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Cochabamba: Cuenca Lechera Boliviana en Crecimiento que Apuesta en la Genética Holstein

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En Cochabamba (Bolivia), las condiciones medioambientales son ideales para la explotación de razas especializadas en producción de leche. Existen rendimientos de hasta 12 mil kilogramos del líquido en el periodo de lactancia.

Las vacas lecheras mejoradas genéticamente producen casi tres veces más que los animales criollos, además la calidad del producto en cuanto a proteínas y grasas también se multiplica.

En Cochabamba, la mejora genética se ha alcanzado tras 27 años de trabajo de la Asociación de Criadores de Holstein en Bolivia (Acrhobol), raza que predomina en el departamento, que de manera muy metódica y con la puesta en marcha del Programa de Monta Seleccionada, ha logrado obtener vacas con pedigrí que fortalecen el hato ganadero lechero.

El presidente de Acrhobol, Orlando Vallejos, explica que este trabajo ha permitido convertir a el departamento en el primero a nivel nacional en el rubro lechero, porque se importa semen de los 100 mejores toros de Estados Unidos de acuerdo a un catálogo en el que aparecen todos los modelos.

“Eso se ha podido demostrar en la Feria de la Leche (de hace algunas semanas) donde hemos mostrado a los animales que tenemos, su capacidad de producir leche. Hemos traído a un juez extranjero uruguayo que ha quedado admirado por lo que ha visto”, dice.

Sin embargo, este trabajo requiere de dedicación y tiempo, desde el momento de la selección del animal del que provendrá el esperma, el traslado del semen en termos criogénicos, que contienen nitrógeno liquido que permite someterlo a los 190 grados centígrados bajo cero. A esto, le sigue la inseminación propia, el nacimiento, la alimentación  y posterior recolección de leche.

Vallejos explica que se hace un registro de cada animal para conocer cuál es su ascendencia y descendencia, a esto se suma la ubicación de un chip de cada vaca y, el manejo sanitario, nutricional, entre otras actividades que realiza Acrhobol.

“Hacemos los árboles genealógicos de las vaquitas, les damos identidad para saber de sus padres y, en función a eso, vamos mejorando las características evitando consanguinidad, evitando algunos genes agresivos que podrían tener los toros, controlando la reproducción”.

“Una vaquita a partir de su nacimiento tiene que pasar dos años para que tenga su cría y esa cría en dos años recién va a mostrar la capacidad de producción de leche que va a tener”, agrega.

A la fecha, existen 3 mil animales que están siendo monitoreados en todo el país, porque se tienen contratos con productores lecheros de Tarija y La Paz. «Y estamos queriendo incursionar en Santa Cruz», agrega.

MAYOR PRODUCCIÓN

Las condiciones medioambientales son ideales para la explotación de razas especializadas de leche, al punto de que existen rendimientos de hasta 12 mil kilogramos de leche en 305 días (periodo de lactancia). Las mejores productoras llegan  a 64,3 kilogramos por día.

El gerente administrativo de Acrhobol, Walter Muriel, explica que el mejoramiento genético de las vacas en cada proceso tiene mejores resultados, sobre todo en el volumen. “Hace tres años en Cochabamba se estaban entregando aproximadamente 200 mil litros de leche diariamente; hoy estamos bordeando los 400 mil. Eso quiere decir que el trabajo que se realiza, no solamente Acrhobol sino con las demás asociaciones, está aumentando la productividad del hato lechero”.

En promedio, una vaca produce 18 litros por día en dos extracciones y otra mejorada genéticamente, 48.

Las ventajas que se obtienen con este proceso genético son muchas, entre ellas el ganado es precoz, es decir, ingresa a corta edad en celo. Además, se trata de ganados de mediana estatura por lo que consumen menos alimentos.

COSTO Y PERSONAL

Muriel también explica que para hacer todo el proceso de inseminación, Acrhobol cuenta con siete veterinarios de planta especializados y capacitados en Estados Unidos, Costa Rica, Argentina y Uruguay.

Con el semen sexado se tiene un 90 por ciento de posibilidades de que la nueva cría sea hembra.

Cada pajuela del semen sexado tiene un costo que oscila entre 200 y 480 bolivianos. Actualmente, los centros de reproducción de las 20 granjas que son socios de Acrhobol adquieren un promedio anual de 20 mil dosis de pajuelas de inseminación importadas de Estados Unidos, para implementar programas de mejoramiento genético en la cuenca lechera de Cochabamba. De acuerdo con Muriel, para  2014 se espera lograr importar 30 mil dosis de pajuelas.

Aunque el fin de Acrhobol no es económico, una vaca lechera Holtein obtenida mediante inseminación artificial en Cochabamba tiene un costo aproximado de 3.500 dólares, a diferencia de una vaca criolla de la misma edad que produce entre 10 y 12 litros día y que vale hasta 12 mil bolivianos.

