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Tecnología de Rayos X en la Industria Cárnica

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La carne deshuesada de pechuga de pollo es un producto básico en el mercado. La carne de la pechuga es deshuesada ya sea por medio de operaciones de deshuesado manual o por equipo automatizado. Ambos sistemas tienen ventajas y desventajas en términos de necesidades de mano de obra y rendimientos, pero ambos son comunes en la industria. Ambos métodos también  corren el riesgo de dejar huesos en el producto. Aunque el buen manejo de estos sistemas puede reducir la incidencia de huesos en los productos deshuesados, el problema no se elimina.

A la carne de pechuga de pollo se le ha aplicado comúnmente rayos X para detección de huesos. El usar equipo de rayos X puede ayudar a reducir huesos/contaminantes de dos maneras: primero, las imágenes de rayos X pueden distinguir entre la carne y el hueso/contaminantes físicos duros, detectando así la sustancia. Cuando los huesos son detectados el producto es desviado para una adecuada remoción del hueso o contaminante. Segundo, los datos en tiempo real que son presentados pueden ser usados como retroalimentación al personal. Herramientas como monitores e imágenes de los rayos X pueden ser usados en las estaciones de recorte y/o control de calidad ayudando así a los operarios a localizar el hueso mucho más fácilmente.

Los datos en tiempo real brindan información sobre la línea de deshuesado de manera que las personas puedan hacer ajustes en las operaciones de deshuesado manual, o ajustes a los equipos en el caso de los sistemas de deshuesado automático. Es benéfico ajustar el equipo automático de deshuesado cuando las máquinas consistentemente dejan pasar huesos específicos. Simplemente saber cuánto producto tiene hueso residual (p. ej., cuánto producto es desviado para reproceso) puede ayudar el desempeño del deshuesado en el futuro.

Entonces, tener un sistema de rayos X puede llevar a mejorar el deshuesado y recortado por parte del personal de la planta debido a la retroalimentación que reciben, lo que conduce a un balance óptimo entre rendimiento y calidad. También puede ofrecer al personal de la planta algo de seguridad de que los contaminantes son removidos.

Los sistemas de visión también han sido usados en la industria para evaluar varios atributos de la carne, tales como dimensiones del producto (altura, peso, longitud). Es posible que al usar tecnología de rayos X, las dimensiones de estos productos puedan también ser evaluadas con esta tecnología, reduciendo así la necesidad de equipo separado, o pueden ser combinado en un sistema brindando imágenes en tres dimensiones (3D).

Carne de pechuga de pavo

Más recientemente, Marel ha desarrollado un sistema que puede ser usado con carne de pechuga de pavo, ya que cuenta con una banda transportadora más ancha y espacio para piezas más grandes y gruesas (profundidad) comparado con el sistema usado con carne de pollo. Por lo tanto, la detección con rayos X puede ser usada para detección de huesos en carne de pechuga de pavo (lóbulos). Los muslos de pavo también pueden potencialmente ser usados en esta aplicación.

Análisis de grasa/tejido magro

La composición del producto en términos de porcentaje de grasa y tejido magro también pueden ser detectados usando Absorciometría de Rayos X de Energía Dual (DEXA, por sus siglas en inglés). La tecnología de SensorX (Marel) de detección de huesos se ha usado en la industria avícola en años recientes, y es una de las tecnologías líderes. Con su éxito probado en aplicaciones avícolas, la tecnología está ahora siendo aplicada en la industria cárnica para carne de cerdo y bovino.

Esta tecnología DEXA tiene la capacidad de determinar las porciones grasas/magras y puede ser útil para analizar la carne que llega a la planta, como los recortes de carne de bovino y porcino. Esto también puede ser útil en aplicaciones de carne de ave, específicamente en pavo. La carne que llega (recortes o piezas enteras) generalmente es usada para procesamiento posterior, como tortas de carne o embutidos. El saber esta proporción de grasa/carne magra es importante cuando se formulan estos productos de procesamiento posterior. La tecnología de rayos X evalúa las variaciones de densidad en la carne, lo que lleva a determinar las proporciones de grasa/carne magra, así como los huesos y contaminantes físicos.

