Noticias

Uruguay le Apuesta a la Recuperación de sus Pastizales

Publicado

en

(1.448 lecturas vistas)

COMPARTIR

Según datos de Uruguay XXI, citado por el periódico El Observador, la carne bovina fue el principal producto de exportación en 2019, representando un 20 % del valor total de las ventas externas.

Así mismo, 43.957 establecimientos ganaderos ocupan una superficie de 12.579.000 hectáreas, de las cuales aproximadamente el 80 % tienen como base forrajera, el campo natural que además de ser un valioso recurso para la producción, provee diversos servicios ecosistémicos y posee una gran resiliencia frente a eventos climáticos extremos.

Sin embargo, su potencial productivo se ha visto limitado por el sobrepastoreo lo que implica menor productividad de carne por hectárea, erosión de suelos, pérdida paulatina de materia orgánica y degradación de la biodiversidad.

Existen evidencias de que un alto número de predios ganaderos tienen niveles bajos de productividad y reducidos ingresos netos por hectárea. Según datos de la Encuesta Ganadera Nacional de 2016, hay un bajo nivel de adopción de tecnologías. Estudios nacionales determinan una productividad media de carne por superficie de pastoreo de entre 70 y 81 kg/ha en el período 2010-2017, constatándose además una fuerte brecha entre quienes alcanzan los mejores y los peores desempeños productivos.

La posibilidad de reducir esta brecha en productividad tendría un alto impacto, no solo a nivel de los establecimientos individuales sino de la economía uruguaya.

En este sentido, el Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca (MGAP), con apoyo técnico de FAO y financiamiento del GEF, implementan desde marzo del 2019, el proyecto “Producción ganadera climáticamente inteligente y restauración de suelos en pastizales uruguayos”, conocido como “Ganadería y Clima”, con el objetivo de promover el aumento sostenible de la productividad y el ingreso neto en los sistemas ganaderos familiares y medianos, y contribuir a mitigar el cambio climático, restaurar tierras degradadas y mejorar la resiliencia en los sistemas a través de un proceso de coinnovación.

“Sabemos que es posible producir más y a la vez cuidar el medio ambiente”, señaló Soledad Bergós, coordinadora nacional del proyecto Ganadería y Clima, quien indicó que eso se logra rotando el ganado para que el pasto siempre esté largo, sincronizando las preñeces de las vacas y mejorando la dieta de los vacunos son algunas de las estrategias que los productores han implementado para mitigar el impacto del ganado en el cambio climático. Es decir, hay conciencia del problema y se trabaja en pos de solucionarlo.

El sector agropecuario es responsable de aproximadamente tres cuartos de las emisiones nacionales de gases de efecto invernadero en Uruguay, y el sector ganadero vacuno explica el 62 % del total de emisiones. Por lo tanto, en el actual contexto de cambio climático la ganadería se presenta como un sector estratégico para acciones de mitigación. Uruguay así lo ha definido en su primera Contribución Determinada a nivel Nacional para el Acuerdo de París (NDC) y ha presentado metas desagregadas para el sector agropecuario, entre ellas la reducción de emisiones de la ganadería vacuna por kilogramo de carne producida.

La reducción de las emisiones directas e indirectas, el secuestro de carbono en praderas y bosques, la reversión de los procesos de degradación de la tierra en 35.000 hectáreas de pastizales naturales son algunos de los beneficios ambientales globales que se espera de este trabajo.

Los uruguayos son los primeros en el Cono Sur en iniciar un proceso para incorporar la regeneración de pastizales a su estrategia nacional de restauración. El país se unió a la Iniciativa 20×20 (el movimiento de restauración latinoamericano) en 2017 con la ambición de restaurar 2.5 millones de hectáreas de bosque nativo, suelos agrícolas y campo natural degradados a nivel nacional. Alrededor de un millón de hectáreas a restaurar corresponde a pastizales naturales.

A través de la restauración de sus pasturas degradadas y de sus cuencas hidrográficas prioritarias, Uruguay avanza en la transición hacia una economía más sostenible e innovadora, consciente y cuidadosa de su capital natural. Al mismo tiempo que trabaja para aumentar la productividad de su industria ganadera, busca mantener la integridad de sus recursos hídricos y suelos en beneficio de la biodiversidad y los productores. La alineación entre las autoridades ambientales y agropecuarias y la coordinación cercana con las comunidades locales serán esenciales para crear políticas que favorezcan una producción ganadera capaz de restaurar tierras, aumentar la productividad y recuperar servicios ecosistémicos fundamentales, al mismo tiempo que se reducen las emisiones de carbono y se contribuye a los objetivos nacionales y globales contra el cambio climático.

