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Yuca: Una Excelente Alternativa Forrajera para la Producción Animal

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Desde el INTA Montecarlo, Misiones (norte de Argentina), recomiendan este recurso estratégico por considerarlo un cultivo económico, con altos valores nutricionales y que mantiene la condición corporal de los animales. 

Antonio Uset –técnico del INTA Montecarlo, Misiones– se refirió al alto aporte nutritivo como el principal beneficio de la implementación de la mandioca como alternativa forrajera: “La gran ventaja de este cultivo es el alto contenido proteico de sus hojas y el gran aporte energético de sus raíces. Esto lo posiciona como un recurso muy valioso en la alimentación de rumiantes y monogástricos –cerdos, aves y peces–”

A pesar de los grandes beneficios nutricionales de las hojas, los productores utilizan sólo las raíces. “Esto sucede porque desconocen su aporte proteico, lo que provoca grandes desperdicios de materia seca, al tiempo que gastan dinero en suplementos como la alfalfa”, explicó Uset.

Desde el INTA fomentamos que comprendan que “tienen al alcance de la mano un cultivo que posee todo lo que necesitan para alimentar a sus animales, sin la necesidad de gastar dinero extra”.

En referencia a la respuesta de los animales, el técnico la consideró “positiva” ya que sólo se requiere una adaptación de hasta una semana de la flora intestinal en aquellos animales acostumbrados a un pastoreo de gramíneas.

Asimismo, este manejo permite que mantengan su condición corporal y su productividad tanto de carne como de leche en una época invernal en las que las ganancias de peso sobre pasturas naturales suelen ser nulas o negativas.

En Misiones, las plantaciones de yuca o mandioca ocupan 25.000 hectáreas y constituye un cultivo de gran valor comercial destinado al consumo humano y animal.

Procesadas Gustan Más

“Nada es tan bueno como parece de antemano”, solía decir la escritora británica Mary Anne Evans. Y es que hay ciertas variedades de mandioca que poseen ácido cianhídrico, una sustancia que, en grandes cantidades, puede resultar tóxica para los animales, en especial si se la suministra cruda.

Para eliminar la presencia de este ácido parcial o totalmente, los especialistas recomiendan procesarla mediante la deshidratación artificial –con temperaturas superiores a los 40º o mediante la radiación solar– o la cocción en agua.

Asimismo, también sugieren la realización de henos y silaje mezclado con maíz, caña de azúcar y pasto elefante.

Un Cultivo, Múltiples Usos

Se trata de un cultivo originario de América Tropical, que desarrolla en suelos pobres y ácidos y posee gran tolerancia a la sequía. En Misiones, la mandioca ocupa 25.000 hectáreas y constituye un cultivo de gran valor comercial destinado al consumo humano y animal.

Es el principal alimento de 300 millones de personas de América, Asia y África. Cultivada por el alto contenido en hidratos de carbono de sus raíces, también las hojas son utilizadas para la alimentación humana, como verdura fresca o deshidratada, además de ser un recurso importante en la alimentación del ganado.

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Con estrategias de mitigación, aumentan un 40 % la productividad ganadera, con estrategias de mitigación

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En el marco del proyecto internacional GANASUR, especialistas del INTA presentaron los resultados del estudio en la Cuenca del Salado, Buenos Aires. Con estrategias de mitigación en los establecimientos se evitó la emisión de 7.400 toneladas de CO₂ y aumentó la producción por vientre un 40 %. Mejoras en la sanidad preventiva y reproductiva, descarte de animales improductivos y manejo del pastoreo, entre las estrategias implementadas.

El proyecto GANASUR se desarrolla sobre la estructura cooperativa de PROCISUR, que reúne a los institutos nacionales de investigación agropecuaria de Argentina, Brasil, Chile, Paraguay y Uruguay, junto con el IICA. La iniciativa busca identificar sistemas ganaderos representativos de cada país, evaluar opciones de mitigación y modelar los impactos productivos, económicos y ambientales asociados a su implementación.

En el caso de la Argentina, se seleccionó como caso de estudio un sistema de ciclo completo de la Pampa Deprimida. Según explicó Mauricio Álvarez, coordinador del Programa Nacional de Carnes y Fibras Animales del INTA, “se trata de una de las principales regiones ganaderas del país y porque la cría concentra una proporción muy importante de las emisiones del sistema”. Al mismo tiempo, sus brechas de eficiencia reproductiva y productiva ofrecen una oportunidad concreta para reducir emisiones sin disminuir la producción de carne.

En esta línea, puntualizó: “Para los países del CAS aumentar la productividad es una meta irrenunciable y los resultados demuestran que es posible producir más, mejorando la rentabilidad, de manera ambientalmente sostenible”.

En este sentido, subrayó: “Los resultados muestran que la mitigación puede integrarse a una estrategia de mejora productiva y económica: no se trata de producir menos, sino de producir más eficientemente, con una menor cantidad de emisiones por unidad de producto y una reducción simultánea de las emisiones absolutas”.

Las medidas de mitigación no se definieron como un paquete teórico, sino a partir de tecnologías probadas y compatibles con el funcionamiento de los establecimientos, detalló Álvarez, al tiempo que aclaró que “fueron validadas mediante consultas con productores y referentes sectoriales, que permitieron identificar aquellas que estarían dispuestos a adoptar”.

En esta línea, destacó que “uno de los principales aportes de GANASUR es haber integrado las dimensiones productiva, ambiental y económica. No alcanza con saber cuánto puede reducirse una emisión: también necesitamos conocer qué efecto tiene la tecnología sobre la productividad, cuánto cuesta implementarla y cuáles son las condiciones para que un productor decida adoptarla”.

Entre las estrategias que se aplicaron, se destacan las mejoras en la sanidad preventiva y reproductiva, el descarte de animales improductivos, el manejo del pastoreo, la recuperación de pasturas, la incorporación de leguminosas, la suplementación estratégica, la inseminación artificial a tiempo fijo y la selección genética.

“La implementación completa de esta trayectoria permitiría evitar unas 7.400 toneladas de CO₂ equivalente entre 2027 y 2040, lo que representa una reducción del 15 % de las emisiones acumuladas respecto del escenario de referencia”, confirmó el investigador. Para 2040, las emisiones anuales disminuirían hasta aproximadamente 2.645 toneladas de CO₂ equivalente y la huella de carbono por kilogramo producido se reduciría cerca de un 27 %.

“Los beneficios no serían solamente ambientales, sino también productivos”, sentenció Álvarez. Es que, según detalló, la producción por vientre aumentaría un 40 %, al pasar de 197 a 275 kg de peso vivo, mientras que el mayor volumen de carne generado y la mejora de la eficiencia permitirían alcanzar importantes beneficios económicos.

Según detalló el especialista del INTA, “la transición tecnológica se diseñó de manera gradual y acumulativa”. En una primera etapa se propuso ordenar el manejo del rodeo y mejorar su desempeño reproductivo; posteriormente, fortalecer la base forrajera y nutricional; y, finalmente, incorporar herramientas de mayor intensificación.

“Esta secuencia responde a una lógica concreta: comenzar por tecnologías de menor complejidad y avanzar hacia otras que requieren mayores capacidades e inversiones, evitando asumir que todas pueden adoptarse simultáneamente”, aclaró Álvarez.

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