Noticias Internacionales

Prueban la realidad virtual para reducir la ansiedad de las vacas

Publicado

en

(1.808 lecturas vistas)

COMPARTIR

El Ministerio de Agricultura de la Federación de Rusia asegura que se puede reducir la ansiedad en las vacas con el uso de un casco de realidad virtual (RV).

Los empleados de una granja de Moscú, Rusia y una compañía de TI anónima crearon y probaron un casco de realidad virtual para vacas. Según un comunicado del Ministerio de Agricultura de la Federación de Rusia, los experimentos con el casco demostraron que se puede reducir la ansiedad en las vacas.

LOS USOS DE LA RV

La realidad virtual (RV) se ha utilizado durante mucho tiempo no solo para el entretenimiento y la educación, sino también para fines médicos. Muchos grupos de investigación están trabajando en métodos que pueden influir en el estado psicoemocional de las personas, y el tratamiento de los trastornos mentales.

Uno de los casos más conocidos es el que usa la realidad virtual para tratar o reducir la gravedad de los síntomas de depresión, paranoia y fobias en los trastornos del espectro autista. Sin embargo, esto no significa que la realidad virtual solo pueda ayudar a las personas.

UN GIRO INNOVADOR

Dado que el estado psicológico a menudo afecta la productividad y otros aspectos del cuerpo, los expertos de una granja rusa decidieron verificar si es posible reducir la ansiedad en las vacas usando la realidad virtual. Para hacer esto, modificaron un casco de realidad virtual regular y lo adaptaron a la anatomía de la cabeza de una vaca.

Los desarrolladores no dijeron casi ningún detalle técnico sobre el sistema, señalando solo que el casco muestra un veraniego campo virtual. Así mismo, dijeron que al desarrollar el componente visual del programa, se tuvo en cuenta que las vacas perciben los colores de manera diferente.

Un comunicado de prensa del Ministerio de Agricultura declaró que en los experimentos, las vacas mostraron una disminución en la ansiedad y un aumento en el “estado de ánimo emocional general”.

Sin embargo, no revela la metodología de investigación, así como los valores numéricos específicos de los índices de ansiedad antes y durante el uso del casco. Los desarrolladores continuarán realizando el experimento para estudiar el efecto del casco VR en la productividad de las vacas lecheras.

Leer más
Click para comentar

Deja un mensaje

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Noticias Internacionales

México, Centroamérica y el IICA inician estrategia contra el gusano barrenador del ganado

Publicado

en

COMPARTIR

Leer más

Noticias Internacionales

Ecuador fortalece el control para garantizar la inocuidad de la leche en su territorio

Publicado

en

COMPARTIR

Leer más

Noticias Internacionales

Con estrategias de mitigación, aumentan un 40 % la productividad ganadera, con estrategias de mitigación

Publicado

en

COMPARTIR

En el marco del proyecto internacional GANASUR, especialistas del INTA presentaron los resultados del estudio en la Cuenca del Salado, Buenos Aires. Con estrategias de mitigación en los establecimientos se evitó la emisión de 7.400 toneladas de CO₂ y aumentó la producción por vientre un 40 %. Mejoras en la sanidad preventiva y reproductiva, descarte de animales improductivos y manejo del pastoreo, entre las estrategias implementadas.

El proyecto GANASUR se desarrolla sobre la estructura cooperativa de PROCISUR, que reúne a los institutos nacionales de investigación agropecuaria de Argentina, Brasil, Chile, Paraguay y Uruguay, junto con el IICA. La iniciativa busca identificar sistemas ganaderos representativos de cada país, evaluar opciones de mitigación y modelar los impactos productivos, económicos y ambientales asociados a su implementación.

En el caso de la Argentina, se seleccionó como caso de estudio un sistema de ciclo completo de la Pampa Deprimida. Según explicó Mauricio Álvarez, coordinador del Programa Nacional de Carnes y Fibras Animales del INTA, “se trata de una de las principales regiones ganaderas del país y porque la cría concentra una proporción muy importante de las emisiones del sistema”. Al mismo tiempo, sus brechas de eficiencia reproductiva y productiva ofrecen una oportunidad concreta para reducir emisiones sin disminuir la producción de carne.

En esta línea, puntualizó: “Para los países del CAS aumentar la productividad es una meta irrenunciable y los resultados demuestran que es posible producir más, mejorando la rentabilidad, de manera ambientalmente sostenible”.

En este sentido, subrayó: “Los resultados muestran que la mitigación puede integrarse a una estrategia de mejora productiva y económica: no se trata de producir menos, sino de producir más eficientemente, con una menor cantidad de emisiones por unidad de producto y una reducción simultánea de las emisiones absolutas”.

Las medidas de mitigación no se definieron como un paquete teórico, sino a partir de tecnologías probadas y compatibles con el funcionamiento de los establecimientos, detalló Álvarez, al tiempo que aclaró que “fueron validadas mediante consultas con productores y referentes sectoriales, que permitieron identificar aquellas que estarían dispuestos a adoptar”.

En esta línea, destacó que “uno de los principales aportes de GANASUR es haber integrado las dimensiones productiva, ambiental y económica. No alcanza con saber cuánto puede reducirse una emisión: también necesitamos conocer qué efecto tiene la tecnología sobre la productividad, cuánto cuesta implementarla y cuáles son las condiciones para que un productor decida adoptarla”.

Entre las estrategias que se aplicaron, se destacan las mejoras en la sanidad preventiva y reproductiva, el descarte de animales improductivos, el manejo del pastoreo, la recuperación de pasturas, la incorporación de leguminosas, la suplementación estratégica, la inseminación artificial a tiempo fijo y la selección genética.

“La implementación completa de esta trayectoria permitiría evitar unas 7.400 toneladas de CO₂ equivalente entre 2027 y 2040, lo que representa una reducción del 15 % de las emisiones acumuladas respecto del escenario de referencia”, confirmó el investigador. Para 2040, las emisiones anuales disminuirían hasta aproximadamente 2.645 toneladas de CO₂ equivalente y la huella de carbono por kilogramo producido se reduciría cerca de un 27 %.

“Los beneficios no serían solamente ambientales, sino también productivos”, sentenció Álvarez. Es que, según detalló, la producción por vientre aumentaría un 40 %, al pasar de 197 a 275 kg de peso vivo, mientras que el mayor volumen de carne generado y la mejora de la eficiencia permitirían alcanzar importantes beneficios económicos.

Según detalló el especialista del INTA, “la transición tecnológica se diseñó de manera gradual y acumulativa”. En una primera etapa se propuso ordenar el manejo del rodeo y mejorar su desempeño reproductivo; posteriormente, fortalecer la base forrajera y nutricional; y, finalmente, incorporar herramientas de mayor intensificación.

“Esta secuencia responde a una lógica concreta: comenzar por tecnologías de menor complejidad y avanzar hacia otras que requieren mayores capacidades e inversiones, evitando asumir que todas pueden adoptarse simultáneamente”, aclaró Álvarez.

Leer más

Tendencia