Noticias Internacionales

Nuevo Proyecto en Colombia de Queso Campesino más Nutritivo con Extractos de Maracuyá

Publicado

en

(2.035 lecturas vistas)

COMPARTIR

Nuevo proyecto A partir de extractos obtenidos de la cáscara del maracuyá, también conocida como fruta de la pasión, se le ha dado mayor firmeza al queso y se le han agregado compuestos bioactivos, lo que lo convierte en un alimento más nutritivo.

El estudiante Junior Bernardo Molina Hernández, de la Maestría en Ingeniería Agroindustrial de la Universidad Nacional de Colombia (U.N.) Sede Palmira, afirma que la cáscara o epicarpio del maracuyá contiene altos niveles de fibra dietaría y proteína, al igual que un considerable contenido de carotenoides y estructuras químicas a las cuales se atribuye capacidad antioxidante.

Por ejemplo, los carotenoides son pigmentos liposolubles naturales, fuentes de los colores amarillo, naranja y rojo de muchas plantas; además, algunos de ellos como el betacaroteno se pueden convertir en vitamina A. Teniendo en cuenta que este tipo de compuestos no pueden ser sintetizados por los humanos, es necesario obtenerlos de los vegetales o las frutas.

Precisamente, “la adición de dichos  compuestos a productos de gran consumo, en este caso el queso, es una estrategia importante para prevenir el deterioro celular -estrés oxidativo- que en algunos casos lleva a padecer enfermedades crónicas”, explica el estudiante Molina.

El otro aporte importante del producto mejorado es que el extracto aumentó hasta en un 1 % el peso del queso. Dicho resultado podría atribuirse a las interacciones entre la fibra de la cáscara del maracuyá y las proteínas de la leche; también a las propiedades tecnológicas de las fibras solubles como la capacidad de retención de agua y aceite.

De igual manera, durante la fabricación del queso se optimizó la firmeza del queso durante los primeros ocho días después de la elaboración. Esta característica otorga mayor atractivo sensorial al producto final para su consumo.

Creación y evaluación del producto

Para la elaboración del queso mejorado, se cortó y sumergió en ácido cítrico la cáscara de maracuyá, la cual después se expuso a un proceso de secado a 45 °C durante 18 horas.

Una vez seca, la materia prima se molió hasta que el tamaño de sus partículas se estandarizó en 0.212 mm. Después, se aplicaron solventes polares y apolares al compuesto, el cual fue reconstituido con agua destilada.

Finalizado el procesamiento de obtención del extracto de cáscara de maracuyá esta se añadió al queso, el cual se elaboró de la manera tradicional, y fue puesto a prueba de estabilidad durante 17 días. Durante ese tiempo se observaron aspectos como los parámetros fisicoquímicos y sensoriales.

Un grupo de 19 evaluadores no entrenados compararon el queso campesino. A favor del producto destacaron su aroma, color, firmeza y sabor.

El nuevo producto tiene un gran potencial, en especial si se tiene en cuenta que entre 2011 y el 2016 la comercialización nacional de quesos frescos pasó de 45.100 a 54.700 toneladas, cifra que representa un aumento del 21 %, según informa la Asociación Colombiana de Procesadores de Leche (Asoleche). Desde la organización se ubica al queso como el segundo producto derivado de la leche en cuanto a consumo, destacándose el campesino y el doble crema.

La investigación se realizó en el Laboratorio de Tecnología de Leches de la U.N. Sede Palmira por estudiantes del programa Ingeniería Agroindustrial. El trabajo se desarrolló bajo la coordinación de la profesora Margarita María Andrade Mahecha, quien posteriormente ha orientado otras investigaciones enfocadas a evaluar la incorporación del epicarpio de maracuyá en leches fermentadas, tipo yogurt, dulce cortado y helado, para el enriquecimiento nutricional de estos productos.

En la obtención del queso más nutritivo con residuos de maracuyá también participaron los estudiantes Eliana Acosta Pinchao, Juan Camilo Martínez Orozco, Manuel Perea Camayo, Hernando Roa Rodríguez, Julián Andrés Sánchez Rodríguez, David Santiago Rodríguez Giraldo y Alejandro Tejada Narváez.

Los resultados del trabajo se presentaron en la reciente edición de FIA Innova, evento que destaca el trabajo investigativo, de innovación y extensión de la Facultad de Ingeniería y Administración de la U.N. Sede Palmira.

