Noticias Internacionales

Cumplir 18 Meses sin Aftosa es la Meta Ecuatoriana en su Segunda Fase de Vacunación

Publicado

en

(2.152 lecturas vistas)

COMPARTIR

El lunes 5 de noviembre inició la II fase de vacunación contra la Fiebre Aftosa en todo el territorio ecuatoriano, excepto Galápagos.

De este modo, el Ministerio de Agricultura, Ganadería, Acuacultura y Pesca de Ecuador (MAGAP), a través de la Agencia Ecuatoriana de Aseguramiento de la Calidad del Agro (AGROCALIDAD), continúa con el Proyecto Nacional de Erradicación de Fiebre Aftosa que impulsa el Gobierno Nacional. La meta de esta segunda fase de vacunación es mantener la condición histórica registrada desde julio de 2011 sin brotes de aftosa. En consecuencia, al finalizar este periodo (19 de diciembre) se sumarían 18 meses sin la presencia de esta enfermedad y con esto, el Ecuador sigue avanzando en su camino para obtener la certificación emitida por la Organización Mundial de Sanidad Animal (OIE) que declararía al país libre de Fiebre Aftosa con vacunación en el año 2015.

El objetivo fundamental de la vacunación es lograr que el Ecuador mantenga el estatus de país sin presencia clínica de la enfermedad, lo cual permitirá avanzar hacia la certificación de país libre de aftosa con vacunación. Esto tiene como finalidad favorecer a la exportación de productos cárnicos y lácteos. Por lo tanto, para mejorar las condiciones socio – económicas del sector ganadero, no se puede dejar de cumplir con la vacunación semestral a todos los bovinos, lo que permite mantener a las reses inmunizadas contra el virus.

En esta nueva etapa se prevé vacunar 4,7 millones de reses a nivel nacional, superando el récord histórico de cobertura alcanzado en la primera fase (mayo – junio) de 4,5 millones. Este es un proceso que no se distribuye por zonas, pues la vacunación inició simultáneamente en todo el país. Para ello, los 1.165 técnicos vacunadores, a través de los 48 operadores de vacunación, se distribuyen por todo el Ecuador para visitar cada uno de los predios ganaderos, conforme a un cronograma previamente establecido, y proceder a vacunar. La inversión realizada por el Gobierno Nacional para la primera y segunda fase de vacunación contra la fiebre aftosa asciende a USD 12 millones, misma que ha sido destinada a la compra de vacunas, kits de vacunación, subsidio de vacunación en campo, movilización, supervisión, etc.

Con esta iniciativa, el interés del Gobierno Nacional, a través del MAGAP y AGROCALIDAD, es proteger la producción pecuaria del país y mantener a la población bovina sin brotes. Si desea más información puede comunicarse al número 1-800 AGRO00.

Noticias Internacionales

México, Centroamérica y el IICA inician estrategia contra el gusano barrenador del ganado

Publicado

en

COMPARTIR

Leer más

Noticias Internacionales

Ecuador fortalece el control para garantizar la inocuidad de la leche en su territorio

Publicado

en

COMPARTIR

Leer más

Noticias Internacionales

Con estrategias de mitigación, aumentan un 40 % la productividad ganadera, con estrategias de mitigación

Publicado

en

COMPARTIR

En el marco del proyecto internacional GANASUR, especialistas del INTA presentaron los resultados del estudio en la Cuenca del Salado, Buenos Aires. Con estrategias de mitigación en los establecimientos se evitó la emisión de 7.400 toneladas de CO₂ y aumentó la producción por vientre un 40 %. Mejoras en la sanidad preventiva y reproductiva, descarte de animales improductivos y manejo del pastoreo, entre las estrategias implementadas.

El proyecto GANASUR se desarrolla sobre la estructura cooperativa de PROCISUR, que reúne a los institutos nacionales de investigación agropecuaria de Argentina, Brasil, Chile, Paraguay y Uruguay, junto con el IICA. La iniciativa busca identificar sistemas ganaderos representativos de cada país, evaluar opciones de mitigación y modelar los impactos productivos, económicos y ambientales asociados a su implementación.

En el caso de la Argentina, se seleccionó como caso de estudio un sistema de ciclo completo de la Pampa Deprimida. Según explicó Mauricio Álvarez, coordinador del Programa Nacional de Carnes y Fibras Animales del INTA, “se trata de una de las principales regiones ganaderas del país y porque la cría concentra una proporción muy importante de las emisiones del sistema”. Al mismo tiempo, sus brechas de eficiencia reproductiva y productiva ofrecen una oportunidad concreta para reducir emisiones sin disminuir la producción de carne.

En esta línea, puntualizó: “Para los países del CAS aumentar la productividad es una meta irrenunciable y los resultados demuestran que es posible producir más, mejorando la rentabilidad, de manera ambientalmente sostenible”.

En este sentido, subrayó: “Los resultados muestran que la mitigación puede integrarse a una estrategia de mejora productiva y económica: no se trata de producir menos, sino de producir más eficientemente, con una menor cantidad de emisiones por unidad de producto y una reducción simultánea de las emisiones absolutas”.

Las medidas de mitigación no se definieron como un paquete teórico, sino a partir de tecnologías probadas y compatibles con el funcionamiento de los establecimientos, detalló Álvarez, al tiempo que aclaró que “fueron validadas mediante consultas con productores y referentes sectoriales, que permitieron identificar aquellas que estarían dispuestos a adoptar”.

En esta línea, destacó que “uno de los principales aportes de GANASUR es haber integrado las dimensiones productiva, ambiental y económica. No alcanza con saber cuánto puede reducirse una emisión: también necesitamos conocer qué efecto tiene la tecnología sobre la productividad, cuánto cuesta implementarla y cuáles son las condiciones para que un productor decida adoptarla”.

Entre las estrategias que se aplicaron, se destacan las mejoras en la sanidad preventiva y reproductiva, el descarte de animales improductivos, el manejo del pastoreo, la recuperación de pasturas, la incorporación de leguminosas, la suplementación estratégica, la inseminación artificial a tiempo fijo y la selección genética.

“La implementación completa de esta trayectoria permitiría evitar unas 7.400 toneladas de CO₂ equivalente entre 2027 y 2040, lo que representa una reducción del 15 % de las emisiones acumuladas respecto del escenario de referencia”, confirmó el investigador. Para 2040, las emisiones anuales disminuirían hasta aproximadamente 2.645 toneladas de CO₂ equivalente y la huella de carbono por kilogramo producido se reduciría cerca de un 27 %.

“Los beneficios no serían solamente ambientales, sino también productivos”, sentenció Álvarez. Es que, según detalló, la producción por vientre aumentaría un 40 %, al pasar de 197 a 275 kg de peso vivo, mientras que el mayor volumen de carne generado y la mejora de la eficiencia permitirían alcanzar importantes beneficios económicos.

Según detalló el especialista del INTA, “la transición tecnológica se diseñó de manera gradual y acumulativa”. En una primera etapa se propuso ordenar el manejo del rodeo y mejorar su desempeño reproductivo; posteriormente, fortalecer la base forrajera y nutricional; y, finalmente, incorporar herramientas de mayor intensificación.

“Esta secuencia responde a una lógica concreta: comenzar por tecnologías de menor complejidad y avanzar hacia otras que requieren mayores capacidades e inversiones, evitando asumir que todas pueden adoptarse simultáneamente”, aclaró Álvarez.

Leer más

Tendencia