Noticias Internacionales

Alimentos recomendados para ayudar a tu sistema inmunológico a luchar contra el COVID-19

Publicado

en

(1.750 lecturas vistas)

COMPARTIR

El covid-19, la enfermedad causada por el nuevo coronavirus SARS-CoV-2, fue oficialmente declarada pandemia por la Organización Mundial de la Salud.

Muchos países han cerrado sus fronteras y han puesto a la población bajo encierro voluntario o forzado.

Los eventos culturales y deportivos se han cancelado o pospuesto, incluidos la Copa América 2020 y el festival de Glastonbury, los pubs y restaurantes están cerrando, y la gente está aterrada comprando productos básicos como papel higiénico y pasta.

Respuesta inmune

El sistema inmune es complejo y altamente receptivo al mundo que nos rodea, por lo que no es sorprendente que muchos factores afecten su funcionamiento.

Lo importante es saber que la mayoría de estos factores no están codificados en los genes, sino que se ven influenciados por nuestro estilo de vida y entorno.

Una cosa que puedes controlar de inmediato es la salud de los billones de microbios que viven en tu intestino, conocidos colectivamente como el microbioma.

Investigaciones recientes han demostrado que el microbioma intestinal desempeña un papel esencial en la respuesta inmune del cuerpo a las infecciones y en el mantenimiento de la salud en general.

Además de ayudar en la defensa contra patógenos infecciosos como el coronavirus, un microbioma intestinal saludable también contribuye a prevenir reacciones inmunológicas potencialmente peligrosas, que dañan los pulmones y otros órganos vitales.

Estas respuestas excesivas pueden causar insuficiencias respiratorias e incluso la muerte.

Reducir contagio coronavirus

(Esta es también la razón por la que deberíamos hablar de «apoyar» en lugar de «subir» el sistema inmunitario, ya que una respuesta inmunitaria excesiva puede ser tan riesgosa como una hipoactiva.)

Microbioma sano, cuerpo sano

En vez de consumir suplementos que aseguran «estimular el sistema inmunológico» sin contar con buenas evidencias, en verdad son los alimentos que ingieres los que generan un alto impacto en el rango y tipo de microbios del intestino.

Un microbioma diverso es un microbioma saludable, que contiene muchas especies diferentes, cada una de las cuales juega su papel en la inmunidad y la salud.

La diversidad de microbiomas disminuye a medida que uno envejece, lo que ayuda a explicar por qué la respuesta inmunitaria varía según la edad y por qué es aún más necesario mantener un microbioma saludable durante toda la vida.

Los detalles finos de las interacciones entre el microbioma intestinal y el sistema inmune no se comprenden por completo. Pero parece haber un vínculo entre la composición del microbioma y la inflamación, una de las características de la respuesta inmune.

Las bacterias intestinales producen muchos químicos beneficiosos y también activan la vitamina A en los alimentos, lo que ayuda a regular el sistema inmunológico.

Come para alimentar tu microbioma

La mejor manera de aumentar la diversidad de microbiomas es comiendo una amplia gama de alimentos de origen vegetal, que son ricos en fibra, y limitando los alimentos ultraprocesados, incluida la comida chatarra.

También se ha demostrado que seguir una dieta mediterránea mejora la diversidad del microbioma intestinal y reduce la inflamación.

Es decir, comer muchas frutas, verduras, nueces, semillas y granos integrales; grasas saludables como el aceite de oliva virgen extra de alta calidad; y carne magra o pescado.

Evita el alcohol, la sal, los dulces y las bebidas azucaradas y los edulcorantes artificiales u otros aditivos.

Si te preocupa obtener productos frescos durante el autoaislamiento o la cuarentena, las frutas y verduras congeladas son tan saludables como sus contrapartes frescas y durarán mucho más que el período de aislamiento de dos semanas actualmente recomendado.

Frutas enlatadas, frijoles y legumbres son otras opciones duraderas.

También puedes ayudar a tu microbioma comiendo regularmente yogur natural y quesos artesanales, que contienen microbios vivos (probióticos).

Otra fuente de probióticos naturales son las bebidas ricas en bacterias y levadura como el kéfir (leche fermentada) o la kombucha (té fermentado).

Los alimentos a base de vegetales fermentados, como el kimchi coreano y el chucrut alemán son otras buenas opciones.

Ya sea que estés comprando para ti, tu familia o personas mayores, elegir alimentos que apoyen un microbioma intestinal saludable es mucho más importante que acumular papel higiénico.

