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Tetra Pak® Comprometido con Acelerar el Reciclaje de sus Envases en Todo el Mundo

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El compromiso de crear un envase más sostenible a nivel global y reforzar las iniciativas que potencien su recuperación, son parte de la estrategia de Tetra Pak® para contribuir a un futuro más sostenible.

Tetra Pak® líder en procesamiento y envasado de alimentos a nivel mundial, presentó su informe de sostenibilidad 2021, cuyo desarrollo se centró en el periodo 2020, año influenciado por la pandemia. La crisis mundial generada por el COVID-19 fortaleció el propósito de Tetra Pak® de proteger los alimentos, las personas y el futuro sostenible mediante la ejecución de acciones que permitieron trabajar con toda la cadena de valor bajo un enfoque colaborativo.

Durante el 2020, este sistema demostró que puede marcar la diferencia y cumplir con la premisa: “un envase debe ahorrar más de lo que cuesta”. Así lo probó Tetra Pak® al alcanzar su meta climática 2020, y registrar una reducción de -19% de emisiones de gases de efecto invernadero (GEI) en toda la cadena de valor, en comparación al año anterior. Con estos resultados, mira su estrategia 2030 con optimismo y se plantea 2 principales metas: liderar con soluciones de economía circular de bajo carbono y mejorar la sostenibilidad a lo largo de la cadena de valor. Para ello, se proyecta disminuir el impacto ambiental y aumentar la reciclabilidad de sus envases, creando un diseño apto para este fin. Además, suma medidas para atenuar la generación de residuos, eliminar la dependencia en el uso de recursos fósiles, reemplazándolos con materiales renovables de origen responsable.

“Nuestro objetivo de acelerar el reciclaje de envases de cartón a escala mundial, así como el de crear el envase más sostenible del mundo, mediante la innovación, que abarque a toda nuestra cadena de valor, nos llevan al desarrollo de iniciativas que impulsan la recolección, transformación y el uso de materiales recuperados. Este trabajo integrado ayuda a establecer la circularidad de los envases y generar valor alrededor de nuestros productos.”, explicó Adolfo Orive, CEO & presidente de Tetra Pak®.

Asimismo, Tetra Pak® contribuye con iniciativas que impulsan la conciencia y compromiso de los consumidores con el reciclaje; apoya los sistemas de recolección, mejoras en la tecnología de clasificación; ayuda a fortalecer la capacidad y soluciones de aprovechamiento; y mantiene en uso los materiales recuperados. Con más de 170 operaciones de reciclaje en todo el mundo, la compañía colabora con actores de la cadena de recolección, lo cual contribuye a una mayor tasa global de reciclaje del 27% y la recuperación de 319 millones de envases en la Región Andina durante el 2020.

PERÚ

En el caso de Perú, en el mismo periodo, se recolectaron 50 millones de envases de cartón post consumo de Tetra Pak®, superando la cifra de 47 millones registrados el año anterior.

Reforzando el compromiso con las buenas prácticas, Tetra Pak® Perú, en alianza con la Asociación Civil Recíclame, una organización sin fines de lucro que busca impulsar la transición de economías lineares a economías circulares, inició una prospección de microempresas de reciclaje para promover el desarrollo de éstas. Como resultado, en el 2020, se identificaron empresas recicladoras intermediarias para evaluar su situación y apoyarlas en su reactivación frente a la pandemia, además de brindarles soporte para lograr la formalización de sus actividades.

Sumado a esto, en toda la Región Andina, Tetra Pak® mantiene alianzas con 12 plantas transformadoras, en el Perú, una de estas plantas es Industrias del Papel, empresa que cuenta con más de 60 años en el mercado, la cual  procesa el 100% del material reciclado de los envases post consumo de Tetra Pak. Con la pulpa de los envases fabrica cajas de cartón corrugado y papel, y con la combinación del polietileno y aluminio elabora el Polialuminio (PolyAl) para luego comercializarlo a empresas como Ecolopack, otro aliado estratégico de Tetra Pak, que utiliza esta materia prima para transformarla en una madera sintética que permite crear nuevos productos para la construcción como tejas acanaladas para techos, acabados, también mobiliario,  carretes industriales, entre otros artículos.

Como parte del trabajo colaborativo con la cadena de valor, la compañía trabaja de cerca con grupos y asociaciones de recicladores, así como con empresas que comparten su visión para fortalecer la recolección. En el 2020 pese a la crisis sanitaria, Tetra Pak® Perú continuó implementando la campaña “Lima Recicla”, enfocada en promover el reciclaje de los envases post consumo a través de la fidelización con diversos actores de la cadena de reciclaje de la capital del país. Como parte de estas acciones, asociaciones de reciclaje y recicladores de base, recibieron herramientas de trabajo, entre otros, con el fin de facilitar el desarrollo de sus actividades.

