Noticias Internacionales

7 Puntos Clave para Saber qué Pasa con la Nueva Cepa de Coronavirus

Publicado

en

(1.310 lecturas vistas)

COMPARTIR

La nueva cepa del SARS-COV-2 se transmite más rápido, pero hasta el momento no se ha identificado que agrave la enfermedad COVID-19, explicó especialista.

Fue detectada una nueva cepa del SARS-COV-2, el virus que causa el COVID-19, pero, ¿ qué características tiene? ¿ qué consecuencias traerá? ¿las vacunas serán efectivas? El doctor Michel Martínez, jefe de la Unidad de Vigilancia Epidemiológica y líder del Programa COVID-19 de TecSalud, explicó qué es lo que se sabe hasta el momento, para dimensionar la situación.

“Ante esta nueva noticia, no hay que ser alarmistas; hay que observar cómo se desarrolla simple y sencillamente», señaló el especialista. «Los países lo que tendrían que hacer es prepararse para que tengan una buena capacidad de diagnóstico de esta nueva cepa variante», consideró el médico.

Hasta el momento, la Organización Mundial de la Salud (OMS) informó que estudia esta nueva variante de SARS-COV-2 que se ha detectado principalmente en Reino Unido y Sudáfrica, señalando que es «una variante más infecciosa, pero no más letal».

Estos son algunos puntos clave para entender la nueva variante del coronavirus SARS-COV-2:

1. Así es la nueva cepa del SARS-COV-2

Esta nueva cepa es una variante del SARS-COV-2, es la más distinta comparada a las primeras cepas identificadas del brote en Wuhan, China.

“De momento se le ha catalogado como B.1.1.7, lo que sabemos es que tiene una mutación que conlleva a una modificación de la proteína S -en inglés Spike- que es muy importante, porque es de las que sirven para el anclaje del virus al epitelio respiratorio”, describió el experto.

2. Se transmite más rápido, pero no agrava la enfermedad

El doctor Martínez dice que, pese a no ser más agresivo, sí es más contagioso: de forma preliminar, se habla de que tiene un 70 por ciento más de contagiosidad con respecto al SARS-COV-2 que se conoce desde el inicio de la pandemia.

“Que sea más contagioso no se ha asociado con que tenga un mayor grado de severidad en los pacientes, es lo que se sabe hasta el momento”, expresó Martínez.

La nueva cepa del SARS-COV-2 es 70% más contagiosa.

3. Recomendación es la misma: extremar precauciones

Ante esta nueva cepa del coronavirus, el doctor Martínez dijo que hay que mantener la calma y continuar con las medidas de prevención.

“A lo mejor no hay mayor mortalidad, pero, si es un 70 por ciento más contagioso, muchas más personas van a estar infectadas, muchas más van a ocupar hospitalización y un mayor número va a requerir terapia intensiva.

Para evitar ese escenario se reitera el énfasis en extremar las medidas de precaución: uso del cubrebocas, evitar lugares poco ventilados o con mucha gente, higiene de manos y distanciamiento físico.

“Además, si tienes síntomas, ve con tu médico, hazte la prueba de COVID-19 y aíslate, eso no va a cambiar”, puntualizó el especialista.

4. Investigaciones en curso para determinar su afectación en eficacia de vacunas

“En un primer momento se habla de que no interfiere con la eficacia de las vacunas, las que más se han escuchado al momento -las de RNA mensajero, Pfizer y Moderna- pareciera que van a seguir siendo capaces de evitar los casos severos de COVID-19, aún y con esta variante”, señaló el doctor Martínez.

Pero según el especialista, aún falta conocer los informes de laboratorios que usan metodologías de adenovirus para sus vacunas, por ejemplo, de la Universidad de Oxford en colaboración con AstraZeneca, la de CanSino y la Sputnik V.

Según el especialista, en primera instancia la nueva cepa no interfiere con la eficacia de las vacunas.

5. No hay más riesgo de contagio en niños

“Sabemos que los niños tienen menor expresión de receptores ECA, por eso no se contagian tanto y no tienen los grados de severidad que observamos en adultos; no creo que modifique mucho o que sea un problema para los niños”, puntualizó el doctor Martínez en este punto.

Como ejemplo, dijo que el Hospital San José de TecSalud, donde se ha atendido a cerca de 2 mil 500 pacientes, solo se han recibido a unos 20 niños diagnosticados con COVID-19.

6. La mutación del virus es algo normal

El líder del Programa COVID-19 de TecSalud explicó que la nueva cepa de SARS-COV-2 es algo que se esperaba.

