Noticias Internacionales

Nuevo Proyecto de Investigación Destinado a Obtener Carne y Productos Cárnicos más Seguros

Publicado

en

(6.031 lecturas vistas)

COMPARTIR

El trabajo ha sido publicado en la prestigiosa revista ‘Food Control’, y analiza robotización y automatización en salas de sacrificio y mataderos.

Miguel Prieto Maradona, Director del Instituto de Ciencia y Tecnología de los Alimentos (ICTAL) España, y catedrático del Departamento de Higiene y Tecnología de los Alimentos de la Universidad de León (ULE), es uno de los autores de un trabajo publicado recientemente en la revista internacional ‘Food Control’, titulado ‘Meat inspection and higiene in a Meat Factory Cell. An alternative concept’ que analiza la robotización y automatización en salas de sacrificio y mataderos y su influencia en la mejora de los procesos de inspección e higiene de la carne.

El artículo ha sido también firmado por varios expertos de Universidades e Institutos de investigación noruegos: Ole Alvseike, del Norwegian Meat and Poultry Research Center, Kristin Torkveen y Cecilie Ruud del Norwegian Food Safety Authority, y Truls Nesbakken del Norwegian University of Life Sciences, y es el resultado parcial de un proyecto que integra aspectos de ingeniería, automatización, robotización, diagnóstico por imagen y seguridad alimentaria.

El proyecto pretende modificar los sistemas de obtención de carne mediante un cambio de la línea de producción tradicional hacia un concepto de estación de trabajo modular. La hipótesis es que las estaciones de trabajo modulares solucionan mejor los problemas de eficiencia de la industria cárnica de pequeño y mediano tamaño, en comparación con la tendencia de ampliar y acelerar la línea de producción, para reducir los costos unitarios. En países como Noruega, donde existen bajos volúmenes de producción, poca especialización en mataderos, largas distancias y altos costes de personal, este enfoque puede ser económicamente beneficioso.

Un cambio revolucionario que mejora la salud pública  

El estudio publicado en la revista ‘Food Control’ analiza las ventajas del proceso robotizado y automatizado en estaciones celulares modulares (Meat Factory Cells – MFC) y lleva a cabo una evaluación cualitativa de riesgos en inspección e higiene de carne de cerdo. Las estaciones modulares permiten un cambio revolucionario en los sistemas de sacrificio y despiezado de las canales de animales de abasto. Además de mejorar la inspección mediante la aplicación de tecnología avanzada de diagnóstico, también aumentan la higiene del producto final por la particular forma en que se lleva a cabo el despiezado.

Esto último se explica porque las extremidades, la cabeza y el lomo se separan primero y no están sujetas a contaminación fecal por contenido intestinal. El MFC permite también un régimen de enfriamiento personalizado para diferentes partes, la descontaminación dirigida o el procesamiento ad hoc, lo que contribuye a obtener carne y productos cárnicos más seguros y un menor consumo de energía. El MFC cumple con los principios de ‘Codex alimentarius’ y mejora la salud pública en comparación con los sistemas convencionales.

Son tres los cambios principales que el sistema MFC (Meat Factory Cells) aplica a la producción y procesamiento de carne:

El trabajo se organiza principalmente en estaciones celulares, en vez de en línea a lo largo de cintas transportadoras como es realizado actualmente.

Combina procesos actualmente separados en la matanza, despiece y deshuesado, y Despieza la canal de afuera hacia adentro. Actualmente, la atención se centra en eliminar primero los órganos internos antes de presentar una canal intacta para la inspección veterinaria.

Hay que apuntar finalmente que el estudio forma parte de un proyecto desarrollado por la industria cárnica, que busca mejorar constantemente la productividad sin descuidar los aspectos de seguridad alimentaria, ya que precisamente estos dos factores constituyen temas claves en las prioridades estratégicas de I + D del sector.

