Noticias Internacionales

Como Reducir el Costo de la Recría sin Comprometer la Salud y el Bienestar del Animal

Publicado

en

(1.165 lecturas vistas)

COMPARTIR

«La novilla no es un costo para una granja, sino una inversión, porque son las futuras productoras de leche y reproductoras”, según el experto español en recría de vacuno lechero Álex Bach, durante una charla organizada por la Unidad de Rumiantes de Zoetis España.

En un artículo publicado en el portal campogalego.es que recoge los planteamientos del experto, se indica que el objetivo para reducir el costo de la recría sin comprometer la salud y el bienestar del animal debe ser alcanzar los 580 kilogramos de peso a los 670 días para una novilla de raza Holstein, realizando un pesaje periódico de los animales para comprobar si vamos cumpliendo los objetivos.

Para ello, Bach ofreció una serie de recomendaciones de manejo y alimentación para alcanzar esta meta.

En primer lugar manifestó que “las novillas que crecen más rápido a edades tempranas salen más baratas de recriar”. Las terneras son mucho más eficientes en índice de conversión de alimentos en ganancia corporal durante los primeros meses de vida, por lo que no se debe escatimar en pienso starter y leche maternizada de calidad.

“El óptimo de crecimiento es lograr una ganancia de 800 gramos diarios durante los primeros 55 días de vida, y de esta forma el coste de la novilla será menor”, destacó Bach. Es decir, fomentar un buen consumo de pienso starter en el destete cuando la ternera podrá incrementar más kilos de masa muscular de forma más barata reduce el coste de la recría.

De igual manera otra de las recomendaciones es dar a la ternera antes del destete alrededor de 6 litros de leche al día, equivalente a unos 700 gramos de leche en polvo. La leche maternizada debe tener un mínimo de un 25 % de proteína (de caseína o de suero de leche), un mínimo del 20 % de grasa y la lactosa debería estar por debajo del 45 %.

En cuanto al pienso starter, el experto señaló que debe tener entre un 20 y un 22 % de proteína, menos del 15 % de fibra, entre un 4 y un 7 % de grasa y alrededor de 3 megacalorías (Mcal) de energía por kilogramo. La presentación en forma de pellet es la más digestible y que mejores resultados da en esta fase. Al principio se puede ofrecer en un bol y luego pasar a un cubo.

Así mismo señaló que  desde los primeros días de vida se debe ofrecer agua limpia a la ternera. Cuando empieza a comer starter hay que tener en cuenta que el animal precisa 4,5 litros de agua por cada kilogramo de pienso que coma.

También desde los primeros días de vida se debe ofrecer al animal paja picada, para que se vaya familiarizando y preparando el rumen para el destete.

Entre 3 y 2 semanas antes del destete es preciso ir reduciendo la cantidad de leche y la semana anterior también la frecuencia de tomas.

En cuanto a la alimentación en el post-destete, manifestó que el objetivo debe ser un rápido crecimiento de las terneras de unos 1,2 kilogramos al día, pues en esta etapa son mucho más eficientes y se logra una mayor tasa de retorno.

Para ello recomendó que entre los 70 y los 90 días se brinde un pienso con un 20 % de proteína y una energía de 2,98 Mcal de EM/Kg y un 17 % de Fibra Detergente Neutro (NDF) y no más de un 10 % de forraje.

Entre los 90 y los 200 días se debe bajar a 19 % de proteína, 2,90 Mcal de EM/Kg y subir a 19 % de NDF (un 13 % de forraje).

Entre los 200 y los 260 días, bajar a un 18 % de proteína, 2,85 Mcal de EM/Kg y subir a 26 % de NDF (en torno a un 25 % de forraje).

Durante la gestación, después de los 420 días de vida de la novilla, su ración debería tener un 14,5% de proteína bruta, un 2,15 Mcal de EM/Kg y subir a 55 % o 60 % de NDF (entre un 70 y un 75 % de forraje).

De otro lado, Bach indicó que en el caso de las terneras que han padecido varios procesos de enfermedades respiratorias durante la recría se recomienda descartarlas y venderlas para carne, ya que su vida productiva en días en leche será menor.

También se deberían descartar las terneras que han tenido que ser inseminadas 4 o más veces, pues van a tener menos días en leche y tendrán un coste mayor. Las terneras que abortan también deberían ser enviadas para carne, concluyó.