“Los resultados de este reporte han sido positivos, a pesar del contexto en que vivimos. Este año, continuaremos sumando esfuerzos para reducir el impacto ambiental impulsando aún más la reciclabilidad de nuestros envases en el Perú y promover el uso de materias primas obtenidas del proceso de reciclaje; y en la creación de un envase ideal, totalmente renovable y reciclable que tenga como objetivo contribuir con una sociedad de bajo carbono minimizando su impacto en toda la cadena”, comentó José Luis Jiménez, Gerente General de Tetra Pak® Perú.

Otro de los grandes objetivos de Tetra Pak® es hacer que los alimentos sean seguros y estén disponibles en todas partes. Ante la influencia de la pandemia COVID-19, este propósito tomó mayor importancia y buscó aportar a la resiliencia del sistema alimentario. Durante este período, en asociación con los fabricantes de alimentos y bebidas, se trabajó por garantizar la continuidad del suministro de alimentos seguros, mediante el Programa de Alimentación Escolar, del cual es parte en más de 45 países del mundo. Gracias a este compromiso, 64 millones de niños recibieron leche u otros productos nutritivos en envases de Tetra Pak® durante la pandemia.

Los envases de Tetra Pak® protegen los alimentos sin necesidad de conservantes ni refrigeración, ahorrando energía y garantizando su acceso, en todas partes del mundo. Estas soluciones también ayudan a prevenir la pérdida y el desperdicio de alimentos a lo largo de la cadena de valor.

Para tener información detallada de nuestro Reporte de Sostenibilidad de Tetra Pak® puede ingresar aquí.

SOBRE TETRA PAK®  

Tetra Pak® es una empresa líder mundial en soluciones de procesamiento y envasado de alimentos. Trabajando de la mano con nuestros clientes y proveedores, ofrecemos productos seguros, innovadores y ecológicos, que cada día satisfacen las necesidades de cientos de millones de personas en más de 160 países. Con más de 25.000 empleados alrededor del mundo, creemos en el liderazgo industrial responsable y en un enfoque de negocio sostenible.

Nuestra promesa, “PROTEGE LO BUENO™,» refleja nuestra visión de comprometernos a hacer alimentos seguros y disponibles, en todo el mundo. Más información de Tetra Pak® en www.tetrapak.com

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Con estrategias de mitigación, aumentan un 40 % la productividad ganadera, con estrategias de mitigación

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En el marco del proyecto internacional GANASUR, especialistas del INTA presentaron los resultados del estudio en la Cuenca del Salado, Buenos Aires. Con estrategias de mitigación en los establecimientos se evitó la emisión de 7.400 toneladas de CO₂ y aumentó la producción por vientre un 40 %. Mejoras en la sanidad preventiva y reproductiva, descarte de animales improductivos y manejo del pastoreo, entre las estrategias implementadas.

El proyecto GANASUR se desarrolla sobre la estructura cooperativa de PROCISUR, que reúne a los institutos nacionales de investigación agropecuaria de Argentina, Brasil, Chile, Paraguay y Uruguay, junto con el IICA. La iniciativa busca identificar sistemas ganaderos representativos de cada país, evaluar opciones de mitigación y modelar los impactos productivos, económicos y ambientales asociados a su implementación.

En el caso de la Argentina, se seleccionó como caso de estudio un sistema de ciclo completo de la Pampa Deprimida. Según explicó Mauricio Álvarez, coordinador del Programa Nacional de Carnes y Fibras Animales del INTA, “se trata de una de las principales regiones ganaderas del país y porque la cría concentra una proporción muy importante de las emisiones del sistema”. Al mismo tiempo, sus brechas de eficiencia reproductiva y productiva ofrecen una oportunidad concreta para reducir emisiones sin disminuir la producción de carne.

En esta línea, puntualizó: “Para los países del CAS aumentar la productividad es una meta irrenunciable y los resultados demuestran que es posible producir más, mejorando la rentabilidad, de manera ambientalmente sostenible”.

En este sentido, subrayó: “Los resultados muestran que la mitigación puede integrarse a una estrategia de mejora productiva y económica: no se trata de producir menos, sino de producir más eficientemente, con una menor cantidad de emisiones por unidad de producto y una reducción simultánea de las emisiones absolutas”.

Las medidas de mitigación no se definieron como un paquete teórico, sino a partir de tecnologías probadas y compatibles con el funcionamiento de los establecimientos, detalló Álvarez, al tiempo que aclaró que “fueron validadas mediante consultas con productores y referentes sectoriales, que permitieron identificar aquellas que estarían dispuestos a adoptar”.

