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Grupo Gloria y otras empresas denunciadas por el uso de lacto sueros en Colombia

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Diego Rosado, gerente general de la División Internacional de Alimentos del Grupo Gloria, afirma que no usan lactosueros, pese a ello han dispuesto todo lo necesario para las indagaciones.

La semana pasada un juez en Colombia aceptó una acción popular en la cual se acusa a nueve empresas del mercado lácteo en Colombia por adicionar lactosueros en la leche entera.

La denuncia fue presenta por Roberto Ramírez, presidente de Demogan, un gremio de ganaderos de Colombia, pero la acción popular por supuestas irregularidades en la composición de la leche la hizo a título personal.

Como respaldo de su denuncia incorporó un análisis realizado por la empresa alemana Muva, encargada de revisar el porcentaje de lactosueros añadidos en las diferentes marcas de más de 20 productores.

De esta manera, demanda afecta a nueve empresas entre ellas, al Grupo Gloria a través de su representada Gloria Colombia, además de las Parmalat y San Fernando, entre otras.

Por su parte Invima, su similar de Digesa en Colombia, hasta el momento no ha sido notificado por la acción popular, sin embargo, en declaraciones a medios en Colombia aseguró que iniciará las investigaciones de oficio en las plantas productores de leche.

Grupo Gloria responde

Ante los hechos ocurrido en Colombia, Diego Rosado, gerente general de la División Internacional de Alimentos del Grupo Gloria afirmó, que su representada no usa lacto sueros para la leche entera, tal como lo estipula las normas en Colombia.

Detalla que, el lacto sueros no es dañino a la salud, dado que diferentes empresas de alimentos en el mundo lo emplean para la formulación de las bebidas para los niños.

“Es un elemento que se emplea en las fórmulas infantiles, dado su alto contenido en proteínas”, expresó.

En el caso de Colombia, la regulación de alimentos ha dispuesto que no se use lacto sueros en la producción de la leche entera, ante ello Diego Rosado explica que la razón principal es para el uso principalmente la leche de la producción ganadera.

De otro lado, remarcó que, el uso de lacto sueros se emplea en otras bebidas lácteas, a las que se añade vitamina A, B, entre otros y que específicamente se detallan en el etiquetado de los envases, “a dichas bebidas no se llaman leche, es más, la regulación en Colombia exige que su venta sea en otro espacio, distinto al que se expende la leche entera”

Respecto a la acción popular, el representante del Grupo Gloria  a través de su representada Gloria Colombia dijo que todos los ciudadanos tienen derecho a invocar a este tipo de demanda, y que el martes recibirán la información de la denuncia presentada. A partir de ello verificarán la información que ha sido procesada para la acción popular.

El ejecutivo del Grupo Gloria se reafirma que, no han empleado lacto sueros en la leche entera, pero que si se emplea en otros productos lácteos.

Para esta acción popular, la información ha sido recogida de la producción de los meses de diciembre del 2018 a enero del 2019.

“Tenemos que ver las pruebas realizadas”, pues considera que muchas veces hay errores en los ensayos de laboratorio.

En Colombia se acopian entre 3 y 3.5 millones de litros de leche al año, sobre el cual el Grupo Gloria tiene una participación de menos de 10% de dicho mercado.

DATO

Sobre la investigación que haría Invima de Colombia, Diego indicó que recientemente han sido visitado y no han encontrado ninguna observación, pese a ello han dispuesto su apoyo a las investigaciones en curso.

Cabe indicar que, el Codex Alimentarius no restringe el uso del lacto sueros en la formulación de la leche, sino que ésta es una disposición de cada país.

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Con estrategias de mitigación, aumentan un 40 % la productividad ganadera, con estrategias de mitigación

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En el marco del proyecto internacional GANASUR, especialistas del INTA presentaron los resultados del estudio en la Cuenca del Salado, Buenos Aires. Con estrategias de mitigación en los establecimientos se evitó la emisión de 7.400 toneladas de CO₂ y aumentó la producción por vientre un 40 %. Mejoras en la sanidad preventiva y reproductiva, descarte de animales improductivos y manejo del pastoreo, entre las estrategias implementadas.

