Noticias Internacionales

BioBolsa: Sistema de Biodigestores se Popularizan en México para Generar Energía en Granjas

Publicado

en

(4.197 lecturas vistas)

COMPARTIR

El sistema anaeróbico se patentó en 2010 y a la fecha ha generado más de 50 millones de pesos en ganancias (3 millones de dólares); también tiene presencia en África.

El principio de acción del sistema digestivo de una vaca sirvió como modelo a Camilo Pagés y Alexander Eaton, en México, a fin de crear un contenedor que recibe desechos orgánicos, más estiércol de ganado, y donde se mezclan con millones de bacterias para obtener un gas natural compuesto en su mayor parte por metano, llamado biogás, así como un biofertilizante de gran calidad.

El biodigestor, llamado comercialmente Biobolsa, transforma el desecho en un contenedor fabricado en geomembrana de alta densidad de polietileno en donde componentes y bacterias generan el gas que se aprovecha como combustible para estufas o calentadores, e incluso en forma de energía eléctrica.

Alex Eaton, uno de los creadores, comenta en entrevista que tecnologías anaeróbicas como la de Biobolsa se han usado por décadas en granjas industrializadas, y ahora buscan llevar sus beneficios a medianos y pequeños productores, quienes generan el 99 por ciento de la comida del país, y a nivel mundial el 80 por ciento.

“Nos hemos acercado a las familias que tienen pequeñas granjas para autoconsumo, o a quienes tienen 100 vacas lecheras, que son quienes no tienen acceso a créditos o financiamientos. Además son quienes forman el tejido social de las zonas rurales, son los cuidadores de las cuencas, de la tierra, del suelo y esta es una forma de empoderarlos ente el cambio climático, manejo de suelos, inocuidad alimentaria, contaminación de agua y más”.

En términos muy simples, Alex Eaton explica que su tecnología se ve como una bolsa enorme, de 15 metros de largo por dos metros de ancho y dos más de altura, que llega a contener 40 mil litros de capacidad líquida, y a tratar hasta una tonelada de desechos por día.

Sin embargo, han sabido adaptarse a necesidades específicas y han creado biobolsas pequeñas de dos por dos metros, que trabajan con 20 kilos de estiércol. “El sistema es modular y puede interconectarse, además es desplegable y ajustable. En promedio el retorno de inversión se contempla a un año y medio, y si se considera que el material empleado para la biobolsa tiene una duración superior a 20 años, hay mucho margen de ganancia”, puntualiza el periodista de formación con un posgrado en protección ambiental.

Agrega que hay muchos pequeños productores que no tienen conciencia de que hay opciones económicas y ambientales de aprovechar lo que es desecho, en este caso, de que el estiércol puede generar ganancias.

La primera biobolsa se colocó en 2007 en Jalisco, se consiguió la patente en 2010 y a la fecha ha generado cerca de 50 millones, a decir de Alex Eaton; añade que considera finalizar el año cubriendo 3 mil granjas solamente en el país, aunque reconoce que tienen presencia en nueve países de Latinoamérica, y en África se han implementado dos plantas piloto.

La transferencia tecnológica de Biobolsa contempla capacitación e implementación, así como seguimiento a su operación y eficiencia.

La tecnología anaeróbica totalmente mexicana ha contado para su desarrollo e implementación con apoyo de diversas fundaciones e instituciones gubernamentales, con las que se han logrado ofrecer subsidios parciales a los interesados. “Actualmente manejamos un fondo de crédito con tasa cero para que puedan participar los pequeños productores”, destaca el ecologista de origen estadunidense.

Biobolsa ha recibido diversos reconocimientos internacionales, tanto científicos, como por emprendimiento social, entre otros, por el Business in Development Network (BiD Network), de Holanda, la que entregó un premio por 10 mil euros que sirvió al dar un importante impulso a la empresa.

“Hemos mejorado el proceso y tenemos una serie de motores para genera energía eléctrica; tenemos ya un contrato para producir luz en la red de Comisión Federal de Electricidad en Cuernavaca, mediante interconexión con biodigestores para producir cinco, 10 o 15 kilowatts. “Buscamos tener impacto en cuatro millones de casas que estimamos que puede usar biobolsa hoy en México”, refiere Alex Eaton.