En esta línea, destacó que “uno de los principales aportes de GANASUR es haber integrado las dimensiones productiva, ambiental y económica. No alcanza con saber cuánto puede reducirse una emisión: también necesitamos conocer qué efecto tiene la tecnología sobre la productividad, cuánto cuesta implementarla y cuáles son las condiciones para que un productor decida adoptarla”.

Entre las estrategias que se aplicaron, se destacan las mejoras en la sanidad preventiva y reproductiva, el descarte de animales improductivos, el manejo del pastoreo, la recuperación de pasturas, la incorporación de leguminosas, la suplementación estratégica, la inseminación artificial a tiempo fijo y la selección genética.

“La implementación completa de esta trayectoria permitiría evitar unas 7.400 toneladas de CO₂ equivalente entre 2027 y 2040, lo que representa una reducción del 15 % de las emisiones acumuladas respecto del escenario de referencia”, confirmó el investigador. Para 2040, las emisiones anuales disminuirían hasta aproximadamente 2.645 toneladas de CO₂ equivalente y la huella de carbono por kilogramo producido se reduciría cerca de un 27 %.

“Los beneficios no serían solamente ambientales, sino también productivos”, sentenció Álvarez. Es que, según detalló, la producción por vientre aumentaría un 40 %, al pasar de 197 a 275 kg de peso vivo, mientras que el mayor volumen de carne generado y la mejora de la eficiencia permitirían alcanzar importantes beneficios económicos.

Según detalló el especialista del INTA, “la transición tecnológica se diseñó de manera gradual y acumulativa”. En una primera etapa se propuso ordenar el manejo del rodeo y mejorar su desempeño reproductivo; posteriormente, fortalecer la base forrajera y nutricional; y, finalmente, incorporar herramientas de mayor intensificación.

“Esta secuencia responde a una lógica concreta: comenzar por tecnologías de menor complejidad y avanzar hacia otras que requieren mayores capacidades e inversiones, evitando asumir que todas pueden adoptarse simultáneamente”, aclaró Álvarez.

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Expertos de las Américas avanzan en la definición de las reservas estratégicas del Banco Regional de antígenos de Fiebre Aftosa

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La sanidad animal recibe apenas el 0,6 % del gasto mundial en salud pese al aumento de las crisis sanitarias

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El informe advierte que los recortes de la ayuda dejan al mundo peligrosamente expuesto a las enfermedades transfronterizas, la inseguridad alimentaria y la próxima pandemia.

El mundo no está invirtiendo lo suficiente en sanidad animal, pese a la creciente evidencia de que el costo de la inacción supera con creces el costo de la prevención.

El informe, publicado por la Organización Mundial de Sanidad Animal (OMSA, WOAH por sus siglas en inglés) en el marco de su 93.ª Sesión General, es la única evaluación mundial anual de las tendencias, riesgos y desafíos en materia de sanidad animal.

El informe destaca que las enfermedades animales destruyen más del 20 % de la producción animal mundial cada año. Estos impactos se sienten con mayor intensidad en los países de ingresos bajos y medios, donde la sanidad animal desempeña un papel fundamental para sostener los medios de vida, la seguridad alimentaria y la resiliencia económica. Al mismo tiempo, los sistemas con recursos insuficientes tienen dificultades para detectar y responder a las enfermedades de forma temprana, y también enfrentan retos para mantener los estándares de bienestar animal.

Las recientes reducciones de los presupuestos de ayuda internacional están agravando la presión. La asistencia para el desarrollo en salud ha caído a aproximadamente 39.100 millones de dólares estadounidenses en 2025, y la sanidad animal representa menos del 2,5 % de ese total. En el mismo periodo, el gasto mundial en defensa alcanzó un récord de 2,9 billones de dólares estadounidenses. En este contexto, el fortalecimiento de los sistemas de sanidad animal la infraestructura compartida que protege frente a enfermedades de origen natural, liberaciones accidentales y amenazas biológicas deliberadas sigue estando insuficientemente financiado, pese a su papel esencial en la gestión de riesgos transfronterizos, incluidas las enfermedades emergentes y las amenazas biológicas.

El informe subraya que llevar los Servicios Veterinarios de todos los países a los estándares internacionales costaría aproximadamente 2.300 millones de dólares estadounidenses al año, menos del 0,05 % de los 3,6 billones de dólares en pérdidas económicas atribuidas a la COVID-19 en 2020, una enfermedad que con gran probabilidad tuvo un origen animal, aunque su origen preciso y la vía de transmisión al ser humano aún no se han establecido de forma definitiva.

«Los sistemas de sanidad animal se sitúan en el centro mismo de la seguridad alimentaria, la estabilidad económica, el bienestar y la salud humana, y sin embargo están crónicamente infradotados», declaró la Dra. Emmanuelle Soubeyran, Directora General de la OMSA. «La pandemia de COVID-19 puso de manifiesto la importancia de invertir más en la prevención y en el enfoque de Una sola salud. Una sola salud seguirá siendo una aspiración hasta que la sanidad animal se integre de manera genuina en la forma en que planificamos e invertimos, mucho antes de que llegue la próxima crisis».