Especialmente para la industria de la carne de bovino y porcino, saber las proporciones precisas de grasa/carne magra es importante ya que una planta puede tener múltiples proveedores y el producto es generalmente vendido basado en el contenido magro. La inspección precisa (usualmente dentro del 1%) de las proporciones grasa/carne magra de la carne que llega a la planta también ayudará a obtener un producto más consistente.

Cuando se usa la tecnología de rayos X para determinar las proporciones de grasa/carne magra, el producto es típicamente escaneado y luego clasificado en base a estas proporciones más adelante en la línea de producción. Entonces, los productos clasificados pueden ser propiamente usados en formulaciones de productos. Por ejemplo, un producto magro puede ser mezclado con más grasa si se necesita un porcentaje de grasa más alto en el producto.

Avances en tecnología/equipo de rayos X

Los sistemas de rayos X tradicionales usan una película radiográfica para crear las imágenes de rayos X. Claro, este tipo de tecnología de rayos X sería impráctica para los procesadores de carne de ave, y para la industria de alimentos en general. Varios avances se han hecho con respecto a la tecnología de rayos X junto con equipo asociado para su uso en la industria de alimentos. Lo siguiente describe algunos de los avances hechos:

-Rayos X digitales con análisis en tiempo real. El uso de tecnología digital de rayos X es clave para su uso en sistemas en línea.  Para que el proceso de detección funcione, los contaminantes deben ser detectados inmediatamente de manera que el producto pueda ser desviado apropiadamente si se considera como rechazo.

-Monitores, muestra de imágenes de rayos X, en las estaciones de recorte/control de calidad que ayudan a la retroalimentación en tiempo real para el personal de la planta.

Sensores dobles de rayos X. Múltiples sensores brindan múltiples vistas del producto mejorando así la capacidad  de detección. El uso de sensores duales es común.

-Software mejorado para analizar las imágenes de rayos X. El uso de análisis neutral de red puede tomar en cuenta la forma, el tamaño y la localización del contaminante (p. ej., hueso) para mejorar la detección. También se usan algoritmos sofisticados también se usan para analizar las imágenes. El análisis de imágenes es una parte crítica del éxito del sistema de rayos X para detectar contaminantes en una aplicación en línea.

-Habilidad de desviar el producto. Junto con la habilidad de detectar huesos y otros contaminantes, debe de haber una manera para apropiadamente desviar el producto de manera que pueda ser reprocesado. Debido a rápidas velocidades de la banda transportadora, la tecnología en esta área también es crítica.

-Rayos X combinados con proyección de imagen de láser. La proyección de imagen de láser puede brindar una imagen en 3D, la cual cuando se combina con datos de rayos X puede mejorar la tasa de detección de contaminantes. Además de potencialmente detectar huesos y otros contaminantes, otros datos pueden ser recolectados tales como tamaño y forma del filete. Esto puede ser útil para el procesador.

-Los rayos X combinados con proyección de imagen de visión. La proyección de imagen de visión puede brindar al procesador no solo imágenes en tiempo real del producto para ayudar en la detección de contaminantes, sino también otros defectos como son manchas de sangre y detección de contaminantes no detectados por los rayos X (p. ej., guantes de plástico, cartílago, etc.). La proyección de imagen de visión también puede brindar información sobre el tamaño y forma del filete similar a la proyección de imagen de láser.

-El análisis DEXA – Grasa/Carne Magra. Esta es particularmente útil en operaciones de carne de porcino y bovino debido a la cantidad de recorte que se usa para molido y para la elaboración de productos como tortas de carne y salchichas o embutidos. Esto puede ser útil para aplicaciones avícolas también, especialmente con pavo, ya que las salchichas y embutidos, y tortas de carne de pavo son también populares.

