Noticias Internacionales

Seleccionando Toros para la Reproducción

Publicado

en

(7.154 lecturas vistas)

COMPARTIR

Para seleccionar reproductores a ser utilizados en la monta natural o en programas de inseminación artificial, se debe tener como objetivo lograr animales superiores que den origen a una progenie más productiva y rentable. Si se acepta que la reproducción constituye la base de la producción animal, seleccionar animales con fertilidad comprobada o con potencialidad es un requisito indispensable para alcanzar altos niveles de productividad.

Deberán ser escogidos aquellos que produzcan la mayor cantidad de espermatozoides viables; que gocen de excelentes condiciones físicas para depositar el semen en la vagina de la hembra o en la vagina artificial. Además, su aptitud de monta y deseo sexual deberán ser lo suficientemente buenos como para saltar el mayor número de hembras en el menor tiempo.

El seleccionar machos por su tamaño, incremento de peso o conformación ha mostrado ser de poca utilidad como indicador de su potencial reproductivo. Una buena evaluación de la capacidad reproductiva de un macho debe incluir, además de los parámetros antes mencionados, un estudio detallado y sistemático del estado general de salud del animal, así como del aparato reproductor y características seminales, junto con la determinación de la libido y de la aptitud de monta.

Evaluación del Estado de Salud General del Animal 

Este trabajo consiste en un examen de las condiciones físicas del macho, que se iniciará en la boca del animal, inspeccionando los dientes, los cuales deberán estar completos y sanos. Los toros con problemas dentarios no podrán comer bien y como resultado perderán peso.

El peso corporal debe ser óptimo. Los machos mal alimentados y con bajo peso corporal pueden tener lesionados los testículos irreversiblemente o su recuperación puede ser muy lenta, lo que trae como consecuencia pérdidas económicas. En el caso de los toretones, la pubertad estaría atrasada. Cualesquiera que fueran las razones, la información pertinente afirma que machos con pobres pesos tienen problemas de fertilidad. Se recomienda no escoger machos en mal estado físico.

Asimismo, se deben evaluar las patas y pezuñas, buscando lesiones o mala conformación que pudieran conducir a cojera, ruptura de ligamentos y meniscos o pérdida de la estabilidad, ya que muchos animales no montan a las hembras por dolor o imposibilidad anatómica de sus miembros en el momento del salto.

Evaluación de la Libido (Deseo Sexual) y de la Capacidad de Monta

Animales con buena libido son capaces de preñar más hembras en menor tiempo. Las pruebas deben realizarse, para el caso de animales Cebú, con hembras en celo. Los animales adultos con experiencia sexual deberán realizar la monta efectiva en un tiempo no mayor de 10 minutos; los toretones, sin experiencia sexual, se evaluarán en el lapso de 30 minutos y es posible que los toros al ser movidos de su ambiente sufran alteración de la libido.

La habilidad de un macho para montar es fácil de evaluar cuando el semen es colectado en vagina artificial. La aptitud de monta de un macho se afectará por problemas musculares, óseos, desviaciones del pene, problemas sicológicos ocasionados por mal manejo, entre otros. Cualquier alteración en el animal que cause impedimento para la monta debe ser de pronóstico reservado o causal de eliminación.

Evaluación de Órganos Sexuales Accesorios

Se realiza su revisión por palpación rectal. Se palpan las ampollas de los ductos deferentes, las vesículas seminales y la próstata. En los toretones, el desarrollo de estas glándulas es indicativo de la función testicular, ya que todas son andrógeno-dependientes.

La lesión más común es la vesiculitis, la cual, cuando va acompañada de leucocitos en el semen, es característica de enfermedades infecciosas.

El prepucio debe ser palpado para descartar la presencia de adherencias, heridas o hematomas. Los Brahman son más propensos a tener lesiones, debido a lo penduloso de estos. Es común el prolapso del pene o la inflamación del orificio prepucial.

El pene debe ser examinado para la identificación de heridas, traumas o inflamaciones. Puede ser exteriorizado con la ayuda de un electroeyaculador o con la mano. Algunas anormalidades en el pene son motivo de descarte, tales como hipoplasia del glande, duplicación parcial o total del pene, persistencia del frenillo del pene, ausencia total de la flexura sigmoidea, la cual se detectaría por la presencia de un pene corto.