Entre 2025 y 2026, 64 países y territorios notificaron más de 2.000 brotes de influenza aviar de alta patogenicidad, lo que provocó el sacrificio o la pérdida de más de 140 millones de aves de corral.

La fiebre aftosa ha causado brotes sin precedentes en el África meridional y ha reaparecido en Europa. La peste porcina africana continúa propagándose, incluso mediante notables saltos a larga distancia.

Asimismo, el gusano barrenador del Nuevo Mundo una mosca parásita que se alimenta de carne está generando gran preocupación, con decenas de miles de casos registrados en América Central y una expansión hacia el norte que supone una amenaza para la sanidad animal más allá de los países actualmente afectados.

El 75 % de las enfermedades infecciosas emergentes en humanos se originan en animales, lo que convierte a los sistemas de sanidad animal en la primera línea de defensa del mundo frente a los brotes, incluida una posible próxima pandemia.

Sin embargo, el informe indica que estos sistemas están bajo presión: el 18 % de los países evaluados recientemente presenta una disminución de la capacidad veterinaria, y el 22 % una disminución de la capacidad del personal paraprofesional.

«Lo que estamos observando va más allá de la propagación de las enfermedades y refleja también una presión creciente sobre las redes de vigilancia y las capacidades de respuesta de emergencia, especialmente en las regiones más expuestas a los riesgos para la sanidad animal», afirmó el Dr. Paolo Tizzani, epidemiólogo veterinario senior de la OMSA.

«Cuando los Servicios Veterinarios carecen de recursos, las enfermedades se detectan tarde, se propagan más y resultan más costosas de controlar, independientemente de cómo se hayan iniciado. Fortalecer estos sistemas es, por tanto, una forma importante y eficaz de que los gobiernos y sus socios reduzcan los riesgos y mejoren la preparación».

Con base en 54 países y territorios evaluados por la OMSA, se estima que sería necesario un aumento presupuestario medio del 52 % para cubrir el coste anual real de unos Servicios Veterinarios eficaces. El Programa de Prestación de Servicios Veterinarios (PVS) de la OMSA ofrece a los países una evaluación independiente de sus sistemas de sanidad animal y una hoja de ruta adaptada para su mejora. Como avance positivo, tras actividades recientes del PVS, más de la mitad de los países participantes informaron de un aumento de los recursos financieros.

El informe insta a los gobiernos a aumentar la financiación de los sistemas de sanidad animal e integrarlos en estrategias más amplias de salud, economía y seguridad; a los socios para el desarrollo a alinear la financiación con la prevención a largo plazo en lugar de la respuesta a las crisis; y a las instituciones financieras y al sector privado a reconocer la sanidad animal como una inversión de alto impacto.

«Los sistemas de sanidad animal son un bien público mundial, y el mundo no los financia como tal», concluyó la Dra. Susana Pombo, Presidenta de la Asamblea Mundial de Delegados de la OMSA.

«En un momento en que los gobiernos están aumentando los presupuestos de defensa, conviene preguntarse qué significa realmente la sanidad animal en este contexto. Las enfermedades no reconocen fronteras. Una brecha en la vigilancia de la sanidad animal en un país es una vulnerabilidad para todos los países, por lo que es fundamental cambiar nuestra forma de pensar sobre la solidaridad y la inversión en los sistemas de sanidad animal».

Las conclusiones del informe servirán de base para los debates de la próxima 93.ª Sesión General de la Asamblea Mundial de Delegados (18–22 de mayo), en particular en el Foro Técnico de la OMSA dedicado este año al tema «Invertir en sanidad animal para asegurar el futuro de todos».

También se celebrará una reunión ministerial al margen de la Ceremonia de Apertura, que incluirá la publicación de una declaración ministerial que reflejará una visión compartida sobre los sistemas de sanidad animal.

Acerca de la Organización Mundial de Sanidad Animal (OMSA)

La OMSA es la autoridad mundial en sanidad y bienestar animal. Fundada en 1924 en respuesta al devastador brote de peste bovina en Bélgica que formó parte de una epidemia más amplia que afectó a varios países europeos y tuvo repercusiones mundiales, la OMSA se ha dedicado desde entonces a vigilar, controlar y difundir información sobre las enfermedades animales en todo el mundo.

La OMSA se centra en la difusión transparente de información sobre las enfermedades animales, en la mejora de la sanidad animal a nivel mundial y, con ello, en la construcción de un mundo más seguro, saludable y sostenible. https://www.woah.org/es/inicio/

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