“Estas mutaciones ocurren en casi todos los virus, porque, de las infecciones, las asociadas a virus son las que llevan una tasa de replicación a una velocidad mucho más alta”, dijo el médico.

Agregó que, por ejemplo, para la influenza AH1N1, es necesario tener una vacuna anual que cambia para estar acorde a la cepa, y para el caso del SARS-COV-2, señaló que posiblemente sea necesaria la vacunación cada 1, 2 o 3 años.

Es normal que los virus tengan mutaciones después de que se replican millones de veces.

7. Países deben vigilar su evolución

El doctor Martínez dijo que las mutaciones de los virus pueden significar cambios en el grado de infección, a la resistencia a los antivirales e incluso en la agresividad o daños que pueden ocasionar en las personas.

“También está el número de transmisibilidad, el número R0, que estaba en 2.5 o 3, y es probable que con esta cepa aumente a 4, y eso lleva a la necesidad de modificar la meta o cobertura de vacunación”, puntualizó el experto de TecSalud.

Leer más
Click para comentar

Deja un mensaje

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Noticias Internacionales

Expertos de las Américas avanzan en la definición de las reservas estratégicas del Banco Regional de antígenos de Fiebre Aftosa

Publicado

en

COMPARTIR

Leer más

Noticias Internacionales

La sanidad animal recibe apenas el 0,6 % del gasto mundial en salud pese al aumento de las crisis sanitarias

Publicado

en

COMPARTIR

El informe advierte que los recortes de la ayuda dejan al mundo peligrosamente expuesto a las enfermedades transfronterizas, la inseguridad alimentaria y la próxima pandemia.

El mundo no está invirtiendo lo suficiente en sanidad animal, pese a la creciente evidencia de que el costo de la inacción supera con creces el costo de la prevención.

El informe, publicado por la Organización Mundial de Sanidad Animal (OMSA, WOAH por sus siglas en inglés) en el marco de su 93.ª Sesión General, es la única evaluación mundial anual de las tendencias, riesgos y desafíos en materia de sanidad animal.

El informe destaca que las enfermedades animales destruyen más del 20 % de la producción animal mundial cada año. Estos impactos se sienten con mayor intensidad en los países de ingresos bajos y medios, donde la sanidad animal desempeña un papel fundamental para sostener los medios de vida, la seguridad alimentaria y la resiliencia económica. Al mismo tiempo, los sistemas con recursos insuficientes tienen dificultades para detectar y responder a las enfermedades de forma temprana, y también enfrentan retos para mantener los estándares de bienestar animal.

Las recientes reducciones de los presupuestos de ayuda internacional están agravando la presión. La asistencia para el desarrollo en salud ha caído a aproximadamente 39.100 millones de dólares estadounidenses en 2025, y la sanidad animal representa menos del 2,5 % de ese total. En el mismo periodo, el gasto mundial en defensa alcanzó un récord de 2,9 billones de dólares estadounidenses. En este contexto, el fortalecimiento de los sistemas de sanidad animal la infraestructura compartida que protege frente a enfermedades de origen natural, liberaciones accidentales y amenazas biológicas deliberadas sigue estando insuficientemente financiado, pese a su papel esencial en la gestión de riesgos transfronterizos, incluidas las enfermedades emergentes y las amenazas biológicas.

El informe subraya que llevar los Servicios Veterinarios de todos los países a los estándares internacionales costaría aproximadamente 2.300 millones de dólares estadounidenses al año, menos del 0,05 % de los 3,6 billones de dólares en pérdidas económicas atribuidas a la COVID-19 en 2020, una enfermedad que con gran probabilidad tuvo un origen animal, aunque su origen preciso y la vía de transmisión al ser humano aún no se han establecido de forma definitiva.

«Los sistemas de sanidad animal se sitúan en el centro mismo de la seguridad alimentaria, la estabilidad económica, el bienestar y la salud humana, y sin embargo están crónicamente infradotados», declaró la Dra. Emmanuelle Soubeyran, Directora General de la OMSA. «La pandemia de COVID-19 puso de manifiesto la importancia de invertir más en la prevención y en el enfoque de Una sola salud. Una sola salud seguirá siendo una aspiración hasta que la sanidad animal se integre de manera genuina en la forma en que planificamos e invertimos, mucho antes de que llegue la próxima crisis».

Entre 2025 y 2026, 64 países y territorios notificaron más de 2.000 brotes de influenza aviar de alta patogenicidad, lo que provocó el sacrificio o la pérdida de más de 140 millones de aves de corral.