Una vez inmovilizado el animal, el examinador se coloca por la parte posterior y observa el escroto. Se observará la piel buscando que esté libre de lesiones o heridas que pudieran comprometer la salud de los testículos. Existen diferentes formas de escroto: aquellos con cuello bien definido, generalmente permiten un buen desarrollo testicular; el escroto de cuello muy corto podría causar problemas con el mecanismo termorregulador. Machos con testículos de tamaño y forma diferente deben ser observados con reserva. Cualquier asimetría es un indicador de lesiones, anormalidades anatómicas o enfermedades testiculares. Generalmente, el testículo derecho es ligeramente más pequeño que el izquierdo. El descenso incompleto de los testículos en el saco escrotal se conoce como criptorquidia y los animales con esta deficiencia deben ser eliminados, ya que se ha comprobado que es una condición hereditaria. Por otro lado, un animal con un solo testículo, aunque pueda reproducirse, tendría su capacidad disminuida a la mitad. Los testículos deben ser palpados. Aquellos muy blandos o muy duros podrían ser hipoplásicos o degenerados. La circunferencia escrotal debe ser siempre medida. Existe una alta correlación entre la circunferencia escrotal y la producción de espermatozoides, de manera tal que al escoger animales con una circunferencia escrotal mayor, indirectamente se hace selección por producción de espermatozoides. Se mide con una cinta metálica especial llamada escrotímetro. Esta se coloca en el diámetro más ancho de los testículos, después de haberlos desplazado hacia el fondo del escroto.

Animales con testículos muy pequeños, menores de 30 cm a los dos años de edad, no deben ser seleccionados como reproductores.

Epidídimo. Se realiza a continuación de la de los testículos. Se debe comenzar por la cola para continuar con el cuerpo, en la cara interna del testículo y terminar en la cabeza. Se debe buscar por inflamaciones, engrosamientos, aplasias o malformaciones, entre otros.

Ante cualquier alteración, se debe desechar el animal. Esto es importante porque es en el epidídimo donde se acumulan los espermatozoides, los cuales serán eyaculados en algún momento y si el órgano está en malas condiciones, es lógico que el toro presente problemas de fertilidad.

Evaluación Seminal 

Hay que tener en cuenta el color, olor, motilidad, concentración y morfología espermática. Las muestras de semen pueden ser obtenidas por vagina artificial o por electroeyaculador; las últimas tienen la misma calidad que las primeras, pero el volumen, pH y concentración pueden variar debido a que pudieran ser más diluidas por tener mayor cantidad de secreciones de las glándulas accesorias.

Cuando se evalúan animales jóvenes (entre 1 y 2 años), es importante tener en cuenta que el volumen eyaculado y la concentración espermática son bajos y el porcentaje de espermios anormales puede ser muy alto al compararlo con eyaculados de toros adultos. En estos casos, se debe considerar si este trastorno es normal, ya que los toretones a esta edad se encuentran en etapa puberal y se trata de fenómenos normales asociados con ese período de la vida del macho bovino. Los animales mal alimentados, en reposo sexual, maltratados, bajo estrés térmico, enfermos, recibiendo tratamientos médicos, pueden tener malas características seminales.

Motilidad Espermática 

Debe ser evaluada solo si la muestra colectada no ha sido contaminada con orina, sangre, heces, barro u otros. De preferencia se debe trabajar bajo condiciones de temperatura controlada. Las variaciones en la temperatura darían una idea equivocada de la motilidad espermática. La motilidad masal es juzgada de acuerdo con los movimientos observados en una sola gota de semen sin diluir. Se utiliza una escala de 1 a 5 en la que el 1 es “no movimiento” y 5 es “máximo”. La motilidad individual se determina por los movimientos progresivos del espermatozoide. Una gota de semen, previamente diluida con citrato de sodio al 2,9 %, se observa al microscopio con mayor aumento.

Morfología Espermática 

Se refiere al estudio de la forma del espermatozoide y permite determinar las posibilidades de fertilización de la célula. Aquellos eyaculados con una gran cantidad de células anormales tendrán menos posibilidades de ser fértiles. El evaluador deberá decidir si el porcentaje de espermios anormales observados es el resultado de una severa lesión testicular o, por el contrario, es un problema transitorio y basado en su observación, emitirá el diagnóstico de aceptación o rechazo del toro.

