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El Pasto Mulato, Eficiente para la Ganadería de Carne y Leche en Honduras

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El Pasto Mulato es un pasto tolerante a la sequía, una de sus cualidades más sobresalientes es su alta calidad forrajera, especialmente en lo que se refiere a proteína cruda y digestibilidad de la materia seca.

En Honduras se ha observado que dependiendo de la edad vegetativa de la planta y de la época del año, en praderas de 20 a 30 días de edad, los porcentajes de proteína alcanzaron entre 12 y 16%, y hasta un 62% de digestibilidad.

La excelente calidad de este pasto, se refl eja en el alto consumo animal, dando como resultado mayores rendimientos de leche y carne. Los resultados de validación realizados en Honduras del pasto mulato, versus pasto Swazi, Toledo, Marandu, Decumbens y Estrella, en cuatro regiones del país, mostró lo siguiente: La carga animal en el pasto mulato en algunos casos alcanzó hasta 20 unidades animal por manzana, con una producción de leche de hasta 15,000 Lts/Mz/año, con una diferencia a favor del mulato mayor a los 10,000 Lts/Mz/año comparado con el pasto Toledo.

La excelente calidad de este pasto se refleja en el alto consumo animal, dando como resultado mayores rendimientos de leche y carne. Cuando la siembra se realiza en terrenos mecanizados y/o labranza mínima es recomendable hacer surcos poco profundos, a una distancia de 60 cm. entre surcos. Es importante sembrar cuando el suelo se compacta después de una lluvia, para luego hacer los surcos y sembrar, este sistema permite que la semilla no se profundice más allá de lo requerido, asegurando así una buena germinación.

La distribución de la semilla en el surco en áreas de hasta 10 manzanas se puede hacer con botes saleros, mediante una buena calibración del paso se distribuyen de 12 a 20 semillas por metro lineal, este método permite un ahorro de semilla por unidad de superficie de hasta 800 gramos (1.6 libras) por manzana. En cero labranza las hileras se hacen con cabuya, utilizando la misma distancia de los otros métodos; la siembra se puede hacer en posturas a una distancia de 0.3-0.4 metros con 15 a 20 semillas por postura, se hace con chuzo o se puede hacer con botecito salero, rayando la superficie del terreno con una herramienta.

El pasto mulato también puede establecerse por semilla vegetativa a través de macollas, dependiendo del número de vástagos que tenga la misma el número de plántulas sembradas será mayor, sin embargo este método es muy caro.

Otro método es la producción de plántulas por medio de almácigos, para luego hacer trasplantes directos al terreno preparado, lo cual también resulta muy caro.

La Gran Ventaja

Para los Trópicos Secos, Subhúmedos y Húmedos la mejor época para siembra es al inicio de las lluvias, para lo cual hay que tomar en cuenta algunas condiciones previas:

  1. Determinar las condiciones del terreno
  2. Buen control de malezas
  3. Buena preparación del suelo
  4. Determinar la calidad de la semilla (valor cultural 72%)
  5. Tratamiento de la semilla para el control de insectos
  6. Seleccionar el sistema de siembra que se utilizará y el método respectivo

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Con estrategias de mitigación, aumentan un 40 % la productividad ganadera, con estrategias de mitigación

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En el marco del proyecto internacional GANASUR, especialistas del INTA presentaron los resultados del estudio en la Cuenca del Salado, Buenos Aires. Con estrategias de mitigación en los establecimientos se evitó la emisión de 7.400 toneladas de CO₂ y aumentó la producción por vientre un 40 %. Mejoras en la sanidad preventiva y reproductiva, descarte de animales improductivos y manejo del pastoreo, entre las estrategias implementadas.

El proyecto GANASUR se desarrolla sobre la estructura cooperativa de PROCISUR, que reúne a los institutos nacionales de investigación agropecuaria de Argentina, Brasil, Chile, Paraguay y Uruguay, junto con el IICA. La iniciativa busca identificar sistemas ganaderos representativos de cada país, evaluar opciones de mitigación y modelar los impactos productivos, económicos y ambientales asociados a su implementación.

En el caso de la Argentina, se seleccionó como caso de estudio un sistema de ciclo completo de la Pampa Deprimida. Según explicó Mauricio Álvarez, coordinador del Programa Nacional de Carnes y Fibras Animales del INTA, “se trata de una de las principales regiones ganaderas del país y porque la cría concentra una proporción muy importante de las emisiones del sistema”. Al mismo tiempo, sus brechas de eficiencia reproductiva y productiva ofrecen una oportunidad concreta para reducir emisiones sin disminuir la producción de carne.

En esta línea, puntualizó: “Para los países del CAS aumentar la productividad es una meta irrenunciable y los resultados demuestran que es posible producir más, mejorando la rentabilidad, de manera ambientalmente sostenible”.

En este sentido, subrayó: “Los resultados muestran que la mitigación puede integrarse a una estrategia de mejora productiva y económica: no se trata de producir menos, sino de producir más eficientemente, con una menor cantidad de emisiones por unidad de producto y una reducción simultánea de las emisiones absolutas”.

Las medidas de mitigación no se definieron como un paquete teórico, sino a partir de tecnologías probadas y compatibles con el funcionamiento de los establecimientos, detalló Álvarez, al tiempo que aclaró que “fueron validadas mediante consultas con productores y referentes sectoriales, que permitieron identificar aquellas que estarían dispuestos a adoptar”.

En esta línea, destacó que “uno de los principales aportes de GANASUR es haber integrado las dimensiones productiva, ambiental y económica. No alcanza con saber cuánto puede reducirse una emisión: también necesitamos conocer qué efecto tiene la tecnología sobre la productividad, cuánto cuesta implementarla y cuáles son las condiciones para que un productor decida adoptarla”.

Entre las estrategias que se aplicaron, se destacan las mejoras en la sanidad preventiva y reproductiva, el descarte de animales improductivos, el manejo del pastoreo, la recuperación de pasturas, la incorporación de leguminosas, la suplementación estratégica, la inseminación artificial a tiempo fijo y la selección genética.

“La implementación completa de esta trayectoria permitiría evitar unas 7.400 toneladas de CO₂ equivalente entre 2027 y 2040, lo que representa una reducción del 15 % de las emisiones acumuladas respecto del escenario de referencia”, confirmó el investigador. Para 2040, las emisiones anuales disminuirían hasta aproximadamente 2.645 toneladas de CO₂ equivalente y la huella de carbono por kilogramo producido se reduciría cerca de un 27 %.

“Los beneficios no serían solamente ambientales, sino también productivos”, sentenció Álvarez. Es que, según detalló, la producción por vientre aumentaría un 40 %, al pasar de 197 a 275 kg de peso vivo, mientras que el mayor volumen de carne generado y la mejora de la eficiencia permitirían alcanzar importantes beneficios económicos.

Según detalló el especialista del INTA, “la transición tecnológica se diseñó de manera gradual y acumulativa”. En una primera etapa se propuso ordenar el manejo del rodeo y mejorar su desempeño reproductivo; posteriormente, fortalecer la base forrajera y nutricional; y, finalmente, incorporar herramientas de mayor intensificación.

“Esta secuencia responde a una lógica concreta: comenzar por tecnologías de menor complejidad y avanzar hacia otras que requieren mayores capacidades e inversiones, evitando asumir que todas pueden adoptarse simultáneamente”, aclaró Álvarez.

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