Noticias Internacionales

Si sus Vacas se alimentan con pasto Ahora va a poder certificar su producción

Publicado

en

(1.682 lecturas vistas)

COMPARTIR

Ese tipo de manejos permite, entre otras cosas, hacer rotaciones adecuadas de cultivos, bajar la suplementación y evitar el hacinamiento de los animales, bajando los niveles de estrés. La calidad de carne obtenida como resultado de estas prácticas es una muy valorada, sobre todo por la gastronomía, ya que tiene menos grasa e incluso llega a ser más tierna. 

De acuerdo con Bichos de Campo, la empresa argentina LIAF Control, encargada de realizar servicios de inspección y certificación a productores del sector agroindustrial, incorporó el sello Grass Fed que acredita la Producción Bovina Alimentada a Pasto.

El sello de calidad, representado por la Marca de Conformidad de LIAF Control SRL, se suma a otros certificados que la empresa ya emite, y que permiten la venta de productos de manera diferenciada en el mercado interno, así como su exportación a Estados Unidos, Europa, Chile, Suiza y Arabia Saudita, entre otros destinos.

“La calidad de carne y propiedades nutricionales de animales alimentados a pasto fueron reconocidas por destacados chefs de todo el mundo. Posteriormente este tipo de carne se fue incorporando en restaurantes de cocina de autor en la Argentina, hasta llegar con sus marcas propias a supermercados, comercios y a tiendas que trabajan con productores directos”, señaló Federico Arenaza, socio gerente de Liaf Control.

El Programa de Certificación Grass Fed incluye una primera etapa en la que se certifican los establecimientos o campos de producción, de acuerdo con las especificaciones desarrolladas en el protocolo de producción, y una segunda que incluye el control en plantas de faena, donde se continúa con el control y verificación de los animales bajo certificación.

Este sello de calidad incluye la verificación del origen de los animales, del sistema producto y tipo de pastoreo, del consumo de agua, del manejo del ganado, de las condiciones de sanidades y el bienestar animal.

Las inspecciones son realizadas por un responsable técnico de la empresa y alcanza a todos los establecimientos o campos involucrados en el proceso de obtención del producto final con certificación.

Colombia también trabaja en la materia

El sello de confianza de ganadería sostenible en el cual ha estado trabajando la Federación Colombiana de Ganaderos (Fedegán) junto con otras entidades está avanzando y enfocando su trabajo tener un diferencial para la carne y leche producida en ambientes y paisajes ganaderos que exalten y cuiden el ambiente.

Este sello será otorgado como reconocimiento a los predios ganaderos en los cuales haya una buena relación con la naturaleza y las buenas prácticas ganaderas. A través del Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible, Ministerio de Agricultura y Desarrollo Rural y el Ministerio de Comercio, Industria y Turismo se tiene preparada una resolución que expresa las características de una ganadería sostenible.

Manuel Gómez Vivas, coordinador general del Proyecto Ganadería Colombiana Sostenible (PGCS), indica que esta carne tendrá una denominación de ‘Sello ambiental ganadero colombiano’ y está siendo reglamentado por el Gobierno Nacional.

“Este sello mostrará las bondades para los productores que en sus predios manejen una métrica y unas prácticas en ganadería sostenible. Entonces se está avanzando con la resolución, la cual va acompañada de una guía en la cual se ubican los principios, criterios, indicadores y explicación de uso y manejo intrapredial de la ganadería sostenible”, explica Gómez Vivas.

En resumen, se está viendo que el proceso está enfocado en la certificación que ocurre dentro del predio, es decir, se certifican los procesos que habilitan a las empresas ganaderas como una forma de visibilizar las acciones que han sido auditadas, verificadas y certificadas sobre la ganadería sostenible.

Leer más
Click para comentar

Deja un mensaje

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Noticias Internacionales

México, Centroamérica y el IICA inician estrategia contra el gusano barrenador del ganado

Publicado

en

COMPARTIR

Leer más

Noticias Internacionales

Ecuador fortalece el control para garantizar la inocuidad de la leche en su territorio

Publicado

en

COMPARTIR

Leer más

Noticias Internacionales

Con estrategias de mitigación, aumentan un 40 % la productividad ganadera, con estrategias de mitigación

Publicado

en

COMPARTIR

En el marco del proyecto internacional GANASUR, especialistas del INTA presentaron los resultados del estudio en la Cuenca del Salado, Buenos Aires. Con estrategias de mitigación en los establecimientos se evitó la emisión de 7.400 toneladas de CO₂ y aumentó la producción por vientre un 40 %. Mejoras en la sanidad preventiva y reproductiva, descarte de animales improductivos y manejo del pastoreo, entre las estrategias implementadas.