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Con estrategias de mitigación, aumentan un 40 % la productividad ganadera, con estrategias de mitigación

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En el marco del proyecto internacional GANASUR, especialistas del INTA presentaron los resultados del estudio en la Cuenca del Salado, Buenos Aires. Con estrategias de mitigación en los establecimientos se evitó la emisión de 7.400 toneladas de CO₂ y aumentó la producción por vientre un 40 %. Mejoras en la sanidad preventiva y reproductiva, descarte de animales improductivos y manejo del pastoreo, entre las estrategias implementadas.

El proyecto GANASUR se desarrolla sobre la estructura cooperativa de PROCISUR, que reúne a los institutos nacionales de investigación agropecuaria de Argentina, Brasil, Chile, Paraguay y Uruguay, junto con el IICA. La iniciativa busca identificar sistemas ganaderos representativos de cada país, evaluar opciones de mitigación y modelar los impactos productivos, económicos y ambientales asociados a su implementación.

En el caso de la Argentina, se seleccionó como caso de estudio un sistema de ciclo completo de la Pampa Deprimida. Según explicó Mauricio Álvarez, coordinador del Programa Nacional de Carnes y Fibras Animales del INTA, “se trata de una de las principales regiones ganaderas del país y porque la cría concentra una proporción muy importante de las emisiones del sistema”. Al mismo tiempo, sus brechas de eficiencia reproductiva y productiva ofrecen una oportunidad concreta para reducir emisiones sin disminuir la producción de carne.

En esta línea, puntualizó: “Para los países del CAS aumentar la productividad es una meta irrenunciable y los resultados demuestran que es posible producir más, mejorando la rentabilidad, de manera ambientalmente sostenible”.

En este sentido, subrayó: “Los resultados muestran que la mitigación puede integrarse a una estrategia de mejora productiva y económica: no se trata de producir menos, sino de producir más eficientemente, con una menor cantidad de emisiones por unidad de producto y una reducción simultánea de las emisiones absolutas”.

Las medidas de mitigación no se definieron como un paquete teórico, sino a partir de tecnologías probadas y compatibles con el funcionamiento de los establecimientos, detalló Álvarez, al tiempo que aclaró que “fueron validadas mediante consultas con productores y referentes sectoriales, que permitieron identificar aquellas que estarían dispuestos a adoptar”.

En esta línea, destacó que “uno de los principales aportes de GANASUR es haber integrado las dimensiones productiva, ambiental y económica. No alcanza con saber cuánto puede reducirse una emisión: también necesitamos conocer qué efecto tiene la tecnología sobre la productividad, cuánto cuesta implementarla y cuáles son las condiciones para que un productor decida adoptarla”.

Entre las estrategias que se aplicaron, se destacan las mejoras en la sanidad preventiva y reproductiva, el descarte de animales improductivos, el manejo del pastoreo, la recuperación de pasturas, la incorporación de leguminosas, la suplementación estratégica, la inseminación artificial a tiempo fijo y la selección genética.

“La implementación completa de esta trayectoria permitiría evitar unas 7.400 toneladas de CO₂ equivalente entre 2027 y 2040, lo que representa una reducción del 15 % de las emisiones acumuladas respecto del escenario de referencia”, confirmó el investigador. Para 2040, las emisiones anuales disminuirían hasta aproximadamente 2.645 toneladas de CO₂ equivalente y la huella de carbono por kilogramo producido se reduciría cerca de un 27 %.

“Los beneficios no serían solamente ambientales, sino también productivos”, sentenció Álvarez. Es que, según detalló, la producción por vientre aumentaría un 40 %, al pasar de 197 a 275 kg de peso vivo, mientras que el mayor volumen de carne generado y la mejora de la eficiencia permitirían alcanzar importantes beneficios económicos.

Según detalló el especialista del INTA, “la transición tecnológica se diseñó de manera gradual y acumulativa”. En una primera etapa se propuso ordenar el manejo del rodeo y mejorar su desempeño reproductivo; posteriormente, fortalecer la base forrajera y nutricional; y, finalmente, incorporar herramientas de mayor intensificación.

