Noticias

Vaquillonas: Manejo Hasta Primer Entore

Publicado

en

(3.471 lecturas vistas)

COMPARTIR

 

vaquillona_1

Un adecuado manejo de las hembras que irán a reposición en un sistema de cría tradicional permitirá obtener aceptables índices reproductivos sin el detrimiento del potencial productivo de la futura madre.

Manejo Hasta Los 6 Meses 

El período de crecimiento y desarrollo hasta los 6 meses en general no ofrece mayores dificultades. Cuando los nacimientos se producen en la época adecuada en un año normal, el ritmo de crecimiento de los terneros de razas británicas bajo nuestras condiciones de pastoreo se puede estimar en un promedio de 650 g (550 a 800 g) de aumento de peso diario (APD).
Estas cifras, y las que se darán más adelante, son para rodeos de vacas británicas de un peso adulto de 430 a 500 Kg (peso otoño). Se toma el peso al comienzo del otoño porque en ese momento la gestación no influye en el mismo y la vaca, ya destetada, se tiene que encontrar en buena condición corporal (CC 2,5 a 3) para entrar al invierno. Para rodeos de otras razas y/o de pesos distintos será necesario adaptar los cálculos.

Considerando un peso al nacer de 30 a 35 Kg, a los 6 meses (5 – 7 meses) tendremos un peso de 150 Kg en promedio (180 días x 650 g + 30-35 Kg al nacimiento = 150 Kg).

El ritmo de crecimiento en estos 6 meses variará fundamentalmente de acuerdo a la aptitud materna, a la condición corporal de la vaca, al tipo de pastura, a la zona y al tipo de campo, al clima de ese año, a la suplementación o no al pie de la madre, a la edad del destete y a la alimentación desde destete hasta los 6 meses (si se hizo destete precoz o anticipado).

Desde el parto la vaca debe contar con alimento suficiente en calidad y cantidad para producir la leche necesaria para el desarrollo y crecimiento normales del ternero. Al contar el rodeo de cría con pasturas adecuadas, el ternero comienza precozmente a pastorear, formando su flora y fauna ruminal y disminuyendo progresivamente el grado de dependencia materna. Este pastoreo precoz también se produce cuando, por falta de alimento para la vaca, ésta no produce suficiente leche y el ternero trata, en competencia desigual y sin lograrlo, de suplir lo que la madre no le da.

Por otra parte, para la reposición del rodeo se seleccionan las terneras cabeza de parición, que siempre son las más pesadas a los 6 meses, y por lo tanto, tienen pesos superiores a los 150 Kg promedio.

El ritmo de crecimiento después de los 6 meses es muy variable. En función de estas variaciones se podrá decidir la edad del entore.

Manejo Para Entore a los dos Años

El llamado entore a los dos años, por la fecha de nacimiento de las terneras y entore de las mismas, en realidad se efectúa a los 25 – 27 meses.

Desde los 6 meses hasta el primer entore (25 – 27 meses) transcurren unos 20 meses promedio, es decir, 600 días. En ese lapso el aumento de peso tiene que ser de 120 a 150 Kg, que sumados a los 150 Kg que tenían las terneras a los 6 meses, totalizan al momento del comienzo del primer servicio unos 270 – 300 Kg. Es decir, que deben haber alcanzado alrededor del 60- 66 % de su peso adulto.

Esto significa que la ganancia de peso diaria promedio desde los 6 meses hasta el entore tiene que ser del orden de los 220 – 250 g, valor fácilmente obtenible sin forzar la alimentación en los períodos críticos normales de escasez de forraje (invierno).

Un esquema de la ganancia de peso en estos 20 meses podría ser:

  1.  Primer invierno posdestete (180 días): ganancia de 150 – 200 g diarios, lo que nos da 30 – 35 Kg de aumento de peso. Una restricción más severa a esta edad no es posible, pues se corre el riesgo de dañar permanentemente el desarrollo de la vaquillona.
  2. Octubre – Abril: acompañando la abundancia de pasturas en esos 200 días, a un ritmo de ganancia de peso promedio de 400 g diarios, se obtienen unos 80 Kg más, con lo que estarían las vaquillonas en 250 – 260 Kg.
  3. Segundo invierno: sin aumento de peso.
  4. Octubre – Noviembre: 500 g diarios promedio, obteniéndose unos 30 Kg más.