El proyecto GANASUR se desarrolla sobre la estructura cooperativa de PROCISUR, que reúne a los institutos nacionales de investigación agropecuaria de Argentina, Brasil, Chile, Paraguay y Uruguay, junto con el IICA. La iniciativa busca identificar sistemas ganaderos representativos de cada país, evaluar opciones de mitigación y modelar los impactos productivos, económicos y ambientales asociados a su implementación.

En el caso de la Argentina, se seleccionó como caso de estudio un sistema de ciclo completo de la Pampa Deprimida. Según explicó Mauricio Álvarez, coordinador del Programa Nacional de Carnes y Fibras Animales del INTA, “se trata de una de las principales regiones ganaderas del país y porque la cría concentra una proporción muy importante de las emisiones del sistema”. Al mismo tiempo, sus brechas de eficiencia reproductiva y productiva ofrecen una oportunidad concreta para reducir emisiones sin disminuir la producción de carne.

En esta línea, puntualizó: “Para los países del CAS aumentar la productividad es una meta irrenunciable y los resultados demuestran que es posible producir más, mejorando la rentabilidad, de manera ambientalmente sostenible”.

En este sentido, subrayó: “Los resultados muestran que la mitigación puede integrarse a una estrategia de mejora productiva y económica: no se trata de producir menos, sino de producir más eficientemente, con una menor cantidad de emisiones por unidad de producto y una reducción simultánea de las emisiones absolutas”.

Las medidas de mitigación no se definieron como un paquete teórico, sino a partir de tecnologías probadas y compatibles con el funcionamiento de los establecimientos, detalló Álvarez, al tiempo que aclaró que “fueron validadas mediante consultas con productores y referentes sectoriales, que permitieron identificar aquellas que estarían dispuestos a adoptar”.

En esta línea, destacó que “uno de los principales aportes de GANASUR es haber integrado las dimensiones productiva, ambiental y económica. No alcanza con saber cuánto puede reducirse una emisión: también necesitamos conocer qué efecto tiene la tecnología sobre la productividad, cuánto cuesta implementarla y cuáles son las condiciones para que un productor decida adoptarla”.

Entre las estrategias que se aplicaron, se destacan las mejoras en la sanidad preventiva y reproductiva, el descarte de animales improductivos, el manejo del pastoreo, la recuperación de pasturas, la incorporación de leguminosas, la suplementación estratégica, la inseminación artificial a tiempo fijo y la selección genética.

“La implementación completa de esta trayectoria permitiría evitar unas 7.400 toneladas de CO₂ equivalente entre 2027 y 2040, lo que representa una reducción del 15 % de las emisiones acumuladas respecto del escenario de referencia”, confirmó el investigador. Para 2040, las emisiones anuales disminuirían hasta aproximadamente 2.645 toneladas de CO₂ equivalente y la huella de carbono por kilogramo producido se reduciría cerca de un 27 %.

“Los beneficios no serían solamente ambientales, sino también productivos”, sentenció Álvarez. Es que, según detalló, la producción por vientre aumentaría un 40 %, al pasar de 197 a 275 kg de peso vivo, mientras que el mayor volumen de carne generado y la mejora de la eficiencia permitirían alcanzar importantes beneficios económicos.

Según detalló el especialista del INTA, “la transición tecnológica se diseñó de manera gradual y acumulativa”. En una primera etapa se propuso ordenar el manejo del rodeo y mejorar su desempeño reproductivo; posteriormente, fortalecer la base forrajera y nutricional; y, finalmente, incorporar herramientas de mayor intensificación.

“Esta secuencia responde a una lógica concreta: comenzar por tecnologías de menor complejidad y avanzar hacia otras que requieren mayores capacidades e inversiones, evitando asumir que todas pueden adoptarse simultáneamente”, aclaró Álvarez.

Leer más

Tendencia