La fiebre aftosa ha causado brotes sin precedentes en el África meridional y ha reaparecido en Europa. La peste porcina africana continúa propagándose, incluso mediante notables saltos a larga distancia.

Asimismo, el gusano barrenador del Nuevo Mundo una mosca parásita que se alimenta de carne está generando gran preocupación, con decenas de miles de casos registrados en América Central y una expansión hacia el norte que supone una amenaza para la sanidad animal más allá de los países actualmente afectados.

El 75 % de las enfermedades infecciosas emergentes en humanos se originan en animales, lo que convierte a los sistemas de sanidad animal en la primera línea de defensa del mundo frente a los brotes, incluida una posible próxima pandemia.

Sin embargo, el informe indica que estos sistemas están bajo presión: el 18 % de los países evaluados recientemente presenta una disminución de la capacidad veterinaria, y el 22 % una disminución de la capacidad del personal paraprofesional.

«Lo que estamos observando va más allá de la propagación de las enfermedades y refleja también una presión creciente sobre las redes de vigilancia y las capacidades de respuesta de emergencia, especialmente en las regiones más expuestas a los riesgos para la sanidad animal», afirmó el Dr. Paolo Tizzani, epidemiólogo veterinario senior de la OMSA.

«Cuando los Servicios Veterinarios carecen de recursos, las enfermedades se detectan tarde, se propagan más y resultan más costosas de controlar, independientemente de cómo se hayan iniciado. Fortalecer estos sistemas es, por tanto, una forma importante y eficaz de que los gobiernos y sus socios reduzcan los riesgos y mejoren la preparación».

Con base en 54 países y territorios evaluados por la OMSA, se estima que sería necesario un aumento presupuestario medio del 52 % para cubrir el coste anual real de unos Servicios Veterinarios eficaces. El Programa de Prestación de Servicios Veterinarios (PVS) de la OMSA ofrece a los países una evaluación independiente de sus sistemas de sanidad animal y una hoja de ruta adaptada para su mejora. Como avance positivo, tras actividades recientes del PVS, más de la mitad de los países participantes informaron de un aumento de los recursos financieros.

El informe insta a los gobiernos a aumentar la financiación de los sistemas de sanidad animal e integrarlos en estrategias más amplias de salud, economía y seguridad; a los socios para el desarrollo a alinear la financiación con la prevención a largo plazo en lugar de la respuesta a las crisis; y a las instituciones financieras y al sector privado a reconocer la sanidad animal como una inversión de alto impacto.

«Los sistemas de sanidad animal son un bien público mundial, y el mundo no los financia como tal», concluyó la Dra. Susana Pombo, Presidenta de la Asamblea Mundial de Delegados de la OMSA.

«En un momento en que los gobiernos están aumentando los presupuestos de defensa, conviene preguntarse qué significa realmente la sanidad animal en este contexto. Las enfermedades no reconocen fronteras. Una brecha en la vigilancia de la sanidad animal en un país es una vulnerabilidad para todos los países, por lo que es fundamental cambiar nuestra forma de pensar sobre la solidaridad y la inversión en los sistemas de sanidad animal».

Las conclusiones del informe servirán de base para los debates de la próxima 93.ª Sesión General de la Asamblea Mundial de Delegados (18–22 de mayo), en particular en el Foro Técnico de la OMSA dedicado este año al tema «Invertir en sanidad animal para asegurar el futuro de todos».

También se celebrará una reunión ministerial al margen de la Ceremonia de Apertura, que incluirá la publicación de una declaración ministerial que reflejará una visión compartida sobre los sistemas de sanidad animal.

Acerca de la Organización Mundial de Sanidad Animal (OMSA)

La OMSA es la autoridad mundial en sanidad y bienestar animal. Fundada en 1924 en respuesta al devastador brote de peste bovina en Bélgica que formó parte de una epidemia más amplia que afectó a varios países europeos y tuvo repercusiones mundiales, la OMSA se ha dedicado desde entonces a vigilar, controlar y difundir información sobre las enfermedades animales en todo el mundo.

La OMSA se centra en la difusión transparente de información sobre las enfermedades animales, en la mejora de la sanidad animal a nivel mundial y, con ello, en la construcción de un mundo más seguro, saludable y sostenible. https://www.woah.org/es/inicio/

Leer más

Noticias Internacionales

La producción de alimentos de origen animal deberá aumentar 70 % para 2050, incluida la leche: FAO

Publicado

en

COMPARTIR

Leer más

Tendencia