Leer más
2 comentarios

1 comentario

Deja un mensaje

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Noticias Internacionales

Expertos de las Américas avanzan en la definición de las reservas estratégicas del Banco Regional de antígenos de Fiebre Aftosa

Publicado

en

COMPARTIR

Leer más

Noticias Internacionales

La sanidad animal recibe apenas el 0,6 % del gasto mundial en salud pese al aumento de las crisis sanitarias

Publicado

en

COMPARTIR

El informe advierte que los recortes de la ayuda dejan al mundo peligrosamente expuesto a las enfermedades transfronterizas, la inseguridad alimentaria y la próxima pandemia.

El mundo no está invirtiendo lo suficiente en sanidad animal, pese a la creciente evidencia de que el costo de la inacción supera con creces el costo de la prevención.

El informe, publicado por la Organización Mundial de Sanidad Animal (OMSA, WOAH por sus siglas en inglés) en el marco de su 93.ª Sesión General, es la única evaluación mundial anual de las tendencias, riesgos y desafíos en materia de sanidad animal.

El informe destaca que las enfermedades animales destruyen más del 20 % de la producción animal mundial cada año. Estos impactos se sienten con mayor intensidad en los países de ingresos bajos y medios, donde la sanidad animal desempeña un papel fundamental para sostener los medios de vida, la seguridad alimentaria y la resiliencia económica. Al mismo tiempo, los sistemas con recursos insuficientes tienen dificultades para detectar y responder a las enfermedades de forma temprana, y también enfrentan retos para mantener los estándares de bienestar animal.

Las recientes reducciones de los presupuestos de ayuda internacional están agravando la presión. La asistencia para el desarrollo en salud ha caído a aproximadamente 39.100 millones de dólares estadounidenses en 2025, y la sanidad animal representa menos del 2,5 % de ese total. En el mismo periodo, el gasto mundial en defensa alcanzó un récord de 2,9 billones de dólares estadounidenses. En este contexto, el fortalecimiento de los sistemas de sanidad animal la infraestructura compartida que protege frente a enfermedades de origen natural, liberaciones accidentales y amenazas biológicas deliberadas sigue estando insuficientemente financiado, pese a su papel esencial en la gestión de riesgos transfronterizos, incluidas las enfermedades emergentes y las amenazas biológicas.

El informe subraya que llevar los Servicios Veterinarios de todos los países a los estándares internacionales costaría aproximadamente 2.300 millones de dólares estadounidenses al año, menos del 0,05 % de los 3,6 billones de dólares en pérdidas económicas atribuidas a la COVID-19 en 2020, una enfermedad que con gran probabilidad tuvo un origen animal, aunque su origen preciso y la vía de transmisión al ser humano aún no se han establecido de forma definitiva.

«Los sistemas de sanidad animal se sitúan en el centro mismo de la seguridad alimentaria, la estabilidad económica, el bienestar y la salud humana, y sin embargo están crónicamente infradotados», declaró la Dra. Emmanuelle Soubeyran, Directora General de la OMSA. «La pandemia de COVID-19 puso de manifiesto la importancia de invertir más en la prevención y en el enfoque de Una sola salud. Una sola salud seguirá siendo una aspiración hasta que la sanidad animal se integre de manera genuina en la forma en que planificamos e invertimos, mucho antes de que llegue la próxima crisis».

Entre 2025 y 2026, 64 países y territorios notificaron más de 2.000 brotes de influenza aviar de alta patogenicidad, lo que provocó el sacrificio o la pérdida de más de 140 millones de aves de corral.

La fiebre aftosa ha causado brotes sin precedentes en el África meridional y ha reaparecido en Europa. La peste porcina africana continúa propagándose, incluso mediante notables saltos a larga distancia.

Asimismo, el gusano barrenador del Nuevo Mundo una mosca parásita que se alimenta de carne está generando gran preocupación, con decenas de miles de casos registrados en América Central y una expansión hacia el norte que supone una amenaza para la sanidad animal más allá de los países actualmente afectados.