Al final de esta evaluación, el animal es clasificado como satisfactorio, postergado o insatisfactorio. Los machos con clasificación postergada deberán ser reexaminados dos meses más tarde para decidir su descarte definitivo. Es importante señalar que esta evaluación sirve para determinar el potencial reproductivo de un macho bovino en el momento en que se realiza la evaluación.

Fuente: Agencias

 

 

Leer más
Click para comentar

Deja un mensaje

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Noticias Internacionales

Expertos de las Américas avanzan en la definición de las reservas estratégicas del Banco Regional de antígenos de Fiebre Aftosa

Publicado

en

COMPARTIR

Leer más

Noticias Internacionales

La sanidad animal recibe apenas el 0,6 % del gasto mundial en salud pese al aumento de las crisis sanitarias

Publicado

en

COMPARTIR

El informe advierte que los recortes de la ayuda dejan al mundo peligrosamente expuesto a las enfermedades transfronterizas, la inseguridad alimentaria y la próxima pandemia.

El mundo no está invirtiendo lo suficiente en sanidad animal, pese a la creciente evidencia de que el costo de la inacción supera con creces el costo de la prevención.

El informe, publicado por la Organización Mundial de Sanidad Animal (OMSA, WOAH por sus siglas en inglés) en el marco de su 93.ª Sesión General, es la única evaluación mundial anual de las tendencias, riesgos y desafíos en materia de sanidad animal.

El informe destaca que las enfermedades animales destruyen más del 20 % de la producción animal mundial cada año. Estos impactos se sienten con mayor intensidad en los países de ingresos bajos y medios, donde la sanidad animal desempeña un papel fundamental para sostener los medios de vida, la seguridad alimentaria y la resiliencia económica. Al mismo tiempo, los sistemas con recursos insuficientes tienen dificultades para detectar y responder a las enfermedades de forma temprana, y también enfrentan retos para mantener los estándares de bienestar animal.

Las recientes reducciones de los presupuestos de ayuda internacional están agravando la presión. La asistencia para el desarrollo en salud ha caído a aproximadamente 39.100 millones de dólares estadounidenses en 2025, y la sanidad animal representa menos del 2,5 % de ese total. En el mismo periodo, el gasto mundial en defensa alcanzó un récord de 2,9 billones de dólares estadounidenses. En este contexto, el fortalecimiento de los sistemas de sanidad animal la infraestructura compartida que protege frente a enfermedades de origen natural, liberaciones accidentales y amenazas biológicas deliberadas sigue estando insuficientemente financiado, pese a su papel esencial en la gestión de riesgos transfronterizos, incluidas las enfermedades emergentes y las amenazas biológicas.

El informe subraya que llevar los Servicios Veterinarios de todos los países a los estándares internacionales costaría aproximadamente 2.300 millones de dólares estadounidenses al año, menos del 0,05 % de los 3,6 billones de dólares en pérdidas económicas atribuidas a la COVID-19 en 2020, una enfermedad que con gran probabilidad tuvo un origen animal, aunque su origen preciso y la vía de transmisión al ser humano aún no se han establecido de forma definitiva.

«Los sistemas de sanidad animal se sitúan en el centro mismo de la seguridad alimentaria, la estabilidad económica, el bienestar y la salud humana, y sin embargo están crónicamente infradotados», declaró la Dra. Emmanuelle Soubeyran, Directora General de la OMSA. «La pandemia de COVID-19 puso de manifiesto la importancia de invertir más en la prevención y en el enfoque de Una sola salud. Una sola salud seguirá siendo una aspiración hasta que la sanidad animal se integre de manera genuina en la forma en que planificamos e invertimos, mucho antes de que llegue la próxima crisis».

Entre 2025 y 2026, 64 países y territorios notificaron más de 2.000 brotes de influenza aviar de alta patogenicidad, lo que provocó el sacrificio o la pérdida de más de 140 millones de aves de corral.

La fiebre aftosa ha causado brotes sin precedentes en el África meridional y ha reaparecido en Europa. La peste porcina africana continúa propagándose, incluso mediante notables saltos a larga distancia.