El proyecto GANASUR se desarrolla sobre la estructura cooperativa de PROCISUR, que reúne a los institutos nacionales de investigación agropecuaria de Argentina, Brasil, Chile, Paraguay y Uruguay, junto con el IICA. La iniciativa busca identificar sistemas ganaderos representativos de cada país, evaluar opciones de mitigación y modelar los impactos productivos, económicos y ambientales asociados a su implementación.

En el caso de la Argentina, se seleccionó como caso de estudio un sistema de ciclo completo de la Pampa Deprimida. Según explicó Mauricio Álvarez, coordinador del Programa Nacional de Carnes y Fibras Animales del INTA, “se trata de una de las principales regiones ganaderas del país y porque la cría concentra una proporción muy importante de las emisiones del sistema”. Al mismo tiempo, sus brechas de eficiencia reproductiva y productiva ofrecen una oportunidad concreta para reducir emisiones sin disminuir la producción de carne.

En esta línea, puntualizó: “Para los países del CAS aumentar la productividad es una meta irrenunciable y los resultados demuestran que es posible producir más, mejorando la rentabilidad, de manera ambientalmente sostenible”.

En este sentido, subrayó: “Los resultados muestran que la mitigación puede integrarse a una estrategia de mejora productiva y económica: no se trata de producir menos, sino de producir más eficientemente, con una menor cantidad de emisiones por unidad de producto y una reducción simultánea de las emisiones absolutas”.

Las medidas de mitigación no se definieron como un paquete teórico, sino a partir de tecnologías probadas y compatibles con el funcionamiento de los establecimientos, detalló Álvarez, al tiempo que aclaró que “fueron validadas mediante consultas con productores y referentes sectoriales, que permitieron identificar aquellas que estarían dispuestos a adoptar”.

En esta línea, destacó que “uno de los principales aportes de GANASUR es haber integrado las dimensiones productiva, ambiental y económica. No alcanza con saber cuánto puede reducirse una emisión: también necesitamos conocer qué efecto tiene la tecnología sobre la productividad, cuánto cuesta implementarla y cuáles son las condiciones para que un productor decida adoptarla”.

Entre las estrategias que se aplicaron, se destacan las mejoras en la sanidad preventiva y reproductiva, el descarte de animales improductivos, el manejo del pastoreo, la recuperación de pasturas, la incorporación de leguminosas, la suplementación estratégica, la inseminación artificial a tiempo fijo y la selección genética.

“La implementación completa de esta trayectoria permitiría evitar unas 7.400 toneladas de CO₂ equivalente entre 2027 y 2040, lo que representa una reducción del 15 % de las emisiones acumuladas respecto del escenario de referencia”, confirmó el investigador. Para 2040, las emisiones anuales disminuirían hasta aproximadamente 2.645 toneladas de CO₂ equivalente y la huella de carbono por kilogramo producido se reduciría cerca de un 27 %.

“Los beneficios no serían solamente ambientales, sino también productivos”, sentenció Álvarez. Es que, según detalló, la producción por vientre aumentaría un 40 %, al pasar de 197 a 275 kg de peso vivo, mientras que el mayor volumen de carne generado y la mejora de la eficiencia permitirían alcanzar importantes beneficios económicos.

Según detalló el especialista del INTA, “la transición tecnológica se diseñó de manera gradual y acumulativa”. En una primera etapa se propuso ordenar el manejo del rodeo y mejorar su desempeño reproductivo; posteriormente, fortalecer la base forrajera y nutricional; y, finalmente, incorporar herramientas de mayor intensificación.

“Esta secuencia responde a una lógica concreta: comenzar por tecnologías de menor complejidad y avanzar hacia otras que requieren mayores capacidades e inversiones, evitando asumir que todas pueden adoptarse simultáneamente”, aclaró Álvarez.

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