 

Leer más
Click para comentar

Deja un mensaje

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Noticias Internacionales

México, Centroamérica y el IICA inician estrategia contra el gusano barrenador del ganado

Publicado

en

COMPARTIR

Leer más

Noticias Internacionales

Ecuador fortalece el control para garantizar la inocuidad de la leche en su territorio

Publicado

en

COMPARTIR

Leer más

Noticias Internacionales

Con estrategias de mitigación, aumentan un 40 % la productividad ganadera, con estrategias de mitigación

Publicado

en

COMPARTIR

En el marco del proyecto internacional GANASUR, especialistas del INTA presentaron los resultados del estudio en la Cuenca del Salado, Buenos Aires. Con estrategias de mitigación en los establecimientos se evitó la emisión de 7.400 toneladas de CO₂ y aumentó la producción por vientre un 40 %. Mejoras en la sanidad preventiva y reproductiva, descarte de animales improductivos y manejo del pastoreo, entre las estrategias implementadas.

El proyecto GANASUR se desarrolla sobre la estructura cooperativa de PROCISUR, que reúne a los institutos nacionales de investigación agropecuaria de Argentina, Brasil, Chile, Paraguay y Uruguay, junto con el IICA. La iniciativa busca identificar sistemas ganaderos representativos de cada país, evaluar opciones de mitigación y modelar los impactos productivos, económicos y ambientales asociados a su implementación.

En el caso de la Argentina, se seleccionó como caso de estudio un sistema de ciclo completo de la Pampa Deprimida. Según explicó Mauricio Álvarez, coordinador del Programa Nacional de Carnes y Fibras Animales del INTA, “se trata de una de las principales regiones ganaderas del país y porque la cría concentra una proporción muy importante de las emisiones del sistema”. Al mismo tiempo, sus brechas de eficiencia reproductiva y productiva ofrecen una oportunidad concreta para reducir emisiones sin disminuir la producción de carne.

En esta línea, puntualizó: “Para los países del CAS aumentar la productividad es una meta irrenunciable y los resultados demuestran que es posible producir más, mejorando la rentabilidad, de manera ambientalmente sostenible”.

En este sentido, subrayó: “Los resultados muestran que la mitigación puede integrarse a una estrategia de mejora productiva y económica: no se trata de producir menos, sino de producir más eficientemente, con una menor cantidad de emisiones por unidad de producto y una reducción simultánea de las emisiones absolutas”.

Las medidas de mitigación no se definieron como un paquete teórico, sino a partir de tecnologías probadas y compatibles con el funcionamiento de los establecimientos, detalló Álvarez, al tiempo que aclaró que “fueron validadas mediante consultas con productores y referentes sectoriales, que permitieron identificar aquellas que estarían dispuestos a adoptar”.

En esta línea, destacó que “uno de los principales aportes de GANASUR es haber integrado las dimensiones productiva, ambiental y económica. No alcanza con saber cuánto puede reducirse una emisión: también necesitamos conocer qué efecto tiene la tecnología sobre la productividad, cuánto cuesta implementarla y cuáles son las condiciones para que un productor decida adoptarla”.

Entre las estrategias que se aplicaron, se destacan las mejoras en la sanidad preventiva y reproductiva, el descarte de animales improductivos, el manejo del pastoreo, la recuperación de pasturas, la incorporación de leguminosas, la suplementación estratégica, la inseminación artificial a tiempo fijo y la selección genética.

“La implementación completa de esta trayectoria permitiría evitar unas 7.400 toneladas de CO₂ equivalente entre 2027 y 2040, lo que representa una reducción del 15 % de las emisiones acumuladas respecto del escenario de referencia”, confirmó el investigador. Para 2040, las emisiones anuales disminuirían hasta aproximadamente 2.645 toneladas de CO₂ equivalente y la huella de carbono por kilogramo producido se reduciría cerca de un 27 %.

“Los beneficios no serían solamente ambientales, sino también productivos”, sentenció Álvarez. Es que, según detalló, la producción por vientre aumentaría un 40 %, al pasar de 197 a 275 kg de peso vivo, mientras que el mayor volumen de carne generado y la mejora de la eficiencia permitirían alcanzar importantes beneficios económicos.

Según detalló el especialista del INTA, “la transición tecnológica se diseñó de manera gradual y acumulativa”. En una primera etapa se propuso ordenar el manejo del rodeo y mejorar su desempeño reproductivo; posteriormente, fortalecer la base forrajera y nutricional; y, finalmente, incorporar herramientas de mayor intensificación.

“Esta secuencia responde a una lógica concreta: comenzar por tecnologías de menor complejidad y avanzar hacia otras que requieren mayores capacidades e inversiones, evitando asumir que todas pueden adoptarse simultáneamente”, aclaró Álvarez.

Leer más

Tendencia