Esto completa un total al entore en noviembre – diciembre de unos (150 + 30 + 80 + 0 + 30 = 290). Por lo tanto, teniendo vaquillonas de un peso de otoño de 250 – 260 Kg, se logra entorar la totalidad de las mismas en la primavera siguiente.

Este es un esquema que se puede realizar, pero es ajustado y debe tratar de mejorarse, sobre todo en los inviernos. Hay que tener en cuenta que durante los inviernos, al no ganar peso o ganar muy poco, como la vaquillona se encuentra desarrollando, perderá estado, y  si bien en primavera – verano, en buenas pasturas efectuará un aumento compensatorio de peso, no es raro que las lluvias y/o los calores se retrasen, y por lo tanto, también el crecimiento de las pasturas. Es por ello que este esquema debe flexibilizarse, sobre todo en invierno, haciéndoles ganar algo mas de peso.

Manejo Para Entore a los 15 Meses

Para entorar las vaquillonas a los 15 meses de edad, es necesario un manejo diferente. El peso a los 6 meses tiene que ser un poco mayor, de alrededor de los 170 Kg, lo que implica una ganancia diaria promedio de peso de 700 – 800 g (30-35 + 180 días x 750 g = 170 Kg).

Si las pasturas y/o la aptitud materna no es suficiente para lograr estos aumentos de peso, se deberá ayudar con una suplementación al pie de la madre o suplementación si se hace destete precoz o anticipado. Por otra parte, téngase en cuenta que para la reposición se selecciona la cabeza de parición.

Desde los 6 meses hasta el entore, la vaquillona tiene que ganar permanentemente peso. En los 8 – 9 meses que faltan hasta el entore, el promedio de aumento de peso diario debe estar en el orden de los 350 – 450 g, requiriendo para ello buenas pasturas y/o suplementación. Se obtendrá alrededor de los 100 kg, con lo que llegaríamos al entore con un peso de unos 270 Kg (170 + 240-270 días x 400 g = 270 Kg). Este es un buen peso para entorar vaquillonas de 15 meses de razas británicas.

Manejo Para Entore a los 20 Meses

En caso que las vaquillonas que se pensaba entorar a los 15 meses no hayan llegado en la primavera al peso adecuado para el servicio (270 Kg), o las que se pensaba entorar a los 2 años al llegar al fin del otoño estén en los 290 Kg, se puede hacer un entore de invierno.

También se puede tomar como norma el entore de invierno de las vaquillonas, siempre que tengan un peso de unos 290 Kg. Este entore tiene ventajas y desventajas, no en todos los casos es conveniente, y para su factibilidad es necesario tomar ciertas precauciones.

SANIDAD

Cualquiera sea la edad elegida para hacer el primer entore, es de extrema importancia mantener el buen estado sanitario de las terneras y vaquillonas.

Será necesario confeccionar un buen calendario sanitario preventivo (vacunaciones contra mancha y gangrena, brucelosis, etc., tratamientos antiparasitarios internos y externos y suplementación mineral).

Leer más
Click para comentar

Deja un mensaje

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Noticias Nacionales

Marco Vinelli Ruiz es el nuevo ministro de Desarrollo Agrario y Riego del gobierno de Keiko Fujimori

Publicado

en

COMPARTIR

Leer más

Noticias Internacionales

Inocuidad alimentaria: la importancia de la detección de metales en alimentos para la exportación

Publicado

en

COMPARTIR

 

Del 6 al 10 de julio, el Laboratorio Nacional de Insumos Agropecuarios (LANIA) del Instituto Colombiano Agropecuario (ICA) fue escenario del Taller Regional para la Armonización de Métodos de Análisis de Metales Pesados, un encuentro que reunió a especialistas de Colombia, Ecuador, Perú y Bolivia, con el propósito de fortalecer las capacidades analíticas de los laboratorios oficiales de la Comunidad Andina (CAN) y avanzar hacia protocolos estandarizados que garanticen la inocuidad de los alimentos destinados al comercio internacional.

