Noticias Internacionales

Ya se Cumplieron dos meses desde que Brasil reportó los dos casos de «vaca loca»

Publicado

en

(1.161 lecturas vistas)

COMPARTIR

De acuerdo con reportes de Mercopress, la ministra de Agricultura, Ganadería y Abastecimiento Tereza Cristina Corrêa da Costa Dias envió una carta al jefe de la oficina de Aduanas de Beijing para discutir la prohibición de las exportaciones, según medios agrícolas. 

Pero otro reporte también reveló que la titular de la cartera se habría ofrecido a viajar a Beijing para negociar en persona el levantamiento de las sanciones.

Según el medio Folha, China y Brasil están estudiando la situación antes de dar nuevos pasos. Los chinos, después de comprar 220 000 toneladas de carne entre agosto y septiembre, además de pagar altos precios, todavía están evaluando cuándo regresar.

Los analistas también estaban especulando sobre cuánto tiempo China podría mantener la prohibición o si los proveedores de otros lugares podrían igualar las cantidades compradas a Brasil, incluso bajo la actual desaceleración económica de China.

Al mismo tiempo, los productores brasileños están incrementando sus costos, ya que ahora necesitan alimentar y acomodar ganado que se suponía que ya había sido sacrificado.

Brasil intenta normalizar el comercio luego de más de un mes de la prohibición de las exportaciones luego de dos casos atípicos de “vacas locas”, que habían sido reportados inmediatamente a las autoridades chinas y la OIE.

El brote de los dos casos se produjo el 4 de septiembre en los estados de Minas Gerais y Matto Grosso, y siguiendo un protocolo sanitario acordado con China, el exportador más grande de carne cesó voluntariamente todos los envíos al gigante asiático.

El protocolo prevé el regreso a la normalidad una vez que se aborde una investigación sobre las circunstancias en los que se produjeron los casos, así como las prácticas de pruebas clínicas realizadas por la OIE en un tercer país, en este caso, Canadá.

No obstante, una vez que la OIE los declaró como casos atípicos sin riesgo de contagio, el comercio de carne se mantuvo congelado. A pesar de la invitación de Brasil para una visita técnica, Beijing respondió que todavía estaban analizando los informes sanitarios de la OIE.

Esto a pesar de los pronósticos que indicaban que la suspensión sería breve, como sucedió en junio de 2019, cuando el comercio solo se restringió por 10 días.

Mientras tanto, los ganaderos brasileños están inquietos ya que sin la demanda de China, los precios del ganado se han desplomado y los frigoríficos también están presionando para impedir la exportación de animales a los países vecinos en un nuevo intento de bajar los precios.

De hecho, vecinos como Argentina y Uruguay, fuertes jugadores en el mercado de la carne, están moviendo sus fichas para aprovechar la situación comenzando por Argentina, que levantó el cepo a las exportaciones a China que había decretado desde mayo pasado.

Sin embargo, otro reporte de Mercopress develó que el mayor beneficiado ha sido Uruguay. “Uruguay capitalizó la situación y exportó un 35 % más que el año pasado”, explicó Francisco Ravetti del grupo argentino Consultora AZ.

Leer más
Click para comentar

Deja un mensaje

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Noticias Internacionales

México, Centroamérica y el IICA inician estrategia contra el gusano barrenador del ganado

Publicado

en

COMPARTIR

Leer más

Noticias Internacionales

Ecuador fortalece el control para garantizar la inocuidad de la leche en su territorio

Publicado

en

COMPARTIR

Leer más

Noticias Internacionales

Con estrategias de mitigación, aumentan un 40 % la productividad ganadera, con estrategias de mitigación

Publicado

en

COMPARTIR

En el marco del proyecto internacional GANASUR, especialistas del INTA presentaron los resultados del estudio en la Cuenca del Salado, Buenos Aires. Con estrategias de mitigación en los establecimientos se evitó la emisión de 7.400 toneladas de CO₂ y aumentó la producción por vientre un 40 %. Mejoras en la sanidad preventiva y reproductiva, descarte de animales improductivos y manejo del pastoreo, entre las estrategias implementadas.

