Noticias Internacionales

Científicos Chilenos estudian nuevo tipo de leche alta en proteína para alérgicos

Publicado

en

(655 lecturas vistas)

COMPARTIR

La investigación busca identificar cuál leche es recomendable a cada tipo de consumidor existente en el país, considerando los efectos que estos productos lácteos pueden generar tras su ingesta, o por la prevalencia de alergias alimentarias.

Considerando las necesidades nutritivas de la población y las contraindicaciones médicas por alergias alimentarias en alza, el Instituto de Investigaciones Agropecuarias (INIA) realiza a nivel nacional un estudio de expectativas sensoriales sobre leches bovinas vigentes en el mercado, y la aparición de nuevos productos pensados para consumidores con alergias y/o intolerancias.

A nivel mundial, se ha detectado que son ocho alimentos que causan el 90 % de las alergias: la leche, la soya, los huevos, el trigo, el maní, las nueces, el pescado y los mariscos. Por ello, el estudio sensorial evalúa la leche bovina en sus versiones sin lactosa, semidescremada, descremada y alta en proteína en personas mayores de 18 años, que voluntariamente participan en pruebas sensoriales de aceptabilidad a ciegas de cada líquido, evaluando un rango de criterios predeterminado por los investigadores INIA.

Las características de esta muestra fueron presentadas por la directora nacional de INIA, Iris Lobos, y el encargado del estudio, el investigador Ignacio Subiabre del equipo de Alimentos de INIA, quien lidera el proyecto realizado gracias al convenio que mantiene la institución con el Ministerio de Ciencias, Tecnología, Conocimiento e Innovación, para fomentar el desarrollo científico y tecnológico en el sector agropecuario.

“La intolerancia a la lactosa ha ido creciendo en el país y se ha creado una gran gama de leches que se ofrecen en esa línea. Pero, además, existe otro porcentaje intolerante a la proteína de la leche. Es por eso que realizamos esta investigación, para poder entregar al consumidor pruebas reales de cuál leche es mejor según la enfermedad que tenga. La leche es un alimento altamente nutritivo que tiene todo lo que el organismo necesita, por lo tanto, cualquier tipo de estudio o modificación que se le haga para poder ir en ayuda de algún tipo de enfermedad, no puede ser perdiendo la calidad nutritiva que tiene”, explicó la directora.

En esa línea, una particularidad de este estudio es que incorpora la leche A2, un producto de origen bovino que contiene la proteína Beta-caseína a2 y que está comprobado internacionalmente que genera menor malestar estomacal, en relación a la leche tradicional. Si bien la leche A2 viene a dar respuesta a este grupo de personas que tiene intolerancia a la proteína de la leche y ya se encuentra en el mercado, aún está en una etapa inicial y recién dándose a conocer entre los consumidores.

“Hoy día nos encontramos con algunas alergias o intolerancias, por lo cual la industria ha tenido que ir adaptando sus productos. Es así como la leche sin lactosa ya es bastante masiva y conocida, mientras que también están disponibles en el mercado la leche de burra, o de cabra, para otro tipo de consumidores con intolerancias o alergias alimentarias. En este caso, la leche A2 previene malestares estomacales. Se trata de una leche natural que no lleva ningún tipo de producto adicional añadido y tiene los mismos porcentajes de calcio y de grasa”, precisó Subiabre.

Según datos del Ministerio de Salud (2022), el 50% de la población chilena es intolerante a la lactosa, Sin embargo, uno de los valores nutricionales del consumo de leche y lácteos es el aporte de calcio al cuerpo y la Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda, al menos, medio litro al día.

“La calidad de leche que se distribuye a nivel nacional es de muy buena calidad. Lamentablemente, el consumo per cápita en Chile es muy bajo, por lo cual, invitamos a la población a aumentar el consumo de leche que es un alimento de una calidad nutricional muy elevada y a conocer nuevas variantes”, añadió el investigador Por ello, esta prueba se realiza en diferentes comunas del país y permitirá contar con información científica de la leche A2 y las demás leches orientadas a consumidores con restricciones alimentarias, identificando el grupo de personas y el tipo de leche a recomendar para su consumo, descartando efectos adversos.