MAS DATOS

  • En Cochabamba, la raza que predomina en el hato lechero mejorado genéticamente es la Hosltein.
  • Una vaca Holstein obtenida bajo inseminación artificial en Cochabamba tiene un costo aproximado de 3.500 dólares.
  • Acrhobol importa los espermas de los 100 mejores toros de Estados Unidos.
  • Para 2014 está previsto importar cerca de 30 mil pajuelas.
  • La meta es lograr la producción de 400 mil litros por año.

GIROLANDO: UNA RAZA QUE SE ADAPTA MEJOR AL CLIMA CÁLIDO

Productores de Santa Cruz de la Sierra en el oriente boliviano apuestan por la raza Girolando.

Los productores del departamento de Santa Cruz también trabajan en mejorar genéticamente las vacas lecheras aunque en el tema cárnico están más adelantados, pero, a diferencia de Cochabamba, este sector se enfoca en la raza Girolando por su buena productividad en leche y su adaptabilidad al clima tropical.

Esta raza es una mezcla formada por las Gyr y Holando u Holandés, adaptada para regiones de clima tropical, y que países como Estados Unidos, Canadá, Venezuela y Colombia están produciendo.

La presidenta de la Federación de Lecheros de Santa Cruz, María Antonieta Colamayor, explica que es necesario avanzar en el trabajo de mejoramiento genético y se lo está haciendo mediante la Asociación de Criadores de Razas Lecheras (Asocrale).

“Hemos adelantado bastante, tenemos nuestra institución matriz que es la Asocrale, que se dedica exclusivamente a los ganados de genética que traen de otros países para mejorar nuestros hatos lecheros acá en Bolivia”, comenta.

Colamayor cuenta que tuvieron buenos resultados con la implementación del Girolando en cuanto a la adaptación y resistencia al clima cálido, pero también a la incidencia de las garrapatas y estrés calórico.

“El Girolando resulta ser un poco más resistente a todo este tipo de problemas”, agrega Colamayor.

Sin embargo, Asocrale también se encarga del registro genealógico  y el control lechero o registro de producción  de las razas puras Holando, Pardo Suizo y Jersey.

Por otra parte, con el propósito de mejorar la calidad de vida y la cuenca  lechera de la población rural campesina de los valles de Santa Cruz, la Gobernación de ese departamento lanzó un proyecto por el valor de 1,5 millones de bolivianos, con el principal objetivo de fomentar la producción lechera en los municipios Quirusillas, Mairana, Samaipata y también en Pampagrande.

El proyecto está basado principalmente en cinco componentes: fondo rotatorio de ganado de leche, mejoramiento genético bovino, apoyo técnico para la construcción de corrales y salas de ordeño de los tambos o granjas lecheras, pero también en la capacitación y asistencia técnica en producción de ganado de leche y fortalecimiento del gremio ganadero.

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La sanidad animal recibe apenas el 0,6 % del gasto mundial en salud pese al aumento de las crisis sanitarias

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El informe advierte que los recortes de la ayuda dejan al mundo peligrosamente expuesto a las enfermedades transfronterizas, la inseguridad alimentaria y la próxima pandemia.

El mundo no está invirtiendo lo suficiente en sanidad animal, pese a la creciente evidencia de que el costo de la inacción supera con creces el costo de la prevención.

El informe, publicado por la Organización Mundial de Sanidad Animal (OMSA, WOAH por sus siglas en inglés) en el marco de su 93.ª Sesión General, es la única evaluación mundial anual de las tendencias, riesgos y desafíos en materia de sanidad animal.

El informe destaca que las enfermedades animales destruyen más del 20 % de la producción animal mundial cada año. Estos impactos se sienten con mayor intensidad en los países de ingresos bajos y medios, donde la sanidad animal desempeña un papel fundamental para sostener los medios de vida, la seguridad alimentaria y la resiliencia económica. Al mismo tiempo, los sistemas con recursos insuficientes tienen dificultades para detectar y responder a las enfermedades de forma temprana, y también enfrentan retos para mantener los estándares de bienestar animal.

Las recientes reducciones de los presupuestos de ayuda internacional están agravando la presión. La asistencia para el desarrollo en salud ha caído a aproximadamente 39.100 millones de dólares estadounidenses en 2025, y la sanidad animal representa menos del 2,5 % de ese total. En el mismo periodo, el gasto mundial en defensa alcanzó un récord de 2,9 billones de dólares estadounidenses. En este contexto, el fortalecimiento de los sistemas de sanidad animal la infraestructura compartida que protege frente a enfermedades de origen natural, liberaciones accidentales y amenazas biológicas deliberadas sigue estando insuficientemente financiado, pese a su papel esencial en la gestión de riesgos transfronterizos, incluidas las enfermedades emergentes y las amenazas biológicas.

El informe subraya que llevar los Servicios Veterinarios de todos los países a los estándares internacionales costaría aproximadamente 2.300 millones de dólares estadounidenses al año, menos del 0,05 % de los 3,6 billones de dólares en pérdidas económicas atribuidas a la COVID-19 en 2020, una enfermedad que con gran probabilidad tuvo un origen animal, aunque su origen preciso y la vía de transmisión al ser humano aún no se han establecido de forma definitiva.