El proyecto GANASUR se desarrolla sobre la estructura cooperativa de PROCISUR, que reúne a los institutos nacionales de investigación agropecuaria de Argentina, Brasil, Chile, Paraguay y Uruguay, junto con el IICA. La iniciativa busca identificar sistemas ganaderos representativos de cada país, evaluar opciones de mitigación y modelar los impactos productivos, económicos y ambientales asociados a su implementación.

En el caso de la Argentina, se seleccionó como caso de estudio un sistema de ciclo completo de la Pampa Deprimida. Según explicó Mauricio Álvarez, coordinador del Programa Nacional de Carnes y Fibras Animales del INTA, “se trata de una de las principales regiones ganaderas del país y porque la cría concentra una proporción muy importante de las emisiones del sistema”. Al mismo tiempo, sus brechas de eficiencia reproductiva y productiva ofrecen una oportunidad concreta para reducir emisiones sin disminuir la producción de carne.

En esta línea, puntualizó: “Para los países del CAS aumentar la productividad es una meta irrenunciable y los resultados demuestran que es posible producir más, mejorando la rentabilidad, de manera ambientalmente sostenible”.

En este sentido, subrayó: “Los resultados muestran que la mitigación puede integrarse a una estrategia de mejora productiva y económica: no se trata de producir menos, sino de producir más eficientemente, con una menor cantidad de emisiones por unidad de producto y una reducción simultánea de las emisiones absolutas”.

Las medidas de mitigación no se definieron como un paquete teórico, sino a partir de tecnologías probadas y compatibles con el funcionamiento de los establecimientos, detalló Álvarez, al tiempo que aclaró que “fueron validadas mediante consultas con productores y referentes sectoriales, que permitieron identificar aquellas que estarían dispuestos a adoptar”.

En esta línea, destacó que “uno de los principales aportes de GANASUR es haber integrado las dimensiones productiva, ambiental y económica. No alcanza con saber cuánto puede reducirse una emisión: también necesitamos conocer qué efecto tiene la tecnología sobre la productividad, cuánto cuesta implementarla y cuáles son las condiciones para que un productor decida adoptarla”.

Entre las estrategias que se aplicaron, se destacan las mejoras en la sanidad preventiva y reproductiva, el descarte de animales improductivos, el manejo del pastoreo, la recuperación de pasturas, la incorporación de leguminosas, la suplementación estratégica, la inseminación artificial a tiempo fijo y la selección genética.

“La implementación completa de esta trayectoria permitiría evitar unas 7.400 toneladas de CO₂ equivalente entre 2027 y 2040, lo que representa una reducción del 15 % de las emisiones acumuladas respecto del escenario de referencia”, confirmó el investigador. Para 2040, las emisiones anuales disminuirían hasta aproximadamente 2.645 toneladas de CO₂ equivalente y la huella de carbono por kilogramo producido se reduciría cerca de un 27 %.

“Los beneficios no serían solamente ambientales, sino también productivos”, sentenció Álvarez. Es que, según detalló, la producción por vientre aumentaría un 40 %, al pasar de 197 a 275 kg de peso vivo, mientras que el mayor volumen de carne generado y la mejora de la eficiencia permitirían alcanzar importantes beneficios económicos.

Según detalló el especialista del INTA, “la transición tecnológica se diseñó de manera gradual y acumulativa”. En una primera etapa se propuso ordenar el manejo del rodeo y mejorar su desempeño reproductivo; posteriormente, fortalecer la base forrajera y nutricional; y, finalmente, incorporar herramientas de mayor intensificación.

“Esta secuencia responde a una lógica concreta: comenzar por tecnologías de menor complejidad y avanzar hacia otras que requieren mayores capacidades e inversiones, evitando asumir que todas pueden adoptarse simultáneamente”, aclaró Álvarez.

Leer más

Tendencia