“Esta secuencia responde a una lógica concreta: comenzar por tecnologías de menor complejidad y avanzar hacia otras que requieren mayores capacidades e inversiones, evitando asumir que todas pueden adoptarse simultáneamente”, aclaró Álvarez.

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Expertos de las Américas avanzan en la definición de las reservas estratégicas del Banco Regional de antígenos de Fiebre Aftosa

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La sanidad animal recibe apenas el 0,6 % del gasto mundial en salud pese al aumento de las crisis sanitarias

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El informe advierte que los recortes de la ayuda dejan al mundo peligrosamente expuesto a las enfermedades transfronterizas, la inseguridad alimentaria y la próxima pandemia.

El mundo no está invirtiendo lo suficiente en sanidad animal, pese a la creciente evidencia de que el costo de la inacción supera con creces el costo de la prevención.

El informe, publicado por la Organización Mundial de Sanidad Animal (OMSA, WOAH por sus siglas en inglés) en el marco de su 93.ª Sesión General, es la única evaluación mundial anual de las tendencias, riesgos y desafíos en materia de sanidad animal.

El informe destaca que las enfermedades animales destruyen más del 20 % de la producción animal mundial cada año. Estos impactos se sienten con mayor intensidad en los países de ingresos bajos y medios, donde la sanidad animal desempeña un papel fundamental para sostener los medios de vida, la seguridad alimentaria y la resiliencia económica. Al mismo tiempo, los sistemas con recursos insuficientes tienen dificultades para detectar y responder a las enfermedades de forma temprana, y también enfrentan retos para mantener los estándares de bienestar animal.

Las recientes reducciones de los presupuestos de ayuda internacional están agravando la presión. La asistencia para el desarrollo en salud ha caído a aproximadamente 39.100 millones de dólares estadounidenses en 2025, y la sanidad animal representa menos del 2,5 % de ese total. En el mismo periodo, el gasto mundial en defensa alcanzó un récord de 2,9 billones de dólares estadounidenses. En este contexto, el fortalecimiento de los sistemas de sanidad animal la infraestructura compartida que protege frente a enfermedades de origen natural, liberaciones accidentales y amenazas biológicas deliberadas sigue estando insuficientemente financiado, pese a su papel esencial en la gestión de riesgos transfronterizos, incluidas las enfermedades emergentes y las amenazas biológicas.

El informe subraya que llevar los Servicios Veterinarios de todos los países a los estándares internacionales costaría aproximadamente 2.300 millones de dólares estadounidenses al año, menos del 0,05 % de los 3,6 billones de dólares en pérdidas económicas atribuidas a la COVID-19 en 2020, una enfermedad que con gran probabilidad tuvo un origen animal, aunque su origen preciso y la vía de transmisión al ser humano aún no se han establecido de forma definitiva.

«Los sistemas de sanidad animal se sitúan en el centro mismo de la seguridad alimentaria, la estabilidad económica, el bienestar y la salud humana, y sin embargo están crónicamente infradotados», declaró la Dra. Emmanuelle Soubeyran, Directora General de la OMSA. «La pandemia de COVID-19 puso de manifiesto la importancia de invertir más en la prevención y en el enfoque de Una sola salud. Una sola salud seguirá siendo una aspiración hasta que la sanidad animal se integre de manera genuina en la forma en que planificamos e invertimos, mucho antes de que llegue la próxima crisis».

Entre 2025 y 2026, 64 países y territorios notificaron más de 2.000 brotes de influenza aviar de alta patogenicidad, lo que provocó el sacrificio o la pérdida de más de 140 millones de aves de corral.

La fiebre aftosa ha causado brotes sin precedentes en el África meridional y ha reaparecido en Europa. La peste porcina africana continúa propagándose, incluso mediante notables saltos a larga distancia.