Leer más
Click para comentar

Deja un mensaje

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Noticias Internacionales

Abriendo mercados: Chile concreta primer envío de lana ovina a India, un enorme mercado textil

Publicado

en

COMPARTIR

Leer más

Noticias Internacionales

Desarrollan una molécula que podría disminuir la carga de Escherichia coli en bovinos

Publicado

en

COMPARTIR

Investigadores del Instituto de Agrobiotecnología y Biología Molecular (IABIMO) y el Instituto de Patobiología Veterinaria (IPVET) desarrollaron una molécula innovadora que podría ayudar a disminuir la presencia de Escherichia coli en el ganado y reducir el riesgo de contaminación de alimentos y agua. El avance apunta a prevenir casos de Síndrome Urémico Hemolítico, una enfermedad que afecta especialmente a niños.

Con aproximadamente 500 casos por año en la Argentina, el Síndrome Urémico Hemolítico (SUH) es la primera causa de insuficiencia renal aguda pediátrica en el país y la segunda de insuficiencia renal crónica. El principal agente causante es Escherichia coli enterohemorrágica (EHEC) con serotipo O157:H7, una bacteria cuyo principal reservorio son los bovinos. El ganado generalmente no se enferma, pero excreta la bacteria de forma intermitente a través de sus heces, contaminando pasturas, fuentes de agua y, eventualmente, algunos alimentos. Los terneros jóvenes y los animales en etapa de destete son los mayores excretores.

“El principal objetivo era generar anticuerpos que bloqueen el mecanismo de virulencia de esta bacteria para evitar que colonice el intestino de la vaca y que los bovinos dejen de contaminar el ambiente y alimentos”, explicó Mariano Larzábal, investigador del IABIMO (INTA-CONICET).

Después de más de una década de investigación, el equipo identificó dos proteínas clave del sistema de secreción de tipo III (SST3) de EHEC — denominadas EspB e Intimina como los blancos más eficaces para bloquear la colonización intestinal del ganado. Los experimentos iniciales, tanto in vitro como en animales demostraron que anticuerpos dirigidos contra estas proteínas eran capaces de neutralizar uno de los mecanismos de virulencia de la bacteria y reducir significativamente su excreción fecal.

La forma que aplicaron fue fusionar ambas proteínas en una única molécula artificial: Quimera. “La llamamos Quimera porque es la combinación de dos proteínas distintas en una sola molécula que, como tal, no existe en la naturaleza”, comentó Ángel Cataldi, investigador del IABIMO y uno de los impulsores del proyecto.

En ensayos preliminares de respuesta inmune se comprobó que la Quimera proteica es capaz de generar respuesta a nivel de anticuerpos en bovinos y que estos anticuerpos, además de reconocerla, también son capaces de reconocer a las proteínas originales por separado y mantienen la capacidad de disminuir la acción de EHEC O157:H7 en cultivos celulares.

Uno de los desafíos históricos de las vacunas anti-EHEC ha sido convencer al sector ganadero de su utilidad: el bovino no es usualmente afectado por esta bacteria, por lo que vacunar implica un costo sin beneficio directo visible para el productor.

Teniendo en cuenta estos planteos, se ha pensado una alternativa de vacuna que podría mejorar su receptividad y hacerla más económica que una constituida únicamente por subunidades recombinantes. Esto implicaría la expresión de la molécula quimérica en la membrana externa de una bacteria que ya forma parte de una formulación vacunal de interés pecuario, para que de ese modo quede disponible en el exterior del microorganismo y pueda ser detectada por el sistema inmune del animal y no genere un gasto extra para el productor.

El desarrollo ya superó las etapas de laboratorio y modelos animales pequeños. Se está trabajando en la fase de bacterias recombinantes que expresen la quimera. Los resultados preliminares son alentadores y se espera que en la siguiente etapa se pueda probar en animales a campo.

Leer más

Noticias Internacionales

Las vacas son capaces de reconocer el rostro y la voz de seres humanos familiares para ellas

Publicado

en

COMPARTIR

Leer más

Tendencia