El 75 % de las enfermedades infecciosas emergentes en humanos se originan en animales, lo que convierte a los sistemas de sanidad animal en la primera línea de defensa del mundo frente a los brotes, incluida una posible próxima pandemia.

Sin embargo, el informe indica que estos sistemas están bajo presión: el 18 % de los países evaluados recientemente presenta una disminución de la capacidad veterinaria, y el 22 % una disminución de la capacidad del personal paraprofesional.

«Lo que estamos observando va más allá de la propagación de las enfermedades y refleja también una presión creciente sobre las redes de vigilancia y las capacidades de respuesta de emergencia, especialmente en las regiones más expuestas a los riesgos para la sanidad animal», afirmó el Dr. Paolo Tizzani, epidemiólogo veterinario senior de la OMSA.

«Cuando los Servicios Veterinarios carecen de recursos, las enfermedades se detectan tarde, se propagan más y resultan más costosas de controlar, independientemente de cómo se hayan iniciado. Fortalecer estos sistemas es, por tanto, una forma importante y eficaz de que los gobiernos y sus socios reduzcan los riesgos y mejoren la preparación».

Con base en 54 países y territorios evaluados por la OMSA, se estima que sería necesario un aumento presupuestario medio del 52 % para cubrir el coste anual real de unos Servicios Veterinarios eficaces. El Programa de Prestación de Servicios Veterinarios (PVS) de la OMSA ofrece a los países una evaluación independiente de sus sistemas de sanidad animal y una hoja de ruta adaptada para su mejora. Como avance positivo, tras actividades recientes del PVS, más de la mitad de los países participantes informaron de un aumento de los recursos financieros.

El informe insta a los gobiernos a aumentar la financiación de los sistemas de sanidad animal e integrarlos en estrategias más amplias de salud, economía y seguridad; a los socios para el desarrollo a alinear la financiación con la prevención a largo plazo en lugar de la respuesta a las crisis; y a las instituciones financieras y al sector privado a reconocer la sanidad animal como una inversión de alto impacto.

«Los sistemas de sanidad animal son un bien público mundial, y el mundo no los financia como tal», concluyó la Dra. Susana Pombo, Presidenta de la Asamblea Mundial de Delegados de la OMSA.

«En un momento en que los gobiernos están aumentando los presupuestos de defensa, conviene preguntarse qué significa realmente la sanidad animal en este contexto. Las enfermedades no reconocen fronteras. Una brecha en la vigilancia de la sanidad animal en un país es una vulnerabilidad para todos los países, por lo que es fundamental cambiar nuestra forma de pensar sobre la solidaridad y la inversión en los sistemas de sanidad animal».

Las conclusiones del informe servirán de base para los debates de la próxima 93.ª Sesión General de la Asamblea Mundial de Delegados (18–22 de mayo), en particular en el Foro Técnico de la OMSA dedicado este año al tema «Invertir en sanidad animal para asegurar el futuro de todos».

También se celebrará una reunión ministerial al margen de la Ceremonia de Apertura, que incluirá la publicación de una declaración ministerial que reflejará una visión compartida sobre los sistemas de sanidad animal.

Acerca de la Organización Mundial de Sanidad Animal (OMSA)

La OMSA es la autoridad mundial en sanidad y bienestar animal. Fundada en 1924 en respuesta al devastador brote de peste bovina en Bélgica que formó parte de una epidemia más amplia que afectó a varios países europeos y tuvo repercusiones mundiales, la OMSA se ha dedicado desde entonces a vigilar, controlar y difundir información sobre las enfermedades animales en todo el mundo.

La OMSA se centra en la difusión transparente de información sobre las enfermedades animales, en la mejora de la sanidad animal a nivel mundial y, con ello, en la construcción de un mundo más seguro, saludable y sostenible. https://www.woah.org/es/inicio/

Leer más

Noticias Internacionales

La producción de alimentos de origen animal deberá aumentar 70 % para 2050, incluida la leche: FAO

Publicado

en

COMPARTIR

Leer más

Tendencia