Noticias Internacionales

La Leche de Oveja es Más Saludable y Rentable para el Ganadero

Publicado

en

(2.542 lecturas vistas)

COMPARTIR

 

Foto_leche_ ovejas

El Instituto de Ganadería de Montaña (IGM), centro mixto del CSIC y la Universidad de León – España, trabaja en la mejora de las propiedades saludables de la leche de oveja, objetivo que ha conseguido a través de la introducción en la dieta de los animales de aceites vegetales y de pescado y microalgas marinas. Sin embargo, esta innovación reduce el porcentaje de grasa láctea, decisivo para el precio que obtiene el ganadero por la leche. Ahora, una nueva investigación analiza miles de genes de las ovejas con el propósito de encontrar las claves que permitan compaginar los dos aspectos, salud y rentabilidad.

La idea con la que trabaja el área de Nutrición de Rumiantes del IGM es que, dada la alta incidencia de enfermedades cardiovasculares y metabólicas que tienen su origen en una dieta inadecuada, es necesario desarrollar alimentos potencialmente beneficiosos para la salud. La leche y sus derivados lo son pero aún podrían aumentar sus propiedades. Para conseguirlo, “hemos realizado un buen número de trabajos para mejorar el valor nutricional de la grasa láctea, de forma natural y efectiva, mediante cambios en la alimentación del ganado”, explica a DiCYT la investigadora Pilar de Frutos.

Una vía ha sido mejorar la dieta de las ovejas lecheras con aceites vegetales ricos en ácidos grasos insaturados, por ejemplo, aceite de girasol, de oliva o de lino. Así aumenta el contenido de algunos compuestos bioactivos en la leche, sobre todo del ácido linoleico conjugado (CLA). Los científicos han comprobado que de esta forma también disminuye la cantidad de algunos ácidos grasos saturados potencialmente más negativos para los consumidores.

Por otra parte, también han incorporado a la dieta una pequeña cantidad de lípidos de origen marino, como microalgas y aceite de pescado, que dan los mismos resultados que los aceites vegetales y, además, incrementan el contenido de ácidos grasos poliinsaturados n-3, conocidos como omega-3.

De esta manera, la leche de oveja se convierte en un alimento funcional, es decir, orientado específicamente a la mejora de la salud, y su sabor no cambia. Sin embargo, “se produce el síndrome de depresión de la grasa láctea”, comenta la experta, lo cual es un problema para la aplicación práctica de estos suplementos en la dieta de las ovejas, ya que “el precio de la leche lo determina su porcentaje de sólidos, básicamente, grasa, proteína y lactosa”.

Ahora, los investigadores tratan de resolver el problema, que varía mucho entre unas ovejas y otras aunque sigan la misma dieta. Por eso, han realizado un estudio de nutrigenómica en colaboración con el Departamento de Producción Animal de la Universidad de León. Los resultados han sido publicados en la prestigiosa revista científica Scientific Reports y aportan información muy relevante.

Alimentación y genes

 “La alimentación puede causar cambios o represión en la expresión de determinados genes que intervienen en la síntesis de grasa en la glándula mamaria”, explica Pilar de Frutos. Por eso, la investigación trató de averiguar cómo les afectaba la dieta, en concreto, la adición de una pequeña cantidad de aceite de pescado.

Para ello, se utilizó una técnica de secuenciación masiva que permitió analizar más de 14.000 genes en cada muestra. “Es la primera vez que se usa esta metodología de nueva generación en el estudio del síndrome de depresión de la grasa láctea y la mejora de la composición de ácidos grasos de la leche”, destaca.

Información valiosa

En el estudio se incluyeron cuatro ovejas que recibían la dieta enriquecida y otras cuatro que recibían la dieta control, es decir, sin el aceite, y los análisis se realizaron en el Centro Nacional de Análisis Genómico. Al tratarse de un estudio tan novedoso, se ha publicado en una revista de alto impacto y “está generando una información de gran valía que contribuirá a entender y controlar el síndrome de depresión de la grasa”, afirma la investigadora del IGM.

“Actualmente continuamos con esta línea y estamos investigando qué explica la diferente respuesta individual de las ovejas”, destaca. Demostrada la utilidad de la suplementación de la dieta con lípidos de origen marino para mejorar el carácter saludable de los ácidos grasos de la leche, la caída del porcentaje de grasa es el principal escollo pendiente para pensar en su aplicación práctica, pero el estudio de los factores genéticos puede hacer posible una solución.

