Noticias Internacionales

Investigan péptidos de la leche contra el cáncer de mama

Publicado

en

(2.093 lecturas vistas)

COMPARTIR

El diseño de péptidos provenientes de la proteína de la leche, denominada lactoferrina e identificada en mamíferos como vacas, cabras, cerdos, equinos, ratones y humanos, es una estrategia viable y novedosa en el tratamiento para combatir este cáncer.

Según la Organización Panamericana de la Salud, cada año más de 462.000 mujeres en las Américas son diagnosticadas con cáncer de mama, y cerca de 100.000 mueren a causa de esta enfermedad, y si las tendencias continúan, para 2030 se prevé que el número de casos aumente en un 34 por ciento.

Estas cifras despertaron el interés de Jorge Antonio Rodríguez Guerra, doctor en Ciencias Farmacéuticas de la Universidad Nacional de Colombia (UNAL) e investigador del grupo Síntesis y Aplicación de Moléculas Peptídicas de la misma Institución, quien se propuso generar una alternativa a los tratamientos convencionales, los cuales resultan agresivos, poco selectivos, invasivos y de gran afectación para la calidad de vida de las pacientes.

Para eso, centró su atención en el diseño de péptidos de la lactoferrina bovina, proteína presente en la primera leche que produce la vaca después de que nace un ternero y que es considerada de alto interés farmacológico por exhibir múltiples funciones biológicas, como actividad antibacteriana, antiviral, antiparasitaria y anticancerígena. Además, al formar parte del sistema inmune, es una de las primeras defensas ante cuerpos extraños como bacterias u hongos.

“Los péptidos como fármacos presentan ventajas, debido a su baja toxicidad, alta especificidad, versatilidad en su obtención y bajo costo de producción, siendo un grupo de moléculas que ha demostrado efectividad contra el cáncer”, señala el investigador, quien reconoce que actualmente se ha incrementado el desarrollo de opciones terapéuticas contra esta enfermedad basadas en péptidos, y que en las últimas dos décadas se ha observado un aumento del 400 % en el número de publicaciones científicas en las que se relacionan los términos “péptidos” y “cáncer”.

La investigación se desarrolló en tres etapas, en las que se realizaron procesos de síntesis química, purificación, caracterización y evaluación del efecto citotóxico contra líneas celulares derivadas del cáncer de mama, con lo cual se demostró que los péptidos derivados de la lactoferrina, y que tienen actividad bacteriana, pueden inhibir el crecimiento de células tumorales sugiriendo que tienen un alto potencial para su uso en pacientes con cáncer.

“La lactoferrina bovina es una proteína con un alto peso molecular, razón por la cual se transformó en versiones miniatura o miniproteínas, con el fin de crear péptidos promisorios para el diseño y desarrollo de fármacos contra infecciones bacterianas y contra el cáncer”, señala el investigador, para quien algunas de las moléculas reportadas podrían continuar en proceso de estudio para desarrollar fármacos alternativos contra esta dolencia.

Las células cancerosas tienen una ligera carga negativa en su superficie, lo que significa que se pueden diseñar moléculas de características positivas que se unan a las células del cáncer, explica el investigador.

Cuando las moléculas diseñadas entran a las células cancerígenas las pueda matar sin perjudicar las sanas y por eso se utiliza la lactoferrina trasformada en miniproteínas.

“Para una dosis normal se necesitarían kilos de lactoferrina en la leche y que tuviera efecto en nuestro cuerpo, lo cual resulta inviable, por eso se crearon péptidos de menor peso molecular en base química con las mismas características de la proteína original de la leche y así utilizarlas con confianza”, subraya.

En una primera etapa se ensayaron péptidos con cargas positivas, aunque en la práctica no podían matar las células cancerígenas, entonces se tomaron dos moléculas y se unieron a otras dos; esa unión química tenía moléculas que resultaron 65 veces con más actividad que la molécula original, lo que demuestra que la obtención de moléculas con características químicas es una aproximación a soluciones farmacéuticas contra este tipo de cáncer.

“Mi aporte a la humanidad es dejar una familia de péptidos que puedan luchar contra el cáncer, no solo de mama sino de los más de 100 tipos que existen”, concluye el investigador, quien enfatiza en los estudios que está haciendo el Departamento de Farmacia de la UNAL en combatir el cáncer oral bajo el uso de estas mismas moléculas.