Asimismo, el gusano barrenador del Nuevo Mundo una mosca parásita que se alimenta de carne está generando gran preocupación, con decenas de miles de casos registrados en América Central y una expansión hacia el norte que supone una amenaza para la sanidad animal más allá de los países actualmente afectados.

El 75 % de las enfermedades infecciosas emergentes en humanos se originan en animales, lo que convierte a los sistemas de sanidad animal en la primera línea de defensa del mundo frente a los brotes, incluida una posible próxima pandemia.

Sin embargo, el informe indica que estos sistemas están bajo presión: el 18 % de los países evaluados recientemente presenta una disminución de la capacidad veterinaria, y el 22 % una disminución de la capacidad del personal paraprofesional.

«Lo que estamos observando va más allá de la propagación de las enfermedades y refleja también una presión creciente sobre las redes de vigilancia y las capacidades de respuesta de emergencia, especialmente en las regiones más expuestas a los riesgos para la sanidad animal», afirmó el Dr. Paolo Tizzani, epidemiólogo veterinario senior de la OMSA.

«Cuando los Servicios Veterinarios carecen de recursos, las enfermedades se detectan tarde, se propagan más y resultan más costosas de controlar, independientemente de cómo se hayan iniciado. Fortalecer estos sistemas es, por tanto, una forma importante y eficaz de que los gobiernos y sus socios reduzcan los riesgos y mejoren la preparación».

Con base en 54 países y territorios evaluados por la OMSA, se estima que sería necesario un aumento presupuestario medio del 52 % para cubrir el coste anual real de unos Servicios Veterinarios eficaces. El Programa de Prestación de Servicios Veterinarios (PVS) de la OMSA ofrece a los países una evaluación independiente de sus sistemas de sanidad animal y una hoja de ruta adaptada para su mejora. Como avance positivo, tras actividades recientes del PVS, más de la mitad de los países participantes informaron de un aumento de los recursos financieros.

El informe insta a los gobiernos a aumentar la financiación de los sistemas de sanidad animal e integrarlos en estrategias más amplias de salud, economía y seguridad; a los socios para el desarrollo a alinear la financiación con la prevención a largo plazo en lugar de la respuesta a las crisis; y a las instituciones financieras y al sector privado a reconocer la sanidad animal como una inversión de alto impacto.

«Los sistemas de sanidad animal son un bien público mundial, y el mundo no los financia como tal», concluyó la Dra. Susana Pombo, Presidenta de la Asamblea Mundial de Delegados de la OMSA.

«En un momento en que los gobiernos están aumentando los presupuestos de defensa, conviene preguntarse qué significa realmente la sanidad animal en este contexto. Las enfermedades no reconocen fronteras. Una brecha en la vigilancia de la sanidad animal en un país es una vulnerabilidad para todos los países, por lo que es fundamental cambiar nuestra forma de pensar sobre la solidaridad y la inversión en los sistemas de sanidad animal».

Las conclusiones del informe servirán de base para los debates de la próxima 93.ª Sesión General de la Asamblea Mundial de Delegados (18–22 de mayo), en particular en el Foro Técnico de la OMSA dedicado este año al tema «Invertir en sanidad animal para asegurar el futuro de todos».

También se celebrará una reunión ministerial al margen de la Ceremonia de Apertura, que incluirá la publicación de una declaración ministerial que reflejará una visión compartida sobre los sistemas de sanidad animal.

Acerca de la Organización Mundial de Sanidad Animal (OMSA)

La OMSA es la autoridad mundial en sanidad y bienestar animal. Fundada en 1924 en respuesta al devastador brote de peste bovina en Bélgica que formó parte de una epidemia más amplia que afectó a varios países europeos y tuvo repercusiones mundiales, la OMSA se ha dedicado desde entonces a vigilar, controlar y difundir información sobre las enfermedades animales en todo el mundo.

La OMSA se centra en la difusión transparente de información sobre las enfermedades animales, en la mejora de la sanidad animal a nivel mundial y, con ello, en la construcción de un mundo más seguro, saludable y sostenible. https://www.woah.org/es/inicio/

Leer más

Noticias Internacionales

La producción de alimentos de origen animal deberá aumentar 70 % para 2050, incluida la leche: FAO

Publicado

en

COMPARTIR

Leer más

Tendencia