Leer más
Click para comentar

Deja un mensaje

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Noticias Internacionales

México, Centroamérica y el IICA inician estrategia contra el gusano barrenador del ganado

Publicado

en

COMPARTIR

Leer más

Noticias Internacionales

Ecuador fortalece el control para garantizar la inocuidad de la leche en su territorio

Publicado

en

COMPARTIR

Leer más

Noticias Internacionales

Con estrategias de mitigación, aumentan un 40 % la productividad ganadera, con estrategias de mitigación

Publicado

en

COMPARTIR

En el marco del proyecto internacional GANASUR, especialistas del INTA presentaron los resultados del estudio en la Cuenca del Salado, Buenos Aires. Con estrategias de mitigación en los establecimientos se evitó la emisión de 7.400 toneladas de CO₂ y aumentó la producción por vientre un 40 %. Mejoras en la sanidad preventiva y reproductiva, descarte de animales improductivos y manejo del pastoreo, entre las estrategias implementadas.

El proyecto GANASUR se desarrolla sobre la estructura cooperativa de PROCISUR, que reúne a los institutos nacionales de investigación agropecuaria de Argentina, Brasil, Chile, Paraguay y Uruguay, junto con el IICA. La iniciativa busca identificar sistemas ganaderos representativos de cada país, evaluar opciones de mitigación y modelar los impactos productivos, económicos y ambientales asociados a su implementación.

En el caso de la Argentina, se seleccionó como caso de estudio un sistema de ciclo completo de la Pampa Deprimida. Según explicó Mauricio Álvarez, coordinador del Programa Nacional de Carnes y Fibras Animales del INTA, “se trata de una de las principales regiones ganaderas del país y porque la cría concentra una proporción muy importante de las emisiones del sistema”. Al mismo tiempo, sus brechas de eficiencia reproductiva y productiva ofrecen una oportunidad concreta para reducir emisiones sin disminuir la producción de carne.

En esta línea, puntualizó: “Para los países del CAS aumentar la productividad es una meta irrenunciable y los resultados demuestran que es posible producir más, mejorando la rentabilidad, de manera ambientalmente sostenible”.

En este sentido, subrayó: “Los resultados muestran que la mitigación puede integrarse a una estrategia de mejora productiva y económica: no se trata de producir menos, sino de producir más eficientemente, con una menor cantidad de emisiones por unidad de producto y una reducción simultánea de las emisiones absolutas”.

Las medidas de mitigación no se definieron como un paquete teórico, sino a partir de tecnologías probadas y compatibles con el funcionamiento de los establecimientos, detalló Álvarez, al tiempo que aclaró que “fueron validadas mediante consultas con productores y referentes sectoriales, que permitieron identificar aquellas que estarían dispuestos a adoptar”.

En esta línea, destacó que “uno de los principales aportes de GANASUR es haber integrado las dimensiones productiva, ambiental y económica. No alcanza con saber cuánto puede reducirse una emisión: también necesitamos conocer qué efecto tiene la tecnología sobre la productividad, cuánto cuesta implementarla y cuáles son las condiciones para que un productor decida adoptarla”.

Entre las estrategias que se aplicaron, se destacan las mejoras en la sanidad preventiva y reproductiva, el descarte de animales improductivos, el manejo del pastoreo, la recuperación de pasturas, la incorporación de leguminosas, la suplementación estratégica, la inseminación artificial a tiempo fijo y la selección genética.

“La implementación completa de esta trayectoria permitiría evitar unas 7.400 toneladas de CO₂ equivalente entre 2027 y 2040, lo que representa una reducción del 15 % de las emisiones acumuladas respecto del escenario de referencia”, confirmó el investigador. Para 2040, las emisiones anuales disminuirían hasta aproximadamente 2.645 toneladas de CO₂ equivalente y la huella de carbono por kilogramo producido se reduciría cerca de un 27 %.

“Los beneficios no serían solamente ambientales, sino también productivos”, sentenció Álvarez. Es que, según detalló, la producción por vientre aumentaría un 40 %, al pasar de 197 a 275 kg de peso vivo, mientras que el mayor volumen de carne generado y la mejora de la eficiencia permitirían alcanzar importantes beneficios económicos.

Según detalló el especialista del INTA, “la transición tecnológica se diseñó de manera gradual y acumulativa”. En una primera etapa se propuso ordenar el manejo del rodeo y mejorar su desempeño reproductivo; posteriormente, fortalecer la base forrajera y nutricional; y, finalmente, incorporar herramientas de mayor intensificación.

“Esta secuencia responde a una lógica concreta: comenzar por tecnologías de menor complejidad y avanzar hacia otras que requieren mayores capacidades e inversiones, evitando asumir que todas pueden adoptarse simultáneamente”, aclaró Álvarez.

Leer más

Tendencia