selección genética.

“La implementación completa de esta trayectoria permitiría evitar unas 7.400 toneladas de CO₂ equivalente entre 2027 y 2040, lo que representa una reducción del 15 % de las emisiones acumuladas respecto del escenario de referencia”, confirmó el investigador. Para 2040, las emisiones anuales disminuirían hasta aproximadamente 2.645 toneladas de CO₂ equivalente y la huella de carbono por kilogramo producido se reduciría cerca de un 27 %.

“Los beneficios no serían solamente ambientales, sino también productivos”, sentenció Álvarez. Es que, según detalló, la producción por vientre aumentaría un 40 %, al pasar de 197 a 275 kg de peso vivo, mientras que el mayor volumen de carne generado y la mejora de la eficiencia permitirían alcanzar importantes beneficios económicos.

Según detalló el especialista del INTA, “la transición tecnológica se diseñó de manera gradual y acumulativa”. En una primera etapa se propuso ordenar el manejo del rodeo y mejorar su desempeño reproductivo; posteriormente, fortalecer la base forrajera y nutricional; y, finalmente, incorporar herramientas de mayor intensificación.

“Esta secuencia responde a una lógica concreta: comenzar por tecnologías de menor complejidad y avanzar hacia otras que requieren mayores capacidades e inversiones, evitando asumir que todas pueden adoptarse simultáneamente”, aclaró Álvarez.

Leer más

Tendencia