«Los sistemas de sanidad animal se sitúan en el centro mismo de la seguridad alimentaria, la estabilidad económica, el bienestar y la salud humana, y sin embargo están crónicamente infradotados», declaró la Dra. Emmanuelle Soubeyran, Directora General de la OMSA. «La pandemia de COVID-19 puso de manifiesto la importancia de invertir más en la prevención y en el enfoque de Una sola salud. Una sola salud seguirá siendo una aspiración hasta que la sanidad animal se integre de manera genuina en la forma en que planificamos e invertimos, mucho antes de que llegue la próxima crisis».

Entre 2025 y 2026, 64 países y territorios notificaron más de 2.000 brotes de influenza aviar de alta patogenicidad, lo que provocó el sacrificio o la pérdida de más de 140 millones de aves de corral.

La fiebre aftosa ha causado brotes sin precedentes en el África meridional y ha reaparecido en Europa. La peste porcina africana continúa propagándose, incluso mediante notables saltos a larga distancia.

Asimismo, el gusano barrenador del Nuevo Mundo una mosca parásita que se alimenta de carne está generando gran preocupación, con decenas de miles de casos registrados en América Central y una expansión hacia el norte que supone una amenaza para la sanidad animal más allá de los países actualmente afectados.

El 75 % de las enfermedades infecciosas emergentes en humanos se originan en animales, lo que convierte a los sistemas de sanidad animal en la primera línea de defensa del mundo frente a los brotes, incluida una posible próxima pandemia.

Sin embargo, el informe indica que estos sistemas están bajo presión: el 18 % de los países evaluados recientemente presenta una disminución de la capacidad veterinaria, y el 22 % una disminución de la capacidad del personal paraprofesional.

«Lo que estamos observando va más allá de la propagación de las enfermedades y refleja también una presión creciente sobre las redes de vigilancia y las capacidades de respuesta de emergencia, especialmente en las regiones más expuestas a los riesgos para la sanidad animal», afirmó el Dr. Paolo Tizzani, epidemiólogo veterinario senior de la OMSA.

«Cuando los Servicios Veterinarios carecen de recursos, las enfermedades se detectan tarde, se propagan más y resultan más costosas de controlar, independientemente de cómo se hayan iniciado. Fortalecer estos sistemas es, por tanto, una forma importante y eficaz de que los gobiernos y sus socios reduzcan los riesgos y mejoren la preparación».

Con base en 54 países y territorios evaluados por la OMSA, se estima que sería necesario un aumento presupuestario medio del 52 % para cubrir el coste anual real de unos Servicios Veterinarios eficaces. El Programa de Prestación de Servicios Veterinarios (PVS) de la OMSA ofrece a los países una evaluación independiente de sus sistemas de sanidad animal y una hoja de ruta adaptada para su mejora. Como avance positivo, tras actividades recientes del PVS, más de la mitad de los países participantes informaron de un aumento de los recursos financieros.

El informe insta a los gobiernos a aumentar la financiación de los sistemas de sanidad animal e integrarlos en estrategias más amplias de salud, economía y seguridad; a los socios para el desarrollo a alinear la financiación con la prevención a largo plazo en lugar de la respuesta a las crisis; y a las instituciones financieras y al sector privado a reconocer la sanidad animal como una inversión de alto impacto.

«Los sistemas de sanidad animal son un bien público mundial, y el mundo no los financia como tal», concluyó la Dra. Susana Pombo, Presidenta de la Asamblea Mundial de Delegados de la OMSA.

«En un momento en que los gobiernos están aumentando los presupuestos de defensa, conviene preguntarse qué significa realmente la sanidad animal en este contexto. Las enfermedades no reconocen fronteras. Una brecha en la vigilancia de la sanidad animal en un país es una vulnerabilidad para todos los países, por lo que es fundamental cambiar nuestra forma de pensar sobre la solidaridad y la inversión en los sistemas de sanidad animal».

Las conclusiones del informe servirán de base para los debates de la próxima 93.ª Sesión General de la Asamblea Mundial de Delegados (18–22 de mayo), en particular en el Foro Técnico de la OMSA dedicado este año al tema «Invertir en sanidad animal para asegurar el futuro de todos».

También se celebrará una reunión ministerial al margen de la Ceremonia de Apertura, que incluirá la publicación de una declaración ministerial que reflejará una visión compartida sobre los sistemas de sanidad animal.

Acerca de la Organización Mundial de Sanidad Animal (OMSA)

La OMSA es la autoridad mundial en sanidad y bienestar animal. Fundada en 1924 en respuesta al devastador brote de peste bovina en Bélgica que formó parte de una epidemia más amplia que afectó a varios países europeos y tuvo repercusiones mundiales, la OMSA se ha dedicado desde entonces a vigilar, controlar y difundir información sobre las enfermedades animales en todo el mundo.

La OMSA se centra en la difusión transparente de información sobre las enfermedades animales, en la mejora de la sanidad animal a nivel mundial y, con ello, en la construcción de un mundo más seguro, saludable y sostenible. https://www.woah.org/es/inicio/

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