Leer más
Click para comentar

Deja un mensaje

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Noticias Internacionales

México, Centroamérica y el IICA inician estrategia contra el gusano barrenador del ganado

Publicado

en

COMPARTIR

Leer más

Noticias Internacionales

Ecuador fortalece el control para garantizar la inocuidad de la leche en su territorio

Publicado

en

COMPARTIR

Leer más

Noticias Internacionales

Con estrategias de mitigación, aumentan un 40 % la productividad ganadera, con estrategias de mitigación

Publicado

en

COMPARTIR

En el marco del proyecto internacional GANASUR, especialistas del INTA presentaron los resultados del estudio en la Cuenca del Salado, Buenos Aires. Con estrategias de mitigación en los establecimientos se evitó la emisión de 7.400 toneladas de CO₂ y aumentó la producción por vientre un 40 %. Mejoras en la sanidad preventiva y reproductiva, descarte de animales improductivos y manejo del pastoreo, entre las estrategias implementadas.

El proyecto GANASUR se desarrolla sobre la estructura cooperativa de PROCISUR, que reúne a los institutos nacionales de investigación agropecuaria de Argentina, Brasil, Chile, Paraguay y Uruguay, junto con el IICA. La iniciativa busca identificar sistemas ganaderos representativos de cada país, evaluar opciones de mitigación y modelar los impactos productivos, económicos y ambientales asociados a su implementación.

En el caso de la Argentina, se seleccionó como caso de estudio un sistema de ciclo completo de la Pampa Deprimida. Según explicó Mauricio Álvarez, coordinador del Programa Nacional de Carnes y Fibras Animales del INTA, “se trata de una de las principales regiones ganaderas del país y porque la cría concentra una proporción muy importante de las emisiones del sistema”. Al mismo tiempo, sus brechas de eficiencia reproductiva y productiva ofrecen una oportunidad concreta para reducir emisiones sin disminuir la producción de carne.

En esta línea, puntualizó: “Para los países del CAS aumentar la productividad es una meta irrenunciable y los resultados demuestran que es posible producir más, mejorando la rentabilidad, de manera ambientalmente sostenible”.

En este sentido, subrayó: “Los resultados muestran que la mitigación puede integrarse a una estrategia de mejora productiva y económica: no se trata de producir menos, sino de producir más eficientemente, con una menor cantidad de emisiones por unidad de producto y una reducción simultánea de las emisiones absolutas”.

Las medidas de mitigación no se definieron como un paquete teórico, sino a partir de tecnologías probadas y compatibles con el funcionamiento de los establecimientos, detalló Álvarez, al tiempo que aclaró que “fueron validadas mediante consultas con productores y referentes sectoriales, que permitieron identificar aquellas que estarían dispuestos a adoptar”.

En esta línea, destacó que “uno de los principales aportes de GANASUR es haber integrado las dimensiones productiva, ambiental y económica. No alcanza con saber cuánto puede reducirse una emisión: también necesitamos conocer qué efecto tiene la tecnología sobre la productividad, cuánto cuesta implementarla y cuáles son las condiciones para que un productor decida adoptarla”.

Entre las estrategias que se aplicaron, se destacan las mejoras en la sanidad preventiva y reproductiva, el descarte de animales improductivos, el manejo del pastoreo, la recuperación de pasturas, la incorporación de leguminosas, la suplementación estratégica, la inseminación artificial a tiempo fijo y la selección genética.

“La implementación completa de esta trayectoria permitiría evitar unas 7.400 toneladas de CO₂ equivalente entre 2027 y 2040, lo que representa una reducción del 15 % de las emisiones acumuladas respecto del escenario de referencia”, confirmó el investigador. Para 2040, las emisiones anuales disminuirían hasta aproximadamente 2.645 toneladas de CO₂ equivalente y la huella de carbono por kilogramo producido se reduciría cerca de un 27 %.

“Los beneficios no serían solamente ambientales, sino también productivos”, sentenció Álvarez. Es que, según detalló, la producción por vientre aumentaría un 40 %, al pasar de 197 a 275 kg de peso vivo, mientras que el mayor volumen de carne generado y la mejora de la eficiencia permitirían alcanzar importantes beneficios económicos.

Según detalló el especialista del INTA, “la transición tecnológica se diseñó de manera gradual y acumulativa”. En una primera etapa se propuso ordenar el manejo del rodeo y mejorar su desempeño reproductivo; posteriormente, fortalecer la base forrajera y nutricional; y, finalmente, incorporar herramientas de mayor intensificación.

“Esta secuencia responde a una lógica concreta: comenzar por tecnologías de menor complejidad y avanzar hacia otras que requieren mayores capacidades e inversiones, evitando asumir que todas pueden adoptarse simultáneamente”, aclaró Álvarez.

Leer más

Tendencia