Esta iniciativa representa un paso importante para consolidar sistemas de control más confiables, proteger la salud de los consumidores y fortalecer la competitividad de los productos agropecuarios de la región, promoviendo una producción agroalimentaria más segura, sostenible y con mayores oportunidades para los productores.

La confiabilidad de los alimentos de exportación no depende únicamente de su calidad sanitaria, sino también de la aplicación de metodologías estandarizadas que permitan identificar y cuantificar la presencia de metales pesados en productos agrícolas de origen primario. La determinación de estos contaminantes constituye uno de los principales requisitos para acceder a mercados internacionales, especialmente aquellos con altos estándares de inocuidad.

Durante las jornadas de trabajo, los participantes fortalecieron sus conocimientos técnicos para la implementación de metodologías analíticas armonizadas que permitan identificar la presencia y el tipo de metales pesados en frutas, hortalizas, vegetales y tubérculos, garantizando resultados confiables, comparables y acordes con los estándares internacionales.

La capacitación fue orientada por el doctor Fernando Lafont, director del Laboratorio de Espectrometría de Masas y Cromatografía de la Universidad de Córdoba (España), quien lideró sesiones teóricas y prácticas basadas en metodologías utilizadas por laboratorios de referencia de la Unión Europea. A través de ejercicios interlaboratorios y ensayos compartidos, los profesionales fortalecieron sus competencias para obtener resultados con altos niveles de precisión, trazabilidad y confiabilidad.

Contar con un protocolo armonizado para los países de la Comunidad Andina, reconocido internacionalmente, permitirá establecer criterios técnicos comunes, optimizar los procesos de vigilancia y reducir el riesgo de rechazos de productos en los mercados de exportación. Esto se traduce en mayores oportunidades para los productores, mayor confianza y un aporte al desarrollo económico de los países de la región.

Para el ICA y el Laboratorio Nacional de Insumos Agropecuarios (LANIA), este encuentro fortalece el trabajo articulado que se lleva a cabo con la Comunidad Andina para consolidar capacidades técnicas en materia de inspección, vigilancia y control de alimentos.

Estas acciones contribuyen a garantizar una producción más segura para los consumidores, respaldar el acceso a los mercados internacionales y avanzar en la construcción de un campo más competitivo, incluyente y sostenible, aportando a la seguridad alimentaria y a la transformación del sector agropecuario.

Leer más

Noticias Internacionales

México exporta carne de calidad a Filipinas

Publicado

en

COMPARTIR

 

Con el fin de fortalecer la exportación de cárnicos provenientes de plantas Tipo Inspección Federal (TIF), en beneficio de los productores y la industria mexicana certificada, el Senasica acompañó a la agencia sanitaria de Filipinas durante la verificación que realizaron a plantas mexicanas de procesamiento de cárnicos de res y cerdo.

Técnicos del organismo de Agricultura y del Servicio Nacional de Inspección de Cárnicos (NMIS, en inglés) de la República de Filipinas, visitaron más de 25 centros mexicanos de producción y transformación de cárnicos de cerdo y res, con miras a iniciar el intercambio comercial.

Las delegaciones estuvieron en 16 establecimientos TIF, nueve unidades de producción pecuaria, cuatro unidades de exportación en pie, así como laboratorios oficiales y autorizados del Senasica, en los cuales evaluaron las medidas sanitarias y de inocuidad que se llevan a cabo durante los procesos productivos.

En la reunión de cierre, el director general de Inocuidad Agroalimentaria, Acuícola y Pesquera (DGIAAP), David Soriano García, destacó que este tipo de visitas revelan la madurez de los mecanismos de sanidad e inocuidad con que cuentan los establecimientos TIF para ofrecer cárnicos seguros a la población mexicana y a consumidores de más de 60 países.

Además de la inspección en sitio, ambas delegaciones revisaron los programas de emergencia y control que opera el Senasica, los cuales son el pilar para proteger a México de plagas y enfermedades de importancia cuarentenaria.

Leer más

Tendencia