Asimismo, el gusano barrenador del Nuevo Mundo una mosca parásita que se alimenta de carne está generando gran preocupación, con decenas de miles de casos registrados en América Central y una expansión hacia el norte que supone una amenaza para la sanidad animal más allá de los países actualmente afectados.

El 75 % de las enfermedades infecciosas emergentes en humanos se originan en animales, lo que convierte a los sistemas de sanidad animal en la primera línea de defensa del mundo frente a los brotes, incluida una posible próxima pandemia.

Sin embargo, el informe indica que estos sistemas están bajo presión: el 18 % de los países evaluados recientemente presenta una disminución de la capacidad veterinaria, y el 22 % una disminución de la capacidad del personal paraprofesional.

«Lo que estamos observando va más allá de la propagación de las enfermedades y refleja también una presión creciente sobre las redes de vigilancia y las capacidades de respuesta de emergencia, especialmente en las regiones más expuestas a los riesgos para la sanidad animal», afirmó el Dr. Paolo Tizzani, epidemiólogo veterinario senior de la OMSA.

«Cuando los Servicios Veterinarios carecen de recursos, las enfermedades se detectan tarde, se propagan más y resultan más costosas de controlar, independientemente de cómo se hayan iniciado. Fortalecer estos sistemas es, por tanto, una forma importante y eficaz de que los gobiernos y sus socios reduzcan los riesgos y mejoren la preparación».

Con base en 54 países y territorios evaluados por la OMSA, se estima que sería necesario un aumento presupuestario medio del 52 % para cubrir el coste anual real de unos Servicios Veterinarios eficaces. El Programa de Prestación de Servicios Veterinarios (PVS) de la OMSA ofrece a los países una evaluación independiente de sus sistemas de sanidad animal y una hoja de ruta adaptada para su mejora. Como avance positivo, tras actividades recientes del PVS, más de la mitad de los países participantes informaron de un aumento de los recursos financieros.

El informe insta a los gobiernos a aumentar la financiación de los sistemas de sanidad animal e integrarlos en estrategias más amplias de salud, economía y seguridad; a los socios para el desarrollo a alinear la financiación con la prevención a largo plazo en lugar de la respuesta a las crisis; y a las instituciones financieras y al sector privado a reconocer la sanidad animal como una inversión de alto impacto.

«Los sistemas de sanidad animal son un bien público mundial, y el mundo no los financia como tal», concluyó la Dra. Susana Pombo, Presidenta de la Asamblea Mundial de Delegados de la OMSA.

«En un momento en que los gobiernos están aumentando los presupuestos de defensa, conviene preguntarse qué significa realmente la sanidad animal en este contexto. Las enfermedades no reconocen fronteras. Una brecha en la vigilancia de la sanidad animal en un país es una vulnerabilidad para todos los países, por lo que es fundamental cambiar nuestra forma de pensar sobre la solidaridad y la inversión en los sistemas de sanidad animal».

Las conclusiones del informe servirán de base para los debates de la próxima 93.ª Sesión General de la Asamblea Mundial de Delegados (18–22 de mayo), en particular en el Foro Técnico de la OMSA dedicado este año al tema «Invertir en sanidad animal para asegurar el futuro de todos».

También se celebrará una reunión ministerial al margen de la Ceremonia de Apertura, que incluirá la publicación de una declaración ministerial que reflejará una visión compartida sobre los sistemas de sanidad animal.

Acerca de la Organización Mundial de Sanidad Animal (OMSA)

La OMSA es la autoridad mundial en sanidad y bienestar animal. Fundada en 1924 en respuesta al devastador brote de peste bovina en Bélgica que formó parte de una epidemia más amplia que afectó a varios países europeos y tuvo repercusiones mundiales, la OMSA se ha dedicado desde entonces a vigilar, controlar y difundir información sobre las enfermedades animales en todo el mundo.

La OMSA se centra en la difusión transparente de información sobre las enfermedades animales, en la mejora de la sanidad animal a nivel mundial y, con ello, en la construcción de un mundo más seguro, saludable y sostenible. https://www.woah.org/es/inicio/

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