 

 

Leer más
Click para comentar

Deja un mensaje

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Noticias Internacionales

México, Centroamérica y el IICA inician estrategia contra el gusano barrenador del ganado

Publicado

en

COMPARTIR

Leer más

Noticias Internacionales

Ecuador fortalece el control para garantizar la inocuidad de la leche en su territorio

Publicado

en

COMPARTIR

Leer más

Noticias Internacionales

Con estrategias de mitigación, aumentan un 40 % la productividad ganadera, con estrategias de mitigación

Publicado

en

COMPARTIR

En el marco del proyecto internacional GANASUR, especialistas del INTA presentaron los resultados del estudio en la Cuenca del Salado, Buenos Aires. Con estrategias de mitigación en los establecimientos se evitó la emisión de 7.400 toneladas de CO₂ y aumentó la producción por vientre un 40 %. Mejoras en la sanidad preventiva y reproductiva, descarte de animales improductivos y manejo del pastoreo, entre las estrategias implementadas.

El proyecto GANASUR se desarrolla sobre la estructura cooperativa de PROCISUR, que reúne a los institutos nacionales de investigación agropecuaria de Argentina, Brasil, Chile, Paraguay y Uruguay, junto con el IICA. La iniciativa busca identificar sistemas ganaderos representativos de cada país, evaluar opciones de mitigación y modelar los impactos productivos, económicos y ambientales asociados a su implementación.

En el caso de la Argentina, se seleccionó como caso de estudio un sistema de ciclo completo de la Pampa Deprimida. Según explicó Mauricio Álvarez, coordinador del Programa Nacional de Carnes y Fibras Animales del INTA, “se trata de una de las principales regiones ganaderas del país y porque la cría concentra una proporción muy importante de las emisiones del sistema”. Al mismo tiempo, sus brechas de eficiencia reproductiva y productiva ofrecen una oportunidad concreta para reducir emisiones sin disminuir la producción de carne.

En esta línea, puntualizó: “Para los países del CAS aumentar la productividad es una meta irrenunciable y los resultados demuestran que es posible producir más, mejorando la rentabilidad, de manera ambientalmente sostenible”.

En este sentido, subrayó: “Los resultados muestran que la mitigación puede integrarse a una estrategia de mejora productiva y económica: no se trata de producir menos, sino de producir más eficientemente, con una menor cantidad de emisiones por unidad de producto y una reducción simultánea de las emisiones absolutas”.

Las medidas de mitigación no se definieron como un paquete teórico, sino a partir de tecnologías probadas y compatibles con el funcionamiento de los establecimientos, detalló Álvarez, al tiempo que aclaró que “fueron validadas mediante consultas con productores y referentes sectoriales, que permitieron identificar aquellas que estarían dispuestos a adoptar”.

En esta línea, destacó que “uno de los principales aportes de GANASUR es haber integrado las dimensiones productiva, ambiental y económica. No alcanza con saber cuánto puede reducirse una emisión: también necesitamos conocer qué efecto tiene la tecnología sobre la productividad, cuánto cuesta implementarla y cuáles son las condiciones para que un productor decida adoptarla”.

Entre las estrategias que se aplicaron, se destacan las mejoras en la sanidad preventiva y reproductiva, el descarte de animales improductivos, el manejo del pastoreo, la recuperación de pasturas, la incorporación de leguminosas, la suplementación estratégica, la inseminación artificial a tiempo fijo y la selección genética.

“La implementación completa de esta trayectoria permitiría evitar unas 7.400 toneladas de CO₂ equivalente entre 2027 y 2040, lo que representa una reducción del 15 % de las emisiones acumuladas respecto del escenario de referencia”, confirmó el investigador. Para 2040, las emisiones anuales disminuirían hasta aproximadamente 2.645 toneladas de CO₂ equivalente y la huella de carbono por kilogramo producido se reduciría cerca de un 27 %.

“Los beneficios no serían solamente ambientales, sino también productivos”, sentenció Álvarez. Es que, según detalló, la producción por vientre aumentaría un 40 %, al pasar de 197 a 275 kg de peso vivo, mientras que el mayor volumen de carne generado y la mejora de la eficiencia permitirían alcanzar importantes beneficios económicos.

Según detalló el especialista del INTA, “la transición tecnológica se diseñó de manera gradual y acumulativa”. En una primera etapa se propuso ordenar el manejo del rodeo y mejorar su desempeño reproductivo; posteriormente, fortalecer la base forrajera y nutricional; y, finalmente, incorporar herramientas de mayor intensificación.

“Esta secuencia responde a una lógica concreta: comenzar por tecnologías de menor complejidad y avanzar hacia otras que requieren mayores capacidades e inversiones, evitando asumir que todas pueden adoptarse simultáneamente”, aclaró Álvarez.

Leer más

Tendencia