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Bionanotecnología Desarrolla Antídotos para Mastitis Bovina

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Enfermedades como moquillo canino, mastitis bovina y neumonía en crías de ganado están siendo investigadas por científicos de la Red Internacional de Bionanotecnología (Bionn), con el objetivo de desarrollar antídotos comercializables. 

Para combatir los tres padecimientos, los investigadores de la red temática del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt) – México han experimentado con nanopartículas de plata que se suministran vía oral o de forma inyectada a los animales, obteniendo resultados exitosos, y en uno de los casos, en vías de ser patentado.

Dra. Nina Bogdanchikova y Mtro. Roberto Vázquez.A través de colaboraciones con veterinarios, la red ha conseguido información fidedigna respecto a los efectos antivirales, antimicrobianos y fungicidas de las nanopartículas de plata, las etapas más apropiadas para aplicarlas y los tiempos de recuperación de los animales.

Virus del Moquillo Canino

En entrevista con la Agencia Informativa Conacyt, Nina Bogdanchikova, responsable técnico de la red e investigadora del Centro de Nanociencias y Nanotecnología (Cnyn) de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), campus Ensenada, explicó que en el caso del virus del moquillo canino lograron curar 90 por ciento de los animales a los que se les suministraron las nanopartículas de plata.

Los experimentos se realizaron bajo el liderazgo del médico veterinario Antonio Peña Jasso y el Colegio de Médicos Veterinarios Especialistas en Pequeñas Especies de Ensenada, en cuyas clínicas se recibieron los canes enfermos y, con la autorización de los propietarios de las mascotas, se iniciaba un tratamiento con duración promedio de una semana, periodo en que al animal, ya en su hogar, se le proporcionaban nanopartículas de plata en el alimento.

Nina Bogdanchikova precisó que un factor determinante para que los perros comenzaran a recuperarse fue el nivel de avance de la enfermedad, pues si bien sanaron con el virus en sus diferentes etapas, la recuperación fue más lenta en aquellos en los que el sistema inmunológico había sido severamente afectado.

“Si el virus ya se encontraba en un estado muy avanzado, aplicábamos una segunda semana y en algunos casos aumentamos la dosis, ya que en algunos perros el sistema inmunológico está tan débil que mejoran más lento”, detalló.

A seis años de haber iniciado los primeros estudios del virus del moquillo, la Red Internacional de Bionanotecnología ya cuenta con publicaciones científicas sobre el tema, una solicitud de patente y continúa realizando experimentos a través de tres clínicas veterinarias localizadas en Baja California.

Mastitis Bovina

Otro de los padecimientos en el que las nanopartículas de plata han generado resultados favorables como antídoto es la mastitis bovina, provocada por un hongo que se propaga en la ubre de la vaca cuando se encuentra en el periodo de amamantar a sus crías.

Nina Bogdanchikova refiere que los antibióticos existentes en el mercado para curar la mastitis bovina son de efecto lento y no en todos los casos brindan resultados satisfactorios, además, el suministro de antibiótico implica que el animal no esté disponible para la elaboración de productos de consumo humano y esto significa pérdidas para los productores.

antidoto

Para comprobar la efectividad de las nanopartículas de plata, se aplicaron de forma inyectada en las ubres de las vacas afectadas por mastitis, obteniendo un resultado que supera el de los antibióticos ya existentes.

Científicos, en conjunto con el médico veterinario del municipio de Tijuana, Fabián Gastélum Leyva, observaron que el proceso de curación con las nanopartículas de plata es más rápido que con los antibióticos y no se presentan efectos secundarios.

Neumonía en Becerros

Cuando las crías de las vacas dejan de alimentarse a través de la leche materna —al igual que los seres humanos—, se vuelven propensas a enfermedades gastrointestinales a causa de bacterias presentes en su comida.

Las enfermedades gastrointestinales pueden llegar a debilitar el sistema inmunológico y si se conjuga con la temporada de invierno, es muy probable que los becerros contraigan neumonía.

Para tratar esta enfermedad, científicos de la Red Internacional de Bionanotecnología consideraron que las propiedades de las nanopartículas de plata en este caso también pueden resultar favorables como antídoto, por lo que se desarrollaron experimentos en pequeños ranchos de Baja California.

Investigadores y veterinarios encontraron que, al aplicar las nanopartículas en el agua que ingieren los becerros, es posible prevenir la neumonía, a diferencia de aquellos a los que no se les suministraron.

Comercialización de Productos

Los integrantes de la Red Internacional de Bionanotecnología se han propuesto el desarrollo de avances científicos que no solamente culminen en hallazgos e innovaciones destacadas, sino también en productos viables de comercializar.