Leer más
Click para comentar

Deja un mensaje

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Noticias Internacionales

México, Centroamérica y el IICA inician estrategia contra el gusano barrenador del ganado

Publicado

en

COMPARTIR

Leer más

Noticias Internacionales

Ecuador fortalece el control para garantizar la inocuidad de la leche en su territorio

Publicado

en

COMPARTIR

Leer más

Noticias Internacionales

Con estrategias de mitigación, aumentan un 40 % la productividad ganadera, con estrategias de mitigación

Publicado

en

COMPARTIR

En el marco del proyecto internacional GANASUR, especialistas del INTA presentaron los resultados del estudio en la Cuenca del Salado, Buenos Aires. Con estrategias de mitigación en los establecimientos se evitó la emisión de 7.400 toneladas de CO₂ y aumentó la producción por vientre un 40 %. Mejoras en la sanidad preventiva y reproductiva, descarte de animales improductivos y manejo del pastoreo, entre las estrategias implementadas.

El proyecto GANASUR se desarrolla sobre la estructura cooperativa de PROCISUR, que reúne a los institutos nacionales de investigación agropecuaria de Argentina, Brasil, Chile, Paraguay y Uruguay, junto con el IICA. La iniciativa busca identificar sistemas ganaderos representativos de cada país, evaluar opciones de mitigación y modelar los impactos productivos, económicos y ambientales asociados a su implementación.

En el caso de la Argentina, se seleccionó como caso de estudio un sistema de ciclo completo de la Pampa Deprimida. Según explicó Mauricio Álvarez, coordinador del Programa Nacional de Carnes y Fibras Animales del INTA, “se trata de una de las principales regiones ganaderas del país y porque la cría concentra una proporción muy importante de las emisiones del sistema”. Al mismo tiempo, sus brechas de eficiencia reproductiva y productiva ofrecen una oportunidad concreta para reducir emisiones sin disminuir la producción de carne.

En esta línea, puntualizó: “Para los países del CAS aumentar la productividad es una meta irrenunciable y los resultados demuestran que es posible producir más, mejorando la rentabilidad, de manera ambientalmente sostenible”.

En este sentido, subrayó: “Los resultados muestran que la mitigación puede integrarse a una estrategia de mejora productiva y económica: no se trata de producir menos, sino de producir más eficientemente, con una menor cantidad de emisiones por unidad de producto y una reducción simultánea de las emisiones absolutas”.

Las medidas de mitigación no se definieron como un paquete teórico, sino a partir de tecnologías probadas y compatibles con el funcionamiento de los establecimientos, detalló Álvarez, al tiempo que aclaró que “fueron validadas mediante consultas con productores y referentes sectoriales, que permitieron identificar aquellas que estarían dispuestos a adoptar”.

En esta línea, destacó que “uno de los principales aportes de GANASUR es haber integrado las dimensiones productiva, ambiental y económica. No alcanza con saber cuánto puede reducirse una emisión: también necesitamos conocer qué efecto tiene la tecnología sobre la productividad, cuánto cuesta implementarla y cuáles son las condiciones para que un productor decida adoptarla”.

Entre las estrategias que se aplicaron, se destacan las mejoras en la sanidad preventiva y reproductiva, el descarte de animales improductivos, el manejo del pastoreo, la recuperación de pasturas, la incorporación de leguminosas, la suplementación estratégica, la inseminación artificial a tiempo fijo y la selección genética.

“La implementación completa de esta trayectoria permitiría evitar unas 7.400 toneladas de CO₂ equivalente entre 2027 y 2040, lo que representa una reducción del 15 % de las emisiones acumuladas respecto del escenario de referencia”, confirmó el investigador. Para 2040, las emisiones anuales disminuirían hasta aproximadamente 2.645 toneladas de CO₂ equivalente y la huella de carbono por kilogramo producido se reduciría cerca de un 27 %.

“Los beneficios no serían solamente ambientales, sino también productivos”, sentenció Álvarez. Es que, según detalló, la producción por vientre aumentaría un 40 %, al pasar de 197 a 275 kg de peso vivo, mientras que el mayor volumen de carne generado y la mejora de la eficiencia permitirían alcanzar importantes beneficios económicos.

Según detalló el especialista del INTA, “la transición tecnológica se diseñó de manera gradual y acumulativa”. En una primera etapa se propuso ordenar el manejo del rodeo y mejorar su desempeño reproductivo; posteriormente, fortalecer la base forrajera y nutricional; y, finalmente, incorporar herramientas de mayor intensificación.

“Esta secuencia responde a una lógica concreta: comenzar por tecnologías de menor complejidad y avanzar hacia otras que requieren mayores capacidades e inversiones, evitando asumir que todas pueden adoptarse simultáneamente”, aclaró Álvarez.

Leer más

Tendencia