Leer más
Click para comentar

Deja un mensaje

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Noticias Internacionales

México, Centroamérica y el IICA inician estrategia contra el gusano barrenador del ganado

Publicado

en

COMPARTIR

Leer más

Noticias Internacionales

Ecuador fortalece el control para garantizar la inocuidad de la leche en su territorio

Publicado

en

COMPARTIR

Leer más

Noticias Internacionales

Con estrategias de mitigación, aumentan un 40 % la productividad ganadera, con estrategias de mitigación

Publicado

en

COMPARTIR

En el marco del proyecto internacional GANASUR, especialistas del INTA presentaron los resultados del estudio en la Cuenca del Salado, Buenos Aires. Con estrategias de mitigación en los establecimientos se evitó la emisión de 7.400 toneladas de CO₂ y aumentó la producción por vientre un 40 %. Mejoras en la sanidad preventiva y reproductiva, descarte de animales improductivos y manejo del pastoreo, entre las estrategias implementadas.

El proyecto GANASUR se desarrolla sobre la estructura cooperativa de PROCISUR, que reúne a los institutos nacionales de investigación agropecuaria de Argentina, Brasil, Chile, Paraguay y Uruguay, junto con el IICA. La iniciativa busca identificar sistemas ganaderos representativos de cada país, evaluar opciones de mitigación y modelar los impactos productivos, económicos y ambientales asociados a su implementación.

En el caso de la Argentina, se seleccionó como caso de estudio un sistema de ciclo completo de la Pampa Deprimida. Según explicó Mauricio Álvarez, coordinador del Programa Nacional de Carnes y Fibras Animales del INTA, “se trata de una de las principales regiones ganaderas del país y porque la cría concentra una proporción muy importante de las emisiones del sistema”. Al mismo tiempo, sus brechas de eficiencia reproductiva y productiva ofrecen una oportunidad concreta para reducir emisiones sin disminuir la producción de carne.

En esta línea, puntualizó: “Para los países del CAS aumentar la productividad es una meta irrenunciable y los resultados demuestran que es posible producir más, mejorando la rentabilidad, de manera ambientalmente sostenible”.

En este sentido, subrayó: “Los resultados muestran que la mitigación puede integrarse a una estrategia de mejora productiva y económica: no se trata de producir menos, sino de producir más eficientemente, con una menor cantidad de emisiones por unidad de producto y una reducción simultánea de las emisiones absolutas”.

Las medidas de mitigación no se definieron como un paquete teórico, sino a partir de tecnologías probadas y compatibles con el funcionamiento de los establecimientos, detalló Álvarez, al tiempo que aclaró que “fueron validadas mediante consultas con productores y referentes sectoriales, que permitieron identificar aquellas que estarían dispuestos a adoptar”.

En esta línea, destacó que “uno de los principales aportes de GANASUR es haber integrado las dimensiones productiva, ambiental y económica. No alcanza con saber cuánto puede reducirse una emisión: también necesitamos conocer qué efecto tiene la tecnología sobre la productividad, cuánto cuesta implementarla y cuáles son las condiciones para que un productor decida adoptarla”.

Entre las estrategias que se aplicaron, se destacan las mejoras en la sanidad preventiva y reproductiva, el descarte de animales improductivos, el manejo del pastoreo, la recuperación de pasturas, la incorporación de leguminosas, la suplementación estratégica, la inseminación artificial a tiempo fijo y la selección genética.

“La implementación completa de esta trayectoria permitiría evitar unas 7.400 toneladas de CO₂ equivalente entre 2027 y 2040, lo que representa una reducción del 15 % de las emisiones acumuladas respecto del escenario de referencia”, confirmó el investigador. Para 2040, las emisiones anuales disminuirían hasta aproximadamente 2.645 toneladas de CO₂ equivalente y la huella de carbono por kilogramo producido se reduciría cerca de un 27 %.

“Los beneficios no serían solamente ambientales, sino también productivos”, sentenció Álvarez. Es que, según detalló, la producción por vientre aumentaría un 40 %, al pasar de 197 a 275 kg de peso vivo, mientras que el mayor volumen de carne generado y la mejora de la eficiencia permitirían alcanzar importantes beneficios económicos.

Según detalló el especialista del INTA, “la transición tecnológica se diseñó de manera gradual y acumulativa”. En una primera etapa se propuso ordenar el manejo del rodeo y mejorar su desempeño reproductivo; posteriormente, fortalecer la base forrajera y nutricional; y, finalmente, incorporar herramientas de mayor intensificación.

“Esta secuencia responde a una lógica concreta: comenzar por tecnologías de menor complejidad y avanzar hacia otras que requieren mayores capacidades e inversiones, evitando asumir que todas pueden adoptarse simultáneamente”, aclaró Álvarez.

Leer más

Tendencia