En el caso de las investigaciones del área veterinaria, los procedimientos se encuentran en vías de ser patentados y cumplir con los trámites y requisitos que exige la Secretaría de Agricultura, Ganadería, Desarrollo Rural, Pesca y Alimentación (Sagarpa).

Con esta finalidad, se han integrado a la red economistas expertos en transferencia e innovación tecnológica, que están facilitando y asesorando en las tareas de comercialización, que tiene como una de sus vías la empresa Bionag, ubicada en Tijuana, cuya directora es la maestra Martha Alicia Alvarado Vera.

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Con estrategias de mitigación, aumentan un 40 % la productividad ganadera, con estrategias de mitigación

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En el marco del proyecto internacional GANASUR, especialistas del INTA presentaron los resultados del estudio en la Cuenca del Salado, Buenos Aires. Con estrategias de mitigación en los establecimientos se evitó la emisión de 7.400 toneladas de CO₂ y aumentó la producción por vientre un 40 %. Mejoras en la sanidad preventiva y reproductiva, descarte de animales improductivos y manejo del pastoreo, entre las estrategias implementadas.

El proyecto GANASUR se desarrolla sobre la estructura cooperativa de PROCISUR, que reúne a los institutos nacionales de investigación agropecuaria de Argentina, Brasil, Chile, Paraguay y Uruguay, junto con el IICA. La iniciativa busca identificar sistemas ganaderos representativos de cada país, evaluar opciones de mitigación y modelar los impactos productivos, económicos y ambientales asociados a su implementación.

En el caso de la Argentina, se seleccionó como caso de estudio un sistema de ciclo completo de la Pampa Deprimida. Según explicó Mauricio Álvarez, coordinador del Programa Nacional de Carnes y Fibras Animales del INTA, “se trata de una de las principales regiones ganaderas del país y porque la cría concentra una proporción muy importante de las emisiones del sistema”. Al mismo tiempo, sus brechas de eficiencia reproductiva y productiva ofrecen una oportunidad concreta para reducir emisiones sin disminuir la producción de carne.

En esta línea, puntualizó: “Para los países del CAS aumentar la productividad es una meta irrenunciable y los resultados demuestran que es posible producir más, mejorando la rentabilidad, de manera ambientalmente sostenible”.

En este sentido, subrayó: “Los resultados muestran que la mitigación puede integrarse a una estrategia de mejora productiva y económica: no se trata de producir menos, sino de producir más eficientemente, con una menor cantidad de emisiones por unidad de producto y una reducción simultánea de las emisiones absolutas”.

Las medidas de mitigación no se definieron como un paquete teórico, sino a partir de tecnologías probadas y compatibles con el funcionamiento de los establecimientos, detalló Álvarez, al tiempo que aclaró que “fueron validadas mediante consultas con productores y referentes sectoriales, que permitieron identificar aquellas que estarían dispuestos a adoptar”.

En esta línea, destacó que “uno de los principales aportes de GANASUR es haber integrado las dimensiones productiva, ambiental y económica. No alcanza con saber cuánto puede reducirse una emisión: también necesitamos conocer qué efecto tiene la tecnología sobre la productividad, cuánto cuesta implementarla y cuáles son las condiciones para que un productor decida adoptarla”.

Entre las estrategias que se aplicaron, se destacan las mejoras en la sanidad preventiva y reproductiva, el descarte de animales improductivos, el manejo del pastoreo, la recuperación de pasturas, la incorporación de leguminosas, la suplementación estratégica, la inseminación artificial a tiempo fijo y la selección genética.

“La implementación completa de esta trayectoria permitiría evitar unas 7.400 toneladas de CO₂ equivalente entre 2027 y 2040, lo que representa una reducción del 15 % de las emisiones acumuladas respecto del escenario de referencia”, confirmó el investigador. Para 2040, las emisiones anuales disminuirían hasta aproximadamente 2.645 toneladas de CO₂ equivalente y la huella de carbono por kilogramo producido se reduciría cerca de un 27 %.

“Los beneficios no serían solamente ambientales, sino también productivos”, sentenció Álvarez. Es que, según detalló, la producción por vientre aumentaría un 40 %, al pasar de 197 a 275 kg de peso vivo, mientras que el mayor volumen de carne generado y la mejora de la eficiencia permitirían alcanzar importantes beneficios económicos.

Según detalló el especialista del INTA, “la transición tecnológica se diseñó de manera gradual y acumulativa”. En una primera etapa se propuso ordenar el manejo del rodeo y mejorar su desempeño reproductivo; posteriormente, fortalecer la base forrajera y nutricional; y, finalmente, incorporar herramientas de mayor intensificación.

“Esta secuencia responde a una lógica concreta: comenzar por tecnologías de menor complejidad y avanzar hacia otras que requieren mayores capacidades e inversiones, evitando asumir que todas pueden adoptarse simultáneamente”, aclaró Álvarez.

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