Leer más
Click para comentar

Deja un mensaje

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Noticias Internacionales

México, Centroamérica y el IICA inician estrategia contra el gusano barrenador del ganado

Publicado

en

COMPARTIR

Leer más

Noticias Internacionales

Ecuador fortalece el control para garantizar la inocuidad de la leche en su territorio

Publicado

en

COMPARTIR

Leer más

Noticias Internacionales

Con estrategias de mitigación, aumentan un 40 % la productividad ganadera, con estrategias de mitigación

Publicado

en

COMPARTIR

En el marco del proyecto internacional GANASUR, especialistas del INTA presentaron los resultados del estudio en la Cuenca del Salado, Buenos Aires. Con estrategias de mitigación en los establecimientos se evitó la emisión de 7.400 toneladas de CO₂ y aumentó la producción por vientre un 40 %. Mejoras en la sanidad preventiva y reproductiva, descarte de animales improductivos y manejo del pastoreo, entre las estrategias implementadas.

El proyecto GANASUR se desarrolla sobre la estructura cooperativa de PROCISUR, que reúne a los institutos nacionales de investigación agropecuaria de Argentina, Brasil, Chile, Paraguay y Uruguay, junto con el IICA. La iniciativa busca identificar sistemas ganaderos representativos de cada país, evaluar opciones de mitigación y modelar los impactos productivos, económicos y ambientales asociados a su implementación.

En el caso de la Argentina, se seleccionó como caso de estudio un sistema de ciclo completo de la Pampa Deprimida. Según explicó Mauricio Álvarez, coordinador del Programa Nacional de Carnes y Fibras Animales del INTA, “se trata de una de las principales regiones ganaderas del país y porque la cría concentra una proporción muy importante de las emisiones del sistema”. Al mismo tiempo, sus brechas de eficiencia reproductiva y productiva ofrecen una oportunidad concreta para reducir emisiones sin disminuir la producción de carne.

En esta línea, puntualizó: “Para los países del CAS aumentar la productividad es una meta irrenunciable y los resultados demuestran que es posible producir más, mejorando la rentabilidad, de manera ambientalmente sostenible”.

En este sentido, subrayó: “Los resultados muestran que la mitigación puede integrarse a una estrategia de mejora productiva y económica: no se trata de producir menos, sino de producir más eficientemente, con una menor cantidad de emisiones por unidad de producto y una reducción simultánea de las emisiones absolutas”.

Las medidas de mitigación no se definieron como un paquete teórico, sino a partir de tecnologías probadas y compatibles con el funcionamiento de los establecimientos, detalló Álvarez, al tiempo que aclaró que “fueron validadas mediante consultas con productores y referentes sectoriales, que permitieron identificar aquellas que estarían dispuestos a adoptar”.

En esta línea, destacó que “uno de los principales aportes de GANASUR es haber integrado las dimensiones productiva, ambiental y económica. No alcanza con saber cuánto puede reducirse una emisión: también necesitamos conocer qué efecto tiene la tecnología sobre la productividad, cuánto cuesta implementarla y cuáles son las condiciones para que un productor decida adoptarla”.

Entre las estrategias que se aplicaron, se destacan las mejoras en la sanidad preventiva y reproductiva, el descarte de animales improductivos, el manejo del pastoreo, la recuperación de pasturas, la incorporación de leguminosas, la suplementación estratégica, la inseminación artificial a tiempo fijo y la selección genética.

“La implementación completa de esta trayectoria permitiría evitar unas 7.400 toneladas de CO₂ equivalente entre 2027 y 2040, lo que representa una reducción del 15 % de las emisiones acumuladas respecto del escenario de referencia”, confirmó el investigador. Para 2040, las emisiones anuales disminuirían hasta aproximadamente 2.645 toneladas de CO₂ equivalente y la huella de carbono por kilogramo producido se reduciría cerca de un 27 %.

“Los beneficios no serían solamente ambientales, sino también productivos”, sentenció Álvarez. Es que, según detalló, la producción por vientre aumentaría un 40 %, al pasar de 197 a 275 kg de peso vivo, mientras que el mayor volumen de carne generado y la mejora de la eficiencia permitirían alcanzar importantes beneficios económicos.

Según detalló el especialista del INTA, “la transición tecnológica se diseñó de manera gradual y acumulativa”. En una primera etapa se propuso ordenar el manejo del rodeo y mejorar su desempeño reproductivo; posteriormente, fortalecer la base forrajera y nutricional; y, finalmente, incorporar herramientas de mayor intensificación.

“Esta secuencia responde a una lógica concreta: comenzar por tecnologías de menor complejidad y avanzar hacia otras que requieren mayores capacidades e inversiones, evitando asumir que todas pueden adoptarse simultáneamente”, aclaró Álvarez.

Leer más

Tendencia